La Marquesa de Montespan: “La Envenenadora de Versalles”

“Un largo manto de terciopelo negro se extendió sobre el altar, y sobre este la amante real se acostó en un estado de desnudez perfecta. Seis velas negras se encendieron, el oficiante se vistió con una casulla bordada con caracteres esotéricos forjados en plata, la patena y el cáliz de oro fueron colocados sobre el pecho desnudo del altar de estar. Todo estaba en silencio, salvo por el murmullo monótono de la liturgia blasfema”.
Descripción de una misa negra


Francoise Athénaís de Rochechouart de Mortemart, Marquesa de Montespan, nació el 5 de octubre de 1640 en París (Francia). Era una hermosa dama de la corte francesa que además se había convertido en una de las amantes favoritas del rey Luis XIV. Los contactos de la Marquesa de Montespan con la brujería comenzaron desde el primer momento en que puso sus ojos sobre el monarca. En 1667, y después de consultar con la célebre envenenadora conocida como “La Voisin”, acudió a una sórdida casa de la calle Tannerie, donde Lesage y el abate Mariette, de Saint Severin, habían improvisado un altar. Mariette, vestido con los ornamentos sacerdotales, pronunció varios conjuros mientras madame de Montespan, de rodillas, recitaba maleficios contra otra de las amantes favoritas de Luis XIV: Louise de la Valliere.


Louise de la Valliere

A continuación expuso su deseo: "Pido por el amor del rey, que sea continuo, que la reina sea estéril y que el rey abandone su lecho y mesa por los míos. Que, querida y respetada por los nobles, sea llamada a los consejos reales y pueda conocer lo que se dice allí; y que por este amor redoblado con respecto al pasado, el rey abandone a la Valliére y que, siendo la reina repudiada, yo pueda desposar al rey". El ritual se celebró en otra ocasión en la misma iglesia de Saint Severin, sobre los corazones de dos palomas sacrificadas.



La Marquesa de Montespan

A principios de 1668, Mariette y Lesage tuvieron el atrevimiento de celebrarlo en el mismísimo Palacio de Saint-Germain, en los aposentos de madame de Thianges, hermana de la Marquesa de Montespan, y esta vez sobre huesos humanos, pues pretendían no sólo obtener los favores del rey, sino también la muerte de la favorita. Poco después, el rey accedió a los deseos de Athénaís, que al año siguiente le dio su primer hijo. Si la ambiciosa cortesana albergaba alguna duda de la eficacia de las artes mágicas, éstas quedaron disipadas para siempre. Pero Luis XIV solía aburrirse pronto de sus favoritas, y a la Corte llegaban constantemente hermosas jovencitas deseosas de granjearse los favores del monarca.



La Marquesa de Montespan con Cupido

En 1671, el Rey Sol cada vez se mostraba menos interesado por la Montespan, por lo que ella, nuevamente, decidió recurrir a “La Voisin”. En esta ocasión, la bruja le aconsejó utilizar una magia más poderosa: una auténtica misa negra, oficiada por el abate Étienne Guibourg, a quien se conocía como “El Enmascarado Negro”. Este sacerdote había nacido en 1610 y aseguraba ser el hijo ilegítimo de Enrique de Montmorency. Era el sacristán de la iglesia de Saint-Marcel en Saint-Denis, que sería destruida durante la Revolución Francesa, pero era descrita como "la más bella de las iglesias parroquiales de la ciudad de Saint-Denis". Anteriormente había sido el capellán del conde de Montgomery. A pesar de su posición, se aseguraba que había mantenido una amante durante muchos años, Jeanne Chanfrain, con la que tuvo varios hijos.



Étienne Guibourg

Para obtener el resultado esperado de la blasfema ceremonia, era necesario que se realizara en tres ocasiones consecutivas y que incluyera el sacrificio de un niño en cada una de ellas. Guibourg no era el único en practicar estos ritos, lo que explicaba las misteriosas desapariciones de niños que inclusive provocaron revueltas populares. Marguerite, la hija de “La Voisin”, llegó a decir que había escondido a su propio hijo recién nacido por temor a que también fuera sacrificado, como había hecho Guibourg con alguno de los suyos, nacidos de su relación con una mujer conocida como “La Chanfrain”.







Étienne Guibourg celebrando una misa negra

La primera misa negra tuvo lugar en la capilla del castillo de Villebousin, en Mesnil. Athénaís se tumbó de espaldas sobre el altar completamente desnuda, sosteniendo en sus manos dos candelabros con velas negras. El sacerdote Guibourg celebró la misa negra y, llegado el momento de la consagración, la Marquesa recitó una terrible invocación: "Astaroth, Asmodeo, príncipes del cariño, os invoco para aceptar el sacrificio que os presento, de este niño, por lo que os pido, que es que el cariño hacia mí del rey y del Delfín continúe, que sea honrada por los príncipes y princesas de la corte, y que no me sea negado nada de lo que le pida al rey, para mí, para mi familia y para mis sirvientes".


El ritual se describió así: “Un largo manto de terciopelo negro se extendió sobre el altar, y sobre este la amante real se acostó en un estado de desnudez perfecta. Seis velas negras se encendieron, el oficiante se vistió con una casulla bordada con caracteres esotéricos forjados en plata, la patena y el cáliz de oro fueron colocados sobre el pecho desnudo del altar de estar. Todo estaba en silencio, salvo por el murmullo monótono de la liturgia blasfema. Un asistente se arrastró hacia adelante teniendo a un bebé en sus brazos. El niño fue colocado sobre el altar, se hizo un corte brusco en el cuello, hubo un grito ahogado, y gotas cálidas cayeron en el cáliz y se vertieron sobre la figura blanca debajo. El cadáver fue entregado a ‘La Voisin’, quien lo arrojó cruelmente en un horno formado a tal efecto, que brillaba al rojo vivo en su fiereza”.


La segunda misa tuvo lugar en una casa en ruinas de Saint Denis y la tercera en una casa de París a la que Guibourg fue llevado con los ojos vendados. En cada una de ellas se inmoló a un niño, cuya sangre era recogida para elaborar filtros amorosos que eran entregados a la Montespan a cambio de considerables sumas de dinero y que un oficial afecto a la favorita, se encargaba de mezclar con las bebidas y los alimentos del rey.


Marguerite declaró: "Cada vez que le ocurría algo nuevo a madame de Montespan y cuando tenía alguna disminución en el favor del rey, pasaba recado a mi madre a fin de que ella aportara algún remedio; y mi madre recurría a su vez a ciertos sacerdotes sacrílegos a quienes hacía oficiar misas negras, y le daba polvos para que se los hiciese tomar al rey". En 1676, otra serie de misas negras fueron oficiadas en casa de “La Voisin”.



La Marquesa de Montespan durante una Misa Negra

Según Marguerite, la favorita no era la única que había participado en las blasfemas ceremonias, ni Guibourg el único sacerdote implicado. Afirmó que la Montespan había preferido a Guibourg, que tenía 67 años, para evitar una obscena parte del ritual, consistente en introducir la hostia consagrada en la vagina de la mujer que solicitaba los favores de los demonios, a modo de himen, y practicar el coito con el sacerdote en estas condiciones. En ocasiones, también había sexo anal.



La Marquesa de Montespan con su mascota

Athénaís no podía bajar la guardia ni un momento. Vivía aterrorizada ante la posibilidad de que apareciera una dama lo bastante atractiva y audaz como para desplazarla. Sus miedos cobraron forma en 1678, cuando el rey se prendó de Marie Angélique de Scoraille de Roussille. En la primavera de 1679 se hizo público que esperaba un hijo, y el monarca le regaló unos ricos aposentos, una elevada pensión y el título de Duquesa de Fontanges. Según contó Marguerite, en un acceso de ira y celos y sabiéndose definitivamente desplazada, la Montespan urdió un plan para asesinar al rey y a su nueva concubina.



Luis XIV

Conforme a una antigua costumbre, Luis XIV recibía ciertos días las peticiones por escrito que le presentaban sus súbditos, sin distinción de rango ni condición. “La Voisin” acordó preparar una petición impregnada con veneno y entregársela. Pero después de un primer viaje a Saint-Germain, no fue recibida por el soberano. Se proponía volver a intentarlo el 13 de marzo de 1679, pero fue detenida un día antes, con lo que sus planes quedaron frustrados. En cuanto a Marie Angélique, pensaba entregarle unos guantes impregnados en veneno, ¿Llegó a hacerlo? Lo cierto es que la Duquesa dio a luz prematuramente, el niño murió y la favorita sufrió una misteriosa enfermedad que la llevó a la tumba en marzo. Tenía veinte años de edad.







Marie Angélique de Scoraille de Roussille

Cuando los planes fracasaron debido a la detención de “La Voisin”, Montespan contrató a Françoise Filastre, una socia de “La Voisin”, para realizar el asesinato en Fontanges. Pero fue arrestada en diciembre de 1679, después de haber solicitado un puesto en la casa de Fontanges. En agosto de 1680, después de la ejecución de “La Voisin” en febrero, la conexión entre “La Voisin” y Montespan y el plan para asesinar al rey fue revelada por su hija, Marguerite Monvoisin. Tras ser juzgada por la Cámara Ardiente, el tribunal especial nombrado por Luis XIV para investigar y perseguir a los envenenadores que infestaban Francia, el 30 de septiembre de 1680 Françoise Filastre fue condenada a muerte, y del 30 de septiembre al 1 de octubre fue sometida a torturas. Luego fue ejecutada en la hoguera.



La Cámara Ardiente informando al rey

Antes de morir, bajo interrogatorio en relación con “El Asunto del Veneno”, afirmó que el sacerdote Étienne Guibourg había realizado misas negras. Marguerite Monvoisin confirmó el 9 de octubre las declaraciones sobre el sacrificio de niños en misas negras. Tras el arresto de Étienne Guibourg, los guardias descubrieron los cadáveres de 2,500 bebés enterrados en el patio de la casa de “La Voisin”, muy probablemente sacrificados en misas negras. Se aseguraba que la mujer les había pagado a prostitutas para que vendieran sus bebés y usarlos en los rituales. Guibourg confesó este y otros delitos. Fue condenado a cadena perpetua y murió en prisión en 1686.


Con el fin de librarse de la pena de muerte, el alquimista Adam Lesage decidió confesar todo acerca de “El Asunto de los Venenos”. El Ministro del Interior, François Michel Le Tellier de Louvois, le prometió a Lesage, amante de la famosa envenenadora, perdonarle la vida si contaba cuanto sabía. El reo facilitó a las autoridades el nombre de una de las principales implicadas. Un nombre que ni siquiera bajo tortura “La Voisin” se había atrevido a mencionar: Francoise Athénaís de Rochechouart de Mortemart, Marquesa de Montespan, la amante favorita del rey, madre de siete de sus hijos. Las acusaciones formuladas por Lesage se vieron profusamente complementadas con las declaraciones de dos mujeres. Una era Marguerite Monvoisin, hija de la difunta “La Voisin”: después de haber visto a su madre arder en la hoguera, decidió explayarse a propósito de lo acontecido. Relató en detalle tres encuentros entre Madame de Montespan y “La Voisin”. Pero lo más importante fue que señaló a la Marquesa de Montespan como la responsable del intento de regicidio.



François Michel Le Tellier de Louvois

El 1 de octubre de 1680, el jefe de policía, Gabriel Nicolás de la Reynie, quien había capturado a la mayoría de los envenenadores en serie, hizo saber al Rey Sol los resultados de las averiguaciones. Este se mostró horrorizado, Después de sopesar las consecuencias negativas que para su prestigio podría acarrear el enjuiciamiento de Athénaís, hizo suspender las sesiones de la Cámara Ardiente y quemar todos los archivos donde se le mencionara.



Gabriel Nicolás de la Reynie

Ello suponía obtener contra los prisioneros que todavía no habían sido juzgados las llamadas lettres de cachet, es decir, cartas firmadas por el rey en las que se ordenaba prisión sin juicio a la persona citada en ella. Así, individuos como Guibourg o Lesage se beneficiaron de este sorprendente golpe de suerte.


La Cámara Ardiente cerró sus puertas en 1682 con un balance total de 36 personas quemadas vivas, 4 enviadas a galeras, 36 desterradas y multadas (la mayoría pertenecientes a la aristocracia) y 36 absueltas. Los 81 destinarios de las cartas selladas pasaron el resto de sus vidas encerrados e incomunicados en diferentes prisiones. Se conoce la historia porque las notas de Nicolás de la Reynie se guardaron en los archivos de la policía. Hoy se conservan en la Biblioteca Nacional de París.



La Marquesa de Montespan con sus hijos


El 31 de agosto de 1682, Luis XIV promulgó un edicto por el declaró sometido al código penal "cualquier acto relevante de la magia o la superstición"; prohibió "el decir o hacer cosas ajenas al mundo natural" e impuso la pena de muerte a los acusados de blasfemias perpetradas en relación con "acechanzas o efectos semejantes, imaginarios y mágicos". También se reguló de manera muy estricta la venta de venenos y se prohibieron terminantemente los laboratorios privados. El rey conservó a Athénaís en la Corte de Versalles diez años más, sin disimular delante de todos el desprecio que sentía por ella.







La Marquesa de Montespan con el retrato del rey

El 15 de marzo de 1691, convencida de que nunca recuperaría el favor del soberano, la Marquesa de Montespan se retiró al convento de Saint Joseph, en París, donde se dedicó aparentemente a una vida piadosa. Se dice que no encontraba penitencia lo bastante dura para expiar sus faltas, que constantemente llevaba un cilicio bajo los vestidos y que sentía tal pavor por la oscuridad, que durante la noche ardían multitud de velas en su dormitorio y varios sirvientes vigilaban su sueño.


Según algunos, nunca dejó de oír los gritos de los niños degollados sobre su cuerpo. Cuando murió, el 27 de mayo de 1707, en el balneario de Bourbon l'Archambault, nadie habría podido reconocer en aquel cuerpo torturado y en aquel atemorizado semblante, desfigurado por el temor al Más Allá, a la voluptuosa figura que se había ofrecido como altar en las lascivas misas negras. Con su deceso, "El Asunto del Veneno", aquel caso de asesinato colectivo que había durado tantos años y que se cobró la vida, fortuna, prestigio o libertad de cientos de personas, por fin llegaba a su final.




BIBLIOGRAFÍA:










FILMOGRAFÍA:

9 comentarios:

ladypunk17 dijo...

Excelente como siempre.
Agradezco por sus publicaciones.
Saludos desde Argentina...

Anónimo dijo...

Estas ultimas tres entradas han sido la mar de educativas. Algo de la historia oscura de la Francia del Rey Sol que ignoraba por completo. Muchas gracias por haberlas incluido en tu pagina.

Anónimo dijo...

Muy bueno! Leo mucho sobre Versalles porque me fascina su historia, arquitectura etc. No sabia de esta historia.
Me encanta tu blog lo leo de hace años.
Saludos!

lore dijo...

que rollo de historia. Lleva ya tres semanas contando las mismas historias de estas envenenadoras que son como leer lo mismo porque son totamente similares. Muy aburrido.
a ver si cambiamos ya el contenidola semana que viene, con la cantidad de casos interesantes que hay y parece que se le acabo el repertorio.

Anónimo dijo...

Hola! me encantaron los ultimos tres articulos del asunto de los venenos! pero no pude evitar darme cuenta de una incoherencia, en el primer articulo la foto de la marquesa en el exilio (Marie Madeleine d’Aubray), es la misma que se encuentra en este texto pero de otra mujer con el nombre de Marie Angelique de Scoraille de Roussille. un pequeño detalle! Gracias!
Florencia

lore dijo...

que rollo. estas últimas semanas mas de lo mismo porque es como leer la misma cosa. son historias totalmente similares. A ver si cambiamos de historia la siguiente semana, con la cantidad de casos interesante que hay y parece que se le acabo el repertorio

Anónimo dijo...

Pues es la historia completa de los venenos el escandalazo de Francia lore tendria que haber puesto un super mega post. Asi por partes esta bien ademas de que los involucrados son diferentes personas. Muy interesante los venenos.

Ampersand dijo...

Con estos casos se confirma que no todo era luminosidad en el Siglo de Las Luces; existía la parte oscura que nadie se atrevía a experimentar, a riesgo de morir envenenado.

Excelente caso ECS, muy aleccionador históricamente hablando; a pesar de los muy notables avances en diversas disciplinas, existía éste vínculo con el Oscurantismo medieval y las artes negras, pero la realidad de las cosas es que era un uso práctico de sustancias químicas para asesinar personas .... Saludos !!!!!

Anónimo dijo...

Excelente!! Leo siempre cada publicacion, cabe resaltar que los sacrificios humanos en rituales de brujeria o satanicos siguen hasta el dia de hoy, es algo que las personas no quieren admitir, 2 millones de niños desaparecen al año en todo el mundo, algunos son para explotacion infantil(laboral, sexual) otros traficos de organos y para rituales, estos ultimos no son tan investigados como los otros, por diversas razones. Excelente blog, sigan asi!!