Peter Stumpp: “El Hombre Lobo de Bedburg"


"Cuando un lobo se empeña en tener razón, pobres corderos".
Esopo


Peter Stumpp, cuyo nombre también se escribe como Peter Stube, Peter Stubbe, Peter Stübbe o Peter Stumpf, nació alrededor de 1550 en el pueblo de Epprath, cerca de la ciudad de Bedburg, en el electorado de Colonia, Renania (Alemania). Otros de sus alias incluían nombres como Abal Griswold, Abil Griswold y Griswold Ubel. El nombre "Stump" o "Stumpf" puede haber sido dado como referencia al hecho de que su mano izquierda había sido cortada dejando sólo un muñón, lo que en alemán equivale a la palabra "stumpf". Su fecha de nacimiento exacta no se conoce, ya que los registros de las iglesias locales fueron destruidos durante la Guerra de los Treinta Años (1618-1648).



Mapa de Epprath

Peter Stumpp era un rico hacendado de su comunidad rural. Durante la década de 1580, parece haber enviudado y quedó a cargo de dos hijos; una chica llamada Beele (Sybil), que parece haber tenido quince años de edad, y un hijo de edad desconocida. Durante años mantuvo una relación íntima con una pariente lejana llamada Katharina Trump (también nombrada a veces como "Trumpen" o "Trompen").



Escudo de armas del Condado

La carrera criminal de Stumpp comenzó supuestamente a temprana edad. En su momento, confesaría haber practicado la magia negra desde que tenía doce años. Afirmó que el diablo le había dado una faja o cinturón mágico, que le permitía metamorfosearse en "la semejanza de un codicioso lobo devorador, fuerte y poderoso, con ojos grandes que en la noche brillaban como el fuego, un hocico grande y ancho, con la mayoría de los dientes afilados y crueles, un enorme cuerpo y patas poderosas". Al quitarse el cinturón, se transformaba de nuevo a su forma humana. Durante veinticinco años, Stumpp había sido un "chupasangre insaciable" que se hartaba de la carne de cabras, corderos y ovejas, así como de hombres, mujeres y niños.





Los ataques de Stumpp

Stumpp era además un converso al protestantismo. La guerra llevó a Alemania la invasión de varios ejércitos, las agresiones por parte de soldados merodeadores y, finalmente, una epidemia de peste.


Los años en los que Stumpp supuestamente cometió la mayor parte de sus crímenes (entre 1582 y 1589), estuvieron marcados por una guerra interna en el electorado de Colonia, después de la introducción del protestantismo, abortada por el ex arzobispo Gebhard von Waldburg Truchess.


Él había sido asistido por Adolf, Conde de Neuenahr, que era también el señor de Bedburg. Cuando los protestantes fueron derrotados en 1587, el Castillo de Bedburg se convirtió en la sede de mercenarios católicos comandados por el nuevo señor de Bedburg: el conde Werner Salm-Dyck Reifferscheidt, que era un católico extremista, decidido a restablecer la fe romana.


Los cadáveres de niños y mujeres aparecían por toda la campiña y los soldados batían los campos buscando al responsable. Alguien afirmó que al Hombre Lobo que cometía aquellos crímenes atroces le faltaba la pata izquierda.


Stumpp fue capturado en 1589, mientras estaba desnudo y corriendo a cuatro patas. Gruñía, estaba cubierto de sangre y barro y lanzaba mordidas a los guardias que intentaban reducirlo. Por fin consiguieron dominarlo y lo condujeron a la prisión.





La cacería


Tras ser amenazado con la tortura, Stumpp confesó haber matado y comido a catorce niños, dos mujeres embarazadas cuyos fetos arrancó de sus vientres, además de "comerse su corazón caliente y crudo", lo que más tarde describió como "bocados delicados". Uno de los catorce niños era su propio hijo, cuyo cerebro había devorado.



Stumpp durante el juicio

Stumpp fue acusado de ser un hombre lobo antropófago, además de sostener una relación incestuosa con su hija, quien fue sentenciada a morir con él. También se condenó a una pariente lejana, que también fue considerada como incestuosa de acuerdo con la ley. Además de esto, Stumpp confesó haber sostenido relaciones sexuales con un súcubo, una demonio femenina enviada a él por el Diablo. Además se alegó que como el hombre lobo había tenido la pata delantera izquierda cortada, la misma lesión demostraba la culpabilidad del acusado.






Stumpp en un grabado de la época


La ejecución de Stumpp, de su hija y de su amante, se llevó a cabo el 31 de octubre de 1589. Es una de las más brutales de las que constan en los expedientes. Primero, su hija y su amante fueron desolladas y estranguladas, y él tuvo que atestiguar la ejecución de las dos mujeres, mientras permanecía encadenado. Luego fue sometido al tormento de la rueda, donde "la carne fue arrancada de su cuerpo" en diez lugares diferentes, con tenazas al rojo vivo.



La ejecución de Stumpp

Después, sus extremidades fueron rotas a golpes con el lado romo de un hacha, antes de cortarle las manos, los pies, los brazos y las piernas, para impedirle regresar de la tumba.


Finalmente, Stumpp fue decapitado y sus trozos quemados en una pira. Los cadáveres de su hija y su amante fueron quemados junto con los pedazos del Hombre Lobo.


Como una advertencia contra un comportamiento similar, las autoridades locales erigieron un poste con la rueda de la tortura y la figura de un lobo en él, y en la parte superior se colocó la cabeza cortada de Peter Stumpp.


Años después, muchos sostienen que el juicio contra el “Hombre Lobo de Bedburg” no era más que una venganza política o religiosa apenas disimulada, con la que el nuevo señor de Bedburg tenía previsto intimidar a los protestantes del territorio y regresarlos de nuevo al catolicismo.


Si sólo hubiera sido otra ejecución de un hombre lobo y un par de brujas, como ocurría en ese tiempo en varias partes de Alemania, la asistencia de los miembros de la aristocracia hubiera sido sorprendente. Por otra parte, el juicio y las declaraciones de Stumpp siguen siendo un acontecimiento singular.


La fuente más completa sobre este caso es un folleto de dieciséis páginas publicado en Londres en 1590; es la traducción de una impresión alemana de la que no existen copias.





El panfleto Inglés, del que existen dos copias (una en el Museo Británico y otro en la Biblioteca de Lambeth), fue redescubierto por el ocultista Montague Summers en 1920.


En él se describe la vida de Stumpp, sus presuntos delitos y el juicio, e incluye muchas de las declaraciones de los vecinos y testigos de los crímenes. Summers volvió a imprimir todo el folleto, incluyendo un grabado en madera, en las páginas 253 a 259 de su obra El Hombre Lobo.



Montague Summers

Información adicional fue proporcionada por los diarios de Hermann von Weinsberg, un regidor de Colonia, y por una serie de periódicos de gran formato ilustrado, que fueron impresos en el sur de Alemania y probablemente están basados en la versión alemana del folleto de Londres. Los documentos originales parecen haberse perdido durante las guerras de los siglos que siguieron.



Hermann von Weinsberg

Sin embargo, esto no quiere decir que las acusaciones carecieran de base. La ejecución de un simple converso al protestantismo habría sido poco probable. Lo cierto es que Stumpp confesó sus crímenes sin mediar la tortura y que su detención se dio cuando él creía haberse convertido en lobo. Dada la magnitud de los crímenes de Stumpp, el caso se hizo más visible para el pueblo y la nobleza. De esa manera, uno de los Hombres Lobo más famosos de la historia fue ejecutado, aunque la memoria de sus atrocidades se conservó para siempre.




BIBLIOGRAFÍA:






12 comentarios:

Kurupi Incubo dijo...

Excelente historia, ECS.
Es notable tu pasión, al presentar casos históricos, de los cuales la inmensa mayoría los desconocemos.

Salem dijo...

Increible, misterioso y sangriento caso...
gracias Escrito por estos ratos.y saludos

Anónimo dijo...

Muy buena investigacion, desconocia esta historia, como siempre excelente,gracias por tu tiempo y dedicacion, para darnos a todos los lectores una nueva investigacion, Saludos

applemart dijo...

Muy buena historia, lo que no concuerda es que se comenta que le cortaron manos y pies, cuando se dice que en vez de la mano izquierda tenía un muñón.
Gracias por las aportaciones, todas muy interesantes.

Anónimo dijo...

Entonces, si era manco, pelaba la banana con el culo?

Anónimo dijo...

Por leer el ultimo comentario me dio tanta risa que se me olvido lo que iba a poner... bueno Escrito con sangre hoy se me paso el mingo! pero hoy lunes lo lei. Muchas Gracias Siga asi! Felicitaciones Escrito Con Sangre

Jess dijo...

AAAAMOOO infinitamente tu blog!!! Creo que es el culpable de muchisimas veces que no puedo concentrarme para trabajar jaja muchas felicidades por elblog!!

Ampersand dijo...

Una leyenda en torno a un asesinato político-religioso podría yo decir: no se sabe a ciencia cierta quién dijo o si el inculpado se creía un hombre lobo, pero la situación oscura del final de la Edad Media junto al ascenso del Renacimiento, en plena época de transición hacen que coexista el mito con la realidad, por lo cual no me sorprende.

En cuanto a la imaginaria popular, siempre atrae la idea de la existencia de un Hombre Lobo, lo que has expuesto aquí es un indicio de lo más cercano a la realidad en cuanto a esa posibilidad ..... Saludos !!!

Cristal Rivera dijo...

Otro excelente caso

Esperando con ansias el siguienteç

Saludos

Anónimo dijo...

la chava de arriba parece la bisnita del hombre lobo

Anónimo dijo...

Que malo comment nadie deberiamos de criticar la apariencia fisica de los demas no somos esculturas perfectas. Hay que saberse querer para no criticar a los demas y provocar un desaire, claro a menos que sea un antisocial, o un psicopata; entonces es caso perdido.

Anónimo dijo...

Existe una miniserie documental llamada "True Horror", presentado por Anthony Head, Giles en "Buffy, cazavampiros", que se puede ver en Youtube. En uno de los capítulos, el que corresponde a los hombres lobo, se cuenta esta historia, por si alguien le quiere echar un vistazo.