
Extraído del libro Monstruos entre nosotros. Historia y tipología de los asesinos, de Carlos Manuel Cruz Meza.
El asesinato en masa es dar muerte a cuatro o más personas en el mismo tiempo y lugar, de manera violenta y sin previo aviso. Puede ser cometido por individuos o grupos, usando cualquier clase de armamento, aunque lo más utilizado son las armas de fuego.

Generalmente, el asesinato en masa es cometido por un solo individuo y ocurre tras una explosión de ira, motivada por un detonante: un hecho que puede carecer de importancia a los ojos de los demás, pero que ante el homicida adquiere profundo significado. Los asesinos en masa se ven sometidos a varios estresores previos (presiones sociales, laborales, económicas, familiares o personales) y finalmente son incapaces de contener el enojo, la frustración y la furia; deciden entonces descargar su rabia en un acto violento, que ellos cargan de significado y consideran un ajuste de cuentas, una venganza personal.

Sus ataques por lo general se dirigen hacia personas inocentes, aunque en ocasiones los sitios elegidos poseen un valor simbólico para el asesino (p.ej., un restaurante, un centro comercial, una escuela o una fábrica). Los asesinos en masa no discriminan víctimas y atacan por igual a hombres, mujeres y niños. Varios de ellos son ex militares o ex policías a quienes les gustan las armas de fuego, casi todos están desempleados o tienen problemas económicos, por lo general son alcohólicos y divorciados, o con problemas familiares. En algunos casos hay un historial de violencia.
No parece haber un elemento sexual en este tipo de ataques. La mayoría de ellos se suicida después de cometer la matanza. Se les relaciona con el “síndrome Amok” (una súbita explosión de ira que deriva en actos violentos). También con el “síndrome de estrés postraumático”, padecido por algunos ex soldados que han padecido experiencias traumáticas en el frente de batalla (comúnmente conocido como “psicosis de guerra”).
Se distingue del asesinato itinerante en que las muertes ocurren en un solo lugar y de manera simultánea, y en la itinerancia ocurren en diferentes sitios y con lapsos cortos entre cada uno. Cuando la causa es laboral, se les llama trabajadores asesinos. Son individuos que atacan el lugar donde trabajan o han trabajado, así como a las personas que allí laboran. Con frecuencia son empleados que han sido despedidos; otros consideran que sus condiciones laborales son injustas; unos más, han sido maltratados por otros empleados.

Sus ataques se dirigen contra sus compañeros de trabajo, sus jefes o el personal que labora en el lugar. También destruyen zonas simbólicas de la empresa: oficinas directivas o administrativas, cubículos, cafeterías, salas de maquinaria, bodegas. Se han dado casos en los cuales los ataques se dirigen exclusivamente contra las instalaciones y no contra el personal. Casi siempre, estos ataques son un manifiesto y poseen un trasfondo sociológico que revela un problema de lucha de clases. Algunos agresores se suicidan tras los ataques.
Los francotiradores asesinos (snipers) son tiradores expertos, que disparan desde grandes distancias, utilizando un arma larga (generalmente un rifle o un fusil con mira telescópica). Los mejores utilizan una bala por cada blanco y casi siempre disparan a la cabeza o el corazón. Suelen ocultarse, a veces mediante camuflaje. Los objetivos pueden estar fijos o en movimiento y se les denomina targets. Originalmente se trataba de militares, pero la popularización del término permite que se aplique el nombre a tiradores de élite de la policía, sicarios que matan disparando a distancia o asesinos solitarios armados con rifles, disparando contra civiles.

Cuando el escenario del crimen es una escuela, se les denomina asesinos escolares. Los actos bélicos no se consideran asesinato en masa, a menos que sean dirigidos en contra de civiles indefensos o prisioneros de guerra, en cuyo caso se enmarcan como crímenes de guerra. Cuando un gobierno comete asesinato en masa, se le denomina democidio y es diferente al genocidio.
CASOS EMBLEMÁTICOS:
Charles Whitman “El Francotirador de Austin”
1966, Austin, Texas (Estados Unidos): Charles Whitman “El Francotirador de Austin”, quien ha recibido entrenamiento en el ejército y estudia Ingeniería, va a casa de su madre, la apuñala y después le dispara en la nuca; acuesta su cadáver en la cama y regresa a su casa. Allí acuchilla a su esposa hasta matarla. Horas después, adquiere varias armas, las altera y llena su automóvil con armas y provisiones. Se traslada a la Universidad de Austin y sube a la Torre del Reloj; en el elevador mata a 3 personas. Una vez arriba, comienza a disparar sobre las personas que caminan por los jardines del campus; mata a 14 personas y hiere a 32. Es abatido a tiros por agentes de la policía que suben a la torre. Tras la autopsia, se descubre un tumor en su cerebro.
Richard Speck “El Asesino de Enfermeras”

1966, Chicago, Illinois (Estados Unidos): Richard Speck “El Asesino de Enfermeras” viola y asesina a 8 enfermeras en un dormitorio para estudiantes, la noche del 14 de julio. Una de ellas consigue esconderse y salva su vida, describiendo además al asesino. Speck es detenido cuando ingresa herido a un hospital tras una riña de bar. Juzgado y condenado a muerte, le es conmutada la pena y cumple prisión perpetua hasta su fallecimiento en la cárcel en 1991.
Mark Essex
1973, Nueva Orleans, Louisiana (Estados Unidos): Mark Essex, un ex marine negro con una vida idílica, se radicaliza después de sufrir varios ataques racistas por parte de sus compañeros. Tras entrenarse en tácticas de guerrilla con el grupo de los “Panteras Negras”, efectúa un ataque solitario en el hotel Howard-Johnson: asesina a varios huéspedes, provoca un incendio e inicia una refriega que se extiende durante varias horas. Enfrentado a tiros contra la policía y el ejército, Essex se atrinchera y rechaza todos los ataques en su contra, incluyendo 48 batidas que se hacen con helicópteros y gases lacrimógenos. 600 hombres de 27 agencias gubernamentales lo combaten, pero él resiste, rechazando a policías, marines, agentes del FBI y perros entrenados. Tras incendiar una manzana completa, es acribillado por la policía.
James Oliver Huberty “McMurder”
1984, San Diego, California (Estados Unidos): James Oliver Huberty “McMurder” dispara contra más de 40 personas, hiriendo a 21 y matando a 19, en el interior de una hamburguesería McDonald’s frecuentada por inmigrantes mexicanos. Su ataque dura 82 minutos. Gran parte de sus víctimas son niños. Es abatido por un policía con un tiro en el pecho.
Patrick Henry Sherrill

1986, Edmond, Oklahoma (Estados Unidos): Patrick Henry Sherrill, un trabajador postal descontento, asesina a balazos a 14 compañeros de trabajo y hiere a otros seis. Después se suicida.
Richard Farley

1988, Silicon Valley, California (Estados Unidos): Richard Farley, un empleado de Electromagnetic System Labs le dispara a Laura Black, una colega a quien ha acosado durante 4 años. El 17 de febrero llega al trabajo con siete armas de fuego. Mata a 7 personas y causa heridas de gravedad a su víctima antes de ser detenido.
Joseph Thomas Wesbecker

1989, Louisville, Kentucky (Estados Unidos): Joseph Thomas Wesbecker entra a la compañía Standard Gravure armado con un rifle y una pistola, y comienza a disparar contra sus compañeros de trabajo. Mata a 8 personas y hiere a 20. Después se suicida con un disparo en la cabeza.
Mattias Flink

1994, Falun (Suecia): Mattias Flink, un militar de 24 años, se viste con su uniforme y, tras alcoholizarse, se dirige al centro de la ciudad. En un parque, comienza a disparar contra un grupo de mujeres que encuentra allí. Mata a 7 de ellas y hiere a otra. Luego huye y se enfrenta a balazos con la policía, pero es sometido. Arrestado y juzgado, recibe una sentencia de prisión perpetua.
Byran Koji Uyesugi

1999, Honolulu, Hawaii (Estados Unidos): Byran Koji Uyesugi, un técnico, dispara contra sus compañeros de trabajo en el edificio de la compañía Xerox, matando a 8 personas. Es capturado horas después. Tras ser juzgado, se le condena a prisión perpetua.
Mark O. Barton

1999, Stockbridge, Georgia (Estados Unidos): Mark O. Barton, un trabajador despedido, asesina a su esposa y a sus 2 hijos en su domicilio. Después ataca las oficinas de dos empresas para las que ha trabajado: Momentum Securities y All-Tech Investment Group. Dispara indiscriminadamente, matando a 12 personas e hiriendo a 13. Luego se refugia en una gasolinera, donde se suicida.
Michael "Mucko" McDermott

2000, Wakefield, Massachusetts (Estados Unidos): Michael "Mucko" McDermott, un trabajador de la empresa Edgewater Technology, mata a balazos a 7 empleados. Es detenido y declara que Dios le ha encargado matar nazis para conseguir un alma.
BIBLIOGRAFÍA:

