Paula Cooper: el asesinato de Ruth Pelke


"Señor, arroja los féretros de mi sangre.
Recuerdo mi niñez cuando yo era una anciana.
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón".
Alejandra Pizarnick


Paula R. Cooper nació el 25 de agosto de 1969 en Gary, Indiana (Estados Unidos). Vivió allí toda su vida. Era de raza negra y provenía de un estrato socioeconómico bajo. Había vivido abuso sexual, además de que había presenciado cómo su madre era violada por su padre. En una ocasión, su propia progenitora intentó matarla. Cooper asistió a diez escuelas diferentes. Tenía además un largo historial carcelario. Acostumbraba faltar a clases, iba mal en la escuela, era violenta y gustaba de cometer pequeños robos. Consumía alcohol y drogas y gustaba de reunirse con otros jóvenes tan improductivos como ella.


Paula Cooper

Ruth Elizabeth Zimmerman Pelke era una mujer blanca de 78 años de edad, muy querida en su comunidad. Su familia y amigos la querían, ya que se trataba de una anciana que siempre estaba dispuesta a ayudar a los demás. Era una cristiana evangélica y daba clases sobre la Biblia. Su esposo Oscar Hugo había muerto en 1983 y sus dos hijos estaban casados.



Ruth Pelke con su esposo, Oscar Hugo Pelke

El martes 14 de mayo de 1985, Paula Cooper faltó a la escuela por enésima ocasión y se fue con tres amigas a emborracharse y drogarse. Las otras delincuentes eran Denise M. Thomas, de 14 años; Karen D. Corder, de 16 años; y April J. Beverly, de 15 años. Cuando estaban intoxicadas, decidieron ir a visitar a Ruth Pelke con el pretexto de preguntar acerca de las lecciones bíblicas que la anciana impartía, pero con la intención de robarle. Pelke les abrió sin desconfiar y, sonriendo, las invitó a pasar. Cuando se dio la vuelta para tomar algunos folletos que estaban sobre una mesa, April tomó un florero y la golpeó en la cabeza.



Ruth en una boda

También la hirió en los brazos y las piernas, causándole profundas heridas. Paula Cooper no quiso quedarse atrás: apuñaló a la anciana 33 veces en el pecho y el estómago con un cuchillo de carnicero de 30 centímetros. Mientras la mujer agonizaba en el suelo, quejándose en medio de un charco de sangre, Cooper y sus amigas registraron la casa, buscando joyas. Robaron diez dólares y las llaves del automóvil Plymouth 76 de Pelke.






Ruth poco antes de morir

La policía las atrapó enseguida. La violenta Cooper atacó a los guardias en el Centro de Menores después de su arresto y tuvo que ser trasladada a la cárcel del condado. Allí se informó que se jactaba de su crimen y aseguraba que lo haría de nuevo. No había dudas de su culpabilidad. Paula Cooper fue considerada como cabecilla del grupo de jóvenes criminales, y aunque las cuatro tenían entre 14 y 16 años de edad, tres de ellas fueron sentenciadas a entre 25 y 60 años de prisión, dada su participación en el espantoso crimen. El abogado defensor de Cooper le aconsejó que se declararse culpable.



Ficha de detención

El fiscal del condado de Lake, James McNew, demostró que Cooper era una inadaptada social, sin esperanzas de rehabilitación y pidió la pena de muerte para ella. La defensa alegaba que Cooper era una fugitiva crónica que había sido maltratada. En su decisión, los jueces de Indiana reconocieron el carácter particularmente brutal del asesinato. Las heridas eran tan profundas que el cuchillo destrozó la alfombra bajo el cuerpo de la mujer y abolló la duela que había debajo.



El juicio

Cooper fue declarada culpable y el juez James Kimbrough le impuso la pena capital mediante la silla eléctrica. Fue enviada al Corredor de la Muerte en la Prisión de Mujeres de Indiana, en Indianápolis. Su caso fue tomado por la abogada Monica Foster, que organizó una campaña que presentaba un recurso de apelación firmado por dos millones de personas a la Corte Suprema de Indiana. Un recurso independiente de las Naciones Unidas recibió un millón de firmas.



Tumba de Ruth Pelke

Mientras su víctima yacía enterrada después de su violento asesinato, el mundo se preocupaba por la asesina; era el típico caso en el que los derechos de los criminales valían más que los derechos de las víctimas. Con el pretexto de su edad, el abogado defensor hizo un escándalo mediático; Cooper era la persona más joven sentenciada a muerte, aunque al defenderla sus apologistas perdían de vista la gravedad de su crimen. También algunos trasnochados utilizaron el que fuera negra para alegar racismo. Con tantos defensores, parecía que Paula Cooper era la víctima, y no la mujer en cuya casa se había metido para matarla.






Los titulares

El caso de Cooper fue perfilado en el programa de televisión 60 minutos y en varias emisiones televisivas europeas. Era una noticia de primera plana en su ciudad natal. El asunto empeoró cuando reveló que había sostenido relaciones sexuales consensuadas en su celda con varios guardias. Se le realizaron pruebas de embarazo, que dieron negativo.



Las protestas apoyando a la asesina

El juez Kimbrough murió y el proceso de apelación se desaceleró mientras se elegía a su reemplazo. En 1987, la Legislatura de Indiana aprobó una ley que elevaba la edad mínima para un acusado en los casos de pena de muerte, de 10 a 16 años de edad. Aunque el cambio fue una reacción al Caso Cooper, el legislador dejó en claro que el cambio no afectaba a la sentencia de muerte de Paula.



Paula Cooper en prisión

La situación de Cooper no recibió mucha simpatía de los residentes de Gary, su ciudad natal, ni de otros ciudadanos en el noroeste de Indiana, pero se convirtió en un símbolo para los católicos y para algunos grupos europeos, sobre todo en Italia, que se oponían a la pena capital.





El nieto de Ruth Pelke, Bill, inicialmente favoreció la pena de muerte para Cooper, pero más tarde se unió al movimiento de oposición en 1987. Escribió que había perdonado a Cooper en su libro Camino de la Esperanza.



Bill Pelke

El 20 de junio de 1987, el reverendo Vito Bracone, un sacerdote italiano que organizó una campaña de petición masiva en apoyo de Cooper, se reunió con ella en prisión y le dijo que le pediría al gobernador que perdonase su vida. En septiembre de 1987, el Papa Juan Pablo II hizo un llamamiento personal al gobernador de Indiana, Robert Orr, para que conmutara la sentencia.


Él y su sucesor, el gobernador Evan Bayh, se negaron a actuar mientras el asunto estuviera bajo apelación. El 13 de junio de 1988, el padre Bracone regresó a los Estados Unidos con una petición firmada por 2 millones de italianos, que pedían que se perdonara a Cooper.



Paula y Vito Bracone reunidos en la prisión


En 1988, la Corte Suprema de la Nación prohibió la pena de muerte para los acusados que fueran menores de 16 años en el momento del crimen. La Corte Suprema de Indiana escuchó los argumentos y el 3 de julio de 1989 conmutó la sentencia de Cooper por sesenta años de prisión. Un editorial del periódico New York Times calificó de “valiente” a la decisión del Tribunal y dijo que la ley modificada era “medieval”, ya que permitía la ejecución de niños de tan sólo diez años. Otra vez, la sociedad y los medios se preocupaban por los asesinos, no por las víctimas.







Faltaban aún más cosas. Cooper tomó cursos universitarios cursos por correspondencia en la cárcel y llegó a graduarse dentro de la prisión. Después de años de desprecio, consiguió un abrazo de su hermana, Rhonda Labroi, después de que ella y otros dieciséis reclusos recibieron diplomas universitarios en la Prisión de Mujeres de Indiana.



Graduándose en la cárcel


A pesar de su larguísima condena, la ley de Indiana dicta que los delincuentes ganan un día libre por cada día servido con buen comportamiento. Gracias a esto, la asesina Paula Cooper fue puesta en libertad el 17 de junio de 2013, después de cumplir 26 años, tres semanas y tres días. Tenía 43 años en el momento de su liberación de la Correccional Rockville.



Cooper en libertad


Durante un par de años, trabajó como cocinera y trató de rehacer su vida. Pero fue inútil. El 26 de mayo de 2015, deprimida y presa de nuevos arranques violentos, fue despedida de su trabajo.



Como cocinera




Esto la hundió y decidió matarse. Paula Cooper se suicidó en su casa el 26 de mayo de 2015. Tenía 45 años.




BIBLIOGRAFÍA:


23 comentarios:

Betsabe Moreno dijo...

Primer comentario muy buen artículo me encanta el blog felicidades por su trabajo

Anónimo dijo...

El karma la alcanzo si le haces algo malo a una persona buena pagas lo triple, por cierto que asco de sociedad contradictoria caray.
Buen escrito mi autor!!
Espero que este muy bien saludos!

Anónimo dijo...

Su conciencia no la dejo vivir en paz nunca... Super bueno su articulo y bien redactado! Siempre los leeo! Saludos desde Puerto Rico!

Anónimo dijo...

Tenia q suicidarse, jamas viviría tranquila después de todo el daño que había echo. Saludos escrito hoy si leí tu articulo temprano.

Gabriela Alvarado dijo...

Creó que igual a las leyes de Indiana se les paso la mano al momento de dictaminar pena de muerte para ella a tan corta edad, pero al final la chica en su interior realmente se arrepentía de lo ocurrido eligiendo el suicidio.Gran artículo :D Saludos desde Chile

Anónimo dijo...

El problema de la sociedad es que creen que por los hechos la asesina debe haber su justicia y no la justicia circunstancial. Mientras ni siquiera saben por lo que pasa en la mente de ella SOCIEDAD=BASURA

Anónimo dijo...

que se pudra la negra er coña esa, yo jamas tolerare a los marditos negros (no todos) y blancos (no todos) asesinar a una pobre anciana.

Anónimo dijo...

Normalmente me gustan mucho tus escritos, a pesar de que muchas veces incluyen frases coma por coma sacadas de Wikipedia. No se puede negar que, quitando esta pega, haces un trabajo muy grande de recopilacion de datos y documentos graficos.

Ahora bien, una de las razones por las que mas me gusta es por la objetividad con la que sueles narrar los sucesos ocurridos. En esta ocasion parece que el articulo lo hubiera escrito otro: esta lleno de criticas hacia la asesina y el movimiento social que se formo entorno a ella. Lo bueno de cuando escribes es que lo haces de forma descrptiva, pero hacerlo como en este articulo es un error, no solo por lo que entrana el imprimir la opinion de uno en un articulo informativo, sino porque ademas para criticar hay que evaluar lo que uno dice desde un sentido sociologico mas amplio y complejo.

Critico sin animo de ofender, y como digo normalmente traes informaciones y casos excelentemente tratados. Pero particularmente en el tono pienso que hoy te has equivocado.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con la opinión anterior. Creo que he leído prácticamente todos los artículos publicados y el de hoy por forma y contenido, no tiene nada que ver con los otros. Los seguiré leyendo y esperando a que quien se esmera tanto, vuelva. Gracias por el esfuerzo

Romina González Ruiz dijo...

Muy ilustrativo artículo. Compadre, he seguido tu página en los últimos días, y me ha gustado la labor exhaustiva que realizas para documentar crímenes y criminales por demás infames, sin importar cuándo, dónde y cómo ocurrieron. Si me permites unas cuantas sugerencias, te pido hagas una ficha de Jane Toppan, las Poquianchis y Chalchiunennetl, considerada la primera sesina serial en la historia de México. Sigue así y te continúo leyendo.

alberto martinez dijo...

Uuf las poquianchis desde hace un año que lo publicó, busca las aquí

Anónimo dijo...

podrias publicar la historia de las hermanas Papin(Christine y Lea)

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
jangel dijo...

Historia corta pero cumple...

Anónimo dijo...

Aqui tenemos un dicho que dice "el que a hierro mata a hierro muere"y esa basura encontro lo que merecia.
y por cierto que gentusa los que pedian su libertad y el nieto de la pobre mujer asesinada que la perdonaba....le hace eso a un familiar mio y estoy deseando que salga de prision pero para rajarla como la cerda asesina de ancianos que es!!!

Jorge Viola dijo...

Sin lugar a dudas se trata del actuar de una justicia que está más allá de nuestra comprensión, lastima por estas vidas perdidas y truncas inútilmente.

Anónimo dijo...

Creo que sobra el tono acusador. Es preferible redactar con mente fría, dejando de lado apelativos sobre asesin@s cuyo.pasado de un modo u otro influyeron en sus vidas. Nadie defiende lo que hizo esa mujer. Ni siquiera el nieto la defiende. No se confundan. Se ve que no comprenden mucho el trasfondo profundo de todo el asunto. El hecho final de que se suicidara no tiene que ver ni con el karma ni con historietas de ese tipo. Su suicidio indica lo que había detrás de si misma. Simplemente. Autodestruccion.

Unknown dijo...

Favorecer al asesino y no a la victima es algo triste y molesto.
Pero todo lo que se hace ava en vida se paga.

Ampersand dijo...

Por sí misma encontró su redención, dado que la justicia quedó en tela de juicio por el pequeño inconveniente de su edad en el momento de los acontecimientos: por este detalle era evidente que con todos quedaría mal.

Remordimiento, frustración, autodestrucción, compensación, karma .... las etiquetas sobran, al final tomó su destino en las manos y resolvió ese paso sin retorno que acontece a los asesinos, cuando cometen los hechos que a la postre los vuelven célebres .... Saludos !!!!!

Anónimo dijo...

Tuvo una vida marcada por la marginalidad que la llevaron a cometer ese terrible crimen. Pero hubo misericordia en su condena. Trato de recuperar una vida que nunca existió y si de algo sirvió el haberle perdonado la vida, es que tal vez al final pudo comprender la gravedad de su crimen y se autoinflingio justicia.

Anónimo dijo...

Que comentario tan estupido.
SorryNotSorry v:

Anónimo dijo...

Que lastima, tuvo una oportunidad de recapacitar y rehacer su vida,se le perdono la vida y hasta la gente la apoyo si de verdad se arrepintio pudo haber hecho algo bueno ayudar a los niños enfermos,los ancianitos etc para reparar un poco la deuda qe tenia consigo misma porque la que tenia con la sociedad la pago con ese tiempo en la carcel,porque no busco ayuda psicologica si sufria de depresion, una pena todo lo que sucedio. Saludos