Marguerite Steinheil: “La Viuda Roja”


“’¿Se encontró con sus amantes en un hotel?’ ‘¡Siempre tuve ese placer!’”
Marguerite Steinheil durante el juicio


Marguerite Jeanne "Meg" Japy Steinheil, Lady Abinger, nació el 16 de abril de 1869 en Beaucourt, en el Territorio de Belfort (Francia). Fue parte de una rica familia de industriales y llevó desde niña una vida de comodidades.



Marguerite Steinheil

Era hija de Edward Louis Frédéric Japy, un protestante convertido e industrial pensionado. En contraste su madre, Emilia Rau, fue hija de un posadero. Sus parientes eran varios industriales ricos, entre ellos la familia Peugeot.


Marguerite estudió piano y violín, recibiendo la esmerada educación de una niña burguesa de buena cuna provincial.


Hizo su debut en sociedad en 1886, donde se enamoró de un joven oficial. Su padre se opuso a esa unión. En 1889, se trasladó a Bayona con su hermana mayor, con el objetivo de olvidar su enamoramiento.


Allí conoció a Adolphe Steinheil, sobrino del pintor Jean-Louis Ernest Meissonier.



Adolphe Steinheil

Más tarde, se encontró de nuevo con Steinheil en Biarritz, donde realizaba los frescos de la Catedral de Bayona. El romance floreció y el 9 de julio de 1890, se casaron en la iglesia protestante de Beaucourt, lugar donde ella había nacido 21 años antes.


Desde ese momento, Marguerite se convirtió en una figura prominente en los círculos políticos y sociales de París. En su casa se daba cita lo más granado de la sociedad y su salón era frecuentado por famosos personajes.



Marguerite en los días de esplendor

Entre los que acostumbraban acudir a sus reuniones estaban Charles Gounod, Ferdinand de Lesseps, René Lalique, Jules Massenet, François Coppée, Émile Zola y Pierre Loti.


Marguerite tuvo una hija, Marta. Pero pronto los desacuerdos entre la pareja se hicieron patentes. Él era mayor que ella y además acostumbraba tener varias amantes.


Acordaron evitar el divorcio, llevando una relación abierta. Cada uno podría manejar libremente su vida amorosa y sexual. En 1897, durante una estancia en Chamonix, fue presentada al presidente francés Félix Faure, quien le encargó una misión a su marido. Esta encomienda redundó en que el mandatario se acostumbró a frecuentar la villa de la pareja, en la zona de Impasse Ronsin, en Steinheil, en París.







El presidente Félix Faure

La atracción fue inmediata. Pronto, Margaret se convirtió en la amante del Jefe de Estado y se encontraba regularmente con él en el Salón Azul, una sala discreta e íntima ubicada en la planta baja del Palacio del Elíseo.



La casa de los Steinheil

Al principio, las intenciones del presidente Faure se limitaban a una relación de amasiato. Pero la pasión fue tan grande, que le pidió el divorcio a su esposa Berthe, para poder casarse con Margaret una vez que ella también se hubiese divorciado.


El 16 de febrero de 1899, el Presidente llamó a su amante por teléfono y le pidió que fuera a verlo al final de la tarde. Ella acudió. Después de un breve preludio de besos y caricias, Faure se bajó los pantalones y la ropa interior, acostándose sobre un sofá. Marguerite comenzó a hacerle sexo oral. La excitación del anciano fue tan grande que, en el momento en que tenía un orgasmo en la boca de su amante, sufrió una hemorragia cerebral.


Los sirvientes escucharon toques de campana frenéticos y acudieron corriendo al Salón Azul. Acostado en el sofá, con los pantalones y la ropa interior hasta los tobillos, el presidente sufría convulsiones. Corrieron a auxiliarlo mientras Marguerite Steinheil, aún con los pechos al aire, intentaba apresuradamente ajustar sus ropas en desorden.



La muerte de Félix Faure

Nada pudieron hacer por él. El Jefe de Estado murió pocas horas después. Se descubrió además que el fogoso presidente había tenido sexo horas antes con la actriz Cécile Sorel, quien era su amante también.



Cécile Sorel

Aunque el gobierno francés intentó acallar las circunstancias del deceso del mandatario, los detalles exactos de la muerte pronto fueron conocidos por la gente. El titular de un periódico de París anunciaba que "Félix Faure sacrificó demasiado para Venus", pero no brindó más detalles a sus lectores. Las circunstancias sexuales de la muerte de Faure le ganaron a Marguerite el sobrenombre de “La Viuda Roja”.







La tumba de Félix Faure

Inclusive se hicieron muchos chistes al respecto. El más conocido aludía a la muerte del Presidente y a su gusto por tener sexo anal con sus amantes, asegurando que se había marchado del mundo “por la puerta trasera”. En sus Memorias, ella misma narró cómo ella y su esposo recibieron a un misterioso invitado alemán, quien les compró un collar de perlas que el presidente le había regalado para que lo utilizara, desnuda, cuando se veían (“Le Collier Présidentiel”, según lo bautizó la prensa) y que reclamó además un manuscrito de memorias del Presidente, que este había confiado a Marguerite.



Carta de Félix Faure a su amante

Después de la muerte de Félix Faure, Marguerite Steinheil se convirtió en la amante de muchos hombres famosos: duques rusos, banqueros alemanes y nobles españoles se disputaban sus favores. Sus dotes amatorias, capaces de matar a un hombre en el pináculo del placer, fueron un oscuro atractivo para muchos osados. Este escándalo sexual quedó olvidado, pero resurgiría nueve años más tarde, cuando en 1909 se abrió una causa penal en la que Marguerite Steinheil estaba involucrada.



La familia Steinheil

En febrero de 1908, Marguerite se encontró con el poderoso industrial Maurice Borderel, de las Ardenas, y pronto se convirtió en su amante. La posibilidad de casarse con aquel hombre sembró en Marguerite nuevas ambiciones. Le pidió a su esposo el divorcio, pero este no quiso concedérselo.



Maurice Borderel

El 7 de abril de 1908, Adolphe Steinheil montó una exposición de sus pinturas en su estudio, que atrajo a lo más granado de París. Sin embargo, todos estaban más interesados en conocer a la mujer que había matado de placer al presidente, que en la calidad artística de los cuadros.



La mano y el anillo de Marguerite Steinheil

Además, Marguerite Steinheil gustó de posar desnuda para varios artistas. Hay un gran parecido de ella con la estatua La Musa de la Fuente, obra del escultor Jean-Baptiste Hugues.



La Musa de la Fuente

El 30 de mayo, la madre de Margaret fue a pasar unos días con su hija y su yerno en su residencia en el Impasse Ronsin, frente a la calle de Vaugirard. Al día siguiente, el 31 de mayo a las 06:00 horas, el sirviente Rémy Couillard bajó de su habitación en el ático, y encontró que todas las puertas de la primera planta estaban abiertas: tras revisar las habitaciones, descubrió el cadáver de la señora Japy. Luego halló también a Adolphe Steinheil, también muerto.



El crimen

Ambos habían muerto por asfixia. El cadáver de Adolphe mostraba señales de estrangulamiento. Su madre tenía atorada en la garganta su dentadura postiza. Convenientemente, Marguerite fue encontrada amordazada y atada a una cama, aunque sin lesión alguna.



El arresto de Marguerite

Ella dijo inicialmente que había sido atada por cuatro desconocidos embozados, tres hombres y una mujer. Algunos periódicos especularon que los misteriosos atacantes habían llegado a su casa en busca de ciertos documentos secretos que el difunto presidente Faure había confiado a la custodia de su esposo, posiblemente relacionados con el célebre Caso Dreyfus.



Marguerite en prisión


Pero la policía inmediatamente consideró a Marguerite como sospechosa en los asesinatos. Al no tener pruebas contundentes, decidieron abandonar la investigación. Pero Steinheil cometió un error. Intentó que uno de sus sirvientes, Rémy Couillard, vendiera una pequeña perla que afirmó había sido robada en el momento del asesinato. La perla fue hallada en un cuaderno perteneciente a Couillard.



El juicio


Ella culpó a Alexandre Wolff, el hijo de su ama de llaves, pero él fue capaz de establecer una coartada. Eso fue demasiado. Fue detenida en noviembre de 1908 y conducida a la cárcel de St. Lazare.






El juicio comenzó poco después. El crimen causó sensación en París. Se reveló que ella había tenido un gran número de amantes, incluyendo al rey Sisowath de Camboya.






Los opositores del gobierno trataron de sacar provecho político del asunto, incluso acusándola de haber envenenado al presidente Faure. Durante los testimonios, se demostró ampliamente la personalidad narcisista y mitómana de Marguerite Steinheil.



Marguerite con su abogado

En el interrogatorio, el fiscal le preguntó: "¿Hasta 1905, se encontró con sus amantes en un hotel?” “¡Siempre tuve ese placer!”, respondió ella.




Los titulares




El sensacional proceso finalmente terminó con una anticlimática sentencia absolutoria el 14 de noviembre de 1909, aunque el juez llamó a las historias de Marguerite "un tejido de mentiras".



Después del juicio, se trasladó a Londres (Inglaterra) y se cambió el nombre a Madame de Serignac. Escribió sus memorias en 1912 y el 26 de junio de 1917, se casó con Lord Robert Brooke Campbell Scarlett, sexto Barón de Abinger.



La boda de Marguerite Steinheil y Robert Brooke Campbell Scarlett



Su esposo moriría en 1927, en circunstancias poco claras. Ella se convirtió en Lady Abinger y siguió frecuentando las altas esferas de la sociedad, aunque esta vez la londinense.


Marguerite Steinheil murió en un asilo de ancianos en Hove, en el condado de Sussex (Inglaterra), el 18 de julio de 1954.



VIDEOGRAFÍA:

La boda de Marguerite Steinheil y Robert Brooke Campbell Scarlett
video



BIBLIOGRAFÍA:







11 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya quería que fuera domingo!!! Gracias

Anónimo dijo...

Buen relato!muy bien escrito pero,con franqueza hay asesinos más interesantes de los que no has hablado aún...Que tal Doug Clark y Carol Bundy?"la pareja infernal"los llamaron.Esos si que eran sangrientos...

Anónimo dijo...

Estaba fea y gorda solo se acercaban ancianos asquerosos. Loca de miercoles. Murio ansiana y seguro con alzheimer la condenada piruja.

Anónimo dijo...

Tenía un aspecto espantoso esta mujer. Cero atractiva. No se que le veían famme fatale a esta calamidad promiscua. Seguro todos sus amantes eran viejos asquerosos con dinero.

angie dijo...

Tambien deberias publicar sobre el asesino serial mexicano "el coqueto", super interesante.

Ampersand dijo...

Vaya situaciones que ocurrieron en épocas pasadas ... que sin lugar a dudas son completamente diferentes a la actualidad. Con las carencias que a los parámetros actuales tenía, se labró una fama de "femme fatale" que la siguió durante mucho tiempo.

Buen relato para conocer las circunstancias que había en su tiempo, una mirada en retrospectiva del acontecer social en Francia ..... Saludos !!!!

Anónimo dijo...

Buena forma de morir del presidente francés...qué mejor que irse con placer! Interesante y divertida biografía que nos remonta a la francia de antaño. Gracias!

Anónimo dijo...

lo bueno es que se moria las escorias cachudas infieles para ver si pueden quedarse con una mujer

eh admi salio un nuevo psicopata encarnado del otro asesino que le llama "el asesino blanco" y es Dylan Roof masacro a 9 afroamericanos en la iglesia de Charleston

Rebldomakr dijo...

Tiene razón el último muchacho. Se suma otro al club de los asesinos.

Kurupi Incubo dijo...

Mato al presidente a mamadas, que mamada.

En una sociedad súper persignada lo que atraía a los hombres era su deshinibicion, mas que su atractivo físico.

Anónimo dijo...

Jaja qe estupidez lo del presidente eso le paso por andar de caliente a esas alturas del partido,y la vieja que fea puro viejo decrepito se la echaba al plato