Sean Mercer: el asesinato de Rhys Jones


“Ustedes no son soldados, no tienen ni disciplina, ni formación, ni honor. No inspiran respeto. Y ni siquiera notan la diferencia entre el respeto y el miedo”.
El juez a Sean Mercer durante el juicio


La violencia fue siempre parte de la familia de Sean Mercer. Los Mercer y sus antepasados siempre vivieron en Liverpool (Inglaterra). Su tatarabuelo, John Maguire, era veterano de la Primera Guerra Mundial y se ganaba la vida como vendedor ambulante de fruta; tenía 43 años cuando se convirtió en el primer eslabón conocido del crimen en la familia. Estaba casado con Ellen Maguire y era padre de diez hijos. El 5 de septiembre de 1929, Maguire regresó a casa después de un arduo día de trabajo. Ellen había cocinado la cena para él y los diez hijos. Cuando él llegó, comenzó una discusión entre ellos. Fue creciendo en intensidad hasta que ella le hizo una sorprendente confesión: que una de sus hijas, Nellie, no era hija suya.



John Maguire

John montó en cólera; siempre llevaba una navaja muy afilada con la que pelaba la fruta. La tomó y, ciego de celos, apuñaló a Ellen por la espalda en varias ocasiones, antes de cortarle la garganta. Su esposa quedó en el piso de la cocina, agonizante, ante la mirada horrorizada de sus hijos. Maguire fue detenido al día siguiente y le dijo a la policía: "Me molestó y perdí los estribos. Ella prácticamente me dijo que Nellie no era mía, y había otras cosas que también causaban problemas”. Tras ser juzgado, fue declarado culpable de asesinato el 8 de noviembre y condenado a muerte. El ahorcamiento tuvo lugar en la cárcel de la ciudad a las 08:00 horas del 26 de noviembre de 1929. Los diez niños se quedaron huérfanos; los más jóvenes serían criados por familiares. Uno de ellos sería el bisabuelo de Sean Mercer.



Ellen Maguire

Sean Mercer nació el 17 de septiembre de 1990 en el Hospital Fazakerley, en Liverpool (Inglaterra). Fue hijo de Janette Mercer y Joseph McCormick. Sus padres eran primos segundos, ambos descendientes de John Maguire, quien era tatarabuelo de Sean por ambos padres. Sean rara vez vio a su padre, un instructor de entrenamiento físico y guardaespaldas. Joseph McCormick era un hombre de obscuro historial: nadie sabía bien cuál era su trabajo real, pero estuvo metido en un tiroteo que involucró al más notorio gángster de su ciudad. En julio de 1996, McCormick fue baleado afuera de un club nocturno, por un miembro de una banda vinculada a Curtis Warren.



Curtis Warren

El hermano de Joseph, John McCormick, grabó en secreto una conversación donde hablaba con Warren, diciéndole que estaba desesperado porque se hermano Joseph había ido a la policía e insistiendo en que deben solucionar el problema ellos mismos. McCormick fue acusado de recibir un soborno a cambio de cambiar su historia, pero los cargos de obstrucción a la justicia permanecieron. Los otros dos acusados, el detective Elmore Davies y el actor de la serie de televisión Gladiators, Mike Ahearne, fueron encarcelados por conspirar para bloquear la acusación.



Joseph McCormick

Para entonces, Sean tenía cinco años de edad. Sin la figura del padre a quien admirar, Sean se enamoró de su madre, una glamorosa morena, impecablemente vestida, quien trabajaba como secretaria. En el expediente escolar de Sean se menciona su triste estilo de vida, colmado por el uso de drogas y la comisión de delitos menores. Después de que sus padres se separaron, Sean y sus hermanos vivieron en una casa de protección a menores, en las duras calles del barrio de Croxteth.



Janette Mercer

Al igual que tantos chicos de la zona, Sean era un futbolista entusiasta, seguidor del Club de Football Everton y que soñaba con jugar en su amado equipo Liverpool para emular a su héroe, Steven Gerard, criado a tres kilómetros de distancia. Mercer incluso asistió a la escuela católica integral de La Salle, pero pronto se hizo evidente que no era lo suficientemente dedicado como para graduarse. Desilusionado con sus estudios, el adolescente comenzó a juntarse con jóvenes delincuentes mayores que él y fue absorbido por las despiadadas pandillas de la zona, haciéndose miembro de la banda Croxteth Crew.



Sean Mercer

Después de salir de La Salle, Sean consiguió una bicicleta y un perro de pelea, signos de estatus entre las pandillas de la zona. Comenzó además a traficar drogas, principalmente marihuana. En total, fue detenido por la policía en ochenta ocasiones a lo largo de cuatro años. A pesar de la política de cero tolerancia hacia los pandilleros conocidos, los oficiales fueron incapaces de encontrar las pruebas necesarias para dejarlo tras las rejas.


Su mejor amigo era Dean Kelly, un joven con un historial de vandalismo, que tenía prohibida la entrada a muchos lugares. En lo que sería un entrenamiento para su rito de madurez dentro de la pandilla, en el verano de 2007 Sean se dedicó a entrar sobre una moto en el territorio enemigo de la banda Green Norris Strand Crew, apuntando con una pistola a los miembros de esa pandilla rival y a varios transeúntes inocentes. Asombrosamente, ese incidente no fue denunciado a la policía en su momento.



Dean Kelly

Rhys Milford Jones nació el 27 de septiembre de 1995 en Liverpool (Inglaterra). Era el hijo de Stephen Jones (nacido en Liverpool) y Melanie Edwards (nacida en Wrexham). Tuvo un hermano mayor, Owen, quien nació en 1990.



Rhys Jones







Jones era un niño de hábitos normales: iba a la escuela, visitaba a su familia y amigos, pero sobre todo, era un apasionado del football soccer. Su equipo favorito era el Club de Football Everton, cuya camiseta azul gustaba de vestir de manera constante.



En agosto de 2007, Rhys tenía once años y acababa de salir de la escuela primaria en Green Norris. Debía comenzar la escuela secundaria en la Fazakerley High School en septiembre de 2007. Los que lo conocían siempre coincidieron en que Jones era un chico muy popular, al que le encantaba el fútbol. Rhys jugaba para el equipo Fir Tree Boys y casi todos los días acudía al entrenamiento.



El 23 de agosto de 2007 era el primer aniversario de la muerte de Liam Smith, miembro de la banda rival a la que Sean Mercer había acosado, el Green Norris Strand Crew. Liam Smith había muerto a tiros a manos de miembros de la Croxteth Crew cuando salía de la prisión de Altcourse el 23 de agosto de 2006.



Los miembros de la Croxteth Crew habían decidido celebrar el aniversario de aquel asesinato, cometiendo otro. El encargado de llevarlo a cabo sería Sean Mercer, quien aceptó de mil amores la encomienda. Tomó su bicicleta y se dirigió, vestido con una gabardina negra, al lugar donde su víctima se encontraba. Tenía que asesinar a Wayne Brady, un joven de 19 años de edad.



Al mismo tiempo, Rhys Jones se dirigía con dos de sus amigos rumbo a su práctica de football. Eran las 07:30 horas. Al cruzar el aparcamiento del pub Fir Tree, en la calle Fir Tree Drive Sur en la finca Croxteth, Sean Mercer llegó al lugar; iba encapuchado; seguía montado en su bicicleta de montaña color plata.



Sean Mercer poco antes del atentado

Se acercó al aparcamiento, donde una camioneta con el vidrio bajado estaba estacionada; dentro estaba un miembro destacado de la pandilla rival. En ese instante, Rhys Jones cruzó el aparcamiento y pasó frente a la camioneta. Sean lo vio, pero eso no le importó: sacó una pistola Smith & Wesson, la tomó con las dos manos y empezó a disparar.



La secuencia del crimen




El primer disparo impactó a Rhys. Entró por la espalda, encima de su hombro izquierdo, y a continuación salió por la parte delantera derecha de su cuello. El niño cayó al pavimento, desangrándose. Sean Mercer no se inmutó: disparó de nuevo en otras dos ocasiones. Luego se dio la vuelta y escapó en su bicicleta. La camioneta arrancó y se marchó del lugar, escapando también.





Rhys Jones se quedó allí tirado, ahogándose con su propia sangre, hasta que perdió el conocimiento. Sus amigos se acercaron, así como algunos curiosos. Alguien le avisó a Melanie, la madre del niño, quien llegó corriendo, desesperada. La ambulancia y la policía llegaron poco después. Rhys sufrió un shock por la pérdida de sangre y esto le ocasionó un paro cardiorrespiratorio. Los paramédicos trataron durante una hora y media de resucitarlo, pero fue declarado muerto poco después en el Hospital Infantil de Liverpool.



El lugar del crimen

La emisora de radio local Radio City cambió su programación esa noche, convocando a los que hubieran sido testigos del atentado a acudir con la policía. También se transmitió un programa especial sobre los delitos cometidos con armas de fuego en la ciudad. Radio City puso en marcha una campaña llamada Saque las armas de las calles en el nombre de Rhys.



La bicicleta del asesino

En los días siguientes, Sean Mercer vagaba por las calles de Croxteth, disfrutando de su notoriedad como un asesino en fuga y presumiendo de su estilo de vida de gángster a los pandilleros más jóvenes, que lo admiraban. Se había desecho de la bicicleta y el arma estaba en la guarida de la pandilla.



Mapa del crimen

Originalmente, se creía que uno de los disparos había impactado a Jones en el cuello, pero el forense reveló la verdadera trayectoria. Los detectives arrestaron y luego liberaron a cuatro personas de entre 15 y 19 años en relación con el crimen. Se realizaron dos arrestos adicionales también de adolescentes, pero ambos sospechosos fueron pronto en libertad bajo fianza en espera de nuevas investigaciones.



Los titulares

El arma homicida fue descrita como una pistola de color negro con un largo cañón. Más de 300 funcionarios y especialistas en delitos con armas de fuego fueron desplegados en la búsqueda del asesino de Rhys Jones.



El arma homicida










La policía hizo un llamamiento al público para obtener información, afirmando que necesitaban ayuda en la búsqueda de aquellos que habían cometido el crimen.



Sean Mercer tras el asesinato


Debido al impacto del crimen en la opinión pública, los jugadores y aficionados le rindieron homenaje a Rhys Jones con un minuto de aplausos en el partido en casa jugado entre el Everton y el Blackburn Rovers, que se celebró el sábado 25 de agosto en el Goodison Park.



El homenaje en el estadio

Después de una sugerencia del columnista deportivo Tony Barrett en su blog, que fue apoyada por muchos de sus lectores, el equipo Liverpool accedió a interpretar el 28 de agosto el principio de la canción “Johnny Todd”, de la serie televisiva Z-Cars, tema que saluda tradicionalmente la llegada del equipo de Everton al terreno de juego del Goodison Park. Esto fue seguido por un minuto de aplausos, y los jugadores del Liverpool y el equipo rival (el Toulouse), personal y funcionarios, usaron brazaletes negros durante el juego. Casi al mismo tiempo, la policía descubrió la guarida de la pandilla y halló ahí el arma homicida.



La guarida de la pandilla




Más de 2,500 personas asistieron al funeral de Jones, que se celebró en la Catedral Anglicana de Liverpool el 6 de septiembre de 2007. Su familia emitió una convocatoria pública para que “la gente de bien” asistiera al servicio, donde se pidió a los dolientes que usaran ropa brillante o tiras de fútbol.



El funeral






Los padres de Rhys vistieron el cadáver de su hijo con el uniforme del Club de Football Everton y mandaron a fabricar un ataúd de color azul, con el logotipo del equipo. En una acción sin precedentes, los jugadores del Everton decidieron acudir al sepelio. Como un gesto simbólico, fueron vestidos con sus uniformes.







Algunos de ellos cargaron el ataúd del niño sobre sus hombros. Durante el servicio, el padre de Jones leyó un poema que había escrito para su hijo. El jugador del Everton, Alan Stubbs, leyó algunos versículos de la Biblia. Después de la misa hubo un entierro privado.



Los homenajes


Los jugadores del Club de Football Everton también colocaron una ofrenda floral, un balón de football y una camiseta con el nombre de Rhys en el lugar del crimen. Era la manera de protestar por el asesinato de quien había sido uno de sus seguidores más jóvenes.




El 19 de septiembre, cuatro semanas después del crimen, los padres de Rhys hicieron un nuevo llamamiento a los testigos para colaborar.



Las investigaciones










Para ese momento, el nombre del asesino ya era conocido: Sean Mercer había ido plenamente identificado, e inclusive doce personas se presentaron en un programa especial de televisión para confirmar que él era quien había disparado contra el niño. A pesar de eso, la policía seguía llamando a los testigos a colaborar.








Hasta mediados de 2008, Sean Mercer fue arrestado. Desde días antes, la policía lo había estado siguiendo. Le tomaron fotos sin que se diera cuenta y reunieron pruebas y testimonios en su contra antes de detenerlo.



Sean Mercer bajo vigilancia policial



Lo arrestaron en plena calle, él no opuso resistencia. Pese a que muchos de sus amigos lo habían ayudado a escapar, no pudio seguir haciéndolo.



El arresto


El 16 de diciembre de 2008, tras un juicio de nueve semanas ante el Juez Irwin y el jurado, en el que el acusado permaneció siempre en silencio, Sean Mercer fue declarado culpable de asesinato. Las deliberaciones duraron cuatro días. Lo condenaron a cadena perpetua, con un periodo mínimo de 22 años en prisión.



El juicio


Otros miembros de la banda fueron condenados también: James Yates, de 20 años; Nathan Quinn, de 18; Gary Kays, de 26, y Melvin Coy, de 25, fueron declarados culpables de ayudar al delincuente. Dean Kelly, de 17 años, fue condenado por cuatro delitos conexos.



Los condenados

El juez calificó a Mercer como "un cobarde" y añadió: “Este delito surgió del estúpido conflicto de pandillas, una brutalidad que ha afectado a esta parte de Liverpool. Quedaste atrapado en ello desde temprana edad, pero es claro que te vanaglorias por eso. Es un error dejar que alguien glorifique o idealice este tipo de situaciones.




"Ustedes no son soldados, no tienen ni disciplina, ni formación, ni honor. No inspiran respeto. Y ni siquiera notan la diferencia entre el respeto y el miedo. Son delincuentes de poca monta, egoístas, notables sólo por el peligro que suponen para los demás. La vida de Rhys Jones se ha ido. Nosotros no tomaremos una vida por otra vida, aunque si sales en libertad alguna vez, serás supervisado y vigilado por el tiempo que te quede de vida".


El detective Dave Kelly dijo: "La conducta de Mercer mostró un desprecio total por Rhys y otros. Desde la muerte de Rhys, y durante su juicio, Sean Mercer no ha mostrado remordimiento alguno. Sólo esperamos que el veredicto le muestre la enormidad de lo que ha hecho y el dolor y el sufrimiento que ha causado".



En prisión

Curiosamente, los padres de los miembros de la banda, incluyendo a Janette Mercer, la madre de Sean, y Francis Yates y Marie Yates, los padres de James Yates, también fueron juzgados y condenados por obstrucción a la justicia. Un periódico inclusive publicó que Janette Mercer se prostituía para poder pagar los gastos  legales del proceso.


Cuando el veredicto de culpabilidad de Mercer se anunció a la sala, la madre de Rhys rompió a llorar. Por su lado, el padre de Sean Mercer, Joseph McCormick, miró a su hijo y le dijo: "Te amo".



Los padres de Rhys tras el veredicto


El 2 de noviembre de 2009, Sean Mercer apuñaló a Jake Fahri, un asesino convicto, después de haber elaborado un cuchillo improvisado a partir de un par de pinzas. Ambos tenían serios problemas entre sí desde que se conocieron en prisión.



Jake Fahri

Después de que el veredicto fue leído, el padre de Rhys, Stephen Jones declaró: "Por fin se ha hecho justicia a Rhys". Tiempo después, fundaría junto con su esposa el Complejo Rhys Jones, para combatir el pandillerismo y ayudar a las víctimas de crímenes violentos.




VIDEOGRAFÍA:

El equipo de football Everton rindiendo homenaje a Rhys Jones
video



BIBLIOGRAFÍA:

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Que triste que la gente inocente siempre salga lastimada o muera por culpa de animales psicopatas, pero asi se esta deformando la sociedad, aplauden el pandillerismo como si fuera bonito, adoran e idolatran al narco, los excesos... pff ni dan ganas de salir ya a la mondriga calle, que bueno que atraparon al pelon ese, ¿cuantos se quedan sin pagar las maldades que hicieron? ufff. Gracias Escrito con Sangre estaba esperando el Domingazo del paso jeje. Feliz inicio de año a todos.

Maria dijo...

Hola Escrito con sangre! Saludos y felicitaciones por tu exitoso blog, lo descubri hace muchos anos y cada semana espero ansiosa tu nuevo articulo. Amo esta pagina! Felicidades y mucho exito!
Gracias por regresar!
Saludos desde Bulgaria.

Anónimo dijo...

Hola Escrito con Sangre !! Muy interesante el caso, lamentable la muerte de una victima inocente , que fue arrebatada por este joven inmerso en el bajo mundo de trafico de drogas y pandillerismo y no conforme , en prision sigue atentando la vida a otro reo, que lo refundan de por vida a este maldito asesino. Gracias por compartirnos este articulo y deseandote lo mejor para este proximo 2015, lleno de bendiciones. Saludos desde Sparks Nevada.

Diego F. dijo...

I live in london. I don't know that history. Good structure.
Thanks.

Anónimo dijo...

Hola, muy buena historia y bastante actual,de verdad que tristeza que por culpa de estos criminales, se pierda una vida inocente, muy buena investigación, saludos

**La Bruja** dijo...

Crimen de estupidez...

Cristal Rivera dijo...

Hola Escrito, excelente post como siempre

Un a lástima que un niño con un futuro tan prometedor quedara envuelto en esas estúpidas guerras de pandillas.

Ojalá ese maldito y sus compinches nunca salgan de prisión.

Que buen gesto por parte del club de fútbol.

Saludos

Anónimo dijo...

honestamente solo por ser un caso europeo se le da este "tinte" de asesino, en mexico existen muchos ritos de inciciazion como este y como muchos quedan impunes, muchos entran a la carcel pero termina siendo una nota chica en las ultimas paginas de cualquier periodico, sin olvidar las pandillas de estados unidos que suelen tener estos ritos y aun peores para entrar en sus bandas, saludos y buenos articulos

Ampersand dijo...

Muy cierto lo del anterior, el fenómeno del pandillerismo y los ritos de iniciación que siguen es de alcance mundial; la diferencia es la cobertura mediática que pudiera llevarse y las consecuencias positivas derivadas de tales acontecimientos, destacando en este caso el sentido homenaje que hizo el club Everton y la fundación de una organización de ayuda para rehabilitar a victimas y ex pandilleros.

Muchas personas son los mal llamados "daños colaterales" víctimas de gente sin escrúpulos y mal orientada como este "sujeto", que en la búsqueda de aprobación y reconocimiento por parte de sus organizaciones, truncan vidas que no merecían tal suerte .... Saludos !!!!

Anónimo dijo...

Escrito con sangre .... No,se de que país es la persona que hace el blog pero me gustaría que mas adelante (xq aun no se resolvió) suban el,caso de Lola chomnalez esta chica argentina,que desapareció en Uruguay y apareció enterrada cerca de la,playa el caso es fascinante cada vez mas entraverado y con,mas pistas nuevas y datos googleen y veran

Mapache dijo...

Hola Escrito, aunque es primera vez que comento, soy seguidora de tu blog hace varios meses y me encanta.

Estuve leyendo hace poco sobre Rodney Alcala y vi que no esta entre los numerosos asesinos de los cuales haz escrito, seguramente esta en tu larga lista de casos que incluirás, en caso de que no sea así, seria bueno que le incluyas.

Sigue así, es impresionante toda la información que reúnes y el trabajo que te tomas para realizarlo, se agradece un montón.

Saludines <3

Anónimo dijo...

En la foto de la portada del diario Sun aparece el jugador de futbol Carlos Tévez.
Muy querido en todos los equipos que jugó.