
“Soy el Diablo. Deseo matar y provocar dolor gratuito”.
Nota de Kip Kinkel
Kipland Phillip "Kip" Kinkel nació el 30 de agosto de 1982 en Springfield, Oregon (Estados Unidos). Fue hijo de William Kinkel y Faith Zuranski.
Los padres de Kip Kinkel
Tuvo una hermana mayor llamada Cristina, que nació el 22 de diciembre de 1976. Sus padres eran profesores de español. Faith Kinkel también enseñaba francés.
Kip Kinkel cuando era niño
La familia Kinkel vivió un año en España cuando Kip tenía seis años; asistió a la escuela, pero enfrentó grandes problemas. Cuando su familia regresó a Oregon, estudió en la Escuela Primaria Walterville en Springfield. Sus profesores lo consideraban inmaduro, con escaso desarrollo afectivo, fuertes problemas conductuales y un bajo coeficiente intelectual. Basándose en la recomendación de sus profesores, sus padres lo obligaron a repetir el primer grado. En el cuarto grado se le diagnosticó dislexia y fue inscrito en clases de educación especial.
Kip con su familia
Kinkle creció en un entorno familiar cálido, con unos padres atentos, una comunidad confortable. Pese a sus obvios problemas emocionales, nada en el expediente escolar de Kip hacía pensar en que se tratara de un chico con predisposición a la violencia. Aunque era frecuente la aparición de dibujos relacionados con muertes y asesinatos en sus cuadernos escolares.
Los dibujos de Kip



Durante la adolescencia, Kinkel enfrentó varios problemas legales. Fue arrestado por primera vez a finales de 1996, por el robo de unas cintas en una tienda. El 4 de enero de 1997, fue detenido de nuevo en Bend, Oregon, después de que él y sus amigos tiraran piedras a los coches que pasaban por la carretera. Después de su segunda detención, Kinkel fue condenado a 32 horas de servicio comunitario, y se le ordenó someterse a una evaluación psiquiátrica. Más tarde fue colocado en psicoterapia, donde le diagnosticaron depresión clínica.
Kinkel mostró un gran interés en las armas de fuego desde una edad muy temprana. Su padre primero se negó a que su hijo aprendiera el manejo de armas de fuego, pero más tarde inscribió a su hijo en los cursos de seguridad para manejar pistolas. Con el tiempo y mientras el interés del chico crecía, le compró un rifle calibre .22 y una pistola Glock de 9 mm. Cuando Kip tenía quince años, su psicólogo, Jeffrey Hicks, le recomendó a Bill Kinkel que dejara a Kip tener armas en su poder, ya que sería una buena terapia. Por esos días, Kinkel inclusive logró tener una novia, con quien tuvo una breve relación amorosa, la única que tendría.
Kip con su novia
Un amigo suyo, Korey Ewert, había robado una pistola Beretta calibre .32, cargada con nueve balas. El arma era de Scott Keeney, el padre de uno de sus amigos, y se la vendió a Kinkel, quien pagó $110.00 dólares por el arma. Luego la puso en una bolsa de papel y la guardó en su casillero. Scott Keeney pronto descubrió que le faltaba un arma de fuego, y llamó a la policía para denunciarlo. Les dio además una lista de nombres de los estudiantes que creía que podrían haberla robado. El nombre de Kinkel no estaba en la lista. El 20 de mayo de 1998, las autoridades de la escuela se dieron cuenta de su posible participación y mandó por él. Cuando fue interrogado, respondió: "Miren, voy a ser sincero con ustedes. El arma está en mi armario". Kinkel fue expulsado de la Thurston High School, y él y su amigo Ewert fueron detenidos. Tras ser dejado libre bajo fianza, regresó a su casa.

Esa misma tarde, su padre le dijo que sería enviado a un internado si no cambiaba su actitud. A las 15:30 horas, Kinkel tomó del armario su rifle Ruger semiautomático, lo cargó y se dirigió a la cocina, donde le disparó a su padre en la parte posterior de la cabeza. Luego esperó a que su madre volviera a casa. Cuando llegó y se dirigió hasta las escaleras desde el garaje de la planta baja, alrededor de las 18:00 horas, Kinkel le dijo “Te quiero, mamá” y le disparó en repetidas ocasiones: tres veces en la cara, dos veces en la parte posterior de la cabeza y una vez en el corazón.
Los padres de Kip, poco antes del asesinato

Kinkel arrastró el cuerpo de su madre desde la parte inferior de la escalera y la puso junto al cuerpo de su padre, en el piso del baño. Colocó una sábana blanca sobre cada uno de los cuerpos y cerró la puerta. Poco después recibió la llamada telefónica de un amigo, con quien conversó durante más de una hora con aparente tranquilidad. Luego se preparó un tazón de cereal con leche y leyó el periódico. Durante esa noche, reprodujo en varias ocasiones la canción "Liebestod" de la banda sonora de la película Romeo + Julieta. La canción seguiría sonando, una y otra vez, durante horas enteras.

Kip cargó su pistola y dejó escrita una extraña nota en su casa: “¡Acabo de matar a mis padres! No sé qué está pasando. Amo a papá y a mamá tanto... Acabo de conseguir dos crímenes para mi expediente. Ellos no se merecían eso, lo que he hecho los destruiría, la vergüenza sería demasiado para ellos, no podrían soportarlo. Estoy tan apenado. Soy un hijo horrible. Deseo que me hubieran abortado. Destruyo todo lo que toco. Era gente maravillosa.
El cadáver de la madre de Kip
“Es la maldición de Dios, estas voces dentro de mi cabeza. Deseo morir, debo irme pero tengo que matar a gente, no sé por qué. ¡Tengo tanto pesar! ¿Por qué permitió Dios que yo hiciera eso? Nunca he sido feliz. Yo sólo quería ser feliz. Quería que mi madre estuviera orgullosa de mí. No soy nada. Intenté con dificultad encontrar la felicidad. Pero lo odio todo. No tengo ninguna otra opción. ¿Qué he hecho? Tengo tanto pesar. Estoy solo, siempre me encuentro solo. Sé que tengo que ser feliz con lo que tengo pero odio vivir. Estoy tan lleno de rabia que siento que algo me presiona constantemente. Mi cabeza no funciona bien, oigo voces dentro de ella. Soy el Diablo. Deseo matar y provocar dolor gratuito. Me odio por haberme convertido en esto. ¡El amor apesta!"
La carta de Kip


Pero el doble asesinato era apenas el comienzo. El 21 de mayo, Kinkel condujo la Ford Explorer de su madre hasta la escuela secundaria. Llevaba puesto un abrigo para ocultar las cuatro armas que portaba: un cuchillo de caza comprado para él por su padre, su pistola Glock 9 mm., otras diecinueve pistolas, el rifle Ruger y una pistola calibre .22. Llevaba además 1127 cartuchos útiles.
La foto escolar de Kip Kinkel
Se estacionó afuera de la escuela, entró en el pasillo principal y disparó dos veces. Hirió de muerte a Ben Walker y a Ryan Atteberry. Luego se encaminó a la cafetería y, caminando a través de ella, disparó cincuenta y un tiros con su rifle, hiriendo a veinticinco estudiantes y matando a Mikael Nicholauson, también estudiante.
El cadáver de Mikael Nicholauson

Cuando el arma se quedó sin municiones y Kinkel comenzó a recargar, uno de los estudiantes heridos, Jacob Ryker, sabiendo por su propia experiencia con las armas que Kinkel estaba sin municiones, lo derribó de un fuerte empujón. Pronto fue ayudado por otros estudiantes.
El día del ataque

Pero Kinkel desenfundó la Glock, y disparó un tiro antes de que fuera desarmado, hiriendo a Ryker de nuevo, así como otro estudiante. Los estudiantes consiguieron desarmarlo y lo sometieron, hasta que la policía llegó y lo arrestó.

Mikael Nicholauson murió en el lugar. Otro estudiante apellidado Walker murió después de ser transportado al hospital; aunque los médicos consiguieron mantenerlo con vida hasta que sus padres llegaron y pudieron despedirse de él.

Los otros estudiantes, incluyendo a Ryker, también fueron llevados al hospital con diversas heridas. Ryker estaba en estado crítico a causa de un pulmón perforado de un balazo, pero más tarde se recuperó por completo. Siete estudiantes participaron en el sometimiento y el desarme de Kinkel. Cinco serían condecorados por ello.

Cuando era llevado a la comisaría de policía, Kinkel logró liberarse y se lanzó con el cuchillo que había llevado oculto, agrediendo al oficial de policía Al Warthen. Mientras lo hacía, Kinkel gritaba “¡Dispárame, mátame!” Pero el agente lo roció con gas pimienta, impidiendo su ataque.

Kinkel más tarde declararía que había querido forzar al policía para dispararle, ya que había querido cometer suicidio después de matar a sus padres, pero no se había atrevido a hacerlo. Kinkel tenía dos balas pegadas a su pecho en el momento de los disparos, con el fin de poner fin a su vida.
El arresto


La policía encontró los cadáveres de sus padres esa misma tarde. La canción seguía sonando. Kinkel declaró que quería proteger a sus padres de la vergüenza que su expulsión y su arresto habían causado.
Ficha de detención


La defensa presentó testimonios de una serie de expertos psiquiatras, en un esfuerzo por demostrar que Kinkel era un enfermo mental. Jeffrey Hicks, el psicólogo que lo había tratado antes de los ataques, sostuvo que su estado mental era satisfactorio.
Cristina Kinkel, hermana de Kip

Sin embargo, sólo lo había visto durante nueve sesiones, ya que sus padres dieron por terminado el tratamiento.




El 24 de septiembre de 1999, tres días antes de la selección del jurado, Kinkel se declaró culpable de asesinato y tentativa de homicidio, renunciando a la posibilidad de ser absuelto por causa de locura.
El juicio



En noviembre de 1999, fue condenado a ciento once años de prisión, sin posibilidad de libertad condicional. Tras escuchar la sentencia, Kip Kinkel pidió disculpas por el asesinato de sus padres y el tiroteo en la escuela.

En junio de 2007, Kinkel solicitó un nuevo juicio. Sostuvo que sus abogados anteriores deberían haber llevado el caso a juicio para utilizar la defensa por demencia. Dos psiquiatras testificaron que Kinkel exhibió signos de esquizofrenia paranoide en el momento del tiroteo.
Homenaje a las víctimas




En agosto de 2007, un juez del condado de Marion le negó el nuevo juicio. Su abogado anunció que pensaba apelar.
Kip Kinkel en la actualidad

El 11 de junio de 2007, Kinkel, cerca de su vigésimo quinto cumpleaños (edad máxima para permanecer en una cárcel de menores en Oregón), fue transferido de la Autoridad Juvenil de Oregon, la MacLaren Correctional Facility, a la Institución Correccional Estatal de Oregón, en Salem. Permaneció en ella de ahí en adelante.

VIDEOGRAFÍA:
Confesión completa de Kip Kinkel a la policía (en inglés)
"Liebestod" (Romeo + Juliet)
BIBLIOGRAFÍA:

FILMOGRAFÍA:
