Paul Snider: el asesinato de Dorothy Stratten


“Si algo se puede decir de Dorothy, es que tenía muy mal gusto para los hombres”.
Hugh Hefner, fundador de Playboy


Dorothy Ruth Hoogstraten, quien cambiaría su nombre a “Dorothy Stratten”, nació el 28 de febrero de 1960 en Vancouver, Columbia Británica (Canadá). Fue una niña hermosa de clase media baja, hija mayor de una emigrante holandesa divorciada dos veces.



Dorothy Stratten cuando era niña





La familia, compuesta de dos niñas y un chico, se apiñaba en una minúscula vivienda cercana a un parque de atracciones de un suburbio de Vancouver. Su madre, Nelly Hoogstraten, trabajaba como niñera por horas para sacarlos adelante.



Dorothy opinaba de sí misma que era “corriente y simple, con las manos grandes”; hasta que Paul Snider, un vendedor ambulante de “carne de mujer”, la descubrió. Paul Snider era un promotor de poca monta, un proxeneta que trabajaba en los alrededores de Beverly Hills.



Dorothy y Craig, su primer novio

En un momento determinado, Paul decidió cambiar de vida y volver a Canadá, donde conoció a Dorothy. El encuentro se produjo de modo casual en un restaurante; Dorothy tenía dieciocho años de edad y trabajaba por horas en una cafetería de Vancouver cuando Snider, un hombre moreno y muy apuesto, entró en el lugar a comer.



Paul Snider


Como sin darle importancia, valoró la esbelta figura de la tímida estudiante que se hallaba detrás del mostrador y cuyo teléfono obtuvo de otra camarera. Y comentó con sus amigos: “Con esta chica puedo ganar dinero a montones”.



Dorothy y Paul en los días felices



Poco después, juntos celebraron el vigésimo cumpleaños de Dorothy. Ella era voluptuosa, pero ingenua. Los hombres suspiraban por su belleza... y también por el dinero que podrían lograr gracias a ella. Y Paul era un marido muy celoso, a quien le costaba asumir que su esposa era la compañera soñada por todos los hombres.



Paul Snider siempre le dijo que era hermosa, se la ganó y acabó absorbiéndola. Le compró una sortija con un topacio rodeado de brillantes y un traje blanco para el baile de graduación. Alimentó su ingenua vanidad contratando a un fotógrafo para que retratara primero su rostro y después su cuerpo desnudo.



El cumpleaños

Enviaron a la revista Playboy una serie de fotografías y Dorothy, quien era empleada en la compañía telefónica local, fue citada al poco tiempo para sucesivas tomas. Era el mes de agosto y la primera vez que viajaba en avión. En aquellas pruebas, la desgarbada adolescente se estaba transformando en una criatura exultante a un tiempo de inocencia y erotismo.



Dorothy Stratten






El resultado fue excepcional y dio lugar a una prueba filmada que obtuvo el mismo éxito. Dorothy empezó a trabajar como conejita en el Club Playboy de Los Ángeles, esperando su aparición en el póster central de la revista. A continuación, Paul y ella se trasladaron a una casita de estilo español en el Boulevard de Santa Mónica, cerca de Bel Air, lugar de residencia de productores y directores.











Uno de aquellos directores de cine era Peter Bogdanovich, de cuarenta años, que por entonces estaba atravesando un bache. Dorothy lo conoció en el mes de octubre en el “Roller Disco y Pijama Party”, representado para la televisión en casa de Hugh Hefner, editor de Playboy; fue su primera actuación en televisión y resultó deliciosa.





Luego se sucedieron una serie de apariciones: en un episodio del programa de televisión La isla de la fantasía, como una sensual condecoración; en las películas Buck Rogers en el siglo XXV y en Galaxina (donde interpretaba a un atractivo robot). También trabajó como protagonista en una película canadiense de bajo presupuesto.



Dorothy en Galaxina

Mientras, Paul Snider se ocupaba de la promoción de concursos de camisetas y espectáculos de desnudo masculinos, pero su gran esperanza era Dorothy, a quien mantenía al margen de la sordidez de su otra vida. No la dejaba fumar, se encargaba de que no bebiera demasiado y le enseñó el modo de rechazar las proposiciones de los hombres que acudían al club o a la Mansión Playboy. Y hablaba con frecuencia de “la felicidad de su vida en común”.



Dorothy en un anuncio

En un principio sólo la consideraba una inversión, un objeto encantador que podría vender. Pero se enamoró de la chica y se casaron en 1979, cuando ella tenía apenas diecinueve años. Se casaron en Las Vegas, en contra de los deseos de Playboy, pocas semanas antes de la publicación del número de agosto de 1979, con Dorothy desnuda como principal atracción.



La boda



Ella les decía a sus desconcertados amigos: “¡Me cuida tanto! No puedo imaginar mi vida con un hombre que no sea Paul”. Snider decoró la casa con fotografías de su esposa, se compró un flamante Mercedes con una matrícula en la que se leía: “STAR80”. Y alardeaba de “estar yendo a la Luna en una nave espacial”.



Dorothy en Playboy

Hugh Hefner había elegido a Dorothy como la Chica Playboy del año 1980. El orgulloso emperador adivinó que, al contrario de otras muchas chicas, aquélla era una futura estrella cinematográfica. Acompañaban al título 200,000 dólares en efectivo y varios regalos, entre otros, un Jaguar XJS, un abrigo de martas rusas y una bañera eléctrica de latón, además de una serie de atenciones que enseguida comenzaron a inquietar a Paul. Este deseaba controlar la carrera de su mujer, pero ahora ella tenía un agente y un manager y se había establecido como “Empresas Dorothy Stratten”.



Para ese momento, Dorothy formaba parte del constante caudal de hermosas mujeres reclutadas para los palacios de placer de Hugh Hefner en la Mansión Playboy, y del astuto financiero Bernie Cornfeld. En las prolongadas fiestas, Hefner sólo bebía Pepsi, mientras que Cornfeld se empapaba en Coca Cola. Sin embargo, sus gustos eran idénticos en lo referente a mujeres: tenían que ser muy jóvenes, exuberantes y, además, rubias.



Separados por unos pocos minutos y situados en las recompuestas colinas, los palacios de los Bloomingdale, los Bogdanovich y otros superejecutivos del sueño americano eran en realidad harenes privados con una sola diferencia para sus ocupantes femeninos: allí les resultaba mucho más fácil relacionarse con el flujo constante de invitados famosos y sus amigos.




Cornfeld, un hombre con aspecto de gnomo que, tras la quiebra de su empresa de inversiones, había pasado un año en una cárcel suiza, decidió darse todo tipo de satisfacciones en Grayhall, un palacete de treinta y cinco habitaciones que había sido propiedad de Douglas Fairbanks padre y en el que el nuevo propietario ponía en práctica su teoría de la “anarquía sexual”. Decoró el lugar con terciopelos y espejos y lo llenó de esbeltas muchachas. Alardeaba de “poder proporcionar las mejores mujeres del mundo”.



Bernie Cornfeld

Con el fin de lograr su propósito, montó una agencia de modelos, y para darle un aire respetable contrató a un maduro profesor de la Real Academia de Arte Dramático de Londres. Reclutó tal cantidad de chicas con ese procedimiento que el tercer piso de su casa se convirtió en un laberinto de cubículos conocido como “El Cuartel”. Llegó a organizar fiestas de veinticuatro horas seguidas, durante las cuales dirigía sus negocios por teléfono o elaboraba estudiadas listas con los nombres de gente importante mientras la juerga continuaba a su alrededor.


Por su parte Hugh Hefner, quien se llamaba a sí mismo “El Padre Fundador de la Revolución Sexual”, ocupaba definitivamente la Mansión Playboy Oeste, una construcción de estilo gótico victoriano situada en medio de dos hectáreas de jardín semitropical que albergaba pavos reales, flamencos, monos y papagayos; y sobre todo, docenas de chicas, vestidas como “conejitas” o que se zambullían desnudas en la Cueva del Jacuzzi.



La Mansión Playboy

Los gastos de mantenimiento de aquel lugar ascendían a tres millones y medio de dólares anuales. La entrada en el mágico reino de Hefner estaba estrictamente controlada; las listas de los privilegiados miembros de la pandilla también se revisaban constantemente. Los extraños y los novios se veían drásticamente disuadidos ante la presencia de una fuerza de seguridad de cincuenta hombres armados que patrullaban sin cesar junto a las elevadas verjas de la finca, dotadas de sensores de sonido. Tampoco los maridos recibían mejor trato.



Hugh Hefner con Dorothy


A los veinte años, Dorothy era alta, rubia y amable. Su hobby: escribir poesía. Su carácter dulce ocultaba su dura y precaria adolescencia. Provocaba a miles de hombres y seducía a unos pocos elegidos. Y se le podía conseguir desnuda en cualquier puesto de revistas.



Para el póster central de Playboy era de lo más adecuado: rubia, saludable y extravagantemente sensual; en 1980 resultó elegida la Playmate del Año y estaba al borde de una apasionante carrera cinematográfica como la nueva Marilyn Monroe. Era “tan hermosa que parecía resplandeciente, como si la luz surgiera de su interior”, escribió la revista People deshaciéndose en alabanzas.








Dorothy consiguió la oportunidad de actuar en otro largometraje gracias a Peter Bogdanovich, asiduo visitante de la casa, el cual la incluyó en un reparto con Audrey Hepburn, Ben Gazzara y John Ritter en la comedia Todos reían, donde interpretaba el papel de una dulce recién casada que se enamora de un detective, personaje encarnado por John Ritter. Bogdanovich comentó a sus amigos que en el papel del detective había mucho de él mismo.



Dorothy en el celuloide

El director de cine Peter Bogdanovich tenía un gusto muy definido para las mujeres. Le gustaban las rubias, altas y con buena presencia. Cuando conoció a Dorothy, comprendió que había hallado a la mujer perfecta. A pesar de su reciente boda, la cortejó y la animó a seguir una carrera cinematográfica. El futuro estrellato de la joven parecía asegurado.



Peter Bogdanovich

El rodaje comenzó en Nueva York en el mes de marzo de 1980. Paul Snider alquiló un Rolls Royce para acompañar a Dorothy al aeropuerto de Los Ángeles. Bogdanovich era un director duro, que hacía trabajar intensamente a su equipo durante doce horas diarias, pero se mostró especialmente amable con la tranquila y resuelta recién llegada. Su estrategia fue tan discreta, que nadie se enteró de que Dorothy se había trasladado a la suite que el director tenía en el Hotel Plaza.


Paul Snider no volvió a verla hasta mediados de mayo, cuando se reunieron llorando de emoción en un hotel de Vancouver. Después, ella voló de regreso a Nueva York. Evidentemente, estaba dividida. En una entrevista publicada por la revista Maclean's declaraba: “Muchos hombres tendrán en el mundo entero mi foto para contemplarla. Pero mi marido tiene mi corazón”. Pese a ello, el mes siguiente Snider recibió una notificación legal de separación y Dorothy canceló las cuentas bancarias conjuntas. Él supuso que actuaba aconsejada por los abogados de Bogdanovich y contrató a una detective privado, Marv Goldstein, para que espiara a su mujer y al director. Peter Bogdanovich estaba deslumbrado por Dorothy, lo mismo que lo estuvo muchos años antes por otra chica ingenua de veinte años, Cybill Shepherd, la estrella de La última película. El y Dorothy pasaron una idílica quincena en Londres, trasladándose después a la lujosa residencia del director en Bel Air, donde ella, exultante por el éxito, estudiaba un montón de ofertas.



Dorothy con Peter Bogdanovich

Por fin, telefoneó a su marido y quedaron citados para almorzar el viernes 8 de agosto. Paul Snider se remontó desde el abismo de la desesperación a las cumbres del regocijo: “La reina va a volver”, les dijo a sus amigos. Pero no fue así. Ella estaba enamorada del oropel de Hollywood y así se lo comunicó en el transcurso de aquella cita. Recogió algunos vestidos y le dio instrucciones para que “entregase el resto a Patty”, una especie de Dorothy Stratten de diecisiete años que Snider trataba patéticamente de promocionar.



Carta para Dorothy


Nunca se había sentido Paul tan abrumado. El sábado se había recuperado lo suficiente como para organizar una barbacoa para sus amigos. Marv Goldstein comenzó a inquietarse cuando Snider comentó que estaba buscando un arma para “protección casera” y que había encontrado un revólver Mossberg del calibre .12 en la sección de anuncios por palabras. Claudia Jennings era una ex chica Playboy, y en otro tiempo la favorita de Hefner. Claudia murió aplastada en un accidente de automóvil cuando estaba rodando una película. Antes de su último y fatal encuentro con Dorothy, Paul Snider solía hablar animadamente del caso Jennings con sus amigos; éstos lo consideraban extraño y sólo más tarde les pareció siniestro.



Claudia Jennings

Dorothy telefoneó de nuevo y se volvieron a citar para discutir un arreglo financiero definitivo. La detective quería una grabación de las promesas de ella, pero no consiguió el equipo adecuado. Paul Snider adquirió el Mossberg y el vendedor le mostró la forma de cargarlo y de disparar; después parecía de un humor excelente y comentó a sus amigos que iba a ayudar a su mujer a buscar una casa nueva.



La agenda de Dorothy

Dorothy llegó el jueves siguiente, poco después del mediodía, en su viejo Ford Mercury. Goldstein había preparado un código con su cliente, de modo que, al telefonearle, pudiera conocer el curso de la negociación. Snider, al principio de la reunión, le hizo comprender que el asunto marchaba, pero las posteriores llamadas de la detective no obtuvieron respuesta. Patty llegó a las 17:00 horas y encontró cerrada la puerta del dormitorio de Snider. Decidió no molestarlo y se fue. Goldstein continuó telefoneando y por fin avisó a la policía para que fuera a inspeccionar la aparentemente vacía y silenciosa vivienda.



La casa






Una hilera de diminutas hormigas negras los condujo hasta el dormitorio, donde encontraron a sus ocupantes, ambos desnudos y muertos. Los peritos fotografiaron las salpicaduras en la pared y en la pantalla del televisor. La playmate estaba tirada con un completo rigor mortis, boca abajo encima de la alfombra y con el rostro etéreo destrozado por un disparo. Él yacía con la mejilla derecha abrasada por un disparo a bocajarro de una escopeta, que le había saltado los sesos. En la mano derecha conservaba todavía unos mechones de cabello rubio. Evidentemente, Paul Snider había vuelto contra sí el arma tras una pelea salvaje, cuyo desarrollo podía deducirse del horroroso espectáculo.



Los cadáveres

Algunas personas próximas a Paul Snider se negaban a aceptar las conclusiones de la policía sobre la muerte de Dorothy, y sugerían que tanto ella como el marido rechazado habían sido víctimas de un doble asesinato. Marv Goldstein era una de ellas. Su hipótesis estaba basada en la incapacidad de la policía para probar, sin lugar a dudas, quién había sido el autor material de los disparos. Snider tenía las manos tan cubiertas de sangre y de tejido, que las huellas dactilares no eran nítidas; y las demás pruebas no resultaron concluyentes, a pesar de haberse realizado en laboratorios forenses especializados.



Los reporteros rondan la casa tras el asesinato

Un médium de Los Ángeles atribuyó las muertes a un actor en paro, que se decía estaba relacionado con Snider en un asunto de tráfico de drogas; pero esta hipótesis no era verosímil, ya que Paul Snider siempre había temido involucrarse en esa clase de negocios.



Los titulares sobre el crimen


El asesinato y suicidio hizo tambalearse el Imperio Playboy. De las cientos de playmates, Dorothy fue la primera que prometía llegar a ser una estrella de Hollywood y la realización del sueño más anhelado de su fundador Hugh Hefner.



Las actas de defunción de Dorothy y Paul







El sueño se convirtió en una pesadilla de la que el enloquecido Bogdanovich culpó a Hefner, sobre quien hizo recaer la exclusiva responsabilidad de la tragedia por la explotadora “destreza profesional de la maquinaria de la fábrica de sexo Playboy”. Llegó a acusarle de haber violado a Dorothy en su jacuzzi la primera vez que ésta visitó su casa.



Las tumbas de Dorothy y Paul


El afligido amante hizo una peregrinación a Londres, donde, esta vez solo, reprodujo cada momento pasado con la chica durante las vacaciones que habían disfrutado juntos. Luego Bogdanovich escribió el siguiente epitafio: “Dorothy Stratten fue una privilegiada. Muy hermosa, ciertamente, desde todos los puntos de vista imaginables, pero especialmente de corazón”.



Mapa del cementerio donde está enterrada Dorothy

Peter Bogdanovich estaba obsesionado por la muerte de Dorothy. Dejó de dirigir películas durante varios años, con objeto de escribir un libro sobre su amor perdido y su afecto hacia la madre y la hermana de la víctima, Louise.



Louise Stratten

Cinco años después de la muerte de la joven, su hermana Louise negó haber sido seducida por Bogdanovich cuando aún era una menor. Presentó una querella contra Hugh Hefner, autor de dicha acusación, pero acabó retirándola. Bogdanovich la había conocido cuando tenía catorce años; le pagó parte de sus estudios.



Louise Stratten y Peter Bogdanovich

Peter Bogdanovich pagó también la cirugía estética de Louise, la hermana pequeña de Dorothy, con objeto de hacerla más parecida a su amor perdido. Luego, en 1989, cuando Louise cumplió veinte años, se casó con ella en Las Vegas.



Historieta sobre el asesinato


La vida de Dorothy Stratten fue sido llevada al cine en las películas Death of a Centerfold: The Dorothy Stratten Story (1981), protagonizada por Jamie Lee Curtis, y Star 80 (1983), protagonizada por Mariel Hemingway.



Fechas clave (click en la imagen para ampliar)

En 1983, Bryan Adams lanzó la canción “The best was yet to come”, dedicada de forma póstuma a Dorothy. En 2011, la banda canadiense de heavy metal Cauldron lanzó el tema “Tears have come”, dedicado a la memoria de la desaparecida playmate.




VIDEOGRAFÍA:

Death of a Centerfold: The Dorothy Stratten Story (trailer)
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Star 80 (trailer)
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“The best was yet to come” – Bryan Adams
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“Tears have come” - Cauldron
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BIBLIOGRAFÍA:















FILMOGRAFÍA:






19 comentarios:

Anónimo dijo...

muy buen caso...estuve toda la madrugada esperando el nuevo caso de los domngos...por fin soy el 1ro en comentar...muy buena la pág. saludos desde argentina...

Kurupi Incubo dijo...

El asesinato de una belleza.

Ahora esta perfecto el artículo.

Siempre habrá zánganos beneficiando se de las mujeres hermosas.

iva miel dijo...

entonces al final, no se sabe con certeza si fue snider o si los asesinó otra persona, tu que crees, Escrito?
gracias por otra historia interesante, que pena por la chica , ahora no tendría mas que 54 años con las cirujias y todo seguro que sería igual de hermosa, y snider si no fue tambien claro,se merecían vivir.

Gabriela G. Márquez dijo...

En lo personal me gustó mucho la historia aunque siempre la gente de Hollywood y del espectáculo se encuentra rodeada de peligro, envidias, deudas, enemistades y lamentablemente suceden cosas como estas.
¿Cuál es el resultado de la investigación? ¿Se pudo descubrir si alguien los disparó o si fue Paul? ¿Porqué estaban desnudos?

Salem dijo...

La foto del asesinato. .no entiendo..seguían siendo amantes? Pero no había cortado con él..?
para mí está claro los celos terribles..por todo lo que consiguió..su abandono..fue un asesinato pasional..
saludos Escrito y gracias por otro caso mas..

Anónimo dijo...

Exactamente ¿por que estaban desnudos? no creo que Paul haya sido pues el no se ve que es de esos tipos. Alguien que sabia que la rubia se iba a ver con Paul y que le tenia envidia a la rubia.

Gabriela Carreño Herrera dijo...

Enigmático caso. Curiosa las posiciones de los cuerpos, ¿habrá sido intencional?

Anónimo dijo...

Felicidades ESC por otra sobrecogedora
historia, admiro y reconozco tu trabajo.

Sólo algunas preguntas:

Por qué Paul en su carta (Que parece ser más un borrador), le menciona a Dorothy de una "green card", no era estadounidense de origen?

La fotografía del asesinato, es realmente una foto? Parece más una representación artística (Dibujo) y además por por la cantidad de artículos alusivos a Playboy.

Finalmente, qué determinaron las autoridades?

Un cordial saludo.
GG.

Anónimo dijo...


Muy interesante historia,aunque quedaron algunas preguntas en el aire...muy buena historia, saludos

Cristal Rivera dijo...

Excelente artículo

Untriste final para una mujer tan bella y talentosa.

Siempre habrán personas obsesivas y malos perdedores.....

Saludos

Ampersand dijo...

Un asesinato de una joven estrella en ciernes, que ha quedado como un oscuro enigma con muchas preguntas en el aire ... Un triste final para una hermosa Playmate que conocía a duras penas el sórdido y lujoso mundo creado por Hugh Heffner, puesto que su edad y tiempo en la cima fue relativamente corto ... Saludos !!!!!

Denise Sanchez dijo...

Exactactamente me pregunto lo mismo, ¿por que estaban desnudos? ¿como terminaron en el cuarto? ¿no se suponia que se iba a ser una reunion corta? segun escuché una vez ella tenia una cita con su hermana y que nunca llegó, es decir no pensaba pasar el dia con él, es un caso con muchos cabos sueltos.Gracias escrito por otro a pasionante caso! Saludos!!

Mariana dijo...

había oído hablar de este caso en programas hace años, pero nunca vi la foto de la escena del crime...y es peor de lo que pensaba >.<

buen post Escrito, ojalá y puedas hablar de Marcelo Pesseghini o de Anatoly Onoprienko en un futuro :)

Manuel Santiago dijo...

Bueno, según el artículo de la Wikipedia sobre ella, la policía creía que Snider la violó antes de matarla. Lo raro es que estuviera toalmente desnuda: me parece que lo común en una violación es que las ropas se arranquen parcialmente, no?
Cabe la posibilidad de que Dorothy le estuviera dando la "cortesía" de un "último polvo" a su futuro exesposo. De todos modos, el tipo daba el perfil del amante posesivo, así que no creo que sea un asesinato sin resolver.

Por cierto, tremendo epitafio en la lápida. Si Bogdanovich escribió el otro, quién escribió este? Su madre? Su hermana? Hef?

D.E.P

Anónimo dijo...

Aun me quedan dudas, primero que la foto de la esena del crimen parece armada parecen personajes y no el real. A la tipa le volaron los cesos como se ve y bueno, cayo en el lugar donde le dispararon.
Si puestamente el tipo se disparo en la cara ahi mismo murio en ese lugar, y ahora viene la duda mas grande... y la sangre que esta en la cama?.
Lo que no entendi muy bien es que si el tipo se disparo con la escopeta para suicidarse, no es medio imposible hacer eso?y encima la posicion de la escopeta...
Y mas me llama la atencion de las investigaciones es que forcejeo y se disparo con la escopeta?que?. Si en ningun momento se sospecha de una 3ra persona. El tipo que supuestamente "se suicido", tenia la personalidad de proxeneta y por lo que da a entender en texto la vea como un objeto del cual generar plata.
Para que se suicidaria¿?. Me quedan muchas dudas

Dani dijo...

El grupo Prism también dedicó una canción a Dorothy, "Cover girl".

Por cierto, la foto de los cadáveres no es real. Es un fake que la revista Hustler usó como publicidad para desprestigiar a Playboy.

Anónimo dijo...

Buen apunte sobre lo del fake de la foto. Ya decía yo que estaba todo demasiado bien colocado. Es antinatural la foto.

Carolina Gomez dijo...

La supuesta foto es un anuncio de la revista hustler, que ridiculiza a playboy

Anónimo dijo...

La imagen de la escena del crimen no es real,es una recreación que hizo La revista Hustler como replesalia hacia la revista Playboy,ya que eran competencia.Fué una critica hacia Hugh Hefner para decir que " el que lee Playboy termina de asesino"...De muy mal gusto,pero les quedo al punto.