Andrea Yates: "La Ahogadora de Hijos"


“Eras un niño al fin aquella tarde
que dejabas tu ser tendido en la almohada
bajo el temblar del mundo,
con la madre
convertida en silencio y en mirada”.
Pedro Miguel Lamet


Andrea Pia Kennedy nació el 2 de julio de 1964 en Hallsville, Texas (Estados Unidos), hija de Jutta Karin Koehler, inmigrante alemana, y de Andrew Emmett Kennedy, cuyos padres nacieron en Irlanda. Fue la más joven de cinco hijos.



Andrea Yates en su juventud

Fue bulímica durante sus años de adolescencia. También sufría de depresión y, a la edad de diecisiete años, hablaba constantemente con sus amigos sobre su deseo de suicidarse. Andrea se graduó de la Escuela Secundaria Milby , en Houston, en 1982. Era la mejor estudiante de su clase, capitana del equipo de natación y oficial de la Sociedad Nacional de Honor.







Completó además un programa de pre-enfermería de dos años en la Universidad de Houston y se graduó en la Escuela de Enfermería de la Universidad de Texas. Desde 1986 hasta 1994, trabajó como enfermera en el Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas.


En el verano de 1989, conoció a Russell "Rusty" Yates en los departamentos Sunscape en Houston. Él era dos meses menor que ella. Pronto se mudaron juntos y se casaron el 17 de abril de 1993, anunciando a los amigos que “buscarían tener tantos bebés como la naturaleza lo permitese”. Posteriormente, compraron una casa de cuatro habitaciones en la ciudad de Friendswood.



Russell "Rusty" Yates

En febrero de 1994, nació el primer hijo de la pareja, un niño llamado Noah. Poco después, Rusty aceptó una oferta de trabajo en Florida, por lo que la familia se trasladó a un pequeño remolque en Seminole. El segundo niño llegó casi enseguida; lo bautizaron como John.



Andrea Yates en los tiempos de felicidad


Para el nacimiento de su tercer hijo, Paul, se instalaron de nuevo en Houston y compraron una casa rodante. La vida en el vehículo se hizo insoportable para Andrea. El calor era terrible, el espacio limitado y su mente presentaba trastornos. Andrea tenía que enseñar en casa a los cinco niños pues según creía, era malo que los niños fueran a la escuela y aprendieran las cosas del mundo. A veces tenía alucinaciones, oía a Satanás hablándole.




Tras el nacimiento de su cuarto hijo, Luke, Andrea se hundió de nuevo en la depresión. Su estado anímico se vio influenciado por los sermones extremistas de Michael Peter Woroniecki, el predicador que les vendió el remolque.



Michael Peter Woroniecki

Su familia estaba preocupada por la forma en que ella se mostraba cautivada por las palabras del ministro. Entre otras cosas, predicaba que el papel de la mujer se derivaba de la maldad de Eva y que las madres malas solo podían criar hijos malos que irían directamente al Infierno. Andrea estaba obsesionada con el Infierno, el Demonio y la idea de que el Mal poblaba el mundo en cada uno de sus rincones.



El 16 de junio de 1999, Rusty encontró a Andrea temblando y masticando sus propios dedos hasta sangrarlos. Al día siguiente, trató de suicidarse con una sobredosis de pastillas. Fue internada en el hospital, donde le prescribieron antidepresivos. Poco después de ser dada de alta, le rogó a su esposo que la dejara morir mientras sostenía un cuchillo contra el cuello. La mente de Andrea Yates se colapsaba día con día.



La familia Yates




Otra vez hospitalizada, se le prescribió una mezcla de medicamentos que incluían Haldol, un fármaco antipsicótico. Su condición mejoró inmediatamente y se le dio de alta por segunda ocasión. Después de eso, Rusty mudó a la familia a una pequeña casa por el bien de su salud. Andrea pareció estabilizarse.



El álbum familiar





En julio de 1999, sucumbió a una crisis nerviosa, que culminó con dos intentos de suicidio y dos hospitalizaciones psiquiátricas consecutivas. Fue diagnosticada con psicosis posparto. Su psiquiatra, la doctora Eileen Starbranch, instó a la pareja a no procrear más hijos, ya que equivaldría a "garantizar una futura depresión psicótica".



Eileen Starbranch

Pero no le hicieron caso. Andrea se embarazó por quinta ocasión. El 30 de noviembre de 2000, dio a luz a su hija Mary. Siete semanas después del parto dejó de tomar el Haldol. Parecía estar sobrellevando bien la situación, hasta que su padre murió el 12 de marzo de 2001. En los días que siguieron al funeral, Andrea se mutiló a sí misma mientras leía la Biblia febrilmente. Dejó de alimentar a su hija menor y descuidó a sus otros hijos. Con los días, llegó a estar tan incapacitada que requirió nuevamente hospitalización inmediata.


El 1 de abril de 2001, quedó bajo el cuidado del Dr. Mohammed Saeed. Fue atendida y nuevamente dada de alta. Al salir, casi asfixió a su hija más pequeña, quien aún no tenía dientes, tratando de alimentarla con comida sólida.



La casa de los Yates

El 3 de mayo de 2001, cayó en un estado casi catatónico y al recuperarse, preparó al medio día un baño, llenando la tina de su casa. Tiempo después, confesaría que había planeado para ahogar a sus hijos ese día, pero al final había decidido no hacerlo. Fue hospitalizada el día siguiente después de una visita al médico. Erróneamente, su psiquiatra determinó que había llenado la bañera para suicidarse.



Mohammed Saeed

Yates continuó bajo el cuidado del Dr. Saeed hasta el 20 de junio de 2001. Ese día, Rusty se fue a trabajar, dejándola sola para cuidar a los niños, contraviniendo las instrucciones del Dr. Saeed, que había indicado que se le debía supervisar todo el día. Sin embargo, comenzó a dejarla sola con los niños por cortos períodos con la esperanza de mejorar su independencia. Inclusive había anunciado en una reunión familiar un fin de semana, que había decidido dejarla en su casa sola con los niños durante una hora cada mañana y cada noche, así no iba a llegar a ser totalmente dependiente de él y de su madre en sus responsabilidades maternas.


La madre de Rusty, Dora Yates, había acordado llegar una hora más tarde para hacerse cargo de su nuera y sus nietos. Esa hora fue suficiente. Andrea Yates había tomado la decisión de exterminar a sus hijos. Encerró al perro con llave en una jaula, para evitar que interfiera con su plan. Nuevamente, llenó por completo la tina del baño y empezó a recolectar a los niños.



Rusty Yates con el perro de la familia


Comenzó con los chicos más jóvenes. El primero en morir fue Luke; Andrea lo sujetó con fuerza bajo el agua, donde el niño pataleaba y agitaba los brazos con desesperación. Cuando estuvo muerto, lo sacó y lo llevó hasta su cama, donde lo puso encima.



Las víctimas



El segundo turno le correspondió a John; a él lo ahogó boca abajo, para darle menos posibilidades de luchar. Hizo lo mismo con Paul. Le dolían los brazos y las piernas, pero estaba decidida a terminar su labor. Llevó a la cama los cadáveres y fue por la bebé.




La cuarta en morir fue Mary, a la que dejó flotando en la bañera. En ese momento y de manera inesperada, su hijo mayor, Noah, entró y le preguntó qué le pasaba a Mary. Andrea lo llamó para que fuera con ella, pero Noah cobró conciencia de lo que estaba pasando y salió corriendo. Andrea lo persiguió hasta atraparlo, lo llevó a rastras hasta el baño y, aún con el cadáver de la bebé en la tina, lo ahogó, golpeándolo contra el fondo de la tina durante el proceso. Noah luchó por su vida, pero no pudo contra la fuerza de su madre. Andrea también lo dejó flotando en la bañera y hasta la colocó el cadáver de Mary entre los brazos. Después fue hasta el teléfono y llamó a la policía. La transcripción de la llamada al 911 se hizo célebre:

Operadora: ¿Cuál es su nombre?
Andrea Yates: Andrea Yates.
Operadora: ¿Cuál es su emergencia?
Andrea Yates: Necesito que vengan.
Operadora: ¿Su esposo está con usted?
Andrea Yates: No.
Operadora: Bien, ¿cuál es su emergencia?
Andrea Yates: Necesito que vengan.
Operadora: Y yo necesito saber por qué debemos ir, señora. ¿Hay alguien más con usted?
Andrea Yates: No.
Operadora: (inaudible)
Andrea Yates: ¿Perdón?
Operadora: Que si está usted enferma o algo así.
Andrea Yates: Hum, sí, estoy enferma.
Operadora: ¿Necesita una ambulancia?
Andrea Yates: No, necesito a la policía. Y sí, también envíe una ambulancia.
Operadora: ¿Cuál es el problema?
Andrea Yates: ¿Hum?
Operadora: ¿Hola?
Andrea Yates: Sólo necesito a la policía.

Tras colgar, Andrea llamó a su esposo Rusty al trabajo. Cuando él le contestó, ella se limitó a repetirle en varias ocasiones: "Es la hora".







Durante el juicio, el fiscal de distrito del condado de Texas pidió la pena de muerte. Andrea Yates fue representada por el abogado George Parnham. Aunque el testimonio de expertos de la defensa coincidía en que Yates era una psicótica, la ley de Texas requería que, con la finalidad de hacer valer con éxito el argumento de locura, la defensa demostrase que la acusada no podía discernir el bien del mal en el momento del crimen.



El arresto



Eso no fue posible. El jurado la declaró culpable de asesinato en primer grado por la muerte por ahogamiento, en la bañera de su casa, de tres de sus cinco hijos: Noah, de 7 años; John, de 5; y Mary, de 6 meses. Se presentó evidencia sobre el ahogamiento de los otros dos hijos: Paul, de 3 años; y Luke, de 2, pero no fue acusada de esas muertes.



Los titulares


Después del veredicto de culpabilidad, pero antes de la sentencia, el Estado abandonó su petición de la pena de muerte, ya que se descubrió que uno de los testigos había dado falso testimonio. El Tribunal la condenó a cadena perpetua en el Departamento de Justicia Criminal de Texas, con elegibilidad para libertad condicional en cuarenta años. Pero el veredicto fue revocado en la apelación.



La escena del crimen






El renombrado psiquiatra y criminólogo Park Dietz admitió que había mentido durante el juicio. Dietz dijo que poco antes de los asesinatos, se había emitido en televisión un episodio de la serie policíaca La Ley y el Orden, en el cual una mujer ahogaba a sus hijos y era absuelta del cargo de asesinato por razones de demencia.



Park Dietz

La periodista Suzanne O'Malley, quien estaba cubriendo el juicio para The New York Times y NBC News, había sido previamente guionista de la mencionada serie policíaca y reportó de inmediato que no existía tal episodio. El Tribunal de Apelación sostuvo unánimemente que el jurado podría haber sido influenciado por el falso testimonio de Dietz y que, por tanto, un nuevo juicio sería necesario.



El juicio





Yates confesó que siempre fantaseó con ahogar a sus hijos. Antes de su segundo juicio, le dijo al Dr. Michael Welner que esperó a que su esposo Rusty se fuera a trabajar por la mañana antes de llenar la bañera, porque sabía que él habría impedido los asesinatos. También dijo que no había sido capaz de hacerle daño al perro de la familia y por eso prefirió encerrarlo.







Mientras estaba en prisión, Andrea declaró que había considerado matar a los niños durante dos años, y agregó que pensaba que no era una buena madre y que sus hijos se estaban desarrollando de forma incorrecta. Le dijo a su psiquiatra en la cárcel: "Fue el séptimo pecado capital. Mis hijos no eran justos. Tropezaban porque estaba mal la forma en que los estaba criando, ellos nunca podrían salvarse. Estaban condenados a perecer en las llamas del Infierno. Satanás influyó en mis hijos y los hizo más desobedientes”.






El 1 de febrero de 2006, se le concedió la libertad bajo fianza, con la condición de que se le ingresara en un centro de tratamiento de salud mental. El 26 de julio de 2006, el jurado de Texas decidió que Yates era “no culpable por razones de demencia”.







Fue remitida por el tribunal al Hospital Estatal del Norte de Texas, un centro de salud mental de alta seguridad en Vernon, donde recibió tratamiento médico y fue compañera de piso de Dena Schlosser, otra mujer que mató a su hija recién nacida.



Russell Yates durante el juicio









En enero de 2007, Yates fue trasladada a un hospital mental de baja seguridad en Kerrville, Texas, donde permanece hasta la fecha. Poco después, su ex esposo contrajo matrimonio con Laura Arnold, una mujer cristiana que aseguró que su mayor deseo era tener muchos hijos con él.



Russell Yates y Laura Arnold

Su caso influyó en la cultura popular y el arte. Varios capítulos de la serie Esposas desesperadas fueron inspirados en el crimen de Andrea Yates, de acuerdo con el creador Marc Cherry.



La tumba de los niños Yates


Una canción de la banda Trivium, "Entrance of the conflagration", se ocupa de los ahogamientos, y se basa principalmente en el testimonio de la asesina. La película de terror Baby Blues se inspira parcialmente en su caso.



VIDEOGRAFÍA:

Cradle will fall (cortometraje)
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Baby blues (trailer)
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Esposas desesperadas (trailer)
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"Entrance of the conflagration" - Trivium
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BIBLIOGRAFÍA:









FILMOGRAFÍA:



36 comentarios:

Anónimo dijo...

¿y el esposo y los doctores no serian corresponsables? cuando la doctora les pidió no tener mas hijos ¿porque el afana de tener mas?

La escritora. dijo...

Había demasiadas señales para saber que iba a hacer algo como eso. La familia, los doctores... Todos tienen tanta culpa como la enferma que hizo todo esto.

Anónimo dijo...

el servicio de salud de E.U tiene muchas fallas en area de diagnostico de peligrosas personas TODOS SON CULPABLES y el esposo un estupido que no vio la tragedia llegar!!!

Anónimo dijo...

Una verdadera desgracia lo que aconteció con esas criaturas. Era, definitivamente, un crimen evitable. Las fallas de la medicina y la justicia en casos de violencia doméstica y de enfermedades mentales son imperdonables tanto en USA como en el resto del mundo... Gracias por los detalles de este caso que nunca debió suceder. Saludos desde Argentina...Francesca de Rimini.

Anónimo dijo...

Sinceramente, creo que la menos culpa tuvo de estos asesinatos fue la propia asesina, ya que ella estaba enferma, y no una enfermedad transitoria cualquiera, sino un listado de depresiones, psicósis, etc. que no se preocuparon de tratar en condiciones. Tanto el psiquiatra como el marido tienen la mayor parte de la culpa, en especial éste último, que encima que le dicen que no deje sola a la mujer con los hijos, decide dejarlos solos un par de horas al día!
Muy fuerte este caso e impactante, una pena que los errores de algunas personas acabaran con la vida de 5 niños preciosos y llenos de vida!

Gracias Escritoconsangre por este post un día más!

Lucerit0 dijo...

Aún no leí, pero quería decirte que hace tiempo espero esta historia! Ahora si, a leerla...

Bonnie H dijo...

El esposo ,el siquiatra son tan culpables como ella y mmss encima siguen teniendo hijos pobres niños no se merecían terminar haci

Anónimo dijo...

que mejor post para esta fecha tan especial muy completo soy tu fan saludos sangrientos

Anónimo dijo...

Un post digno para el día de la madre, que algunos países celebramos este día 11. Coincidimos en los comentarios, los responsables son tanto los psiquiatras inoperantes como el marido, típico machistonto que seguramente evitaba ver los problemas, dejando sola a su mujer, teniendo más hijos y no escuchando a los pocos consejos sabios que supieron dar los médicos. La asesina es una víctima de su propia situación mental, y los niños (me partió el alma verlos tan inocentes y llenos de luz en las fotos), pagaron el precio de estos adultos ciegos e irresponsables, quienes también deberían recibir alguna condena.

Majo Cortes dijo...

Para mi el esposo es tan asesino como su mujer, el influyo en el caso de asesinato y locura de esposa e hijos, la vdd no hicieron justicia, dejaron al verdadero asesino suelto!

Anónimo dijo...

Y todavía se vuelve a casar el debería estar en prisión ella fué una víctima de él y de su mente pobres criaturas

Liliana Moreno dijo...

Coincido con todos los demas...Que clase de esposo actua tan negligente asi como el psiquitra. Tambien opino que al menos debieron recluir al esposo como complice, asi como prohibir rjercer al doctor que la atendio.

Gil Roma Constructora, S.A. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alfonzo dijo...

Un relato verdaderamente desgarrador. Siento pena por el padre de los niños. Maldita loca de mier...

Anónimo dijo...

Alfonzo: el padre es tan responsable (o más) que la propia asesina, ya que ella no estaba en sus cabales, pero él sí y sin embargo, no respetó lo que los psiquiatras determinaron

Anónimo dijo...

Increíbles los comentarios. El culpable siempre es varón. Me gustaría saber si un padre que ahoga a cinco hijos puede salvarse de la silla eléctrica alegando demencia.

Digámoslo claro: una mujer puede matar a sus hijos impunemente, esté loca o no. Siempre puede jugar la carta de que está deprimida, oprimida, enajenada o "víctima". No importa lo que haga, puede matar todos los niños que quiera, que siempre saldrá el babieca de turno a decirnos que "la pobre necesita ayuda, es una víctima".

Ahora, si el marido la hubiese intentado detener, lo hubieran metido preso por "violencia de género". El varón es siempre culpable, la mujer es siempre inocente.

niwdeYzenitram dijo...

No

niwdeYzenitram dijo...

¿Eres un estúpido o qué?
¿Víctima de él?
estás drogado.

Anónimo dijo...

ESTA MUJER ES UN MONSTRUO NO HAY¿¿¿OTRA EXPLICACION YA LAS PRIMERAS SEÑALES INDICABAN QUE ERA UNA DESQUICIADA ES UN MONSTRUO ALGO DEBIO HACER SU MARIDO YA ESTABAN CLARAS LAS PRIMERAS SEÑALES DE ALARMA PERO COMO SIEMPRE EL SER HUMANO ES MUY CONFIADO VEMOS COMO CLARAMENTE FALLARON LOS SICOLOGOS Y TODO EL SISTEMA Y EN LUGAR DE INTERNARLA EN UN CENTRO ESPECIALIZADO CONFIARON MUCHO EN QUE ESTO NO ERA UN ASUNTO MUY GRAVE EL MARIDO FUE MUY MUY INCAUTO Y CONFIADO QUE PENA POR ESOS ANGELITOS ESTA ESCORIA BASURA MAL LLAMADA MAL LLAMADA MADRE TENDRA SU JUSTO CASTIGO CUANDO MUERA

Anónimo dijo...

ESTA MUJER ES UN MONSTRUO NO HAY¿¿¿OTRA EXPLICACION YA LAS PRIMERAS SEÑALES INDICABAN QUE ERA UNA DESQUICIADA ES UN MONSTRUO ALGO DEBIO HACER SU MARIDO YA ESTABAN CLARAS LAS PRIMERAS SEÑALES DE ALARMA PERO COMO SIEMPRE EL SER HUMANO ES MUY CONFIADO VEMOS COMO CLARAMENTE FALLARON LOS SICOLOGOS Y TODO EL SISTEMA Y EN LUGAR DE INTERNARLA EN UN CENTRO ESPECIALIZADO CONFIARON MUCHO EN QUE ESTO NO ERA UN ASUNTO MUY GRAVE EL MARIDO FUE MUY MUY INCAUTO Y CONFIADO QUE PENA POR ESOS ANGELITOS ESTA ESCORIA BASURA MAL LLAMADA MAL LLAMADA MADRE TENDRA SU JUSTO CASTIGO CUANDO MUERA

Ampersand dijo...

Es extraña la vida, contradictoria e intrigante .... cómo es posible que una persona así haya tenido hijos, sólo para que en sus desvaríos propios de su enfermedad, acabara con sus inocentes vidas ????

Es igual o más culpable el marido, puesto que a sabiendas del desorden mental que padecía su esposa, no le presta la atención debida, se convierte en un codependiente de la esquizofrenia de su mujer, puesto que asume una actitud desahogada y desobligada al respecto .... el deber de un padre, hombre o mujer, es asegurar el bienestar en todos los sentidos de su familia.

Que donde sea que se encuentren esos angelitos, estén en un lugar mejor, fue muy triste saber que sino transcurrió con ellos en ésta vida .... Saludos !!!!

Anónimo dijo...

Idiota de 18:54:00, ella estaba enferma, OK?.
El entorno que debería haberla ayudado o cuidado, NO LO HIZO

Anónimo dijo...

Idiota de 18:54:00, ella estaba enferma, OK?.
El entorno que debería haberla ayudado o cuidado, NO LO HIZO

Anónimo dijo...

Estoy harta del victimismo de los hombres. No, nadie pretende que las mujeres siempre sean inocentes y los hombres siempre culpables, se escudan en esta afirmación para desvirtuar la lucha por la igualdad. Esta mujer es una criminal, pero las señales estaban ahí y a nadie le dio la gana verlas.
Que si, que criar 5 hijos solo no es fácil ¿pero por qué tienen 5 hijos si evidentemente la situación no era en absoluto propicia?
Imaginando el caso contrario, yo como mujer y madre sería muy irresponsable, descuidada, negligente y alguna cosa más si se que mi marido tiene claros desórdenes mentales como los que presentaba ésta mujer y decido dejarlo al cuidado de los hijos para "que no sea tan dependiente de mi", hacer de esto una cuestión de género me parece demasiado bajo.

Anónimo dijo...

Andrea ya tenía un problema psicológico desde que era chica,depresiones que no llegaban a mas que quedar en platicas y pensamientos,trastornos alimenticios que se fueron con el tiempo,pero siempre hay un punto detonador y el de ella fue tal vez el tercer embarazo. La depresión post-parto puede durar muchísimo tiempo y es necesario acudir con un especialista. Ella de verdad que cada vez que entraba a algún hospital psiquiátrico debía de haberse quedado ahí hasta que de verdad vieran cambios en ella. Normalmente cuando una persona intenta suicidarse una vez,siempre hay una segunda y al no poder hacer esto,su mente la come tanto,que siempre busca calmar esas ansias de desacerse de lo que cree que pudo hacer o esta mal,en este caso...fueron sus hijos.
Que mal de verdad. Y el hombre bien gracias después de un tiempo,el también era un tanto culpable por no hacer caso a las recomendaciones de la doctora de no tener mas hijos y de dejarla sola habiendo pasado tan poco de la psicosis que había tenido.

Anónimo dijo...

esta mujer es un verdadero monstruo se sea lo que halla sido su mente o lo que sea su maldad no tuvo limites .se imaginan ver a su bebe entre los brazos de cada madre tan bellos e indefensos que es lo que mas amas en la vida y quitarles la vida así nada mas,de verdad no tiene perdón de dios.

olfra dijo...

¡increible! El papá es el culpable...o el doctor...o el reverendo...

anul dijo...

Creo que todos coincidimos que era una loca, pero dentro de su locura, acaso no tenia razon? de que le hubiese servido a los niños seguir viviendo una vida normal y adulta cuando crecieran si sus cabezas ya estaban arruinadas de chicos? dentro de su locura la entiendo, ella solo quiso remediar el daño que les habia causado

Anónimo dijo...

No culpable por demencia y las muertes de los niños se quedan en un accidente por el cual no se puede pedir ninguna retribución.

Anónimo dijo...

Que paso donde estaba el esposo y los doctores que la trataron porque la daban de alta, si tengo entendido que esta enfermedad no se cura solo se controla, si alguien hubiera hecho caso a tantas señales que hubieron talvez esto no hubiera pasado, lo peor de todo las victimas esos pobres angelitos que no tenían culpa de nada.Y el mas grandesito que triztesa me da que el trato de salvarse y no pudo.......Yo pienso que si al padre le hubiera dolido o afectado como debería no se hubiera casado tan pronto pero pareciera que lo supero muy rápido,y la madre por supuesto que fue culpable enferma o no.

Aurora Perez dijo...

Totalmente de acuerdo

Cielo Poeta dijo...

Ahora todas defienden a una asesina de sus hijos que barbaros? Tan enferma pero de maldan que no se atrevio a matar al perro, pero si a sus hijos!!! El esposo nada tiene q ver cuando da boto de confianza en ella para el cuidado de sus hijos, las psicopatas depresibas son manipuladoras le hacia creer en todo momento que estaba bien por eso el confiaba, ella una estupida que deberia haber pagado con su muerte la muerte de 5 pequeños

Anónimo dijo...

Los enfermos mentales hacen tratamientos ambulatorios. En Argentina es así. Muchos esquizofrénicos son responsables de su propia medicación, siendo esto una cosa de temer o por lo menos de desconfiar. Los médicos saben de sobra que esto puede pasar. No creo que el marido sea culpable. Creo que una persona que elige por compañera a una mujer como ella, tiene un grado de afinidad, - de enfermedad mejor dicho. Es muy triste, es terrible, me pregunto, ¿deben tener hijos estas personas? ¿La enfermedad mental permite la libre procreación? ¿Para qué? ¿Para esto?

Aurora Caty dijo...

Y que tal , después se volvió a casar y hasta donde se tuvo un hijo. Pero como dicen la vida sigue....

Anónimo dijo...

A esta perturbada mujer asesina que fríamente mato a sus hijos, que se puede esperar que le haga a otros ? Deberían de castrstla, no vaya ser que se vuelva embarazar para seguir asesinado hijos, tiene alma negra..como mata a sus indefensos hijos....no debería de existir este monstruo...

Anónimo dijo...

A este monstruo de "mujer"deberían de haber puesto en la silla eléctrica, pero no, pobrecita, hay que ayudarla....este retorcido monstruo no tiene remedio