Ann Chapman: Muerte en Grecia



“Me han confiado un reportaje importante que me colocará entre las mejores periodistas del mundo…”
Ann Chapman, días antes de su muerte


Ann Dorothy Chapman nació en Streatham, al sur de Londres (Inglaterra), el 23 de marzo de 1946. Su padre, Edward Chapman, era ingeniero de caminos, canales y puertos. Ann tenía seis años menos que su único hermano, John. El feliz matrimonio de Edward y Dorothy proporcionaba un ambiente de estabilidad a los chicos. Ann era una muchacha lista y feliz que consiguió una beca para la Putney High School y estudió más tarde Psicología en la Universidad de Manchester. Era tímida y estudiosa, íntima con sus padres, pero no con los amigos. Al crecer, como otros tantos jóvenes de su generación, se interesó por la política de izquierda, mostrando una marcada aversión hacia las dictaduras. Al dejar Manchester, no se lanzó inmediatamente a una profesión, pero llenó lo que iba a ser una vida trágicamente corta con actividades variadas e interesantes. Se colocó primero como adjunta de investigación en la Escuela de Ciencias Económicas de Londres, luego en la Escuela de Idiomas Berlitz en París, y más tarde realizó un largo viaje a La India y Nepal. Trabajó un tiempo con el grupo Ayuda Cristiana, y también pensó en dedicarse a modelar profesionalmente, por lo cual se sometió a una operación de cirugía plástica que le quitó a su rostro el gesto adusto que siempre portaba.



Ann Chapman tras su graduación


La historia política moderna de Grecia ha sido turbia e inestable. Una sangrienta guerra civil a finales de los años cuarenta entre comunistas y fuerzas de derecha fue seguida por casi veinte años de frágil democracia bajo la monarquía. El 21 de abril de 1967, los jefes militares usurparon las siguientes elecciones generales e impusieron el régimen dictatorial del coronel George Papadopoulos, tras un golpe de Estado pacífico. En diciembre de 1967, el rey Constantino II intentó un contragolpe que condujo a la familia real griega al exilio en Italia. Esto significó el final de la monarquía griega, que fue abolida formalmente en 1973. A los pocos días de subir al poder, los Coroneles arrestaron a cerca de siete mil personas y prohibieron toda actividad política. En las cárceles políticas de la Junta la tortura era práctica corriente.



Constantino II rodeado por militares, entre ellos el coronel George Papadopoulos


En febrero de 1971, gracias a un ejecutivo de la BBC de Londres, Michael Vestey, consiguió trabajo como periodista colaboradora para la emisora de radio. Se entregó a su nueva labor con gran entusiasmo, buscando reportajes por todo Londres sin descansar. En julio de 1971, se fue de la casa familiar para compartir un apartamento con una antigua compañera de colegio, en la zona londinense de Earls Court. Seguía viendo a sus padres todos los fines de semana, quienes estaban orgullosos de su hija. Entre agosto y septiembre de ese mismo año conoció a un asesor en relaciones públicas llamado Anthony Patrick Dignum, que tenía entre sus numerosos clientes a la compañía griega de viajes “Olympic Hollidays”. Por intermediación de Dignum, Ann conoció al fundador de la compañía, Basil Mantzos, quien le ofreció viajar diez días gratis a Grecia como única periodista del grupo de agentes turísticos que se iban allí a conocer las islas en un trabajo patrocinado. La tarde del domingo 10 de octubre de 1971, víspera de su viaje a Grecia, Ann telefoneó a sus padres. Le contó a su madre que iba para algo más importante que la promoción de la industria turística griega: pensaba entrevistar a lady Amelia Fleming, la viuda griega del inventor de la penicilina, Alexander Fleming. Lady Fleming acababa de ser condenada a dieciséis meses de prisión por conspiración, por la Junta Griega, el grupo militar en el poder. Los padres de Ann le advirtieron que podría ser peligroso, pero ella estaba muy ilusionada. Le comentó también a su madre que le habían confiado un “tema gordo” que la haría famosa en el mundo periodístico, pero no quiso decir de qué se trataba. Sin embargo, justo antes de irse, se debió de arrepentir, porque contó a sus padres que no sabía si marcharse o no a Grecia. Hacía poco tiempo que era periodista, ya que había tardado en decidirse por esta profesión.



Lady Fleming (click en la imagen para ampliar)


La historia importante que la joven perseguía ha suscitado una gran especulación. El periodista Richard Cottrell escribió un libro Bloood on their hands (Sangre en sus manos), en el cual afirma que Ann estableció contactos con la resistencia griega, que poseía fuertes ramificaciones en Londres. Suponía que sus conversaciones estaban interceptadas por agentes del Gobierno y cita una reunión entre Ann Chapman, Christos Lambrapoulos, oficial de la Embajada griega en Londres, y un joven también griego, conocido sólo por el nombre de “Chris”. Cottrell sostiene que este hombre “conocía el motivo del viaje de Ann y lo que ella esperaba conseguir”. Era evidente que la periodista pensaba informar sobre asuntos bastante más relevantes que los hoteles y las playas de Grecia. El lunes 11 de octubre, el grupo abandonó el aeropuerto de Gatwick de madrugada, para llegar antes del alba a su primer punto de destino, la isla de Corfú. Allí Ann se reunió con Aristotellis Kotsias, el guía de la compañía Olympic Holidays en Grecia. Desde el principio, Ann adoptó una actitud extraña y depresiva. Debía compartir habitación con una joven agente turística, Lynda Nichol, pero se pelearon y, al llegar a Atenas, pidieron habitaciones separadas. El día miércoles 13 de octubre, Ann alquiló un automóvil Fiat y dio una vuelta de ochenta kilómetros por la isla de Cortú. En Londres, había hecho una misteriosa anotación en su diario: “Encontrar el nombre del garaje Fiat”. El significado de este apunte nunca se averiguó. A la mañana siguiente, jueves 14 de octubre, devolvió el coche en el aeropuerto de Corfu y el grupo voló hacia Atenas. Al llegar se hospedaron en el hotel Pine Hill, en Kaloun. El resto del día era libre para todos y Ann se fue a la playa. La capital griega era el escenario de intensos preparativos para la visita del vicepresidente norteamericano, Spiro T. Agnew, que debía llegar el sábado dieciséis. Había fuertes tensiones políticas ocasionadas por esta importante visita, que se veía como un riesgo para el régimen dictatorial de los Coroneles.






El Hotel Pine Hill


El viernes 15 de octubre de 1971, Ann Chapman salió por la mañana con el grupo para visitar hoteles de Atenas, pero pronto desapareció, como era su costumbre. Este día grabó una entrevista con el responsable del turismo nacional y se reunió dos veces con sus compañeros de viaje, la primera en la Acrópolis a media tarde, y la segunda en una recepción a las 17:00 horas en la oficina de Dimitri Lalelis, director ejecutivo de Aeolian Travel, asociada de Olympic Holidays. En la tarde de ese mismo día, un joven y una mujer iban en autobús desde el centro de Atenas a su hotel en la estación balnearia de Kavouri. Él era Nicholas Clarkson, uno de los catorce agentes turísticos cuyo propósito era conseguir información para futuros viajes. Ella era Ann Chapman. Los dos jóvenes acababan de asistir a una recepción aquella misma tarde. Ambos ignoraban que faltaban pocas horas para que la joven, con sólo veinticinco años, muriera asesinada con gran violencia.



Los Coroneles


El viaje de regreso al hotel Pine Hill le pareció extraño a Nicholas Clarkson. La conversación con Ann fue forzada y era evidente que la joven no tenía ganas de charlar. Nicholas le hizo preguntas sobre su visita a los países del Este, adonde acababa de hacer un arriesgado viaje. Pero ella le contestó de manera seca. Otros miembros del grupo notaron también que Ann estaba preocupada, nerviosa y poco comunicativa durante su estancia en Grecia. Lo que tenía en la mente durante este período dio lugar a una descomunal especulación y debate en los años que siguieron a la muerte de la periodista.



Profesión peligrosa (click en la imagen para ampliar)


El autocar llegó a Kavouri justo después de las 19:00 horas y el conductor, Panaghiotis Georgiou, pudo ver que los dos jóvenes bajaban en la parada de Saint Nikolaos, cercana a una gran extensión de terreno yermo y desierto. El conductor volvió a la parada una hora después en su viaje de regreso a Atenas. Según sus compañeros de viaje, Ann Chapman tenía la intención de volver a Atenas para asistir a una cena organizada para el grupo de agentes turísticos y lo hizo con tiempo suficiente para arreglarse. Nicholas Clarkson no tenía intención de acudir al refrigerio. Se sentía cansado y pensaba pasar tranquilamente la velada en el bar del hotel. Sólo se tardaban dos o tres minutos caminando desde la parada del autobús al hotel. El jefe de recepción, Giorgos Malavetas, vio llegar a los dos jóvenes alrededor de las 19:30 horas y subir cada uno a su habitación. Ann tenía la suya en el número 51 y Clarkson en el siguiente. En varias ocasiones, Ann gritó por el balcón para preguntarle la hora. Parecía inquieta, quizás por el autobús. Aunque lo más seguro es que debía de ser otro tipo de cita la que provocaba su nerviosismo. Al poco tiempo, Ann bajó a recepción y preguntó la manera más rápida de volver a Atenas. El director del hotel le facilitó los horarios de autobús y ella se fue. Nicholas Clarkson la vio salir desde el bar. Los testigos difirieron en cuanto a la hora: el director creía que eran las 20:15 y Clarkson afirmaba que eran las 19:50.



La parada de autobús


Ann se alejó en el crepúsculo mediterráneo y no volvió a aparecer con vida. La parada de Saint Nikolaos se encuentra en la carretera que va de Atenas a Sounion, en la punta meridional de la península Atica, en una carretera con mucho tráfico. Justo detrás hay un muro bajo que linda con un descampado y más allá un camino lleno de barro. Nadie sabe si Ann hizo el corto trayecto hasta la parada de autobús; lo que sí está probado es que cuando este pasó, no había nadie esperando. Mientras tanto, en el Hotel Electra de Atenas, todos los agentes turísticos disfrutaban de la cena y nadie se sorprendió mucho de la ausencia de Ann, ya que a lo largo de su estancia en Grecia se acostumbraron a verla abandonar el grupo con la grabadora para cumplir con su trabajo de periodista, lo que dio lugar a que la apodaran “Radio Londres”. Volvieron bastante tarde y ninguno se preocupó de saber dónde estaba. Algunos compañeros de viaje declararon haber oído ruidos que parecían venir de la habitación de Ann Chapman y, retrospectivamente, pensaron que alguien habría registrado su cuarto. A la mañana siguiente, sábado 16 de octubre, el grupo de turistas debía hacer una excursión de un día a la isla de Hydra. El conserje de noche del hotel se extrañó de que nadie contestara en la habitación número 51 y avisó al jefe del grupo, un joven griego, que vivía en Londres, llamado Aristotellis Kotsias. Este cogió la llave y entró en el cuarto, pero no encontró rastro de Ann. El viaje a Hydra se hizo como estaba previsto, pero por la tarde Kotsias y Clarkson notificaron la desaparición de la joven a la policía.



Mapa de Grecia


La policía no hizo muchas investigaciones sobre la desaparición de la joven durante el fin de semana Y. como estaba previsto, el grupo tomó el avión para Creta el domingo 17 de octubre. Brian Rawson, empleado de Olympic Holidays, la compañía que había organizado el viaje, notificó a la Embajada Británica en Atenas la ausencia de Ann. Rawson vivía y trabajaba en Atenas, pero anteriormente había prestado servicio en el Ministerio Británico de Defensa. El papel de este hombre en el caso Chapman sigue siendo un enigma, ya que acababa de conocer a la periodista británica durante la recepción del viernes por la tarde y parecía raro que fuera él quien llamara a la Embajada. Poco después, Brian Rawson fue despedido por la compañía y más tarde él y su familia desaparecieron. Nunca se pudo encontrar su pista, a pesar de los numerosos esfuerzos realizados por el padre de Ann y por otras personas que pensaban que su testimonio podría ser fundamental para la resolución del caso.






Ann Chapman durante su viaje a Grecia


El lunes 18 de octubre, a primera hora de la tarde, un matrimonio mayor, el constructor Giorgos Hatzijannis y su mujer, paseaban por el camino cercano a la parada de autobús, en busca de caracoles comestibles, un platillo típico de esa localidad. Hatzijannis creyó ver un montón de ropa de colores, y se subió a un muro cercano para poder inspeccionarlo. Era el cadáver de Ann Chapman, que se encontraba tendido de bruces a unos veinte metros de la carretera. El cuerpo y la cara tenían serios golpes y magulladuras: las muñecas y los tobillos estaban atados por un grueso alambre. El constructor llamo inmediatamente a la policía, y sobre las 18:00 horas un destacamento de oficiales, encabezados por el capitán Theodores Tsoutsias, llegó al lugar. Cuando los oficiales de policía vieron el cadáver, estaba oculto bajo unas piedras. Sin embargo, el hombre que encontró el cuerpo siempre mantuvo que no lo cubría nada cuando lo descubrió.



El Ejército en las calles de Grecia


Comenzó entonces la larga investigación sobre la muerte de Ann Chapman, llena de controversias, falsas pistas, vidas destrozadas y ninguna respuesta. En el lugar del crimen la policía tenía que resolver varios enigmas. Parecía extraño que el cuerpo hubiera estado durante tres días a la vista de las casas del otro lado del camino de barro, a tan sólo trescientos metros del hotel Pine Hill y del intenso tráfico de la cercana carretera. A medida que la investigación avanzaba, el misterio se hacía más impenetrable. Unos opinaban que la joven había muerto a consecuencia de un sórdido encuentro sexual en el descampado; otros afirmaban que la joven periodista londinense había sido silenciada por las fuerzas tiránicas que gobernaban Grecia en 1971. ¿Cabía la posibilidad de que Ann Chapman hubiera sido asesinada porque sabía demasiado? Al amanecer del martes 19 de octubre, cuando el capitán Tsoutsias y sus hombres rastrearon el lugar en el cual se había encontrado el cuerpo de Ann, pensaron que la tarea iba a ser fácil. El terreno no medía más de dos grandes solares y había poca maleza que pudiera disimular pistas. Sin embargo, sólo se descubrió la licencia de conducir de la periodista, una agenda de direcciones, un anillo y tres bolígrafos.



La reconstrucción de hechos


Más adelante se hicieron hallazgos más relevantes. Poco después del hallazgo del cadáver de Ann Chapman en el descampado, Dimitrios Kapsakis, juez de primera instancia de Atenas, estuvo en el lugar y ordenó que llevaran el cuerpo al depósito de la capital. La autopsia reveló que Ann no había tenido relaciones sexuales. Había pruebas suficientes que lo demostraban. Además, el detallado informe de seis páginas del forense dejaba claro que a pesar de haber encontrado el cuerpo de bruces, éste podía haber estado de espaldas y movido posteriormente entre tres y siete horas después de la muerte. Kapsakis, en una primera apreciación, dedujo que el cuerpo había sido desplazado al apreciar el estado de hipostasis, la descoloración rojiza de la piel, provocada por el descenso de la sangre hacia las partes más bajas del cuerpo bajo el efecto de la gravedad. Las manchas aparecían en la cara y la espalda. Pero el juez se retractó más tarde de esta opinión, y afirmó que la hipostasis la había producido las múltiples piedras que cubrían el cuerpo. Kapsakis descubrió también que Ann había ingerido algo de comida entre una hora, y una hora y media antes de morir. Ella, sin embargo, se había quejado de no haber comido en todo el día y no probó bocado durante la recepción de la tarde. Además, el juez constató que eran necesarias dos personas para desplazar el cadáver, y que la víctima había sido estrangulada por un hombre fuerte empleando la mano derecha. El descampado era muy visible, y este dato confirmaba que era imposible que el cuerpo hubiera permanecido allí durante tres días.



El muro de piedra


Ese martes 19 de octubre, a primera hora de la mañana, un oficial de policía despertó a Edward y Dorothy Chapman, en Puttney, Inglaterra, para comunicarles la noticia del asesinato de su hija. Todavía bajo el efecto del shock, el padre de Ann rápidamente pensó que había algún asunto político detrás de la muerte de su hija. Sus sospechas se ratificaron de nuevo cuando, unos días más tarde, recibió una carta de la Embajada Griega en Londres, fechada el día miércoles 20 de octubre, que decía: “Desde el domingo estamos siguiendo con gran pena y preocupación las noticias de este crimen que condenamos”. Pero el domingo, el cuerpo de Ann aún no había aparecido; se descubrió hasta el día siguiente. Podría tratarse de un error, pero las sospechas de Edward Chapman eran suficientes para que se lanzara obsesivamente en busca de la verdad.



Edward Chapman, el padre de Ann


El autor Richard Cottrell intentó reconstruir la muerte de Ann y sostuvo que la joven fue asesinada por agentes de la Junta que se hicieron pasar por miembros de la Resistencia. Se sabía que la Resistencia tenía una guarida en Vouliagmeni, a dos kilómetros de Kavouri, en la costa. El periodista suponía que su colega fue conducida allí, golpeada y finalmente estrangulada por un hombre, mientras que otro la mantenía erguida en una silla. Después, tiraron su cuerpo en el descampado de Kavouri, en un torpe intento de sugerir que el asesinato tuvo lugar cerca de la parada de autobús. Esta reconstrucción de los hechos se basaba solamente en pruebas circunstanciales para apoyarla. La prueba principal consistía en el testimonio de un taxista de Atenas, Yiannis Phytas, que recogió a dos hombres en una parada de taxis de Vouliagmeni y dejó a uno de ellos a unos cincuenta metros del hotel Pine Hill, alrededor de las 19:50. Phytas vio a una mujer joven, de pelo largo y rostro ovalado, esperando cerca del hotel. Ella preguntó al pasajero del taxi, un hombre joven, alto y moreno, el motivo de su retraso. Es muy probable que esa joven fuera Ann Chapman. El misterio rodea lo que pasó finalmente con el cadáver de Ann. Después de una salvaje golpiza, el estrangulamiento, tres días en el descampado, la autopsia y el tiempo transcurrido, era lógico que el cuerpo estuviera en estado de descomposición cuando lo enviaron a Gran Bretaña. A su llegada, sus padres no lo vieron, pero el capellán de Radio Londres, el reverendo Eric Blennerhasett, se ofreció para identificarlo. Afirmó que se trataba de Ann y que su cadáver estaba en buenas condiciones de conservación y con aspecto de paz. No hubo investigación en Gran Bretaña y sus restos mortales fueron incinerados, de tal forma que nadie sabrá nunca si el cuerpo que volvió de Atenas era realmente el de Ann Chapman.



Mapa del crimen (click en la imagen para ampliar)


En noviembre de 1971, su padre, Edward Chapman, fue a Atenas acompañado de su cuñado: era el primero de unos veinte viajes que realizaron. Tuvieron una larga entrevista con un policía muy amable que casi consiguió convencerles de que sus sospechas iniciales no tenían fundamento y de que el asesinato no era político. Durante casi un año, Edward Chapman no dejó de investigar la muerte de su hija. Frustrado por diez meses de investigaciones sin resultado, su mujer y él decidieron lanzar un falso rumor. Dorothy Chapman envió una carta a Grecia en la cual acusaba abiertamente a la policía del asesinato de su hija, y afirmaba tener pruebas. A los cinco días de recibirse ésta, la policía arrestó a un hombre llamado Nikolaos Moundis, acusándole del asesinato de Ann. Moundis, de treinta y siete años, era un obrero analfabeta, antiguo vigilante penitenciario que había cumplido ya una sentencia en prisión por agresión sexual. Era un voyeurista que pasaba su tiempo espiando a parejas de enamorados; estuvo en los alrededores de Kavouri el día en que la periodista desapareció. Su mujer y su tía lo denunciaron a la policía. Durante una pelea con su mujer, supuestamente le dijo: “¡Te voy a hacer lo mismo que a Chapman!” La policía vio en él un perfecto chivo expiatorio a quien adjudicarle el asesinato. Lo arrestaron el 27 de agosto de 1972 y lo llevaron a las dependencias centrales de la policía secreta en El Pireo.



Nikolaos Moundis, el supuesto asesino


Un grupo de oficiales, encabezado por el inspector jefe Yiannis Yannoulis, consiguió arrancarle una confesión a base de amenazas y promesas económicas. Moundis reconoció que había abordado a la joven en la parada de autobús, después se adentraron en el descampado para tener relaciones sexuales y accidentalmente la mató durante el acto. Participó en numerosas reconstrucciones del crimen e hizo una confesión pública delante de los periodistas. Sin embargo, a las cuarenta y ocho horas se retractó y desde entonces mantuvo que era inocente.



Edward Chapman reconstruyendo el último día de Ann


El juicio de Moundis duró seis días en la Audiencia de lo Criminal de Atenas, a principios de abril de 1973. Edward Chapman estuvo presente como parte civil, una norma legal que permite que los allegados a la víctima tengan voz en un proceso. Chapman denunció el juicio, calificándolo de una farsa que no se hubiera tolerado en otros países. El informe de la autopsia echaba por tierra gran parte de la acusación. Ann Chapman no mantuvo relaciones sexuales antes de morir. Además, la noche del crimen, el suegro de Moundis le recogió cerca de su casa sobre las 22:00 horas y este horario no encajaba con la teoría del juez acerca de la hora en que el cadáver fue desplazado. Ann había sido estrangulada con la mano derecha y el acusado era zurdo. Pero el informe de la autopsia no fue presentado como prueba en el juicio.



El Tribunal encontró a Moundis culpable de homicidio involuntario, no de asesinato que, en aquella época, era un crimen castigado con la pena capital en Grecia. “Por actuar de forma descuidada al tener relaciones con la joven y causarle una muerte innecesaria”, fue condenado a cadena perpetua. Edward Chapman dio una palmada a los padres de Moundis en señal de compasión. Estaba convencido de que el juicio estaba arreglado y de que el condenado era inocente. Chapman volvió a Londres para denunciar el juicio y organizar una campaña destinada a limpiar el nombre de su hija. Consideraba que era un insulto intolerable suponer que ésta encontró la muerte en una relación sexual ocasional con un desconocido.



Farsa legal (click en la imagen para ampliar)


A ese respecto, declaró: “Creo que el asesinato de mi hija fue un asunto político, y debo seguir luchando para borrar la calumnia que pesa sobre ella. Tengo poderosas razones para pensar que el Tribunal de Atenas, reunido en 1973, mintió al concluir que se trataba de un crimen sexual cometido por un chivo expiatorio, un tal Moundis. Antes de que Ann abandonara Gatwick en dirección a Grecia, sabía que se dirigía hacia el peligro. Las autoridades de Atenas la vigilaron a su llegada a Corfú, y unos días más tarde en Atenas. Me enteré de este hecho por el oficial de policía encargado de esta misión, un hombre llamado Felouris. Lo conocí seis años después del crimen, cuando ya estaba jubilado y podía hablar con más libertad. Creo que con engaños y una amable persuasión condujeron a Ann a un lugar que le presentaron como un cuartel de la Resistencia. Allí empezaron a interrogarla y al darse cuenta de que no se trataba de amigos, se negó a contestar. Unos métodos más bruscos sustituyeron a la amabilidad, pero ella siguió resistiendo pese a los malos tratos infligidos.








“Siempre he pensado que el corazón de Ann dejó de latir entre las 23:00 y las 00:00 horas. Esto significa que llevaba por lo menos dos horas de duro interrogatorio, desde las 21:00 horas del 15 de octubre. Entonces sus torturadores se alarmaron, asustados de encontrarse con un cadáver entre las manos. Tenían que alejar el cuerpo del lugar del asesinato, para que pareciera un crimen sexual ocurrido en el descampado cercano a la parada de autobús. Las pertenencias de Ann fueron esparcidas por el suelo y escondidas en grietas del muro de piedra que divide el campo. Pero este tortuoso plan estaba condenado al fracaso. Creyeron que podrían engañarnos con este malvado intento de acusar a un pobre desgraciado. Una vez que se dieron cuenta de que sabíamos algo, buscaron a un pobre como culpable; y quien mejor que Moundis, un inculto y conocido mirón del lugar, que debía presentarse regularmente a la policía por culpa de un delito menor cometido anteriormente. Pero lo más vil de toda esta mentira fue que el nombre de nuestra hija estuvo arrastrado por el fango y que el Tribunal confirmó la historia montada por los asesinos: que Ann había incitado a Moundis a tener relaciones sexuales. Mi campaña no terminará hasta que las autoridades griegas denuncien el fallo del Tribunal como una mentira y hagan una declaración oficial al respecto”.



Falsas pistas (click en la imagen para ampliar)


Scotland Yard y el gobierno británico se desentendieron de cualquier investigación, y la estrategia de Edward Chapman se centró en intentar obtener una revisión del juicio de Moundis en Grecia, campaña que tenía el apoyo del abogado de éste, Yiannis Theodoru. Un científico forense británico, el doctor David Bowen, resultó ser un importante aliado. Estudió las pruebas y efectuó una confrontación de cuatro horas con Kapsakis en Atenas, hacia mayo de 1976. Puede que fuera esto lo que decidió al Tribunal Supremo de Atenas a convocar una revisión del caso en julio de 1978. Tres jueces estaban a favor y cuatro en contra de la revisión. Los que estaban a favor hicieron más tarde algo poco usual: declararon públicamente que la muerte de Ann fue organizada por personas que no tenían intenciones sexuales. El 21 de abril de 1983, el Tribunal Supremo rechazó nuevamente una revisión del juicio, esta vez por mayoría más elevada. Pero en aquel entonces, Edward Chapman, que trabajaba en colaboración con Richard Cottrell, periodista y miembro del Parlamento Europeo, solicitaron a dicho organismo que reparara una injusticia llevada a cabo contra un Estado miembro. El Parlamento aceptó que Cottrell realizara una investigación que desembocó, después de doce meses de trabajo, en un informe declarando que Ann fue asesinada por agentes de la Junta Militar. Moundis fue puesto en libertad condicional en diciembre de 1983, pero no indultado.



En busca de la justicia (click en la imagen para ampliar)


El 25 de mayo de 1984, el Parlamento Europeo aprobó el informe de Cottrell, y Grecia fue invitada a actuar en función de este informe, pero el Gobierno se negó a revisar el caso. Estaba claro que Moundis no mató a Ann Chapman, pero es poco probable que se descubra nunca a los verdaderos asesinos. Nikolaos Moundis volvió a su casa en la isla de Aegina después de ser puesto en libertad y el Consejo Municipal le ofreció trabajo. Siguió dando una versión muy adornada de los hechos que rodearon al caso de Ann Chapman. Los padres de Ann siguieron luchando durante muchos años para limpiar el nombre de su hija. La última visita de Edward Chapman a Grecia fue en 1987, cuando la esposa del primer ministro, Margaret Papandreou, le ofreció su ayuda. En 1987 terminó la colaboración de Chapman con el autor Richard Cottrell, al publicar éste su libro sobre el caso, que el padre de Ann no aprobó.



Desaparición de Testigos (click en la imagen para ampliar)


Nunca se encontró al asesino de Ann Chapman. En noviembre de 1973, los estudiantes de la escuela politécnica de Atenas se sublevaron y los Coroneles enviaron tropas para acallar la revuelta en las calles, con el dramático balance de treinta y cuatro muertos y muchos heridos. Papadopoulos fue destituido y remplazado por un gobierno, aparentemente dirigido por el general Phaedon Ghizikis. Pero el poder real estaba en las manos del general de brigada Dimitrios Ioannides. En julio de 1974, los Coroneles intentaron derrocar al gobierno chipriota del arzobispo Makarios para unificar Chipre y Grecia. Pero el intento de golpe no tuvo éxito y Turquía invadió Chipre, lo que produjo la división de la isla entre griegos y turcos...



BIBLIOGRAFÍA:

33 comentarios:

nkaslo dijo...

Wiii primero otra vez!! Felicitaciones a Escrito y un saludo a todos los grouppies :D Gracias nuevamente por hacer que mis madrugadas de domingo sean mas entretenidas!!

Feliz dia a todos!!

bryannasnails dijo...

segundas chin......
raro caso me imagino que no hay mas fotos viva de la chica sino estarian aqui.
casos antiguitos Mmmmmmm son los mios saludos
IM LADY TIJUANA♪♪♪♪

Alexander Strauffon dijo...

Muy completo el articulo, como siempre.

halford dijo...

Caso emblemático, representativo de una época políticamente bastante inestable a nivel mundial que cobró una cantidad significativa de víctimas en varios paises, aun hoy ocurren casos como éste pero mas aislados, ya no es tan facil escamotear las evidencias, guardando todas las proporciones me recuerda el caso de Patrice Lumumba aunque son esferas diferentes.

Muy buen caso, enhorabuena,saludos a todos.

Anonymous dijo...

demasiada politica.....me aburrio

Anonymous dijo...

umm
periódistas asesinados vean lo que pasa en méxico pobres cuates ya van cerca de 123 asesinados 63 desaparecidos
AYER HUBO UNA MARCHA DE PERIODISTAS DEL ANGEL A GOBERNACIÓIN EXIGIENDO AL GOBIERNO ESPURIO PONGA ALTO TOTAL A LAS EJECUCIONES Y LKEVANTAMIENTOS DE CRIMINALES Y GOBIERNO A LOS COMUNICADORES.
Es laprofesión mas peligrosa y méxico ocupa el segundo lugar de periodistas muertos después de Irak
¿como ven?

Mayanin dijo...

Al respecto de la dictadura Griega de Papadopulos, se recomienda la novela "El Hombre" de Oriana Falacci, que describe la vida de la periodista durante esta dictadura a lado del rebelde Alekos Panagulis.

Por otro lado, que curioso que en México la vida de los periodistas también sea un riesgo, y se supone que no somos una dictadura.

Anonymous dijo...

A mi el más sospechoso me parece Nicholas Clarkson.

Beausoleil dijo...

Me encantan los crímenes no resueltos, por el juego que dan a la hora de lanzar suposiciones. En este caso, muy bien contextualizado el ambiente político del momento.

A mí me da que Ann fue víctima de un asalto sexual (muchos psicópatas no precisan de abusar de su víctima, les basta con ejecutarla). Mi idea es que una dictadura podría haber hecho desaparecer a Ann de manera mucho más fácil, sin que quedara rastro del cadáver. ¿Qué sentido tiene dejarlo ahí cuando puedes, por ejemplo, arrojarlo al mar? Hubiera sido una simple "desaparición". Por otro lado, tampoco queda muy claro cuál era esa información "peligrosa" de la que Ann disponía, hasta el punto de que podía valerle la vida.

Hay algo más que me llama la atención en este sentido: el hecho de que su cadáver apareciese cerca de una solitaria parada de bus. Son muchos los psicópatas que han optado por estos lugares para ejecutar a sus víctimas por la noche... lugares sin circulación y donde una chica está obligada a esperar a solas (ahora se me ocurren los West, por ejemplo). El lugar donde apareció el cadáver me parece paradigmático.

Así que creo que realmente la asaltó un depredador sexual.

Lorencillo dijo...

Saludos Sangrientos:
Como siempre, un excelente artículo, si bien los temas politicos resultan pesados, para los que tenemos el recuerdo del "golpe de los coroneles", asi como haber visto "Z" (de Costga-Gavras)no nos resulta tan extraño el grado de ocultamiento, mentiras y torpezas que rodean a la muerte de Ann Chapman, solo un regimen totalitario puede esperar salirse con la suya y no preocuparse por desaparecer o "maquillar mejor" una muerte de este tipo. Solo un comentario, parece que la foto que está bajo el encabezzado de "los coroneles" corresponde al Arzobispo Makarios, o en todo caso a algún otro clérigo de la Iglesia Ortodoxa Unificada Griega, definitivamente no es un milico.
mushcas felcitaciones y esperamos el siguiente.

KAITO HIROSHI dijo...

QUE CAGADA DE PAGINA CADA DOMINGO LAS PONEN MAS RIDICULAS CASOS Q NO TIENEN NI FOTO DE SU CADAVER NI NADA DE NADA VEAN A VER ESCRITO CON SANGRE PONGAN A VALER SUS BIOGRAFIAS SI NO ESTAN PERDIDOS JAJAJAJAJAJA ESTE BLOG ES EL ABURRIMIENTO TOTAL NO TIENE NADA DE INTERES ESTA BIOGRAFIAS LOS OTROS CASOS Q SI E LEIDO SON TODOS MUY BUENO PARA LOS QUE LE GUSTAN VER CADAVERES FOTO DE CADAVERES HORRIBLEMENTE ENTRE A ESTA PAGINA WWWW.DODGUIE.COM hay en esa pagina hay de todo ...... atte........ KAITO HIROSHI

Beausoleil dijo...

A mí todo esto también me ha recordado a otro filme de Costa-Gavras, Desaparecido.

halford dijo...

Claro, un caso no resuelto tiene precisamente el atractivo de que varias hipótesis son creíbles, sin embargo aunque efectivamente no se descarta un asesinato de tipo sexual, tambien podria ser un robo que salió mal, un intento de secuestro al que la chica se resistió, etc, pero en el caso que menciona beausoleil, me llama la atención los siguientes datos en contra de dicha hipotesis:

¿porqué el circo y fabricación de pruebas de la policía si no eran los autores materiales?

Es altamente sospechoso que la policia hay respondido tan rápido con el arresto de un chivo expiatorio cuando el padre de la víctima implicó al departamento, a mi se suena como culpabilidad aceptada, aparte lo hicieron pésimo, completamente al vapor.

No parece haber sido producto de uan investigación previa sino un plan urgente para zanjar el asunto.

El cadaver apareció en la parada del autobus... pero al parecer NO DE INMEDIATO, no suena a lo que haria un asesino sexual, el cuerpo hubiera estado ahí desde el primer momento siguiente al ataque, mas bien parece que es lo que los asesinos creian que se creyera... un asesinato de índole sexual.

Que no haya datos de la supuesta "información importante" que justificara su "eliminación" por parte de los servicios policiales, no invalida dicha teoría, puede o no haber dicha "información", aun hoy en esas dependencias existen gorilas que te matan por placer, estupidez o error, la supuesta investigacion de Chapman puede ser o no cierta pero si hay indicios de sospecha a las autoridades griegas, en todo caso en estos crímenes no resueltos ninguna teoría tiene evidencia absoluta.

Y la muerte de testigos claves, simple coincidencia?... puede ser, pero siembra la duda.

Esta página es seria, Hiroshi, si quieres divertimiento facilón, sigue con tus otras páginas, diviértete.

¡Saludos sangrientos!

halford dijo...

Como comentario aparte y hablando de casos no resueltos, el del Dr Sheppard ( que dio origen a la serie el fugitivo - que en tiempos modernos devino en película) es un caso sumamente enigmático e interesante y espero que esté aquí en el futuro, a mí estos casos me fascinan, de vez en cuando hay que razonar y no solo dejar salir el morbo.

Anna dijo...

Muy buena entrada y completisima.
Que pena que esta historia no terminara con los asesinos de ella tras rejas, pero la justicia tarde o temprano llega.

Beausoleil dijo...

@halford:

Tus hipótesis son perfectamente razonables y altamente respetables. No obstante, yo sólo opino a partir de la información del artículo y es posible que cambiara de idea si leyera un libro más extenso y con más espacio para profundizar en las pruebas, pero tal y como yo lo veo:

1-En ningún lugar del artículo se constata que la policía fabricara pistas, tan sólo es una insinuación del padre de Ann, al que parece molestarle sobremanera la posibilidad de que su hija cediera a "proposiciones sexuales". En cuanto a la chapuza de la investigación y detener a una persona que es culpable, puedo asegurarte que no es un caso único y que muchas veces un inocente ha acabado en la cárcel en regímenes democráticos, sin que haya por medio motivos políticos, tan sólo las ganas de la policía de solucionar el caso y colgarse la medalla. En este sentido, puedo citarte en España el caso de Ximo Ferrándiz, "el depredador de Castellón". En apenas un año, mató a cinco mujeres. Antes de que matara a la quinta, se apresó a un camionero como presunto autor material de los hechos y se le culpó injustamente, como luego quedó demostrado. También es sonado el caso de la muerte de Rocío Wanninkhoff y cómo pagó con dos años de cárcel una mujer, Dolóres Vázquez, sin que hubiera pruebas concluyentes en su contra. Podría tener en cuenta lo que dices sobre Moundis, si no fuera porque también lo acusaron su mujer y su hija.

2-Tampoco queda claro que el cadáver no apareciera de inmediato. Parece sólo una hipótesis y, de hecho, se dice que el enrojecimiento del cadáver se debía a las piedras que había encima y no a un desplazamiento. Se dice que un juez afirmó que a Ann tuvieron que matarla dos hombres, pero ya no creo en estas cosas desde que -otra vez- se dijo lo mismo con Rocío Wanninkhof, y luego resulta que había sido un solo hombre, fuerte y capaz de mover un peso así (Tony Alexander King). En la foto, Moundis parece corpulento y podría ser perfectamente capaz de hacerlo. Mi idea es que se trató de un solo agresor sexual, corpulento y que andaba al acecho de una mujer solitaria. La golpeó para someterla (de ahí las heridas en la cabeza), la ató y posteriormente la estranguló. Una gran cantidad de psicópatas sexuales han seguido significativamente estos pasos. El hecho de atar a una víctima para someterla es también característico de la mayoría de todos ellos.

3-Pero sobre todo, y como he dicho antes, lo que más me llama la atención es dónde fue encontrado el cadáver. Las estaciones de autobuses al lado de descampados son uno de los lugares favoritos de actuación de los agresores sexuales. Me parece mucho más que una casualidad o que algo hecho ex profeso por sicarios del régimen. Insisto: ¿no era más fácil hacerla desaparecer directamente arrojándola al mar, en vez de desplazarla a un lugar para interrogarla y luego llevarla de nuevo al descampado? No le encuentro el sentido y, por otro lado, sin una base que sostenga la teoría del asesinato político (saber al menos qué tipo de información manejaba Ann, o qué clase de contactos tenía o qué de peligroso estaba haciendo), para mí la explicación más plausible es siempre la más sencilla.

4-La muerte de testigos clave: sinceramente me parece una coincidencia, uno de ellos incluso muere en 1978, varios años después del crimen.

5-Me da la impresión de que al padre de Ann le costaba reconocer precisamente que la muerte de su hija carecía de algún tipo de sentido, o que pudiera haber sido un acto brutal y gratuito.

Beausoleil dijo...

@halford:

Tus hipótesis son perfectamente razonables y altamente respetables. No obstante, yo sólo opino a partir de la información del artículo y es posible que cambiara de idea si leyera un libro más extenso y con más espacio para profundizar en las pruebas, pero tal y como yo lo veo:

1-En ningún lugar del artículo se constata que la policía fabricara pistas, tan sólo es una insinuación del padre de Ann, al que parece molestarle sobremanera la posibilidad de que su hija cediera a "proposiciones sexuales". En cuanto a la chapuza de la investigación y detener a una persona que es culpable, puedo asegurarte que no es un caso único y que muchas veces un inocente ha acabado en la cárcel en regímenes democráticos, sin que haya por medio motivos políticos, tan sólo las ganas de la policía de solucionar el caso y colgarse la medalla. En este sentido, puedo citarte en España el caso de Ximo Ferrándiz, "el depredador de Castellón". En apenas un año, mató a cinco mujeres. Antes de que matara a la quinta, se apresó a un camionero como presunto autor material de los hechos y se le culpó injustamente, como luego quedó demostrado. También es sonado el caso de la muerte de Rocío Wanninkhoff y cómo pagó con dos años de cárcel una mujer, Dolóres Vázquez, sin que hubiera pruebas concluyentes en su contra. Podría tener en cuenta lo que dices sobre Moundis, si no fuera porque también lo acusaron su mujer y su hija.

2-Tampoco queda claro que el cadáver no apareciera de inmediato. Parece sólo una hipótesis y, de hecho, se dice que el enrojecimiento del cadáver se debía a las piedras que había encima y no a un desplazamiento. Se dice que un juez afirmó que a Ann tuvieron que matarla dos hombres, pero ya no creo en estas cosas desde que -otra vez- se dijo lo mismo con Rocío Wanninkhof, y luego resulta que había sido un solo hombre, fuerte y capaz de mover un peso así (Tony Alexander King). En la foto, Moundis parece corpulento y podría ser perfectamente capaz de hacerlo. Mi idea es que se trató de un solo agresor sexual, corpulento y que andaba al acecho de una mujer solitaria. La golpeó para someterla (de ahí las heridas en la cabeza), la ató y posteriormente la estranguló. Una gran cantidad de psicópatas sexuales han seguido significativamente estos pasos. El hecho de atar a una víctima para someterla es también característico de la mayoría de todos ellos.

Halford dijo...

Beausoleil, de ningun modo, resto validez a tus argumentos, como comenté varias hipótesis son razonables en estos casos y se aplica tanto a tus razonamientos como los mios, me llama la atención pensar en un agresor sexual con un solo caso, sería interesante saber si en esos meses hubo asesinatos de características similares, lo cual daría mas fundamento a esa teoría , pero repito, no desvirtuo tu teoría, respeto tu razonamiento y me parece perfectamente válido.

saludos.

Halford

Viviana Mariel Barec dijo...

Definitivamente para mi la policía griega tuvo mucho que ver pues por la forma en que respondió a la carta del padre de Ann, por que justo cuando se les acuso a ello aparece un supuesto cu,plable? por que no apareció antes de que la carta de acusación les fuera llegada? eso es sospecho, o también una "coincidencia", pero mucha coincidencia ya, no les parece?

Muchos de los compañeros de viaje de Ann afirman que ella anduvo actuando de manera rara y su actitud era muy seca, hasta se la notaba nerviosa, esto también me es raro, que razones abra tenido Ann para estar así?

Y lo del caso de abuso sexual pues me parece muy patético, y un depravado sexual se la haya encontrado en la parada del bus pues que necesidad tenia de amarrarla con alambre en los pies y las manos? y como varios de ustedes dicen que hay psicópatas sexuales que no necesariamente tienen relaciones sexuales con sus victimas mas bien directamente las mata pues no serian entonces psicópatas sexuales, en fin no hay pruebas contundentes que digan que a Ann la asesino un tipo de estos.

Y bueno, alguien habia dicho en los primeros comentarios que el caso de Ann:


"A mí me da que Ann fue víctima de un asalto sexual (muchos psicópatas no precisan de abusar de su víctima, les basta con ejecutarla). Mi idea es que una dictadura podría haber hecho desaparecer a Ann de manera mucho más fácil, sin que quedara rastro del cadáver. ¿Qué sentido tiene dejarlo ahí cuando puedes, por ejemplo, arrojarlo al mar? Hubiera sido una simple "desaparición". Por otro lado, tampoco queda muy claro cuál era esa información "peligrosa" de la que Ann disponía, hasta el punto de que podía valerle la vida.

Hay algo más que me llama la atención en este sentido: el hecho de que su cadáver apareciese cerca de una solitaria parada de bus. Son muchos los psicópatas que han optado por estos lugares para ejecutar a sus víctimas por la noche... lugares sin circulación y donde una chica está obligada a esperar a solas (ahora se me ocurren los West, por ejemplo). El lugar donde apareció el cadáver me parece paradigmático.

Así que creo que realmente la asaltó un depredador sexual."

NO CONCUERDO PARA NADA CON ELLO.


y con respecto a ese comentario pues si una dictadura hubiera hecho desaparecer el cuerpo de Ann pero que pasa? creo que eso hubiera sido mas que evidente para confirmar que la política esta metida dentro del caso, por eso optaron por eliminarla de esta manera y simular que su muerte fue debido a un asalto sexual, un caso común y corriente que ocurre con frecuencia, y asi borrar todo tipo de evidencia que pudiera comprometerlos, creo que tiene mucho sentido todo esto,pero por la forma en que encontraron el cadáver pues da mucho que pensar...

Viviana Mariel Barec dijo...

para poder amarrarla con alambre pues deberieron haber al menos dos personas, uno que sujete y otro que la amarre...
o acaso una persona pudo haberlo hecho sin ayuda?
si pudo haberla amarrado a Ann solo, pero en ese caso ella tendria que estar muerta, y que sentido tendria amarrar a un cadaver?....

Beausoleil dijo...

@Bibiana

Hay varias incorrecciones en lo que dices.

Sobre los alambres: no hacen falta en absoluto dos personas para atar a una mujer. Te sorprenderías de la cantidad de veces que un solo psicópata usa cuerdas, alambres e incluso la propia ropa interior de la víctima para amordazarla (sólo tienes que pegar un vistazo a algunos de los casos de este propio blog). De hecho, es uno de los métodos predilectos de los psychos para inmovilizar a sus víctimas.

No es nada difícil (o no, al menos, nada extraordinario). Basta con asustar o golpear primero a la víctima para, después, atarla.

Y una cosa más: no hace falta abuso sexual para que un psicópata sea un asaltante con motivaciones sexuales. Esto es de libro. Lo que pasa es que en este caso, el clímax sexual se alcanza mediante el dominio, el control y la ejecución de la otra persona. Nuevamente, también hay una larga cantidad de psicópatas que matan a sus víctimas pero no las agreden de una manera sexualmente explícita (te expondré el caso más famoso: Jack el destripador).

Y luego está el tema de las "demasiadas casualidades". Como he dicho antes, yo siempre prefiero pensar en lo más sencillo, que es siempre también lo más probable que haya pasado, y este caso, que se parece a miles de casos semejantes llevados a cabo por psicópatas sobre mujeres, me lleva a pensar en eso. Nuevamente, te invito a comprobar algunos casos policiales para que te des cuenta de que muchas veces, la presión lleva a la policía a detener a gente inocente sin demasiadas pruebas, en países plenamente desarrollados y demócratas, e incluso en tiempos modernos. Y de hecho, si me lo permites, te diré que veo más a Nikoalos Moundis como autor del crimen que a la policía.

Anonymous dijo...

Que interesante como siempre y tambien como siempre la politica con su secretismo y sus desmedidas mentiras,y todo planeado por el gobierno de estados unidos segun parece,no cabe duda que los tentaculos de la ambicion de el pais del norte mueven el destino de muchas personas,seria interesante que hicieras una investigacion sobre la corrupcion de mexico y la manera en que se esta asimilando al narcotrafico en nuestra cultura y de alguna manera se esta aceptando.

CocoNash dijo...

un caso muy interesante y extraño a la vez, yo no sé si fue la policía o un depredador sexual, pero creo le voy más a la primera porque lo que no encaja es por qué el cuerpo apareció hasta el tercer día?

Anónimo dijo...

hola...me encanta este blog. cuando vas a publicar a rose&fred west? soy este

Anónimo dijo...

Hay bastante gente todavía alrededor de Atenas, que con la sola mención del nombre de Ann Chapman despertará sus recuerdos de vuelta a la joven se encuentra en una parcela de monte bajo irregular al anochecer una húmeda tarde de octubre de 1971.

Una pareja de ancianos rebuscando para encontrar caracoles comestibles en una parcela de monte bajo cerca de Kavouri por casualidad en el cuerpo de Chapman, medio desnudo, maltratadas y estrangulada. Las autoridades cubrió el asesinato de un desafortunado Peeping Tom llamado Nicolás Moundis.

Padre indomable de Chapman, Edward, nunca aceptó esta historia absurda e hizo campaña para el resto de su vida activa para exponer los verdaderos autores. Nunca había una sombra de duda de que su hija fue asesinada por motivos políticos.

Como diputada europea que tomó posesión de su causa, y después de una profunda investigación ordenada por el Parlamento de Estrasburgo, me Moundis liberados, aunque - vergonzosamente - no perdonó. Yo escribí un libro sobre el asunto en 1987, la sangre llama en sus manos.

Un gobierno griego tras otra pegada a la ranura del mismo establecida por la Junta. Aquí estaba una joven que salió de su profundidad en el venenoso brebaje de la política de resistencia. Desafortunadamente, esto fue un mal ajuste con la coartada del público proyectado, que un periodista sumamente inteligente y licenciado en psicología se saltó un muro a la espera de un autobús para disfrutar de un poco de sexo improvisado con un extraño más bien sucio. El comportamiento del gobierno británico (que aceptó esta explicación calvo) fue más allá de extraordinario: fue a la excesiva longitud para evitar restos de Chapman de ser identificados por sus padres, impidió una investigación y luego tuvo su cuerpo ilegalmente cremado, por orden personal de la Ministerio del Interior. Durante años después de una manta oficial del comentario oficial silencio frustrado en el negocio y lo sigue haciendo.

Por su parte, los griegos rienda suelta a la infame Dr. Dimitrios Kapsaskis, el cirujano jefe de forenses en Atenas y el siervo obediente de muchos regímenes de derecha con los hechos oscuros que ocultar. Él empuñó su escalpelo para desfigurar su rostro irreconocible. Kapsaskis, cabe recordar, igualmente se distinguió con la falsa evidencia que sacó a relucir en el caso de 'Z', el MP Gregoris Lambrakis martirizado por el ejército griego.

Anónimo dijo...

Antecedentes de Chapman

La foto de 1972 de Nicholas Moundis, quien fue acusado del asesinato de Ann Chapman y luego absuelto

Chapman fue un mártir, también. Isabel era una víctima del complejo laberinto de la traición y la traición gobernante de Atenas a principios de 1970. Pero también era un agente secreto del MI6, atrapado en la mira de una disputa entre sus jefes secretos de Londres y la Agencia Central de Inteligencia en Atenas.

El periodista-como-espía es uno de los más antiguos disfraces en el juego de inteligencia. Chapman fue a Grecia, supuestamente para grabar partes de hojaldre en la industria de viajes griega para la radio de Londres, donde había un nicho en forma independiente. Pero incluso antes de poner el pie en el avión con destino a Grecia, que fue traicionado por la embajada en Londres a la inteligencia griega (una subsidiaria de propiedad absoluta de la CIA) como un agente soviético posible.

Chapman fue "pescado" por el MI6 en la Universidad de Manchester. Al principio, ella evitó el cebo, pero volvió cuando otras opciones de carrera pareció mucho menos interesante que el espionaje. Desde el principio, que fue educado como un experto en griego y consiguió su primer trabajo espionaje en la banda de Karamanlis en París, haciéndose pasar por un profesor de idiomas en la escuela Berlitz. Su griego fue excelente (no a lugar que claramente fue un profundo error en mis investigaciones).

De vuelta en Londres de nuevo, ella estaba sumida en el guiso de resistencia bajo la dirección de su controlador, una personalidad joven y atractiva llamada Aristotelis Kotsias. Kotsias (cuya privado ternura hacia Ann decía mucho) tenía el sueño de la empresa de viajes Olímpicos y corrió un círculo más amplio, llamado el Grupo C, cuyos participantes se les negó el conocimiento de que sus obras fueron iniciadas rutinaria a un bloque de oficinas anodino en Lambeth.

Mirando hacia atrás en el libro que escribí hace 20 años, ¿cómo me las arreglo para perder pistas obvias para muchos, sobre todo con la Mangakis George suave e inteligente, siempre a mi lado, me empujando en la dirección correcta? En materia de justicia Andreas Papandreu ministro, Mangakis vio su trabajo sobre todo para frenar los excesos de su jefe, sobre todo en la suelta de arrendamiento de un escuadrón de la muerte imitando las tácticas de la turba golpeó 17 de noviembre. Esa historia se convertiría en el equivalente griego de los Plomos anno di, los "años de plomo", que convulsionaron a Italia en la década de 1980 - y en Grecia hasta nuestros días.

Anónimo dijo...

La caja de Pandora

Todo el mundo sabe lo que Manghakis pensado en los EE.UU. y sus persistentes incursionando en los asuntos griegos, pero en verdad que había amor no es más para los británicos, a quien consideraba como igualmente cómplices socios en el crimen. A medida que mi trabajo parlamentario llegó a su fin, me acompañó a una bóveda profunda, sin ventanas del Ministerio de Justicia, supuestamente protegidos contra las escuchas de las Papandreu "hombrecitos verdes". No me dijo que la verdad acerca de Chapman fue tan explosiva que se formó un ingrediente vital del archivo de Chipre - la caja de Pandora que todos los gobiernos griegos mantienen bajo llave (y todavía lo hacen).

Breve de Chapman fue a olfatear un sueño Soviética sospecha ya sea en las filas del MI6 directamente, o entre las diversas contrapartes con las que tratan del MI6 en las células de la resistencia local. Tanto los británicos y los estadounidenses estaban alarmados por la alta calidad de la inteligencia llegar a Moscú acerca de los hechos más íntimos de la Junta y el trazado por los EE.UU. y la OTAN sobre el futuro de Chipre. La CIA también sospecha de un topo soviético en el MI6 (una castaños centenarios, que uno) y comenzó a los impuestos especiales a los británicos del circuito de la inteligencia - del mismo modo que lo haría de nuevo años más tarde en los Balcanes.

En mi libro, hizo hincapié en la conexión entre Chapman y la debacle que ocurrió posteriormente en Chipre. Su visita a Grecia se cruzó con la de la regente de media griega imperial, Spiro Agnew. Él estaba en la ciudad de encender la Junta de dividir Chipre, la antigua empresa del golpe de estado griego (y exactamente qué golpe es otra historia que la intención de revelar en su momento) en el primer lugar.

Sería ridículo sugerir Chapman podría espiar a Agnew, o de forma remota intención de hacerlo. Pero ella estaba comprometida en el conocimiento de una parcela a medias por los disidentes de la fuerza aérea hasta su helicóptero durante un paseo planeado PR en todo el Egeo. A través del canal del Grupo C, el MI6 interceptó este esquema cocinada en el puesto de mando Papandreou en Estocolmo. Lo mismo hizo Moscú (junto con muchas otras cosas). Pero el intrépido CIA después en Atenas, increíblemente, no lo hizo. Fue cegado por completo por Chipre, como la Cuba en la pesadilla Med. Hubo, en todo caso, apenas un encuentro de mentes entre Londres y las intenciones estadounidenses (sobre todo el tema de un cantón independiente para los turcos) en Chipre. Británica post-colonial orgullo molestó.

Anónimo dijo...

En este cuerpo a cuerpo caminó Chapman, cuya suerte había sido sellada en dos formas: el susurro de la embajada griega en Londres, y el hecho de que el puesto MI6 locales no habían sido informados de su misión ni siquiera quién era. Tal conocimiento habría hecho su misión sin sentido. Ella viajó de incógnito con un grupo de gira por los agentes británicos de viaje mente - y en el caso de Ana, guardado - por Kotsias.

La tragedia es que efectivamente había un topo soviético desde el principio, pero en ninguna parte cerca de Atenas. Era un inteligente noruego llamado Arne Treholdt, que deleitó a su manera en el frenético círculo Papandreou en Suecia y, posteriormente, controlar un canal abierto a Moscú. Es posible que Moscú utiliza Treholdt para bloquear el asesinato de Agnew como una tensión de fondos demasiado lejos en el Mediterráneo oriental.

Pero Chapman no tuvo tanta suerte. Fue torturada luego estrangulada hasta la muerte por agentes de KYP, con interrogadores de la CIA presentes. Fue el más horrible de las ironías, a morir como el sospechoso Soviética que había sido enviado a exclaustrar.

Como los años derivó en, continué para reunir pruebas como biógrafo de Chapman, por así decirlo. El psicólogo inteligente y joven, un solitario autosuficiente y estrictamente controlada (si hay cualidades perfectas de un espía, que son sin duda los) actuó el reportero novato ingenuo tan bien, que se convirtió en un epitafio muy conveniente para las autoridades. En muchos aspectos, su muerte desencadenó Grecia "años de plomo". Ella estaba en el comienzo de un camino de tiroteos y asesinatos de bandera falsa, que no más a menudo que han servido a los fines convenientes del Estado griego, y otros, también. "Gun for Hire" rara vez ha dado un significado mejor que en la Grecia de las últimas tres décadas.

Richard Cottrell, el autor del artículo anterior, es un antiguo miembro británico del Parlamento Europeo y autor de "sangre en sus manos", sobre el asesinato de Ann Chapman. Él trabaja como consultor para el sector privado

sealiahpatton dijo...

me encanta tu pagina .la mejor de todas, buen año!!!!!!!!!

Ampersand dijo...

Los comentarios arriba del mío, parecen toda una novela de espionaje, pero en esos turbulentos tiempos, todos espiaban y detenían a todos: desde Centroamérica, África, Europa del Este, Medio Oriente, el Sudeste Asiático, y párenle de contar, y dentro de lo inverosímil o complicado que pueda resultar una trama, ahí va otra teoría: era necesario que el cuerpo de Ann Chapman fuese encontrado, para disuadir y alertar de las consecuencias que tendría el espionaje practicado en el entorno bullente de la dictadura militar griega, que se asemeja a la época dorada de la inestabilidad política en América Latina: desde Castro hasta Videla, pasando por Sandino y Allende en Nicaragua y Chile respectivamente, la sombra de la CIA y la influencia norteamericana estaba presente, sino directamente, a través de sus múltiples colaboradores.

Puede asumirse que era una etapa más de lo que conocemos como Guerra Fría, donde lo común era matar sin piedad o desaparecer completamente a los "infiltrados" de cualquier servicio de espionaje; donde el obvio oficio y profesión de Ann Chapman la hacían una potencial sospechosa, en un entorno político donde era más facil matar a cualquiera que hacer una investigación y trabajo de espionaje con la discreción y efectividad necesarias, para detectar a los probables espías, pero de que será un misterio legendario, será .... Saludos !!!!

Sandra Yudes dijo...

Sinceramente, por lo que he leído, dudo mucho que fuera asesinada por un psicópata sexual, como decía alguien que comentó.
Como se mencionaba en la información del caso, Ann desapareció el viernes noche y su cuerpo encontrado un lunes. La misma policía que fue a investigarlo se sorprendió que nadie, en todo ese tiempo, no lo viera dado que había viviendas cercas, a unos 300 metros, y próxima una parada de bus.
Como bien decía otra persona, sería más que evidente que deshacerse del cuerpo tirándolo al mar o cualquier otro método para no ser encontrado, resultaría muy sospechoso. No sería la primera vez que se fingiera un tipo de escena del crimen para apuntar en otra dirección.
Yo creo que hay más personas implicadas que las que se mencionan. Como por ejemplo, muy casual todo que Ann conociera a la compañía griega Olympic Hollidays y que le ofrecieran ir a Grecia diez días gratis. Seguramente, hubo mucho más que no se ha contado porque no se ha querido investigar.
Un saludo sangriento

Anónimo dijo...

Otro caso misterioso son muy interesantes estos pero te dejan con muchas dudas solo DIOS sabe que paso enrealidad. Muy buena investigación mucha información a pesar de no ser un caso resuelto.Buen trabajo escrito felicidades.

Anónimo dijo...

Es obvio que como periodista tenia informacion comprometedora y alguien fue de soplon pudo haber sido hasta uno de sus compañeros,alguien de la policia britanica etc por la manera en qe las autoridades de Grecia actuaron como si les valiera madre, y nada mas decian lo qe se les ocurria como agarrar a ese tipo qe no tuvo nada que ver o cerrar el caso nada mas asi eso lo dice todo. Saludos. Atte Daniiela