Joe Ball: “El Hombre Cocodrilo”


"Bebiendo un perro en el Nilo al mismo tiempo corría.
‘Bebe quieto’, le decía un taimado cocodrilo".
Félix María de Samaniego


Joseph D. Ball nació el 7 de enero de 1896 en Elmendorf, un pequeño pueblo al sudeste de San Antonio, Texas (Estados Unidos). Su padre, Frank Ball, llegó al lugar alrededor de 1885. A través de un préstamo del banco local, abrió una fábrica para procesar algodón y la llegada del tren, pocos años después, hizo prosperar su negocio volviéndolo rico. Frank se casó con una chica llamada Elizabeth y acrecentó su fortuna haciendo negocios de bienes raíces. Después abrió una gran tienda en el pueblo. La familia Ball crió en total a ocho hijos. Joe fue el segundo. Su niñez fue normal, pero era un niño de carácter retraído que disfrutaba más de la pesca y las largas excursiones en solitario, que de actividades con otros chicos. Siendo ya un adolescente, adquirió pasión por las armas y solía pasar largas horas practicando tiro al blanco. Llegó a ser un tirador muy certero. En 1917, cuando los Estados Unidos declararon la guerra a Alemania, Joe se enlistó y fue enviado al frente poco después. No existen registros sobre su desempeño durante la guerra, pero sobrevivió a la contienda y en 1919 fue dado de baja honorablemente, regresando a su natal Elmendorf. Trabajó durante algún tiempo con su padre, pero al parecer, los dos años en las trincheras le hicieron difícil adaptarse a la vida civil y renunció. Habiendo aprendido algo sobre negocios, se dio cuenta de que la Prohibición daba lugar a una gran demanda de licor, por lo que decidió dedicarse al contrabando y, a pesar de los riesgos, se dedicó a recorrer la región en su Ford modelo “A” vendiendo whisky. A mediados de los años veinte, Joe contrató a un joven llamado Clifton Wheeler para que lo ayudara en el negocio. Pronto se quedó encargado del trabajo sucio. Clifton temía a Joe, ya que cuando éste se emborrachaba, se entretenía haciéndolo bailar disparando alrededor de sus pies.



Clifton Wheeler

Al finalizar la Prohibición, el negocio de Joe se vino abajo, pero, aprovechando sus conocimientos en el negocio del licor, decide abrir una cantina. Así es como, tras comprar un terreno a la orilla de la carretera a las afueras de Elmendorf, construye una taberna con dos habitaciones en la parte de atrás y la bautiza con el nombre de Sociable Inn. El lugar no es más que una habitación grande con mesas y un piano en donde los parroquianos pueden beber y ocasionalmente disfrutar de una pelea de gallos. Aún cuando el negocio parece ir bien, Joe siente que debe de contar con alguna atracción que haga llegar más clientes, así que construye, en la parte trasera de la taberna, un pequeño lago artificial rodeado con una reja de tres metros de altura, en donde pone cinco caimanes vivos, uno grande y cuatro más pequeños. El éxito es inmediato y sus nuevas mascotas atraen a muchos nuevos clientes.



La taberna Sociable Inn

Además de los cocodrilos, el éxito de la taberna está en que Joe siempre se las arregla para contratar chicas jóvenes y guapas para atender a los parroquianos. Ninguna de las chicas parece quedarse demasiado tiempo, pero él siempre lo explica diciendo que son jovencitas que van de paso, buscando la manera de hacer un poco de dinero rápidamente. Los sábados son especialmente concurridos, ya que ese día Joe tiene un espectáculo especial que consiste en alimentar a los caimanes con algún mapache, perro, gato o cualquier otro animal vivo del que pueda echar mano.







En 1934 Joe conoce a Minnie Gotthardt, una chica de 22 años de edad a quien apodan “Big Minnie”. A pesar de que ella no le agrada a la mayoría de sus clientes, Joe comienza una relación con ella y juntos atienden el Sociable Inn durante los siguientes tres años. Los problemas comienzan cuando Joe se enamora de una de sus meseras más jóvenes, Dolores “Buddy” Goodwin. La cosas se complican aún más en 1937, cuando entra a trabajar a la taberna Hazel “Schatzie” Brown, una guapa chica de 22 años que de inmediato comienza a recibir las atenciones de Joe.



Joe Ball con Dolores “Buddy” Goodwin

En el verano de 1937, el problema de Joe se soluciona parcialmente al salir de escena “Big Minnie”. Según explica a amigos y familiares de la mujer, Minnie decide dejar el pueblo tras dar a luz a un bebé negro. Algunos meses más tarde Joe se casa con Dolores, a quién confía que no es verdad que Minnie huyera. Según le cuenta, la verdad es que él la llevó a una playa cercana, le disparó en la cabeza y la enterró en la arena. Ella no le cree y el asunto no se vuelve a tratar entre ellos.



Dolores “Buddy” Goodwin

En enero de 1938, Dolores se ve envuelta en un accidente automovilístico que casi le cuesta la vida. Como resultado le es amputado el brazo izquierdo. Rápidamente comienzan a correr rumores de que la verdad es que uno de los caimanes de Joe le había arrancado el brazo. Independientemente de cuál haya sido la verdad, Dolores desapareció misteriosamente el siguiente abril y no demasiado tiempo después Hazel también se esfumó. Quizá las mujeres no fueran muy fieles a Joe, ni él a ellas, pero ese no era el caso con sus caimanes. Según se cuenta, cuando un vecino reclamó a Joe por el fuerte olor a carne podrida del alimento de sus mascotas, Joe tomó una escopeta y le sugirió que no se metiera en asuntos que no eran de su competencia a menos que quisiera terminar como alimento él mismo. El vecino decidió cambiarse a otro pueblo.



Hazel Brown

El negocio de Joe parecía ir viento en popa, no obstante la continua desaparición de sus ayudantes, pero a mediados de 1938 la familia de Minnie comenzó a hacer preguntas de nuevo, al no poder localizarla a pesar de los esfuerzos de la oficina del sheriff del condado de Bexar. Como Joe había sido su último amante y patrón conocido, fue interrogado en varias ocasiones; sin embargo, sin evidencias de algún crimen, tuvieron que dejarlo en paz. Algunos meses más tarde, los familiares de otra chica desaparecida, Julia Turner, de 23 años, acudieron a la policía. Como Julia también había sido empleada de Joe, nuevamente lo interrogaron; él les dijo que al parecer, la chica había tenido algunos problemas locales y había decidido marcharse del pueblo. Las investigaciones concluyeron que ella no había regresado al departamento que compartía con otra chica, pues su ropa y efectos personales aún estaban ahí: los investigadores regresaron a la taberna e interrogaron de nuevo a Joe. Esta vez él recordó que la chica estaba realmente desesperada y él le había prestado quinientos dólares, ya que ella ni siquiera quería regresar a su departamento.







Comida para cocodrilos

Durante los meses siguientes dos chicas más, empleadas de Joe, desaparecieron. Los ayudantes del sheriff interrogaron a Joe durante horas, pero no lograron sacarlo de su posición inocente; las chicas habían dejado el pueblo, él no sabía nada más. Al no tener alguna prueba contra él, de nuevo tuvieron que dejarlo ir. Pero el 23 de septiembre de 1938 la suerte de Joe comenzó a decaer. Un viejo vecino de Joe declaró a la policía que lo había visto cortando pedazos de carne humana para alimentar a sus caimanes. Mientras los agentes decidían qué acción tomar, un inmigrante pidió ayuda al alguacil del condado de Bexar, John Gray, sobre un barril “con olor a muerto” que Joe había dejado tras el granero de su hermana. A la mañana siguiente los alguaciles John Gray y John Klevenhagen fueron a investigar, pero el barril había desaparecido. De nuevo decidieron visitar a Joe.



Joe Ball

Cuando Gray y Klevenhagen llegaron al Sociable Inn, informaron a Ball que lo iban a llevar a San Antonio para interrogarlo. Joe accedió y pidió permiso para cerrar apropiadamente el establecimiento, a lo que ellos accedieron. Joe tomó una cerveza y se la bebió de un trago, dejando caer luego la botella vacía. Se acercó a la caja registradora y oprimió la tecla “No sale” (“Sin venta”). Cuando el cajón de la registradora se abrió, tomó de él un revolver Colt calibre .45 y, tras colocárselo contra el pecho, jaló del gatillo ante la mirada de los agentes. El disparo fue mortal.


Alguaciles de toda la región convergieron en la taberna para la investigación, tras encontrar carne en estado de putrefacción en el lago de los caimanes y un hacha cubierta con sangre y cabello humano. Desarrollaron la hipótesis de que Joe descuartizaba a sus víctimas y alimentaba con ellas a sus mascotas.



Las pruebas

Las investigaciones concluyeron que solamente Clifton Wheeler podría haber ayudado a Joe en estas espeluznantes tareas, así que fue detenido y llevado a San Antonio para su interrogatorio. Al principio Wheeler negó tener conocimiento alguno de las acciones de Joe, pero tras todo un día de preguntas, finalmente aceptó colaborar. Explicó a los agentes que Hazel Brown, una de las chicas de Joe, se había enamorado de otro hombre y estaba planeando irse para comenzar una nueva vida. La noticia y el que ella lo acusara de haber asesinado a Minnie, hicieron que Joe perdiera los estribos y la matara. Para poder corroborar el hecho, le pidieron que les mostrara en donde estaba enterrado el cuerpo.


Al día siguiente, Wheeler los condujo a un sitio apartado, a unas tres millas de pueblo, cerca del río San Antonio. Ahí comenzó a cavar en un sitio en que la tierra estaba medio suelta y poco después descubrieron dos brazos, dos piernas y un torso en avanzado estado de putrefacción. Cuando le preguntaron por la cabeza, él señaló los restos de una hoguera. Entre las cenizas se encontraron un maxilar inferior, algunos dientes y pedazos de un cráneo humano. Wheeler les contó que una noche, tras haber estado bebiendo copiosamente, Joe le había ordenado traer algunas cobijas y una lata de alcohol. Después habían recogido del granero de su hermana un barril de 55 galones y en el auto de Joe lo habían llevado hasta el río. Una vez ahí Joe lo había obligado, a punta de pistola, a cavar una fosa y cuando abrieron el barril dentro estaba el cadáver de Hazel. Siempre bajo amenazas, lo había obligado a ayudarlo a desmembrar el cadáver. Una vez enterrado éste, Ball arrojó la cabeza de Hazel a la fogata.







Cuando lo interrogaron sobre Minnie Gotthardt, dijo que Joe la había llevado a Ingleside, cerca de Corpus Cristi, donde después de emborracharse, le había pegado un balazo en la cabeza. Joe la mató porque descubrió que estaba embarazada y no quería que esto interfiriera en su relación con Dolores. Ambos la enterraron en la arena. El 14 de octubre de 1938 fue encontrado el cuerpo de Minnie donde Wheeler había dicho que estaría. Cuando fue interrogado sobre la desaparición de las otras chicas, negó saber algo al respecto. Wheeler se declaró culpable de complicidad bajo amenazas y fue condenado a dos años de prisión.


Entre las cosas que se encontraron en la taberna de Joe, estaba un álbum con fotografías de docenas de mujeres. Nunca se comprobó que Ball las hubiera conocido realmente, pero según el alguacil J. W. Davis, podría ser la pista de varios otros asesinatos. Se dijo que habían sido meseras que terminaron en las fauces de los caimanes. En cuanto a Dolores, fue localizada varios meses más tarde en California, a donde había huido para comenzar una nueva vida. También fue encontrada en Phoenix, Arizona, otra de las chicas supuestamente desaparecidas. Los caimanes de Joe terminaron en el zoológico de San Antonio, Texas.



La tumba de Ball

Las investigaciones concluyeron que la sangre y pelo encontrados en el hacha tomada de la taberna de Joe eran humanos. Muchas de las chicas desaparecidas jamás fueron localizadas. En 1957, Dolores declaró en una entrevista con el periódico San Antonio Light que Joe Ball era un hombre dulce y cariñoso, que jamás haría daño a nadie que no le obligara a ello. Contradictoriamente, también dijo que Joe había alimentado a sus caimanes con carne humana. Los periódicos bautizaron a Joe Ball como “El Hombre Cocodrilo”. Su oscura leyenda continúa hasta la fecha.




VIDEOGRAFÍA:

Animación basada en Joe Ball
video



BIBLIOGRAFÍA:


11 comentarios:

ladypunk17... dijo...

Muy buena entrada...
Saludos desde Argentina...

Anónimo dijo...

Madre mia..terrible..mucho misterio esos asesinatos, y el mismo asesino...y su amigo ..solo 2 años de cárcel inaudito muy raro caso..
Saludos ES y gracias por otra semana más
Salem

Gabriela Alvarado dijo...

Me encanto!, perfecto como cada domingo, pero hay algo que no entiendo y es que hay una foto de Joe con Minnie,y en ella Minnie tiene el brazo izquierdo amputado, pero luego dice que Dolores sufrió de eso,¿Es realmente Minnie la de la foto o las dos sufrieron la pérdida del brazo?

fabian pazos dijo...

Es dolores la de la foto no minnie

fabian pazos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
fabian pazos dijo...

Es dolores la de la foto no minnie

Anónimo dijo...

mm... vaya vaya pero si es el hombre lagarto..de mis favoritos
muy bien hecho escrito

Alondra dijo...

Saludos Desde España.
Agradezco tu tiempo y trabajo con el blog y que lo compartas desinteresadamente con el mundo.
Me encantaría leer la historia de la adolescente calva, Cristine Paolilla, que mato a sus amigas de instituto, con tu narrativa.
Gracias, saludos.

ghanima dijo...

Muy bien! Sin juicios y con objetividad, tu narrativa atrae y envuelve.

ghanima dijo...

Muy bien! Sin juicios y con objetividad, tu narrativa atrae y envuelve.

Ampersand dijo...

Hay cada caso del cuál muchas veces desconozco hasta el nombre del asesino ... puede que algunas mujeres se hayan ido, pero no huele, apesta a que en la mayoría de desapariciones, las víctimas acabaron dentro de las fauces de los cocodrilos.

Optó por quitarse la vida al caersele el teatrito, mayor evidencia de culpabilidad ya no puede haber al respecto .... teniendo la oportunidad de tener bastantes mujeres, nunca supo manejar la situación y mató a algunas para no "meterse en problemas" .... su procedimiento parece al de querer quitar un dolor de cabeza, cortando la cabeza. Saludos !!!!!