Asesinos Itinerantes (Spree Killers)



Extraído del libro Monstruos entre nosotros. Historia y tipología de los asesinos, de Carlos Manuel Cruz Meza.


Son los que cometen dos o más crímenes, en lugares diferentes, de manera consecutiva, con un plazo muy corto entre uno y otro. También se les denomina asesinos relámpago. Casi siempre, sus primeras víctimas son familiares o amigos cercanos, y las últimas son desconocidos. El lugar del primer crimen suele ser una casa o departamento, y el último un sitio público. Muchos de ellos se suicidan después de perpetrar una masacre final. Por lo general utilizan armas de fuego o explosivos. Son similares a los asesinos en masa, pero la secuencia homicida se caracteriza por una escalada de violencia y el cambio de escenarios del crimen.








Los asesinos viajeros matan a dos o más personas en distintos lugares geográficos, con lapsos variables entre un crimen y otro. A diferencia de los asesinos itinerantes, estos criminales se trasladan a través de varios pueblos o ciudades, estados o provincias, e inclusive países. Sus métodos son similares a los de un asesino en serie, aunque sus constantes cambios de escenario hacen más difícil su identificación y captura.



Los asesinos de carretera (freeway killers) buscan a sus víctimas en las carreteras y los caminos vecinales. Para eso viajan en diferentes vehículos, que pueden ser automóviles o camiones de carga. Sus víctimas por lo general son autoestopistas, personas cuyos coches se han descompuesto, ciclistas u otros conductores.



Su modus operandi es recoger a las víctimas potenciales ofreciéndoles ayuda o transporte, conversar con ellas y después desviarse del camino alegando que conocen atajos. Pueden cometer abuso sexual o violación. Matan a golpes, estrangulan, acuchillan o balean. Se deshacen del cadáver dejándolo en el lugar de los hechos, enterrándolo en una zona cercana, arrojándolo a un barranco o lanzándolo al mar. Muy pocos se llevan los cuerpos en los vehículos, aunque sí pueden violar y matar en el interior de estos.



Una variante de esta clase de asesinos pide que lo lleven a algún lugar, fingiendo ser autoestopista; una vez en el vehículo, somete a la persona que conduce; después de golpear, violar o matar al propietario, puede robar su automóvil. Los asesinos de carretera son aficionados a la conducción y pueden pasar horas manejando sin rumbo. Tienen conocimientos de mecánica, saben rutas carreteras y generalmente conversan sobre automóviles.



Finalmente, los conductores asesinos son homicidas que utilizan un vehículo (casi siempre un automóvil) como arma para matar a una o más personas, atropellándolas de manera intencional. El concepto no se aplica a aquellos que conducen alcoholizados o de manera imprudente, y lesionan o matan a una persona por accidente.






CASOS EMBLEMÁTICOS:

Carl Panzram

1920-1929 (Estados Unidos / Angola): Carl Panzram, un delincuente juvenil estadounidense, inicia una carrera homicida a través de varios estados, que después se traslada al continente africano. Panzram es detenido en varias ocasiones, pero convence a las autoridades para que lo liberen. Mata a 22 personas, entre ellas varios niños a quienes viola. Regresa a Estados Unidos para seguir matando, antes de ser arrestado de manera definitiva. Es sentenciado a muerte y ahorcado.





Peter Manuel “El Asesino de Glasgow”

1956-1958, Glasgow (Escocia): Peter Manuel “El Asesino de Glasgow” mata a 9 personas en diversas partes del país, mientras viaja buscando nuevas víctimas. Utiliza varios métodos, entre ellos golpearlas hasta la muerte, dispararles, estrangularlas o quemarlas vivas. Es capturado por la policía gracias a la cuenta pagada en un pub. Tras el juicio, se le sentencia a muerte. Es ahorcado en 1958.





José María Jarabo

1958, Madrid (España): José María Manuel Pablo de la Cruz Jarabo Pérez Morris mata a 4 personas a lo largo de dos días, con la finalidad de recuperar una joya empeñada, perteneciente a su amante inglesa, Beryl Martin Jones. Jarabo es detenido afuera de una tintorería, tras lo cual confiesa sus crímenes. Su juicio atrae gran atención de los medios. Sentenciado a muerte, es ejecutado mediante el garrote vil.





Patrick Kearney “El Asesino del Camino”

1970’s (Estados Unidos): Patrick Kearney “El Asesino del Camino” discute con su esposa y para tranquilizarse, decide salir a matar a la carretera, lo que se convierte en una costumbre. Recoge a jóvenes homosexuales afuera de bares gay y después los viola, tortura y mata. Tras descuartizarlos, los mete en bolsas de basura que arroja a los costados de los caminos. Capturado en 1977, confiesa 21 crímenes y es sentenciado a prisión perpetua.





Randy Steven Kraft “El Asesino de la Carretera”

1970-1983 (Estados Unidos): Randy Steven Kraft “El Asesino de la Carretera” recorre las autopistas en su automóvil recogiendo personas a las que tortura, viola y asesina, lanzando después sus cuerpos al borde de los caminos desde el vehículo en movimiento. Conserva una lista con claves acerca de sus víctimas. Asesina a 67 personas antes de ser detenido. Es condenado a muerte.





Harvey Carignan “Harv el Martillo”

1972-1974 (Estados Unidos): Harvey Carignan “Harv el Martillo” mata a 16 mujeres, utilizando como carnada su automóvil deportivo y la ventaja de ser dueño de una gasolinera. Pasa horas conduciendo y buscando víctimas. Se deshace de los cuerpos tirándolos al borde de los caminos, en zonas boscosas. Tras ser detenido, es condenado a cadena perpetua.





Paul John Knowles “El Asesino Casanova”

1974 (Estados Unidos): Paul John Knowles “El Asesino Casanova” recorre las autopistas interestatales. Asesina a 35 personas a lo largo de varias semanas, muchas de ellas recogidas en la carretera. La policía lo persigue y él toma rehenes; finalmente lo detienen. Cuando es trasladado, consigue quitarse las esposas, forcejea con un policía a quien le quita su pistola y muere de 3 disparos durante el enfrentamiento.





Giuseppe Pelosi

1975, Roma (Italia): Giuseppe Pelosi, un joven homosexual de 17 años, golpea salvajemente al director de cine Pier Paolo Pasolini; después lo atropella con su propio automóvil, causándole la muerte. Es detenido y confiesa el crimen, que atribuye a un problema pasional. Se le sentencia a 9 años de prisión. En 2005 se retracta de su confesión y asegura que fueron tres hombres quienes mataron al cineasta por motivos políticos.








Gary Gilmore

1976, Utah (Estados Unidos): Gary Gilmore, un ex presidiario, dispara contra el dueño de una gasolinera; lo mata. Luego asesina al dueño de un motel y se hiere accidentalmente en la mano. Es detenido poco después. Tras ser juzgado y condenado a muerte, Gilmore se hace célebre al no apelar su condena y exigir que el estado lo ejecute. Es fusilado en 1977; su historia inspira la novela La canción del verdugo, de Norman Mailer.





William Bonin “El Asesino de la Autopista”

1979-1980 (Estados Unidos): William Bonin “El Asesino de la Autopista” recoge, viola y asesina a 21 niños y jóvenes, de cuyos cadáveres se deshace después, parándose al borde del camino y arrojando sus cuerpos a las zonas despobladas. Tras ser detenido y juzgado, pasa 14 años en el Corredor de la Muerte y es ejecutado en 1996. Se cree que cometió 16 asesinatos más de los que se le atribuyen.





Campo Elías Delgado

1986, Bogotá (Colombia): Campo Elías Delgado, ex combatiente en la guerra de Vietnam que se desempeña como maestro de inglés, estrangula a una de sus alumnas y a la madre de ésta en el departamento donde viven. Luego regresa a su casa, donde mata a su madre con un disparo en la nuca y le prende fuego a su cadáver. Posteriormente, llama a la puerta de seis departamentos y asesina a 6 de sus vecinos a balazos, a uno de los cuales acuchilla. Se dirige entonces al restaurante “Pozzetto”, donde cena opíparamente; paga la cuenta, entrega una propina y después comienza a abrir fuego en contra de meseros y comensales. En este lugar ejecuta a 23 personas con un disparo en la cabeza y hiere a 15 más. Al llegar la policía, se enfrenta a tiros con ellos y muere a causa de un disparo de los agentes; otras versiones aseguran que se suicida. Su caso inspira la novela Satanás, de Mario Mendoza.





Keith Jesperson “El Asesino de la Carita Feliz”

1990-1995 (Estados Unidos): Keith Jesperson “El Asesino de la Carita Feliz” es un canadiense fanático de las motocicletas, quien conduce un tráiler con el cual recoge a prostitutas o jóvenes autoestopistas, a quienes después viola y estrangula, abandonando sus cadáveres en los bosques circundantes. Jesperson deja varias pistas de manera intencional, y además rubrica sus crímenes y las cartas que envía a la policía con una carita sonriente. Mata a 8 mujeres antes de ser detenido y condenado a 3 cadenas perpetuas; él se atribuye 166 muertes. Desde la cárcel, mantiene correspondencia utilizando papel y sobres con su membrete personal: un tráiler con la cabina roja, en cuyo contenedor hay dibujada una carita sonriente.





John Allen Muhammad y Lee Boyd Malvo “Los Francotiradores de Washington”

2002 (Estados Unidos): John Allen Muhammad y Lee Boyd Malvo “Los Francotiradores de Washington”, recorren varios estados a bordo de un automóvil, disparando al azar contra las personas que ven por la calle, utilizando para ello un rifle con mira telescópica. Matan a 10 personas y dejan malheridas a 4 más. Son detenidos en un aparcamiento y juzgados. Malvo es sentenciado a prisión perpetua. Muhammad es condenado a muerte y ejecutado con inyección letal en 2009.





Volker Eckert “El Camionero Asesino”

2006, Colonia (Alemania): Volker Eckert “El Camionero Asesino”, un conductor con rutas que cruzan por varios países europeos, asesina a 3 mujeres en España, 2 en Francia y 1 en Alemania. Tras secuestrarlas y atarlas, las tortura en el interior de su camión. Después las viola y las estrangula. Conserva mechones de cabello como recuerdo, los cuales guarda en bolsitas de plástico; también toma fotografías de sus víctimas. Todo lo lleva en la cabina del vehículo. Es detenido gracias a una cámara de vigilancia, que capta el instante en que se deshace del último cadáver.





Karst Tates

2009, Apeldoorn (Holanda): Karst Tates, un guardia de seguridad desempleado de 38 años de edad, lanza su automóvil contra una multitud durante un desfile y termina estrellándose contra un monumento; su intención es asesinar a la familia real holandesa, sobre todo a la reina Beatriz. Mueren 8 personas. Tates fallece horas más tarde en un hospital.





Tomohiro Kato

2010, Tokio (Japón): Tomohiro Kato, un estudiante de 25 años, arrolla a varias personas con su automóvil en el barrio de Akihabara, frecuentado por coleccionistas de historietas y jugadores de video. Después desciende para acuchillar a otras más. Mueren 7 personas y 17 resultan gravemente heridas.



BIBLIOGRAFÍA:

13 comentarios:

Anónimo dijo...

para comprender a Tomohiro:

La sociedad japonesa de "calla y acepta", conserva por debajo de la mesa el sistema de castas (incluyendo una de desterrados sin nombre), delimitadas y cerradas por una enorme presión conformista y de "establishment", que prácticamente prohibe llevar a cabo proyectos independientes o siquiera pensar fuera de grupo, obligando al mismo tiempo a ser perfectos o ser nadie. Esa presión hace que los suicidios en las vías de metro sean parte de la cotidianidad japonesa, y causa el surgimiento de "hikikomoris", seres aislados de la sociedad y muchas veces ensañados hacia ella, lo que a unos cuantos les hace explotar un mal día y protagonizar crímenes espeluznantes. ¿En qué otro país sucede esto a tal grado?
Se ha formado un enorme código no escrito de costumbres autómatas, cada una más absurda que la otra e informalmente obligatorias, en la obsesión por evitar el conflicto y estar de acuerdo con "lo que piensan todos". La normalización del pensamiento social provoca que el japonés adulto se reserve un desván mental atestado de frustraciones y resentimientos.

Anónimo dijo...

The First; por fin.

Laura Alfaro dijo...

Cero y van dos, dos semanas seguidas XD

Gracias por hacerme caso con lo del vínculo escrito ^_^

Ahora si entiendo la diferencia entre asesinos en masa y asesinos itinerantes, y porqué Campo Elías es uno de los últimos.
Muy buena explicación Escrito, aunque me hubiera gustado que la desarrollaras un poco más a profundidad, con el tema de los motivos y eso.

Un saludo a todos, Karuna, Halford, Beausoleil, y en especial a Escrito, espero leer sus opiniones ^^

Halford dijo...

Efectivamente, queda aclarado el punto de Campo Elias, solo dos dudas: segun veo Pelosi solo matò a una persona, independientemente que luego lo arrolle con el automovil ¿tambien entra en la clasificaciòn?, no me quedò claro respecto a este caso.

La otra es acerca de la foto que encabeza el artìculo,y donde se ven los tres carteles con la frase spree killers, ¿Donde y de que se trata?

Muy buena entrada complementa y aclara la previa y va dando sentido a toda la clasificaciòn, saludos, escrito,karuna, alfaro, todos en general.

Buen inicio de semana.

Anónimo dijo...

Escrito estoy un poco confundida, los casos que te cito abajo vos los mencionaste como asesinos en masa y yo les veo una gran similitud al caso de Campos Elías delgado.
Así que se me hizo una ensalada ya que me parece que los dos que siguen a continuación son asesinos itinerantes.

Mark O. Barton, un trabajador despedido, asesina a su esposa y a sus 2 hijos en su domicilio. Después ataca las oficinas de dos empresas para las que ha trabajado: Momentum Securities y All-Tech Investment Group. Dispara indiscriminadamente, matando a 12 personas e hiriendo a 13. Luego se refugia en una gasolinera, donde se suicida.

Charles Whitman “El Francotirador de Austin”, quien ha recibido entrenamiento en el ejército y estudia Ingeniería, va a casa de su madre, la apuñala y después le dispara en la nuca; acuesta su cadáver en la cama y regresa a su casa. Allí acuchilla a su esposa hasta matarla. Horas después, adquiere varias armas, las altera y llena su automóvil con armas y provisiones. Se traslada a la Universidad de Austin y sube a la Torre del Reloj; en el elevador mata a 3 personas. Una vez arriba, comienza a disparar sobre las personas que caminan por los jardines del campus; mata a 14 personas y hiere a 32. Es abatido a tiros por agentes de la policía que suben a la torre.

Y por otro lado coincido con Haldfort, con que no se que tiene que ver el caso de Pelosi si cuando comienza tu descripción sobre asesinos itinerantes decís:
Son los que cometen dos o más crímenes, en lugares diferentes, de manera consecutiva.
Entonces ????? En que quedamos.
Agradezco desde ya que le heches luz a mis dudas.

Saludos

Lau.

Halford dijo...

ok escrito, veo que es un poco complejo, quiero entender que en los que se refiere a pelosi el hecho de estar aqui es la INTENCIONALIDAD de arrollar el cuerpo, DESPUES de haberlo golpeado, lo cual lo diferencia de un conductor cualquiera que atropella una persona y eso LE DA la categoria de spree killer y la subcategoria que mencionas, bien , aclarado el punto (...si es verdad es que estoy en lo correcto, je),ahora; lo de Whitman es muy interesante, se ubica en los dos perfiles con facilidad!!!, se presta a un debate interesante ya que si bien mato a muchos desde la torre, efectivamente se cuentan tambien los asesinatos en un lugar previo diferente (madre y esposa).

Vaya!!!!

saludos

Natalia Cervantes dijo...

¿Y aquí quién es el asesino, tú o yo?

No sé cuál de las dos posibilidades me da más miedo.

Escrito con Sangre dijo...

Hola a todos.

Las diferencias entre una tipología y otra a veces son muy sutiles.

El caso de Pelosi está aquí porque, si leyeron la definición, también incluimos a los denominados "conductores asesinos". Pelosi lo fue, por ello está aquí.

Hay categorías y subcategorías, no lo olviden.

¡Saludos sangrientos!

CrazyBadGirl dijo...

Buen post curioso que todos son casi condenados a muerte pero estos son de los asesinos que casi siempre terminan sorprendidos para mi son los menos inteligentes pero de todos modos que feo lo que hacen

Karuna dijo...

¡Hola amigos, Halford, Laura Alfaro, y en especial, Escrito con Sangre!

Se entiende por "spree killer", áquel asesino que actúa en corto periódo y es nómada.
Nómada, me refiero porque viaja de un lugar a otro para cometer sus crímenes.

Por lo tanto la tipología del spree killer muestra una perspectiva muy amplia que también es compleja, aunque para muchos lectores que estamos aprendiendo conceptos de criminalística y criminología, suelen ser fáciles de confundir al explicar dichos conceptos.

Sin embargo, es notorio que en todos los casos emblemáticos que son considerados como "spree killers", varían de forma muy radical.

No es como lo que sucedía con los asesinos en serie, que existe un patrón específico que los identifique por lo que son.

Los "spree killers" y los "mass murderers" rompen ese patronaje que los hace únicos. Porque sus asesinos varían en todos los aspectos; esto sería una de las razones principales, por lo cuál estos conceptos siguen siendo muy fáciles de confundir, en especial cuando nos referimos al tiempo en el cuál estos actúan.

Sin embargo, el concepto "spree killer" descrito en esta entrada es muy interesante; aunque yo consideraría que el caso de Giuseppe Pelosi, como un magnicidio; debido a que asesinó a una celebridad del cine italiano, como Pier Paolo Pasolini.

Aunque me gustaría leer la tipografía dedicada a los magnicidas, otro concepto que durante el tiempo no ha sido muy bien del todo aplicado.

Bueno, nos leeremos hasta el próximo domingo Laura, Halford y en especial, Escrito con Sangre.

Fue un placer dejar mis huellas en este blog.

Saludos Karuna ^^

Anónimo dijo...

interesante el caso de Tomohiro.

La sociedad japonesa de "calla y acepta", borrega e hipócrita como pocas, conserva por debajo de la mesa el sistema de castas (incluyendo una de "desterrados" sin nombre), delimitadas y cerradas por una enorme presión conformista y de "establishment", que prácticamente prohibe llevar a cabo proyectos independientes o siquiera pensar fuera de grupo, obligando al mismo tiempo a ser perfectos o ser nadie. Esa presión hace que los suicidios en las vías de metro sean parte de la cotidianidad japonesa, y causa el surgimiento de "hikikomoris", seres aislados de la sociedad y muchas veces ensañados hacia ella, lo que a unos cuantos les hace explotar un mal día y protagonizar crímenes espeluznantes. ¿En qué otro país sucede esto a tal grado? Se ha formado un enorme código no escrito de costumbres autómatas, cada una más absurda que la otra e informalmente obligatorias, en la obsesión por evitar el conflicto y estar de acuerdo con "lo que piensan todos". La normalización del pensamiento social provoca que el japonés adulto se reserve un "desván mental" secreto atestado de frustraciones y resentimientos.

Negro dijo...

Hola Escrito.
Felicitaciones por el blog. hace poco tiempo q encontre esta pagina y no pasa un dia sin leer cada historia relatada.Tengo una sugerencia: que aparte de escribir la historia de los asesinos, y tambien los tipos y metodos de asesinatos, incluyas un espacio al tema de como asesinar y el comportamiento mas adecuado del asesino. Es decir, el perfil que deberia tener un buen asesino y las mejores formas de asesinar y de actuar despues de haber realizado su objetivo.
gracias.

Anónimo dijo...

Ka vida de Peter Manuel falta, y es muy interesante... No hay nada en español en google. Saludos...