Jack Unterweger: "El Estrangulador de Viena"



"Cuando se educa a un psicópata, lo único que se consigue es un psicópata educado".
Gregg McCrary


Johann “Jack” Unterweger nació en Austria el 16 de agosto de 1952. Su madre, Teresa, fue una conocida prostituta. Unterweger fue dejado al cuidado de su abuelo alcohólico desde muy pequeño; vivió siete años con él. Unterweger nunca supo quién era su padre, aunque se rumoraba que fue un soldado estadounidense. A los dieciséis años fue detenido por primera vez, por agredir a una prostituta, un delito muy raro en Austria. Después robaba automóviles. Siempre se mostró fascinado por las prostitutas y disfrutaba relacionarse sexualmente con ellas, para después maltratarlas o inclusive asaltarlas, despojándolas del dinero que habían cobrado. Casi siempre utilizaba un tubo de acero para golpearlas.



El joven Jack Unterweger


En 1974 cruzó la línea. Bárbara Scholz, una prostituta, ayudó a Unterwegger a robar la casa de Margaret Schaeffer, una estudiante alemana de dieciocho años. Después la llevaron en un automóvil hasta el bosque cercano. Utilizando la correa de su abrigo, Jack le ató las manos a la espalda, la golpeó, la desnudó y le exigió que le practicara sexo oral. La chica se negó, por lo que Jack la golpeó en la cabeza con un tubo de acero. Luego utilizó el sostén para estrangularla, dejando su cuerpo desnudo boca arriba en el bosque, cubierto de hojas.



Margaret Schaeffer


Hubo una segunda mujer asesinada: Horveth Marcia, una prostituta, quien fue estrangulada con sus medias y una corbata. El asesino le cubrió la boca con cinta adhesiva y arrojó su cuerpo al Lago Salzachsee, cerca de Salzburgo. Pero Unterweger no fue investigado por este asesinato y no se le relacionó hasta muchos años después.



El lago Salzachsee


Bárbara Scholz denunció el primer crimen a la policía. Cuando la policía interrogó a Unterweger, éste se derrumbó y confesó. En el Tribunal, se defendió con el argumento de que cuando había golpeado a Margaret Schaeffer, había imaginado a su madre delante de él. Su enojo era tal que no pudo contenerse. El psicólogo forense que lo examinó, el Dr. Klaus Jarosch, lo declaró un psicópata y sádico sexual, con tendencias narcisistas e histrionismo. "Tiende a repentinos ataques de rabia y la ira", escribió Jarosch. "Sus actividades físicas son enormemente agresivas. Es un criminal incurable”.



Mapa de Austria


En 1976, Unterweger fue juzgado por el asesinato de Margaret Schaeffer y sentenciado a cadena perpetua. Fue entonces cuando las cosas tomaron un giro inusual. Cuando entró en prisión, era prácticamente analfabeta; adentro estudió, y aprendió a leer y escribir. El investigador Nigel Blundell señala que "en cada oportunidad que tuvo, estudió minuciosamente todos los libros a su alcance. Leyó a los grandes escritores. Editó un periódico en la prisión y también una revista literaria". Tras años de lecturas, comenzó su carrera como escritor: realizó poemas, cuentos y obras de teatro. Luego, en 1984, escribió su autobiografía: Fegefeuer: eine Reise ins Zuchthaus (Purgatorio). En ella narraba su atormentada niñez, su adolescencia y sus crímenes. El libro fue publicado en Austria y de inmediato se convirtió en un best-seller, obteniendo inclusive un importante premio literario. Según la opinión de muchos, Unterweger tenía un talento deslumbrante para la Literatura.



Las memorias de Unterweger


Sus memorias se inician con un sentimiento de desesperación existencial: "Mis manos sudorosas están atadas a mi espalda, con cadenas de acero alrededor de las muñecas. La fuerte presión en mis piernas y mi espalda me hace darme cuenta de que mi único escape es terminar con ella. Permanecí despierto, eliminado de la pérdida del conocimiento, liberador de las ovejas. Bañado en la mierda, temblando. Mis sueños pequeños y miserables son un recordatorio diario. Con ansiedad, miro fijamente en la oscuridad desconocida de la noche: todavía están afuera. No hay seguridad en la oscuridad. Intento desviar mis pensamientos acerca del tiempo. Es todavía de noche, ya tarde en la noche, acercándose viene la mañana”. En su obra, admitió que por el tiempo en que había cometido el asesinato, tenía quince condenas previas por delitos como violación y robo. "Manejaba mi barra de acero entre las prostitutas de Hamburgo, Munich y Marsella. Tenía enemigos que fueron conquistados por el odio en mi interior".



Jack Unterweger


Unterweger, pese a sus deficiencias emocionales, era un joven encantador. La gente respondía a él, incluyendo a los policías. En su libro, daba la impresión de que él mismo era una víctima. Los críticos y los reformistas abrazaron su honestidad y el modo en el que había enfrentado su pasado. Los intelectuales austríacos lo saludaron como un ejemplo de cómo el arte puede redimir a un criminal.



Los periodistas estaban en contacto constante con él para pedirle entrevistas y no pasó mucho tiempo antes de que se iniciara un fuerte movimiento que reclamaba su liberación. Parecía claro, por sus ideas y su capacidad literaria e intelectual, que se había reformado. La mujer que en 2004 sería Premio Nobel de Literatura, Elfriede Jelinek, fue uno de los principales apoyos para que Unterweger fuera liberado. Según declaró, podría contribuir a la mejora de la sociedad. Jelinek estaba fascinada por el asesino y su trayectoria como activista feminista fue puesta al servicio de la absolución del criminal.



Elfriede Jelinek, Premio Nobel de Literatura y defensora de la causa de Unterweger


El 23 de mayo de 1990, a causa de la presión de los círculos intelectuales, de algunos políticos de izquierda y de varios periodistas austriacos, Jack Unterweger fue liberado. Había pasado quince años en la cárcel y salía convertido en una celebridad. "La vida es ahora", declaró ante la prensa. "Vamos a seguir adelante. Es hora de lo nuevo".



Unterweger escribiendo en prisión


Se acostumbró a aparecer en los programas televisivos, conceder entrevistas y opinar sobre diversos tópicos. Sobre todo, disfrutaba al participar en programas de debate acerca del tema de la seguridad pública, la rehabilitación carcelaria y la posibilidad de que los criminales se reformaran. Enfundado en un traje blanco y luciendo una flor roja en la solapa, discutía con funcionarios, criminólogos, periodistas e intelectuales en programas televisivos. Daba su opinión y la gente lo escuchaba; la opinión pública lo consideraba la voz más autorizada para hablar sobre la reinserción de un delincuente en la sociedad. Se transformó en un símbolo de que el sistema sí funcionaba.



En su nueva vida, se convirtió en el favorito de los intelectuales vieneses. Recibía docenas de invitaciones para comentar libros, cortar listones, participar en coloquios y mesas redondas, dictar conferencias y escribir columnas en afamadas revistas. Sus memorias fueron filmadas. Un grupo de teatro ambulante presentaba sus obras, invitándolo a los estrenos, mientras el público asistente lo ovacionaba de pie. Se volvió una figura suave y elegante, con trajes blancos, camisas de seda y cadenas de oro, conduciendo automóviles deportivos con una matrícula personalizada que decía "JACK 1".



Era guapo y sociable, un escritor con influencia y un oscuro pasado que utilizaba para seducir a las mujeres, sobre todo a hermosas jovencitas, a quienes conocía en los bares, mientras bebía champagne o bailaba en las discotecas. Un reportero escribió en un periódico vienés, a propósito de una de las amantes de Unterweger, una hermosa joven perteneciente a una prominente familia austríaca: "Su ropa interior cayó al suelo en cuanto Jack entró. Todas las chicas en Austria estaban locas por él".



Unterweger firmando sus libros


Pero había una historia oscura que la gente desconocía. Una fría mañana, el 15 de septiembre de 1990, cuatro meses después de la liberación de Unterweger, el cuerpo de una mujer fue encontrado en la orilla del río Moldava (o río Vitara), en Praga (Checoslovaquia). Estaba boca arriba, desnuda, con un par de medias de color gris alrededor del cuello. La habían colocado en una posición sexualmente provocativa, con las piernas abiertas, cubierta con hojas, hierba y ramas. En un dedo lucía un anillo de oro. Las autoridades examinaron el cuerpo; determinaron que había sido golpeada, apuñalada y estrangulada. Había muerto recientemente, apenas horas antes.



No había ninguna señal que indicara violación. Un tampón seguía insertado en la vagina, y los investigadores no encontraron fluidos biológicos en ella o en el lugar. Tampoco había algún tipo de indicio que permitiera su identificación. Tomaron sus huellas dactilares. Una búsqueda minuciosa arrojó como resultado que encontraran su ropa y una bolsa con una identificación. El nombre de la víctima era Blanka Bockova. Trabajaba en una carnicería en Praga. Con esa información, pudieron localizar a su jefe y a algunos conocidos. Según los testimonios, había terminado de trabajar en la tienda el 14 de septiembre y había ido a la Plaza de Wenceslao para tomar una copa. Según los que la conocían, le gustaba salir y conocer gente nueva.



La Plaza de Wenceslao


Estuvo con unos amigos hasta las 23:45 horas, momento en el cual ellos se retiraron. Bockova decidió quedarse. Mientras se retiraban, pudieron ver que un hombre bien vestido, de alrededor de cuarenta años de edad, se acercó a hablar con ella. El hombre no era un cliente habitual. Eso fue lo último que supieron sobre ella, hasta que la policía les notificó del hallazgo de su cadáver.



Blanka Bockova


Cinco semanas después, en Graz (Austria), una prostituta llamada Brunhilde Masser desapareció. Fue vista por última vez el 26 de octubre de 1990. El 5 de diciembre, otra prostituta, Heidemarie Hammerer, desapareció de Bregenz, una ciudad turística en la frontera de Suiza y Alemania. En la víspera de Año Nuevo, unos excursionistas hallaron su cadáver en el bosque. Estaba de espaldas, con el vientre cubierto de hojas secas. Todavía llevaba sus joyas, por lo que el robo no parecía ser el motivo. Sus piernas estaban desnudas y un trozo de tela había sido cortada de su falda. Fue encontrado en su boca, utilizado como una mordaza.



Heidemarie Hammerer


El clima frío había ayudado a conservar los restos, por lo que el patólogo determinó que Hammerer había sido estrangulada con un par de pantimedias, presumiblemente las suyas. Había marcas en las muñecas, lo que indicaba que había sido sujeta con esposas o ligaduras apretadas. Tenía hematomas en otras áreas de su cuerpo, lo que mostraba que había sido golpeada. No había rastros de semen. La pista principal eran varias fibras rojas halladas en su ropa, que eran incompatibles con todo lo que llevaba. La Oficina Regional de la Policía Federal de Austria comenzó inmediatamente una investigación.



La Policía Federal de Austria


Cinco días después del hallazgo del cadáver de Hammerer, otro cuerpo fue descubierto en Bregenz. También lo encontraron unos excursionistas, al norte de un bosque aislado de Graz. Era una mujer, hallada completamente desnuda, acostada sobre su lado derecho, cubierta de hojas. El patólogo determinó que había sido apuñalada y estrangulada con sus medias, pero el avanzado estado de putrefacción hizo difícil el estudio de las heridas. Sus nalgas habían sido parcialmente comidas por animales y su ropa, bolso, y otros bienes personales habían desaparecido. Sin embargo, todavía tenía sus joyas. La policía pronto se dio cuenta de que esta víctima era Brunhilde Masser, una joven prostituta.



Brunhilde Masser


La Policía Federal austríaca asignada a la región de Estiria se hizo cargo de esta investigación, pero no encontraron a nadie que supiera acerca de Hammerer o sobre los clientes de Masser. Alguien había visto a un hombre con una cazadora de cuero acompañándola, pero no lo conocía. Los investigadores se encontraron en un callejón sin salida. Nadie había visto nada sospechoso. Luego, en Graz, otra prostituta, Elfriede Schrempf, desapareció el 7 de marzo. Dos días después de este descubrimiento, un hombre llamó a la familia Schrempf para acosarlos y realizar comentarios ofensivos acerca de la ocupación de Elfriede. Él hombre la mencionaba por su nombre, hizo algunos comentarios amenazantes y después colgó. Llamó más tarde, con la misma actitud, y luego no se supo más de él.






Elfriede Schrempf


Luego, en menos de un mes, una ola de crímenes azotó Viena. Silvia Zagler, Sabine Moitzi, Regina Prem y Karin Eroglu desaparecieron sin dejar rastro. Todas eran prostitutas. Un equipo de investigadores de las distintas jurisdicciones pertinentes, llegó a la conclusión de que se trataba de casos aislados y que no tenía un asesino en serie en sus manos. Pero Austria no tenía un sistema para vincular los crímenes y hacer un análisis sofisticado. La conclusión oficial se basó sobre todo en el temor ante una situación inédita en Austria, haciendo hincapié en las diferencias entre los delitos y las escenas del crimen, en lugar de sopesar las similitudes.



Silvia Zagler



El 20 de mayo, el cuerpo de Sabine Moitizi fue descubierto, y tres días después, alguien encontró los restos de Karin Eroglu. Ambos habían sido abandonadas en zonas boscosas fuera de Viena, las dos acostadas de lado, estranguladas con una prenda de su propia ropa. Eroglu estaba completamente desnuda, excepto por sus joyas, y Moitizi sólo llevaba una camiseta. El dinero de Moitizi había desaparecido, pero su ropa y su bolso fueron encontrados a pocos metros del cuerpo. Eroglu había sido sometida a una golpiza. Su bolso y su ropa estaban desaparecidos, a excepción de los zapatos que se encontraron cerca, y de una media, metida en su boca.



Sabine Moitzi


A pesar de lo que la policía había dicho, la prensa decidió que se trataba de un asesino en serie, y un periódico austriaco que apareció el 25 de mayo lo bautizó como “El Estrangulador de Viena”. Pero los investigadores en esa ciudad aún se resistían a la idea de que sus casos de asesinato estaban vinculados a los de otras ciudades de Austria. En medio de las más diversas especulaciones, los medios buscaron la opinión de alguien calificado. Fue así como Jack Unterweger, que para entonces colaboraba en El Correo, un importante periódico austríaco, comenzó una amplia cobertura de los asesinatos.



Karin Eroglu


Todo el mundo quería escuchar lo que tenía que decir sobre el asunto. Así que se dedicó a entrevistar a los agentes que estaban a cargo de la investigación. Criminalistas, políticos y policías fueron entrevistados por Unterweger; uno de ellos respondió a una pregunta que conmovió a los lectores: “¿Considera usted que las prostitutas de Austria tienen miedo?” “Creo que están aterradas”, respondió el investigador. Unterweger no dudó en alertar a la sociedad: en Austria actuaba un asesino en serie.



El reportaje


Uno de los casos más escalofriantes fue el de Regina Prem, prostituta y madre de familia, desaparecida una noche. Su esposo, cuyo número telefónico era privado, recibió varias llamadas telefónicas de un hombre que aseguraba ser su asesino. Describió con exactitud lo que ella llevaba la noche en que desapareció. “Yo fui su verdugo”, afirmaba. “Y Dios me ordenó hacerlo. La tiré en un lugar de sacrificio, con la cara vuelta hacia el infierno. Le he dado a muchas de ellas el castigo que merecían".



Regina Prem


La policía austriaca no sabía nada acerca del asesinato de Blanka Bockova en Praga, pero tenía dos asesinatos y un caso para resolver. En un lapso de cinco meses, una mujer había sido asesinada en Graz, otra en Bregenz y una tercera había desaparecido en Graz. Era posible que se tratara de un único asesino que viajaba o de dos asesinos en dos ciudades diferentes, con algunas similitudes en su modus operandi. La policía investigó el caso durante varios meses, de manera infructuosa.



Las evidencias


Pero entonces alguien más se unió al caso, alguien que aportó una hipótesis sorprendente. Un ex investigador de 70 años de edad, August Schenner, quien se había retirado del Departamento de Investigación Criminal de Salzburgo cinco años atrás, seguía con atención las novedades del caso. Leía con interés la cobertura periodística de los crímenes de Viena, Graz y Bregenz, y algo en el modus operandi del asesino le recordó un antiguo caso: el de un asesino que una vez persiguió y que se había convertido en una celebridad al salir de la prisión, el mismo que ahora escribía extensos reportajes al respecto. Llamó a la policía y les dijo que sospechaba que el autor de los asesinatos no era otro que el famoso Jack Unterweger.



El cadáver de una de las víctimas


Los investigadores primero se mostraron escépticos. Era demasiado truculento suponer que el mismo hombre que escribía con ardor sobre los crímenes y presionaba a las autoridades para que detuvieran al homicida, fuera el verdadero autor de los homicidios. Pero las razones aducidas por Schenner les hicieron dudar. Montaron una discreta vigilancia sobre Unterweger. Para su alivio, no hizo nada sospechoso. Seguía con sus actividades, se reunía con otros escritores, organizaba cenas, asistía a exposiciones y salía a cenar con alguna de sus amantes.



Los investigadores


En junio de 1991, una revista austríaca lo contrató para escribir una segunda serie de reportajes, vinculados con los que había publicado en el periódico. Le propusieron que viajara a Estados Unidos, a Los Ángeles (California), para realizar una investigación sobre la prostitución en aquel país. El 11 de junio abordó un avión y voló a Los Ángeles. La policía vienesa sabía que no podían seguir vigilándolo en otro continente y solo quedaba esperar a que regresara.



En el aeropuerto de Los Ángeles


Durante las cinco semanas que estuvo en Los Ángeles, no hubo más asesinatos en Viena. Para ese instante, el Dr. Ernst Geiger, el detective con más experiencia en la policía austriaca y el número dos de la Policía Federal de Austria, se hizo cargo de la investigación. Sabía que su trabajo consistía en construir un caso en contra de Unterweger, o eliminarlo como sospechoso y seguir adelante.



El excéntrico Unterweger


A la policía no le convenía acusar falsamente a una figura tan popular. Geiger no creía que se hubiera reformado, pero todo lo que tenía era la información sobre el pasado de Unterweger y las sospechas de un ex agente. Lo que sí sabían es que había viajado por toda Austria y podría ser el asesino que buscaban. Ahora tenían que probarlo.








A través de sus recibos de tarjeta de crédito en hoteles, restaurantes y agencias de alquiler de automóviles, los investigadores comenzaron a reconstruir los movimientos de Unterweger. Durante varios meses de trabajo, lo rastrearon hasta Graz en octubre, cuando Brunhilde Masser fue asesinada, y otra vez en marzo, cuando Elfriede Schrempf desapareció. Fue a Bregenz en diciembre, cuando Heidemarie Hammerer fue secuestrada, y un testigo dijo que el hombre con quien fue vista por última vez, se parecía a Unterweger. Esa noche, afirmó, el hombre llevaba una chaqueta de cuero marrón y una bufanda roja. También determinaron que había estado en Praga en septiembre del año anterior. Al ponerse en contacto con autoridades checoslovacas, se enteraron de que su visita coincidió con el asesinato sin resolver de Blanca Bockova.



Cuando las cuatro mujeres habían sido secuestradas y asesinadas en Viena, Unterweger también estaba allí. Aunque todo era circunstancial y nada de esto se sostendría en el Tribunal, eran suficientes indicios para justificar una entrevista con Unterweger. Se reflexionó cómo este movimiento podría afectar la investigación, pero decidieron llevarlo a cabo



Luego hubo un hallazgo más: en octubre, justo cuando la investigación comenzaba a estancarse, otros excursionistas descubrieron un conjunto de restos esqueletizados en una zona boscosa en las afueras de Graz. Eran los restos de una mujer de la estatura de Schempf y estaba cubierta con hojas. Era otoño, lo que podría explicar las hojas sobre el cadáver, pero los agentes supusieron que se trataba del mismo asesino. Cerca de los restos solo encontraron un par de calcetines. Pronto la identificaron como Elfriede Schrempf.



Mientras tanto, en Los Ángeles, Unterweger proseguía con su investigación. Se había presentado como periodista europeo ante la policía y el FBI, y los organismos le dieron todo el apoyo que necesitaba. Incluso le asignaron una escolta policial a las partes más sórdidas de la ciudad, ya que él necesitaba saber dónde encontrar a las prostitutas para entrevistarlas y relacionarse con ellas.



Los días de triunfo



Los agentes lo llevaron a los sitios donde podía hallarlas. Coincidentemente, una serie de homicidios comenzó en la ciudad estadounidense. Tres mujeres fueron asesinadas. Todas las víctimas eran prostitutas, todas fueron abandonadas a la intemperie, todas fueron estranguladas con sus sostenes. Los detectives Jim Harper y Fred Miller investigaron el caso. Las mujeres eran Sherri Ann Long, Shannon Exley e Irene Rodríguez. Unterweger se hospedó en el Hotel Cecil, como un macabro homenaje privado al Richard Ramírez “El Merodeador Nocturno”, quien vivió allí cuando se dedicaba a asesinar.



Sherri Ann Long


Cuando Unterweger regresó a Europa, publicó varios artículos sobre la prostitución y describió sus experiencias en Estados Unidos. "La vida real en Los Ángeles está dominada por una dura lucha por la supervivencia, por los sueños rotos de miles de personas que llegan a la ciudad y un número igual que se van, a veces muertas".



Shannon Exley


El 22 de octubre de 1991, funcionarios de la Oficina de Investigación Criminal en Viena interrogaron a Unterweger sobre los asesinatos de Austria. Los investigadores esperaban presionarlo para forzarlo a confesar, pero Unterweger solamente admitió “acostarse con putas”, negando después saber nada de las víctimas. Estaba familiarizado con los crímenes porque era periodista. Unterweger no tenía coartada y los investigadores no tenían pruebas. Tenían que darse por vencidos.



Irene Rodríguez


Sin embargo, Unterweger ya sabía que era un sospechoso y pidió apoyo de sus amigos en los medios de comunicación. Escribió más artículos acerca de la mala conducción de la investigación, para castigar a la policía. Muchos de sus compañeros en la prensa lo apoyaron e hicieron suya la causa de que estaba siendo perseguido.



En enero de 1992, el marido de Regina Prem encontró en su buzón cinco cajetillas vacías, de la marca de cigarrillos que ella prefería. Entre los paquetes había una foto del pasaporte de su hijo, que Regina llevaba con ella en su bolso la noche en que desapareció.



Regina Prem poco antes de su desaparición


El inspector Geiger rastreó el BMW que Unterweger había comprado a su salida de la cárcel. Lo había vendido, adquiriendo después un Volkswagen Passat. El nuevo propietario del BMW permitió a la policía revisar el vehículo. Encontraron un cabello, que enviaron al laboratorio para su análisis. También contactó a la policía de Los Ángeles, quienes le informaron sobre los tres casos sin resolver de prostitutas asesinadas. Al comparar los sitios donde cada víctima había sido vista con vida por última vez, se dio cuenta de que estaban cerca del Hotel Cecil, donde se había quedado Unterweger. Así se lo informó a los agentes estadounidenses. Por primera vez, la policía de Los Ángeles tenía un sospechoso viable y Geiger recibió su apoyo.



El análisis del ADN del cabello determinó que pertenecía a la primera víctima, Blanka Bockova, de Praga. Eso colocaba a la mujer estrangulada en el auto de Jack Unterweger. El resultado permitió obtener una orden de cateo para su departamento en Viena. Cuando los investigadores llegaron él no estaba en casa, pero aún así practicaron una búsqueda exhaustiva. Descubrieron un menú y una factura procedentes de un restaurante de mariscos en Malibú, California, así como fotografías de Unterweger posando con miembros femeninos de la policía de Los Ángeles. También encontraron una chaqueta de cuero color marrón y una bufanda de punto rojo, la cual confiscaron. Todos estos elementos proporcionaron más indicios.



Los analistas de la Universidad de Berna examinaron las prendas. Las fibras de estos artículos coincidían con las encontradas en el cuerpo de Heidemarie Hammerer. Esto le permitió a Geiger obtener una orden de detención. Sin embargo, cuando la policía llegó al departamento de Unterweger, él se había ido de vacaciones con su nueva novia, Bianca Mrak. Era una hermosa joven de dieciocho años de edad, a quien había conocido en un bar en el que trabajaba como camarera. Sus atenciones la conquistaron y pronto se mudó con él.



La Universidad de Berna


Los amigos de Unterweger le avisaron que la policía lo estaba buscando para detenerlo. Todos los periódicos del país anunciaban su inminente detención, escandalizados por el acoso al que la policía sometía a un ciudadano reformado. Los intelectuales protestaron y muchos políticos mostraron su desacuerdo con el rumbo que las pesquisas habían tomado. Consideraban que la policía estaba fabricando un culpable.



Unterweger evitó Austria por completo. En su lugar, se fue con su novia a Estados Unidos, sin saber que la policía de Los Ángeles lo consideraba el principal sospechoso en los casos sin resolver. Además, había cometido otro delito en su primer viaje: mintió a las autoridades migratorias, al ocultar que una vez había sido declarado culpable de asesinato en su país natal. En el vuelo, hizo varias llamadas a diversos periódicos austriacos, insistiendo en que era inocente y la policía lo estaba acosando. Pidió respaldo a sus amigos y ellos accedieron a dárselo. La presión mediática hacia la policía continuó, pese a las pruebas forenses que se presentaban.



Bianca Mrak


Asombrosamente, Unterweger y su novia lograron entrar a Estados Unidos sin problemas; aún no habían girado la orden de aprehensión e ingresó sin problemas. Las autoridades austríacas se enteraron que la madre de Bianca Mrak le enviaba dinero a través de transferencias bancarias. Presionada, tuvo que aceptar ponerse en contacto con la policía cuando la contactara la pareja fugitiva. Pero Unterweger ofreció un trato: prometió volver y responder a las preguntas, si las órdenes de detención en su contra eran retiradas. Mientras, él y su novia se instalaron en Miami. Unterweger escribió una carta en su defensa a los funcionarios de Austria. Quería que los periódicos la publicaran para presionar con más fuerza, a través de la opinión pública.



Bianca Mrak, la novia de Unterweger


Unterweger escribió: "Mi viaje no es ninguna confesión. Es un acto nacido de la desesperación. No hay forma de probar nada contra mí. Yo estaba haciendo el bien y mi vida era buena, tal vez demasiado. El destino decidió castigarme, una vez más, por mi deuda con el pasado. Pero todavía tengo algo que decir. Si un funcionario imparcial, neutral, determina que la orden contra mí es injusta y la retira, estoy dispuesto a ponerme a disposición de esa persona".



Hizo varias llamadas para conseguir la publicación de la carta. Una revista, Erfolg, le ofreció pagarle por la historia exclusiva de su huida. Estuvo de acuerdo. Un entrevistador le preguntó si estaba forzando a Bianca Mrak a ir con él, por lo que la dejó hablar por sí misma. Ella tomó el teléfono y declaró que viajaba con Unterweger porque quería y que estaban teniendo un tiempo maravilloso. Dijo que lo amaba y que todo lo que se afirmaba sobre él eran falsedades.



Unterweger con Bianca Mrak


A todos, Unterweger les hizo la misma afirmación. Supuestamente tenía una coartada para cada día de los asesinatos que la policía estaba tratando de atribuirle. Por ejemplo, aseguró que estaba en la presentación de un libro la noche que había desaparecido una mujer. Con otra, que ni siquiera estaba en la ciudad. Lo que se decía de él, insistía, era una difamación. Era un chivo expiatorio para la policía, ya que estaban molestos por su libertad y estaban decididos a enviarlo de regreso a la cárcel. Hasta que pudiera conseguir un juicio justo, seguiría prófugo. Se mostró determinante en este punto: no iba a volver a la cárcel.



Los titulares



Entonces, Bianca Mrak cometió un error: le envió un telegrama a su madre para pedirle algo de dinero, proporcionando una dirección en Miami. La mujer informó a la policía. Se transmitió esta información a Interpol, que alertó a los policías estadounidenses. Mantuvieron vigilancia en la oficina de Western Union, portando una fotografía de Unterweger y la orden de aprehensión, recién obtenida, por dos cargos: mentir en la aduana y ser sospechoso de los asesinatos en Austria. Finalmente, Jack Unterweger y Bianca Mrak aparecieron. No lo reconocieron al verlo, pero entonces notaron los tatuajes que se había realizado en la prisión. Eso lo delató. Bianca Mrak entró en la oficina para cobrar el dinero mientras Unterweger esperaba afuera. Al salir, los alguaciles se le acercaron a ella. Pero Unterweger, siempre alerta, echó a correr. Ella hizo lo mismo.






Los tatuajes


Un agente fue tras Bianca Mrak, mientras que los otros siguieron a Unterweger. Se metió en un restaurante y salió por la parte trasera. Pero los agentes fueron más rápidos. Lo acorralaron en un estacionamiento. Unterweger se rindió. Cuando se dio cuenta de que la primera acusación era simplemente que entró ilegalmente al país, se relajó. Bromeaba con los oficiales asegurándoles que los incluiría en su próximo libro. No tenía ni idea de lo que le esperaba. Finalmente, uno de los agentes mencionó que la Interpol lo buscaba por los asesinatos en Austria. Unterweger se derrumbó y comenzó a llorar.



Jack Unterweger bajo arresto


No estaba claro si sería extraditado a Austria o si lo trasladarían a California para juzgarlo. Él parecía preferir la primera opción, ya que en Estados Unidos corría el riesgo de ser sentenciado a muerte y ejecutado en la cámara de gas. Además, todavía tenía a la opinión pública de Austria de su parte, y la evidencia física real de la policía austríaca era endeble. Los agentes estadounidenses decidieron dárselo a los europeos. Con un estado de ánimo positivo, el primer asesino en serie internacional fue extraditado el 28 de mayo de 1992.



Durante su detención, Unterweger concedió entrevistas libremente. Afirmó que estaba totalmente rehabilitado y declaró: "¿Sería tan estúpido y loco para que, durante la mejor etapa de mi vida, en la que escribo en varios medios, hago obras de teatro, actúo, hago giras y tengo muchas amigas maravillosas, iba a matar a alguien cada semana?" Inició un nuevo diario en la prisión y escribió cartas a la prensa, insistiendo en su inocencia. Podía probarlo, dijo, aunque no ofreció pruebas ni cortadas comprobables.



Un año después de su desaparición, se hallaron partes de un esqueleto, identificados como los restos de Regina Prem, la mujer cuyo esposo había recibido la segunda serie de llamadas telefónicas. El cadáver estaba en el bosque. Sin embargo, después de un período tan largo a la intemperie, la causa de la muerte no pudo ser determinada.



El juicio comenzó en junio de 1994 en Graz, Austria. Unterweger fue juzgado por los tres asesinatos de Los Ángeles, el de Praga y los siete casos de Austria. Pese a las acusaciones, no había disminuido el apoyo popular, y él seguía concediendo entrevistas, alardeando que sería absuelto de todos los cargos. El detective Jim Harper viajó desde Los Ángeles para plantear los casos y Harold Lynn, del Laboratorio de Criminalística, para testificar sobre los peculiares nudos hallados en las escenas del crimen. Gregg McCrary fue enviado por el FBI para testificar sobre los patrones de comportamiento único que vinculaban todos los crímenes, y cómo esos comportamientos se relacionaban con el primer asesinato cometido por Unterweger años atrás. Para los criminólogos que desfilaron por el Tribunal, la personalidad del acusado era la de un psicópata y matar era una oscura adicción.



Algunas de las cuerdas utilizadas en los asesinatos


Unterweger, vestido de manera elegante, se defendió a sí mismo en el juicio. Estaba seguro de que su encanto y buena apariencia influenciarían al Jurado. "Estoy contando con su absolución porque yo no soy el culpable. Su decisión me afectará no sólo a mí, sino al verdadero asesino, quien ahora debe estar burlándose".



Los nudos


Pero las evidencias en su contra se acumulaban. Inclusive le hicieron pruebas de ADN y determinaron que el semen encontrado en las víctimas de Los Ángeles correspondía con el suyo. Sin embargo, esto seguía siendo circunstancial, ya que también había semen de varios hombres más. La revisión de su casa en Miami reveló más cosas; la más importante, que escribía un diario en el cual consignó que pensaba asesinar a Bianca Mrak poco tiempo después y huir a otro país. Eso terminó de hundirlo.



En el juicio


El juicio duró dos meses y medio, y la prensa cambió su opinión a medida que los hechos demostraban la responsabilidad del escritor. Las cosas salieron mal para Unterweger. Incluso Bianca Mrak se distanció de él. Finalmente, el Jurado se encerró para deliberar y pronunció su veredicto: Jack Unterweger fue declarado culpable de nueve cargos de asesinato: una víctima en Praga, tres en Los Ángeles y cinco en Austria. El tribunal lo sentenció, por segunda vez en su vida, a cadena perpetua. Arrogante y desafiante hasta el final, Unterweger decidió cumplir su promesa. La misma noche en que el Tribunal pronunció la sentencia, el criminal hizo un nudo idéntico a los hallados en las víctimas, utilizando para ello las cintas de sus zapatos. Esperó a que los guardias no lo estuvieran vigilando y se ahorcó. No iba a volver a prisión.



La cuerda utilizada para el suicidio


El caso conmovió otra vez a la opinión pública. Muchos tomaron el suicidio de Unterweger como la prueba de que el sistema judicial austríaco era fallido. Escritores y productores de cine se enamoraron del maléfico personaje que seducía a la sociedad y opinaba sobre asuntos delictivos mientras mataba sin remordimientos. Se reeditaron sus libros en grandes tirajes y se escribieron extensos estudios sobre su personalidad criminal. Bianca Mrak publicó un volumen sobre su relación amorosa con el multihomicida.



Bianca Mrak con su libro


Falco, el cantante austríaco, rindió un homenaje al asesino. Se trata del tema “Jeanny”, que junto con “Rock me Amadeus”, “Viena Calling” y “Der Kommissar” fue uno de los éxitos de Falco que dieron la vuelta al mundo. Y mientras muchos la bailaban románticamente sin entender la letra, en los países de habla germana estallaba la polémica. Falco se había inspirado en Jack Unterweger para escribir la canción en que un hombre secuestra a una prostituta para matarla. En una parte de la letra, Falco canta: “Todos saben que estamos juntos desde hoy. Ahora puedo escucharlos. Vienen. Vienen a rescatarte. No te encontrarán. ¡Nadie te encontrará! ¡Tú estás conmigo!” Nada directo, salvo la voz lejana de un lector de noticias que alerta de la desaparición de la mujer. Pero bastó sólo eso para que algunas asociaciones feministas alegaran que era una apología de la violación, y algunas radiodifusoras de Alemania Occidental no la programaron “por razones éticas”. En Alemania del Este quedó prohibida tanto en la radio como en las discotecas. Todo esto contribuyó a la publicidad y el tema alcanzó el número uno, tanto en Austria como en Alemania, Holanda, Noruega, Suiza y Suecia.



Además, el actor y productor inglés John Malkovich presentó una obra de teatro basada en la historia de “El Estrangulador de Viena”, a quienes otros llamaban “Jack el Escribidor”. Sobre ese montaje, Malkovich afirmó: "Sí. Unterweger era un psicópata, pero hubo quien dijo que había que dejarlo libre porque tomó cursos de escritura. Aunque (para mí) nunca fue un buen escritor. Era una papa caliente entre la izquierda y la derecha. Imagina que alguien te dice que los árboles delante de tu casa están enfermos. La izquierda dice: ‘hay que alimentarlos, darles agua’. La derecha dice: ‘hay que arrancarlos para que no contagien a los demás’. Yo en cambio me pregunto por qué ha venido una persona a contarme que las plantas están enfermas".



VIDEOGRAFÍA:

Jack Unterweger en Crímenes que estremecieron al mundo
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Entrando al Hades (trailer)
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John Malkovich en su obra teatral sobre Jack Unterweger
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”Jeanny” - Falco
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BIBLIOGRAFÍA:












FILMOGRAFÍA:

37 comentarios:

Anonymous dijo...

felicidades por tan buen blog

Anonymous dijo...

Simplemete cada semana me sorprendes. me encanta leer tu blog y quisiera felicitarte por tan buen trabajo que haces.

saludos.

Anonymous dijo...

JACK UNTERWEGER
UN ASESINO ITINERANTE INTERNACIONAL
EXTRAORDINARIO CASO MATO EN 2 PAISES DIFERENTES
CARLOS ESTA BUENO EL PROGRAMA DONDE SALISTE HOY EN LA ENTREVISTA EL OTRO SABADO LA SEGUNDA PARTE ESPERO SI SALGAS AHORA.
SALUDOS Y HASTA LIUEGO

TeReSa dijo...

Creo que es muy difícil saber si un multihomicida psicópata se ha rehabilitado, puesto que que su mente tiene muchos personajes para mentir y así protegerse.

Intentar probar que el sistema de "readaptación social" funciona es un riesgo que nadie quisiera tener cerca.

Tony dijo...

Wow!! Está buenísima la entrada de hoy. Felicitaciones y saludos.wo

Anonymous dijo...

Muy bueno el de esta semana, me encanta este sitio!!

Manuel dijo...

Un caso bastante increíble, que yo no conocía. Es de esos que te hacen pensar que la humanidad no tiene remedio.

Yo siempre he notado que, en estos tiempos, en el cine y la televisión, siempre la policía y las agencias del orden tratan a la prensa como un potencial fuerte enemigo. Este caso me ha ayudado ha comprenderlo bastante.

Felicidades al autor del blog por tan buenas entradas...

Catherine dijo...

Estos son los casos que me gustan, EcS! Había abandonado estas últimas dos o tres semanas con los casos de Magnicidas pero este caso fue excelente :D Felicitaciones otra vez por el estupendo reportaje y espero ansiosamente la próxima semana!

Halford dijo...

Todos los casos son buenos, tienen su punto de interes y se agradecen tambien todos por igual.

Ya en varios casos de asesinos en serie se ha demostrado que no son capaces de abandonar el impulso homicida, y la rehabilitacion no es posible,si mal no recuerdo, Arthur Shawcross, Ed Kemper, J.W. Gacy,entre otros, fueron juzgados por actos criminales, engañaron al sistema y perfeccionaron la tecnica del asesinato en prision para luego salir y devastar a la sociedad peor que antes.
Creo que el caso es una leccion para la sociedad, y es vergonzoso para los intelectuales que lo apoyaron, cabe decir que no lo conocia .
Llama la atencion que tambien asesino en USA, verdaderamente era narcicista el tipo, se creia invencible, es otra caracteristica de los psicopatas, no miden el peligro ni creen que seran atrapados, es lo que luego los pierde, me recuerda en ese aspecto a Ted Bundy e incluso varias de las teorias que jack el destripador y los asesinatos en otros continentes vinculados con sospechosos como James Kelly, Francis Tumblety, George Chapman, etc.

Por otro lado escrito, ¿A que programa se refieren? ¿Es otro aparte del del canibal?

Gracias y hasta la proxima, saludos a Escrito, karuna y todos los demas.

OliiViia dijo...

odio a la gente que quiere reivindicar a los asesinos. me imagino todo el dolor de la familia de la primer victima, cuando el tipo este se convirtio en una celebridad. tendrian que haberlo colgado de los huevos de entrada...

Anonymous dijo...

IDEM OLIVIA.



Muy buena entrada

Anonymous dijo...

exelente web, muy completa e interesante me sorprendio ver ayer en el programa la historia detras del mito de la mataviejitas que hacian alucion al web entrevistando a su creador, o sea tu, me encantaria que publicaran magnicidios de colosio o digana ochoa(aunque acaban de dictaminar que fue un suicidio, nadie cree en esa hippotesis, es como decir que polette rodo de su cama) o el asesinato de paco stanley, en fin una felicitacion..

Gracie dijo...

excelente entrada! al fin de nuevo casos interesantes! t confieso que tenia estas 3 semanas sin leerte pero este con este caso te revindicaste excelente! pasara a ser uno de mis favoritos!

Anonymous dijo...

Desde una pequeña isla del Mediterraneo, Menorca, un caso que nos ha puesto los pelos de punta.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Llamame/tia/mama/elpepisoc/20101205elpepisoc_5/Tes.

Desde Barcelona, saludos a todos.

Frida Mazzotti Pabello dijo...

HA VUELTO ESCRITO CON SUS MEJORES CASOS!!!!!!!!!!! BIEN!!!!!!!!!!

Osito Panda dijo...

Una historia verdaderamente fascinante.

JackAngel dijo...

Un gran blog. Nunca comento pero ya casi termino de leer todas las entradas. Aunque las entradas anteriores no me llamaron la atención

Saludos

Alix dijo...

Así se mide la estupidez... en mi país decimos has fama y acuéstate a dormir....

Alix dijo...

Una cosa es una cosa y otra es otra... hablar de reinserción social o rehabilitación en el sistema penitenciario no es para generalizar..No es lo mismo hablar de un psicópata que de una ascecino que mata en medio de un robo, o por razones pasionales... hablar de un psicópata es como hablar de otra especie, ya se ha determinado por estudios en el lóbulo frontal que carecen de la capacidad de sentir emociones de manera "normal" incluso hay quienes opinan que ni siquiera las tienen... y en mi humilde opinión no creo que puedan ser curables, mucho menos rehabilitados, solo deben ser tratados, "penitenciariamente" de manera diferente. Por otro lado defiendo totalmente cualquier sistema que incluya la rehabilitación del delincuente, de otra forma estamos condenados a la barbarie y la institucionalización de la venganza.

Beausoleil dijo...

En primer lugar, felicito al autor por esta entrada, que me ha gustado especialmente porque es uno de mis casos favoritos de siempre, por todas las circunstancias estrafalarias que se acumularon.

Hay varias cosas que me gustaría comentar. En primer lugar, que no es lo mismo un psicópata que un asesino en serie. Psicópatas hay muchos, pero no todos matan y la gran mayoría ni siquiera cometen delitos a lo largo de su vida, aunque tienen tendencia a ello. Un asesino en serie se rinde a una pulsión más fuerte que lo lleva a matar. Debemos entender a un asesino en serie como una especie de "mutación" de nuestra especie que los lleva a ser muy diferentes de nosotros en todos sus esquemas emocionales (algo así como un extraterrestre infiltrado en nuestra vida, perfectamente capaz de pasar desapercibido). Con un asesino en serie no cabe rehabilitación posible, como demuestra la historia criminalística una y otra vez, y la única solución, por duro que resulte decirlo, es tenerlo encerrado de por vida para evitar que pueda dañar a nadie. Intentar rehabilitarlo sería algo semejante a pretender que un cocodrilo se hiciera vegetariano. No es posible.

Y aquí, y ya en lo que respecta al caso que nos ocupa, me gustaría señalar la absoluta ignorancia al respecto de los intelectuales -¡también una feminista!- que clamaron por la inocencia de Unterweger incluso cuando los nuevos crímenes mostraban un nexo de unión tan poderoso. Se trata de la ya tradicional oposición entre el técnico y el político, entre el que realmente entiende de esos temas y el que, sin entender, se dedica a hacer demagogia y a ceder a las presiones sociales.

Un caso apasionante y muy bien plasmado, y que nos alerta de otro aspecto de los asesinos en serie: su altísima capacidad para hacerse pasar por inofensivos y ocultar su verdadera cara (J.W. Gacy, Ted Bundy, por citar un par de casos clásicos).

La historia de Unterweger remite poderosamente a otro famoso criminal español, Ximo Ferrándiz Ventura (o Joaquín Ferrándiz Ventura), que asesinó a cinco mujeres poco después de abandonar la prisión por intento de violación de una joven. Escrito en sangre: si no lo conoces, te invito a que te informes sobre el caso porque estoy seguro de que te apasionará, y si alguna vez te decides a escribir sobre ello puedo ofrecerte mucha información que acumulé al respecto con vistas a un estudio sobre el tema. Todo eso sucedió a finales de los noventa. Ximo Ferrándiz participa, uno por uno, de todos los aspectos relevantes en el prototipo de asesino en serie.

Un saludo a todos.

Escrito con Sangre dijo...

Hola a todos.

Anónimo de las Letras Mayúsculas: gracias por ver el programa de TV, espero también aparecer en la segunda parte, aunque no lo sé con certeza.

TeReSa: un psicópata nunca se cura. Un asesino que padece psicopatías nunca se rehabilita.

Halford: en efecto, los asesinos en serie no cambian, ni dejan de matar. Simplemente, porque es parte de su naturaleza. El programa al que se refieren es "La Historia Detrás del Mito", transmitido por Azteca 13. En esta ocasión, estuvo dedicado a Juana Barraza Samperio "La Mataviejitas". Allí participé.

Anónimo Peticionario: los casos de Colosio y Stanley están en preparación, aunque aún tardarán un buen rato en aparecer por aquí.

Gracie: celebro que te haya gustado.

Anónimo Barcelonés: tomo nota del caso que sugieres en Menorca.

Beausoleil: tu comentario sobre los psicópatas es acertado, muchos son empresarios exitosos o políticos agresivos, sin caer en terrenos criminales. Respecto al caso que sugieres, me interesa la información que mencionas. Si lo deseas, envíamela a mi correo electrónico por favor.

¡Saludos sangrientos!

Anonymous dijo...

Muy buena entrada, algo habia escuchado del caso, pero la narrativa hizo muy interesante de leer... Gracias por la información y la investigación.

Pd, hacia rato no comentaba...

Att

Pedro

Anonymous dijo...

HOLA COMO ESTAS SOY DE PERU Y DEBO DECIR QUE TU BLOG ME GUSTA MUCHO SOY UN APASIONADO DE LA CRIMINOLOGIA Y LA MANERA EN LA QUE DETALLAS LOS CRIMENES ES SIMPLEMENTE FANTASTICA ADEMAS DE ESTAR SUPER DOCUMENTADO QUERIA HACERTE UNA SUGERNECIA Y ES QUE NO ENCUENTRO MUCHO DE ESTE ASESINATO QUE OCURRIO EN EL AÑO 1992 EN ESPAÑA Y NO SE SI TU PODRIAS TAL VES PUBLICARLO PROXIMAMENTE SE TRATA DEL CRIMEN SIN RESOLVER DE TRES ADOLECENTES MIRIAN TOÑI Y DESIRE LAS NIÑAS DE ALCASER NO SE SI HABRAS OIDO DE ESE CRIMEN BRUTAL Y CREO QUE ESTARIA APROPIADO PARA EL BLOG ESPERO LO TOMES EN CONSIDERACION MI MAS GRATOS SALUDO UN ABRAZO

ERICK

Anonymous dijo...

Muy buena la entrada de esta semana, felicitaciones. Claudia E.

Elena manson :) dijo...

por fin terminaste con la clase de historia!! u.u nada personal pero mi madre es historiadora y me dan clases de historia para desayunar asi que prefiero evitarlas el resto del tiempo buena historia

z0epy dijo...

HOLA!!!
ESTOY FELIZ DE PODER ESCRIBIRLES LA VERDAD LLEVO COMO 3 AÑOS LEYENDO LAS NARRACIONES Y NUNCA ME HABIA ANIMADO A CREAR UN BLOG SOLO PARA ESCRIBIRLES PERO EL LIMITE LO REBASO AL DECIDIR HACERLO POR QEU HE LEIDO LOS CASOS Y DE VERDAD QUE ESTA PAGINA ES UNA ADICCION LEO Y RELEO LAS PAGINAS

FELICIDADES POR SU TRABAJO DE VERDAD TODO UN GUSTO ESCRIBIRLES...
ASI QUE ESPERO SEGUIR ESCRIBIENDOLES

Karuna dijo...

¡Hola amigos, Halford, Tony, Beausoleil, Osito Panda y en especial Escrito con Sangre!

¡Enhorabuena por fin encuentro uno de mis casos favoritos, el escritor y también asesino Jack Unterweger!

Creo que exclamé demasiado.

Bueno, desde que ví los archivos del FBI que daban en Discovery Channel, me encantó ver el episodio dedicado al caso de Jack Unterweger.

Años después, inicié mi búsqueda de más información sobre el caso de Jack Unterweger, por lo tanto la información es muy escasa.

Por esta razón le sugerí a Escrito con Sangre, que investigara la historia criminal de Jack Unterweger.

En realidad, no puedo creer que esta semana me vuelvo a cruzar con el caso de Jack Unterweger, ahora que está en el blog.

Jack Unterweger era especial, un caso único.
Un ejemplo muy distinto a lo que muestran la etiqueta de un asesino en serie ó un psicópata.

Una figura pública como también lo siguen siendo Issei Sagawa, el cánibal japonés y la escritora de ficción policiaca histórica Anne Perry, cuyo verdadero nombre es Juliet Hulme.

Juliet Hulme junto con su amiga y amante Pauline Parker (mejor conocidas como las Criaturas Celestiales) asesinaron a la madre de ésta.

Pero en fin, Jack Unterweger me impacta que siendo un asesino y que trabajara como periodista, él como si nada hablaba de sus crímenes como si nunca los hubiera cometido a la prensa.

Ahora entiendo cómo es que llegó a los Estados Unidos.

¡Como te hacen cambiar de perspectivas las fuentes de información!

Pero a pesar de esto, me da mucho gusto leer no sólo desde la perspectiva histórica del asesino, si no como muestra una Austria de áquellos entonces, donde el sistema judicial y policiaco era muy pobre a comparación con el sistema que maneja Estados Unidos.

A pesar de que murió como un cobarde en su celda, es increíble que por ser una celebridad la gente halla llorado por su muerte, cuando en realidad sus "obras" siguen causando dolor a los familiares de sus víctimas.

Me quedo helada porque las masas nos dejamos influir por muchos íconos.

La verdad, no sé que decir al respecto con la gente que se dejó llevar por la influencia de Jack Unterweger a partir de su talento literario, siendo un peligro para la gente austríaca.

Es más me quedo pensando, ¿qué pasaría si Bianca Mrak no hubiera cometido ese error que terminó por hundir a Jack Unterweger?

Jack Unterweger seguiría haciendo de las suyas, ó lo que uno no quisiera imaginar.

Esto es más macabro de lo que uno piensa.

La influencia es una de las mejores trampas mortales para las mentes de las masas.

En fin, fue un placer dejar mis huellas en este blog.

Agradezco los comentaraios de Beausoleil, Tony, Osito Panda, Halford y en especial, Escrito con Sangre.

Saludos Karuna ^ ^

Ileanna dijo...

EXCELENTE caso, se agradece retornar al ámbito internacional :D

Anonymous dijo...

IM LADY TIJUANA♪♪♪♪
muy buen post te sigo leyendo cada semana estas historias son las que me gustan saludos tu fan de hueso colorado

Rodrigo Blanco dijo...

hola, por aqui una historia digna de tu excelente y seguido blog!
http://www.la-redo.net/el-rostro-de-la-muerte-34818/

Rodrigo Blanco
rblanco5@hotmail.com

Anonymous dijo...

simplemente impresionante...
como la torpeza humana puede ser aun mayor...e
este tipo de personas no debe dejarse libre solo por que "alguien" piense que se rehabilito...

Laura Alfaro dijo...

A mi siempre me ha asombrado como algunas personas pueden seguir admirando a un personaje como este, aún sabiendo que han cometido crimenes horribles. Si yo no soy capaz de volver a mirar a nadie igual si me decepciona, mucho menos seguir adorando a un asesino....
Y es realmente impresionante como este tipo manejo con un dedito a toda la sociedad austríaca, es la demostración de que alguien con carisma puede llegar a ser peligroso.
Beausolei, tienes toda la razon en tu comentario.
Saludos a todos

Arwen Undómiel dijo...

Te sigo desde hace muy poquito pero me encanta tu blog.

Sólo quería hacerte un ínfimo apunte sobre esta entrada: la foto que pones para enseñar la plaza Wenceslao no pertenece a dicha plaza, sino a la plaza donde está el famoso reloj de Praga.

Que es una pena que con tantos detalles tan exactos y una labor de documentación tan grande haya un detallito así que esté mal.

Sigue así que me tienes enganchada ^^.

Anónimo dijo...

Qué buen blog. Gracias por las notas y me gusto leer esta sobre Unterweger. Malkovich estuvo en el Peru hace unos dias y presento su obra referida a este personaje.
Gracias a ti conoci mas.

AAA dijo...

Si en un país tan desarrollado como Austria no pueden reformar a sus delincuentes imagínense como están los presos en los "CERESOS" mexicanos donde es más fácil encontrar droga que un libro.
¿Qué pasó con los centros psiquiátricos?. Allí es donde tendrían que meter a todos esos desequilibrados en vez de tenerlos haciendo su voluntad en una cárcel convencional. Si se van a quemar los sesos con algo, mejor que sea con medicamentos.

Anónimo dijo...

es muy simple,una salida es la unica que se deberia tomar para los asesinos,la silla electrica la camara de gas o cualquier otra solucion definitiva,este es un claro caso de que tiene que haber una solucion definitiva,...

Anónimo dijo...

La psicopatía es como los virus: se controla, puede entrar en periodo de latencia, pero tarde o temprano aparece de nuevo.