David Russell Williams: "El Coronel Asesino"



"Madre, anoche en las trincheras,
bajo el fuego de metralla,
vi al enemigo correr,

la noche estaba cerrada.
Apunté con mi fusil
al tiempo que disparaba
y una luz iluminó
el rostro que yo mataba..."
"La canción del soldado"


David Russell Williams nació en 1963 en Bromsgrove, Worcestershire (Inglaterra), hijo de Cedric David Williams y de Christine “Nonie” Williams. Su familia pronto se trasladó a Deep River, Ontario (Canadá). Deep River es una comunidad planificada, que el gobierno canadiense fundó para los trabajadores de los cercanos Laboratorios de Investigación Nuclear Chalk River, donde el padre de Russell era un metalúrgico.



Deep River


La ciudad de los profesionales ricos y educados pronto se llenó de residentes provinciales rurales, emigrados desde más allá de las fronteras de la planificada comunidad. Los habitantes de Deep River formaban un grupo muy unido y cerrado. Como la mayoría de sus vecinos, los Williams se unieron al Equipo Náutico y al Club de Tenis.



El joven David Russell Wiliams


En 1970, Cedric y Christine se divorciaron. Christine rápidamente se volvió a casar con Jerry Sovka, un hijo de inmigrantes checos. Se conocieron en Inglaterra, cuando estudiaban en la Universidad de Birmingham; allí se hicieron amantes. Sovka era ingeniero nuclear y consiguió un buen trabajo en Ontario poco después de su boda con Christine. Con su nueva esposa y los hijastros Russell y Harvey, Sovka se trasladó a Toronto, estableciéndose en una casa agradable, con vista al Lago Ontario. En Toronto, Russell tomó clases de piano y de trompeta, desarrollando un amor por el jazz que duraría toda su vida.



Trabajó como repartidor del periódico The Globe, en el cual, años después, aparecería la crónica de sus crímenes. En 1979, la carrera de Jerry Sovka los llevó hasta Corea del Sur. Pero Russell se quedó en Canadá para terminar la escuela secundaria. Fue transferido desde Birchmont a un internado de élite, el Upper Canada College. Rápidamente encajó y luchó con denuedo para sobresalir. En 1982, lo eligieron para servir como uno de los dos prefectos de su casa de huéspedes estudiantil durante su último año. En una ocasión, sus compañeros lo encerraron en su habitación como una broma, pero el joven Russell escapó atando sábanas y escalando la ventana.



El colegio


Decidió estudiar Economía y Ciencias Políticas, obteniendo una licenciatura de la Universidad de Toronto. Durante sus años de universidad aprendió a volar aviones. Cuando él y su novia se separaron poco después de la graduación, le anunció a su familia y amigos que había decidido convertirse en piloto de las fuerzas armadas. El prometedor David Russell Williams comenzó su carrera militar en 1987. Su primera misión militar lo convirtió en un instructor de vuelo con el avión CT-134 en Portage la Prairie, justo al oeste de Winnipeg, en la pradera de Manitoba. El mayor Greg McQuaid recordarpia siempre a Williams como un hombre intenso, un joven que estaba lleno de promesas. McQuaid ayudó a promover a Williams de teniente a capitán en 1992, y Williams se trasladó a la Base de las Fuerzas Canadienses, en Nueva Escocia.



Russell Williams se casó con Mary Elizabeth Harriman en 1991. Ella había crecido en Madsen, un pueblo minero en el noroeste de Ontario, donde su padre trabajaba como geólogo. Había asistido a la Red Lake High School y luego se graduó de la Universidad de Guelph, con una licenciatura en Ciencia Aplicada. Más tarde obtuvo una Maestría en Educación de Adultos de la St. Francis Xavier University, en Nueva Escocia. Era una mujer poco atractiva físicamente, pero brillante intelectualmente. Juntos, formaban una pareja ideal. A él le gustaba el golf, pescar, correr y, en particular, la fotografía.



La boda


Su carrera militar siguió avanzando: fue ascendido a comandante en 1999, y se convirtió en teniente coronel en 2004, cuando fue seleccionado para dirigir el Escuadrón Nº 437 de Transporte en las Fuerzas Canadienses de la Base Trenton. En 2003, Williams obtuvo una Maestría en Estudios de Defensa de la Royal Military College. Su tesis de 55 páginas argumentaba en favor de una guerra preventiva en Irak. Voló cientos de horas, llevando incluso a funcionarios canadienses y dignatarios extranjeros en un Bombardier Challenger de la flota. En 2005 y 2006, Williams sirvió seis meses en Dubai, en el Camp Mirage, una base secreta que proporcionaba apoyo logístico para las actividades de Canadá en Afganistán.



Buzón en la casa de Williams


Para entonces, la vida personal de Russell Williams enfrentaba una crisis: su madre se divorció de Jerry Sovka en 2001, lo que condujo a una separación entre varios miembros de la familia. Williams cortó todos los lazos con su madre y con su hermano menor, Harvey. Jerry Sovka se trasladó a Aix-en-Provence, Francia; Christine Williams trabajaba como fisioterapeuta en Toronto; Harvey se había convertido en un médico de Ontario. Williams se distanció de todos ellos. Estaba solo, solo con su mujer.



Mary Elizabeth Harriman, esposa de Russell Williams


También estaba muy ocupado con su carrera. En 2009, se convirtió en Comandante en Jefe de las Fuerzas Canadienses, Base de Trenton, la más grande base de la fuerza aérea en Canadá. La Base Trenton contaba con una flota de aviones que transportaba a los funcionarios del gobierno, además de funcionar como un centro de búsqueda y rescate, y un centro de fuerza de despliegue rápido.



La Base Trenton




Williams vendió la casa que había comprado en 1996 en el barrio de Ottawa Orleans, y compró una nueva en el barrio de moda de la ciudad: Westboro. El matrimonio dividía su tiempo entre la casa y un chalet de fin de semana en las afueras de Tweed, considerablemente más cerca del puesto de comando de Williams. Habían comprado el chalet a orillas del lago de Cosy Lane Cove en 2004. En Tweed y en Trenton, el coronel se convirtió en un buen vecino y un líder cívico. Posó para las fotografías de prensa en los actos públicos, se presentó en eventos de caridad, y fue siempre un apoyo para aquellos que estaban bajo su mando. Su esposa se convirtió en directora asociada de la Fundación para el Corazón, una organización caritativa. Williams pasaba sus fines de semana con ella en Ottawa, pero vivía solo en la casa de campo en Tweed durante la semana. Este cómodo arreglo dejó al coronel con un montón de tiempo libre y oportunidades en sus manos.



La ficha de Williams en Internet (click en la imagen para ampliar)


Aunque la mayoría de los agresores sexuales comienzan sus hábitos en la juventud, el coronel David Russell Williams cruzó la línea entre sus fantasías y la realidad después de cumplir cuarenta y cuatro años. Fue en septiembre de 2007. Sus vecinos, Ron y Monique Murdoch, visitaban a la moribunda madre de Monique acompañados por sus hijos, en la vecina población de Sudbury. Le habían pedido a Russell Williams que vigilara de vez en cuando que todo estuviera bien en su propiedad, durante el tiempo que ellos no estuvieran.



Aprovechando la ausencia y la confianza, Russell Williams decidió ejecutar una de sus más recurrentes fantasías. Una noche, entró subrepticiamente en la casa de sus vecinos. Estar allí era extraño; dedicó un rato a husmear por todos los cuartos y finalmente se dirigió a la habitación de la hija de sus vecinos, de doce años de edad.




El coronel pasó tres horas allí. Olió con fruición la ropa interior usada de la niña, que encontró en un cesto. Luego sacó todas las piezas que encontró: sujetadores y pantaletas de varios colores y estampados. Se desnudó. Luego se puso, no sin dificultad, la ropa interior de la niña. Aprovechó para tomarse fotografías usando aquellas prendas. Se fue un rato después, llevándose seis pares de ropa interior.






La colección



Russell volvería varias veces más a la habitación de la chica a lo largo de los próximos años, en ocasiones cuando la familia había salido para ir al cine. Había chalets pertenecientes a otros cuarenta y siete vecinos. Presa de una obsesión, el coronel Russell Williams entró a todos. A uno de ellos regresó nueve veces. Según declararía, el ambiente de los chalets donde había mujeres y sobre todo, niñas o adolescentes, le causaba una excitación inmensa y un deseo irrefrenable. Su colección de ropa interior femenina sucia estaba creciendo. Por las noches, solo en su propio chalet, disfrutaba al vestirse con aquellas prendas, oler otras, masturbarse con ellas puestas y tomarse cientos de fotografías posando para sí mismo.



Las fotografías



En la base militar y en la casa de su esposa, nadie sospechaba que el coronel estaba desatando un lado oscuro. Williams siguió jugando cartas y bebiendo cerveza con sus vecinos, los Murdoch. Siguió practicando su francés con Monique, quien a veces le horneaba pasteles y galletas para él y su mujer, en agradecimiento a que cuidara su casa. Su hija acompañó alguna vez al coronel a la base militar, para realizar un trabajo escolar. En otra ocasión, llevó a los hijos de sus vecinos a pescar al lago.





Al coronel lo acompañaba en el chalet su viejo gato, llamado “Curio”. Durante más de diez años, el coronel había pasado largas horas conversando con él, platicándole sus proyectos, contándole cómo le había ido en el trabajo. Con “Curio” compartió temores, anhelos, ambiciones, planes y proyectos durante muchos años. Le leía poemas, hablaba con él para llegar a procesos reflexivos, le confesaba sus miedos y compartía sus alegrías con el silencioso minino. Según declararía, también le contó secretos militares. Aún no lo sabía, pero “Curio” marcaría para siempre la historia criminal de Canadá. Cuando Russell inició sus escapadas para allanar las casas de sus vecinos, el viejo gato se convirtió, además de su mascota, en el silencioso testigo de los hábitos de su amo, apareciendo inclusive al fondo de algunas fotografías.



El gato “Curio”


Meses después de iniciar Russell sus correrías, “Curio” se enfermó. El veterinario le dio a Russell que padecía una enfermedad crónica, una clase de cáncer. “Curio” dejó de comer, adelgazó espantosamente y pasaba las horas tirado sobre un sofá. Respiraba agitadamente. Russell lo cuidó como se cuida a un hijo. Resintió tanto la enfermedad de su gato, que él mismo comenzó a enfermarse.



Su esposa, preocupada por la situación, intentó hacerlo recapacitar, pero Russell la rechazó de manera tajante. Se quedó en el chalet todo el tiempo que la agonía de “Curio” duró. Cuando se dio cuenta de que el gato no podía más, le pidió al veterinario que lo sacrificara. “Curio” fue inyectado. Russell lo enterró cerca de su chalet y a veces iba a visitar la tumba para conversar. En una ocasión, inclusive se puso a llorar en la Base militar, contándole a dos compañeros sobre la muerte de su gato.



Para entonces, sus propios dolores habían aumentado y sufría de insomnio, crisis de llanto y depresión. Tomaba una lista de medicamentos para sus múltiples males, entre ellos corticoesteroides sistémicos como la Prednisona, usado para tratar una amplia variedad de enfermedades inflamatorias y autoinmunes; según algunos médicos, el fármaco también podía causar episodios psicóticos.



En una carta anónima al periódico La Estrella de Toronto, un escritor que afirmaría ser un antiguo compañero de trabajo del coronel, declararía que Williams había estado utilizando medicamentos controlados durante demasiado tiempo. Sin embargo, el tratamiento médico de Williams había sido supervisado por un médico militar. Los psiquiatras que lo examinarían tiempo después mencionarían, asombrados, que su psique se había desequilibrado a causa de la enfermedad y muerte de su gato. Tras aquel evento y aunado al consumo de medicamentos, la mente de Russell terminó de colapsarse.



Nadie parecía darle importancia a los cambios conductuales del coronel. Los residentes de la zona casi nunca cerraban sus puertas, y nadie notó nada fuera de lugar. Si no hubiera sido por sus crímenes más graves y más tarde por la meticulosa investigación militar, Russell Williams habría pasado inadvertido por muchos años. Sin embargo, algo estalló. El 16 de septiembre de 2009, Williams regresó a Tweed tras un viaje de rutina a una base de las fuerzas canadienses en Nunavut. Tras llegar a su chalet, una extraña urgencia se apoderó de él. Una necesidad que lo hizo vestirse de negro, tomar un pasamontañas y salir de su vivienda. Justo después de la medianoche, llegó hasta una casa de campo en Charles Road, a pocas cuadras del lugar a orillas del lago que compartía con su esposa.



Enmascarado, entró en la casa. Una mujer estaba sola allí, mirando televisión. Al ver al intruso gritó, se levantó del sofá donde estaba sentada y trató de escapar, pero Russell la interceptó. Le dio un golpe con una linterna que llevaba en la mano y luego la sometió. Le ató las manos con el cable de un aparato. También le vendó los ojos y la amenazó: si gritaba, la mataría. La mujer temblaba de miedo. La desnudó completamente. Ella le pidió que no la violara, pero Russell le contestó que no lo haría. Sólo deseaba que se quedara quieta, desnuda y tirada, sin oponer resistencia. La mujer obedeció.



Russell se dejó el pasamontañas, pero se desvistió. Se puso la ropa interior de la mujer. Luego se tomó varias fotografías, con la mujer desnuda y atada como parte del escenario. Cuando terminó, Russell se masturbó mirando a la mujer, desnuda y sometida. Se limpió con una manta que había en la habitación. Luego se vistió nuevamente, llevándose la ropa interior de ella y la manta. La víctima se había trasladado a Tweed tan sólo unos meses antes. Quería criar a su hijo en la seguridad de una ciudad pequeña. El bebé se encontraba en la habitación de al lado durante todo el ataque y la manta le pertenecía.








Al otro día, Russell Williams asistió a una conferencia de Inteligencia Criminal de Ontario en el hotel Ramada Inn, en Belleville, al sur del Tweed. En nombre de la base militar, Williams aceptó una donación de los investigadores criminales a “El Soldado”, una organización de caridad para los veteranos heridos. Unos días más tarde, asistió al desfile conmemorativo de la Batalla de Inglaterra. Su rutina continuó normalmente. Apenas hubo una nota en los periódicos haciendo referencia al ataque.



Dos semanas más tarde, Russell volvió a atacar; su víctima vivía sólo a unas pocas casas. El 30 de septiembre, fue despertada por un intruso enmascarado que la despojó de su ropa, la ató desnuda a una silla, le vendó los ojos y comenzó a tomarle fotografías. Russell repitió su rutina: se puso la ropa interior de la víctima, se fotografió a sí mismo con ella, pero hizo una variación: tras masturbarse, obligó a la víctima a recibir su eyaculación en la boca. Luego se marchó.



La mujer pensó erróneamente que su agresor era un vecino, Larry Jones, al cual denunció ante la policía. La policía registró la casa de Jones en busca de objetos robados de las dos mujeres agredidas: una variedad de ropa interior, sostenes y la manta del bebé. La policía detuvo a Larry Jones cuando regresaba de un viaje. Se confiscaron su equipo de caza y su cámara fotográfica, pero nada lo incriminaba. Jones ofreció pruebas de ADN y se sometió al detector de mentiras. Fue liberado enseguida por falta de pruebas.



Larry Jones


El 2 de octubre, Russell asistió a una ceremonia, donde la fundación caritativa de la que era parte su esposa, recibió un cheque. El coronel aumentaba cada vez más la intensidad de sus ataques y el ansia criminal lo dominaba. El 17 de noviembre de 2009, irrumpió en otra casa cerca de Belleville. Pertenecía a un juez y a su joven esposa, a quienes Russell conocía muy bien.





Se robó varias piezas de ropa interior sucia, un video pornográfico y un juguete sexual. Salió de la residencia dejando un mensaje en la computadora de aquella casa. Inclusive, se atrevió a llamar a la policía desde allí y les dijo que el juez necesitaba usar un consolador con su hermosa y joven mujer, treinta años menor que él. Entre las pruebas que, tiempo después, los investigadores encontrarían de ese ataque, estaba una foto que Williams tomó del mensaje dejado en la computadora, y una foto del gato de la mujer.




Su vida profesional continuaba bastante bien. Para mantener su estado de vuelo como Piloto Activo, Williams volaba al menos una vez al mes, por lo general en un Airbus A-310 que era parte del Escuadrón nº 437 que había dirigido una vez. Una cabo, Marie-France Comeau, de treinta y ocho años, trabajó como asistente en muchos de estos vuelos.



Marie-France Comeau


La cabo Comeau provenía de una familia militar. Su padre era un médico de las Fuerzas Armadas canadienses, y un abuelo había sido un piloto de Spitfire que había ganado honores en la Segunda Guerra Mundial. Ella siguió con entusiasmo sus pasos, uniéndose a la Fuerza Aérea y sirviendo orgullosamente en la tripulación del vuelo a Mumbai del primer ministro Stephen Harper, en noviembre de 2009.



El coronel Russell Williams la conocía muy bien. Inclusive, la cabo había servido bajo sus órdenes y llevaban una relación cordial. A Williams la mujer siempre lo había atraído, pero nunca dejó ver su interés sexual por ella. Sin embargo, estaba dispuesto a poseerla. Una noche, decidió proceder. Se introdujo en su casa y se escondió detrás de un mueble, en espera de que ella se fuera a la cama.



Pero al verla bajar las escaleras para buscar a su gato, Russell la golpeó en la cabeza con una pesada linterna. Luego la ató. Dado que se trataba de una ocasión especial, colocó algunas lámparas para mejorar el registro fotográfico. Le quitó la ropa, hasta dejarla completamente desnuda. Y esta vez, la violó.



En un momento dado, la cabo Comeau le preguntó si iba a matarla. Él no le respondió. Ella suplicó por su vida. Russell le ató la boca y la nariz con cinta adhesiva, casi asfixiándola. Ella se desmayó. Luego la llevó al piso de arriba, la puso sobre la cama y la violó de nuevo.



Un ruido lo hizo sobresaltarse. Russell salió del cuarto para asegurarse de que estaban solos, pero en ese momento Comeau volvió en sí, y casi se escapó. Pero él la atrapó, la metió al baño y la golpeó de nuevo con la linterna. Luego la estranguló. El piso estaba manchado de sangre. Williams se fue, se cambió y después condujo tres horas para estar en una reunión.



El funeral de Comeau





El cuerpo de la cabo fue encontrado por su novio el 25 de noviembre. Comeau fue enterrada en el Cementerio Militar Nacional en Ottawa el 4 de diciembre de 2009. Dado que era el comandante de la base donde ella prestaba servicio, Russell Williams le escribió una carta oficial de condolencia a su padre. También asistió a las exequias y leyó un panegírico en honor de su víctima.



La carta de condolencia


Jessica Lloyd, una hermosa joven de veintisiete años, vivía sola en la zona rural cercana a la Autopista 37, entre Belleville y Tweed. Russell Williams la vio un día que salió a correr. Ella estaba haciendo ejercicio en una caminadora en su sótano. El coronel la observó a través de la ventana. De inmediato se sintió invadido de deseo por aquella chica. Unas noches más tarde, Williams entró a su casa mientras ella dormía. Siguió la que se estaba convirtiendo en su rutina habitual: tras atarla, la desnudó, le puso cinta adhesiva en los ojos y después de ponerse la ropa interior de la joven, la violó. Esta vez no se limitó a tomar fotografías, sino que grabó todo en video.






Jessica Lloyd


Luego la llevó a su acogedor chalet en Lane Cove y la violó de nuevo allí. La obligó a bañarse en la tina delante de él. Ella tenía mucho frío, así que le pidió ropa y después, llorando, le rogó que la llevara a un hospital, jurando no denunciarlo. Le dijo que tenía mucho miedo de morir. "Aguanta, cariño. Aguanta ahí", le respondió el, mientras seguía fotografiándola.



Jessica cumplió con todas sus peticiones y Russell la mantuvo prisionera durante varios días. La violaba varias veces al día y a veces la golpeaba. La chica rogaba por su vida y suplicaba que le dijera a su madre que la amaba. Russell la obligó a modelar desnuda y en ropa interior. Sólo le daba de comer algo de fruta. Cuando se aburrió del juego, la violó por última vez, la golpeó en la cabeza con una linterna, y la estranguló hasta la muerte. Luego trasladó el cadáver desde su garaje, para arrojarlo en un camino rural, a pocos minutos de su casa. Esa misma mañana, Russell Williams puso a prueba un vuelo de tropas a California.



Desde el 29 de enero de 2010, Jessica no se presentó a su trabajo en el Consejo Estudiantil de Servicios de Transporte, donde era administradora de una línea de autobús escolar. Cuando las ausencias fueron varias, sus compañeros de trabajo llamaron a su familia, quienes fueron a buscarla a su casa. La bolsa de Jessica, que contenía su cartera, identificación y anteojos, estaba en el camino de entrada al lado de su coche, pero ella no estaba allí. La policía bloqueó las carreteras alrededor de Belleville mientras luchaban para encontrar a Jessica Lloyd y a su secuestrador.



Letreros de búsqueda de Jessica Lloyd


El 4 de febrero de 2010, la policía interrogó a muchos sospechosos. Entre ellos estaba Russell Williams. Un oficial en el retén reconoció las huellas de los neumáticos del Pathfinder de Williams. La policía pensó que habían sido dejadas por un vehículo perteneciente a algún transeúnte, quien podría haber presenciado algo. Williams fue interrogado y salió airoso. Pero algo en su actitud despertó las sospechas de los detectives.



El domingo 7 de febrero, Russell Williams recibió una llamada en su casa de Ottawa. La Policía Provincial de Ontario le pidió que acudiera a la Jefatura de Policía de servicio para ser interrogado de nuevo. Una vez allí, le sonrió a su interrogador, y anunció que él nunca había estado "en una sala como ésta". El detective volvió a mencionar las huellas de los neumáticos hallados afuera de la casa de Jessica, que casaban perfectamente con los de su vehículo. Entonces, con una sonrisa que denotaba cansancio, Russell Williams decidió confesar.



La confesión


Fueron casi diez horas de detalladas declaraciones, dándole al inspector Jim Smyth, un experto en Ciencias de la Conducta de la Policía Provincial de Ontario, los detalles completos de sus crímenes. Russell Williams no escatimó detalles: inclusive, le habló de las fantasías de dominación y de sus impulsos fetichistas. No olvidó contar la historia de la muerte de su gato, atribuyéndole a ese hecho el rompimiento de su mente.



El arresto




Como si se encontrase ante un Tribunal Militar, Williams se mantuvo de pie durante toda su confesión. Hasta ese momento, el coronel no era capaz de explicar completamente sus motivaciones al inspector Smyth. Todo lo que pudo decir fue: "No sé las respuestas y estoy bastante seguro de que las respuestas no importan". Pero sí explicó por qué confesó: para ahorrarle problemas a su esposa. Al final de su confesión firmada, le escribió una nota pidiendo disculpas y pedirle que cuidara mucho a su nuevo gato, “Rosebud”, un regalo de sus vecinos, los Murdoch.



Las investigaciones





Al otro día, el 8 de febrero, corroborando lo dicho por Williams, los investigadores encontraron el cadáver de Jessica Lloyd donde él se los indicó. Luego registraron el chalet y su casa. Descubrieron anotaciones sobre sus crímenes, cientos de fotografías digitales, videos y ochenta y siete juegos de prendas de ropa interior. El coronel les dijo que había quemado cientos de prendas antes de ir a declarar.





En abril de 2010, Williams intentó suicidarse en su celda, llenándose la boca con cartón para asfixiarse. No lo consiguió y fue puesto bajo estricta vigilancia. El 18 de octubre, durante su juicio en Belleville, el coronel David Russell Williams se declaró culpable de dos asesinatos, dos agresiones sexuales, dos violaciones, y ochenta y dos robos.



El funeral de Jessica Lloyd



Los fiscales presentaron como prueba muchas de las fotos que Williams había tomado de sus víctimas torturadas, y de sí mismo, visiblemente excitado, modelando su ropa interior. En algunas fotos se puso ropa interior de algodón estampada con personajes de dibujos animados, mientras que en otras mostraba una erección bajo la ropa interior de seda.



El juicio



Los fiscales se limitaron a describir el contenido de su colección de torturas, violaciones y asesinatos grabados en vídeo, en lugar de mostrarlos al Jurado. La prensa publicó una serie de fotografías. El 21 de octubre de 2010, el juez Robert F. Scott condenó al coronel Russell Williams a dos cadenas perpetuas por asesinato y a otros 120 años por los demás cargos.





El juez ordenó la destrucción de los videos tomados por Williams, de todos sus meticulosos registros de los crímenes y de las prendas de vestir robadas. También ordenó a Williams pagar una multa de $8,800.00 dólares canadienses, los cuáles irían a un fondo para las víctimas de delitos violentos.




Cuando los medios de información dieron a conocer los crímenes de Williams, muchos canadienses declararon su convencimiento de que debería reinstaurarse la pena de muerte, abolida en Canadá desde 1976. Su esposa, Mary Elizabeth, no asistió al juicio, pero las acciones de Williams tuvieron un efecto duradero en su vida.




Además de saber que su esposo robaba ropa interior de mujeres, las violaba, torturaba y asesinaba, se enfrentó a problemas legales. Una de las víctimas sobrevivientes presentó una demanda por varios millones en contra de la pareja.




La mujer no sólo manifestó su queja contra Williams, responsable de la agresión física, sino que también acusó a Mary Elizabeth de realizar transferencias bancarias desde las cuentas de su esposo, para proteger su dinero de posibles demandas judiciales.



Los titulares


Su extraña personalidad, su desdoblamiento, sus oscuras obsesiones y la carrera criminal que desarrolló, convirtieron a David Russell Williams en uno de los criminales más célebres de Canadá. Los medios hicieron de su caso un circo mediático. Tras la sentencia, las Fuerzas Armadas de Canadá lo degradaron. Cuatro oficiales militares quemaron ceremonialmente sus uniformes y medallas. Fue el primer oficial de Canadá en sufrir esa humillación. Pese a ello, siguió recibiendo una pensión de la Fuerza Aérea: nada en la legislación canadiense impedía esto. Russell Williams quedó en confinamiento solitario en una prisión de máxima seguridad en Kingston, Ontario. Las leyes estipularon que sería elegible para la libertad condicional en 2035, a la edad de 72 años.





VIDEOGRAFÍA:

Confesión de Russell Williams (en inglés)
video



BIBLIOGRAFÍA:

20 comentarios:

Anónimo dijo...

First again...

Manuel Pérez dijo...

Extraño caso, el tipo era un psicópata, pero uno muy raro y controlado al parecer, ya que sus oscuras pasiones no afloraron hasta tarde en su vida.

Anónimo dijo...

excelente, una vida perfecta no impide que puedas desear cruzar el límite y matar por placer.

Laura Alfaro dijo...

Yo creo que lo de él fue que ya no pudo reprimir más sus impulsos, toda la vida había vivido como una persona modelo, es probable que la presión de tanta "perfección" le cobrara su cuota. Pero no deja de ser extraño que lograra mantenerse controlado tanto tiempo.
Que buena historia Escrito, ya estoy esperando la siguiente. Un saludo a ti, y otro a Halford, Karuna y Z0epy.

z0epy dijo...

HOLA A TODOS...

WAOOO FASCINADA COMO CADA SEMANA QUE CASO TAN RECIENTE Y COMPLICADO... EN LO PARTICULAR ME DA PENA ESTE HOMBRE POR QUE COMPARTIENDO EL PUNTO CON LAURA SE REPRIMIO DURANTE AÑOS Y AFORTUNADAMENTE RAPIDO DIERON CON EL FUERON 2 ASESINATOS PERO COMO IBA AVANZANDO SU PERVERSION DE NO VERLO DETENIDO RAPIDAMENTE SE HUBIERA VUELTO UN SANGUINARIO ASESINO Y VIOLADOR...
PERO NO DEJA DE DARME PENA COMO DELIBERO TODA LAS FRUSTRACIONES Y LOS DESEOS PERSONALES.. QUE DESAFORTUNADAS FUERON SUS VICTIMAS Y LA POBRE ESPOSA QUE NI POR ENTERADA... ME RECUERDA MUCHO Y ME DA EL MISMO SENTIMIENTO QUE EL "CANIBAL DE ROTHENBURG ARMIN MEIWES" QUE DESATAN SU INSTINTO ASESINO EN SU EDAD ADULTA A NO TENER CERCA EN SU CASO A SU MADRE Y DAVID RUSSELL A SU ESPOSA Y SU GATO...
PERDIO TODO POR SATISFACER SU INSTINTO... QUE DESGRACIA...

SALUDOS A TODOS
EN ESPECIAL Y CON MUCHO RESPETO A
•HALFORD
•KARUNA
•LAURA
Y EN ESPECIAL •ESCRITO SANGRE•

Karuna dijo...

Cada día vemos, escuchamos y leemos diferetes historias que por el momentos han sido ó siguen siendo díficil de entender para nosotros mismos creer que existan personajes cuyas vidas han sido más complejas de la que uno piensa.

Desde que leí el día de ayer este caso, no dejo de preguntarme como es que cada día nos enteramos de este tipo de historias y no logremos entender porque surgen.

Los humanos cada día mostramos ser más misteriosos en nuestras acciones.

Nos leeremos el próximo domingo, Halford, Laura Alfaro, z0epy, Osito Panda y en especial, Escrito con Sangre.

Fue un placer dejar mis huellas en este blog.

Saludos Karuna ^^

Anónimo dijo...

Todo por su gato :S
q loco !

luly dijo...

PIENSO QUE MIENTRAS VIVIÓ SU GATO, SE CONTROLÓ DE NO SER DESAFORADO. ES UNA PENA, CON UNA TRAYECTORIA BRILLANTE, COMO LA QUE HIZO, QUE LO ECHE TODO A PERDER POR SUS "BAJOS INSTINTOS". FUE HONESTO, AL MENOS CON SU CONFESIÓN, PARA NO COMPLICAR A SU MUJER, PERO ELLA..SI CONOCÍA LO QUE HACÍA CON LAS ROPAS ÍNTIMAS AJENAS, ¿NUNCA SOSPECHÓ QUE ESTO PODRÍA LLEGAR A MAYORES?,¿NO LE IMPORTABA SI ESTO OCURRÍA?, ¿NO SE LA PUEDE CONSIDERAR CÓMPLICE, POR SU MUTISMO?

Anónimo dijo...

A ver. El era un buen hombre toda la vida. Como dice el articulo - "cambio tras la muerte de su gato" Era guapo, rico i tranquilo. Un tio bueno y normal. Ustedes escriben "SE CONTROLÓ toda la vida. " Y como lo saben? Casi todos los asesinos tuvieron una vida dificil, no les amaban los padres, fueron abusados, maltratados. Williams era feliz toda la vida, su mente se derrumbo cuando su gato se murio - no antes. Es un hombre muy, muy sensible.

BUSHOE dijo...

3 cosas .porque se llama video de confesion 17 minutos 33 segundos y el tipo nunca dijo nada.como es que el tipo solo tiene una parte de pelo en la frente y saludos cordiales al administrador..

Pascual dijo...

Al anonimo, que firmó el 20 de junio de 2011..

Sí, Williams era muy sensible, que cambió al morir su gato...Menuda payasada has contado. A mí se me han muerto muchas y queridas mascotas, y no por eso he dejado de empatizar con los seres humanos. Y no tengo la reputación ni el dinero que en su día tuvo el pájaro éste, que le pasó como a Hitler, que adoraba a los perros, pero que no dudó en matar a milloens de seres humanos

Víctor dijo...

Hay gente que en la vida a tenido y tiene muchos y mayores problemas de los que este individuo ha tenido en su vida, ir a los cuales se les habrán muerto mascotas, y no por eso han cometido las salvajadas de este individuo

Anónimo dijo...

CADA SER ES UN MUNDO Y CADA MENTE UN UNIVERSO.....POBRE DIABLO

Ampersand dijo...

Si le encantaba el fetichismo .... por que rayos no le dió salida a su parafilia frecuentando un club sado, para ejercer la fantasía de dominación que experimentaba ??? Si su muy querida primera mascota se llamaba Curio, y el gato que encargó antes de ir a prisión se llama Rosebud (como el juguete preferido del Ciudadano Kane), ya adivino cuál sería el nombre del siguiente gato que llegaría a tener .... Chesire.

Claro, ya mucho tiempo después que hubiera desatado una escalada de violencia y perversión derivada de una locura incrementada que, de no haber sido detenido antes, se habría sentido capaz de ejercer. Pero no hay causa sin consecuencia, hecho sin repercusión y crimen sin castigo: Ley de la Eterna Compensación .... Saludos !!!!!

ANA DE ESPAÑA dijo...

HOLA OTRA VEZ A TODOS.FASCINANTE HISTORIA,AYER LA CONOCI A TRAVES DE LA TV DE AQUI EN ESPAÑA EN EL CANAL CRIMEN E INVESTIGACION.NO CONOCIA TANTO DE LA VIDA DEL CORONEL WILLIAMS YA QUE EN EL DOCUMENTAL DE "CONDUCTA CRIMINAL",HABLABA UNA DE LAS VICTIMAS SUPERVIVIENTE DE LA AGRESION Y SE CENTRABA SOBRE TODO EN LA INVESTIGACION Y COMO SE LLEGO A APRESARLO...LOS POLICIAS QUE HABLABAN DECIAN QUE NO DABAN CREDITO CUANDO LAS EVIDENCIAS REFLEJABAN QUE EL ERA EL ASESINO.EXCELENTE TRABAJO ESCRITO.AHORA SE MUCHO MAS DE ESTA HISTORIA GRACIAS A TI.

josefino dijo...

Saludillos, excelente historia.
Sorprendido porque hoy he visto la película de esto en televisión y todo era como se explica aquí (gato, quienes eran las víctimas, etc). Muy buena por cierto la peli.

JaimeLannister dijo...

De verdad gracias por esta entrada, me sirvió para escribir un libro en inglés con respecto a la vida de este personaje.

Mi teoría personal como escritor de libros sobre asesinos en serie es que después de una larga vida en la cual tuvo mucha curiosidad en cuanto a las perversiones que luego mostró; quiso eventualmente probarlas y disfrutar de ellas, sólo que requería una "chispa" para llevarlo a ello, para lo cual podemos citar no la muerte de Curio, sino los efectos de los medicamentos que tuvo que ingerir luego de este evento.

Es importante notar que Williams es casi único en su especie, ya que primero: Los militares no suelen ser asesinos en serie, más bien es generalizado que sean asesinos en masa, y segundo: que al menos que absolutamente todas las fuentes lo desconozcan u oculten, Russell -JAMÁS- sufrió traumas sexuales o violentos durante niñez o adolescencia. Por esto refuerzo mi idea de que el medicamento recibido tras la muerte de Curio lo empujó a buscar cumplir sus deseos.

De todas formas gracias nuevamente y saludos, tremendo blog que crearon!! :) :D

Escrito con Sangre dijo...

Jaime, me da gusto que el trabajo que realizamos sirva para incentivar y apoyar otros proyectos, como tu libro. Cuando puedas, mándanos la portada o un ejemplar en PDF.

Ojalá nos hayas citado como fuente.

¡Saludos sangrientos!

Daniel Fernando Lobos Jeria dijo...

Excelente artículo, muy bien documentado. Quizás la importancia que el le da al gato en su declaración es para pasar por demente, total es un tipo inteligente y sería mucho mejor después de su confesión estar en una institución mental que en una prisión.

Joe Tavor dijo...

Leyendo estos casos se hace interesante y a la vez para analizar la vida diaria, nos dice que no sabemos quien es quien, vemos caras mas no corazones, a veces nos dejamos llevar por sus rostros y vagancias pero ya vemos que eso no es todo, porque desde un niño de mediana edad hasta un pulcro profesional comenten crimenes horrendos, cada historia que leo el estomago se me revuelve y a mi lado del escritorio tengo una papelera para escupir cada vez que por los lados de mis mejillas siento salir saliva semi salada, a veces quisiera detenerme, pero no lo hago, porque esto me enseña a tener cuidado y ver con que clases de personas lidiamos en este mundo tan perverso que nos rodeas, he leido varios casos, y termine en este post porque por Youtube vi un video (top de los 5 crimenes mas horrendo) algo asi, solo era un resumen asi que tuve la curiosidad de leer mas fondo el caso de Murder, algo que me impacto bastante la cual luego como era de noche, no podia conciliar el sueño dando vuelta a todo ese caso que me sigo preguntando como hay personas frias sin corazon como pueden hacer algo asi por disfrute y hobbie y es que lo cuentan asi no mas como si torturar de las miles formas y luego asesinar a la victima fuera normal. En fin, continuare poco a poco leyendo esas historias interesantes que tienes publicado. Saludos