Juana Barraza Samperio: "La Mataviejitas"



“Cuando esta señora sea famosa, tú vas a poder decir que estuviste en su casa, que te tomaste una cerveza con ella. Su nombre de batalla es ‘La Dama del Silencio’. No lo olvides”.
Víctor Ronquillo. Ruda de corazón


Juana Dayanara Barraza Samperio nació el 27 de diciembre de 1958 en la ciudad de Pachuca de Soto, Hidalgo (México). Jamás conoció a su padre, Trinidad Barraza Ávila, nacido en Santa Mónica, Hidalgo, quien se dedicó a pastorear chivas y a procrear hijos; más de treinta y dos, según él mismo contó en una entrevista. En 1945, Trinidad Barraza conoció a una prostituta adolescente llamada Justa Samperio, de trece años de edad, en un centro nocturno de Pachuca, Hidalgo. Él tenía dieciocho o diecinueve años de edad. Se llevó a Justa a vivir con él. “Ella me platicó que su fracaso había sido por las malas mancuernas, por las malas compañías que la habían ido a vender a ese centro nocturno que ya no existe”, diría él años después. Trinidad tuvo dos hijas con Justa: Ángela y Juana. En ese tiempo tenía un ganado de borregas de lana. Pero su vida en pareja empezó a hacer crisis, porque a ella no le gustaban las ausencias de él. En ese entonces, Trinidad también trabajaba como cobrador de camiones. Además laboró en una fábrica y después fue policía judicial en Pachuca y en la presidencia de Epasoyucan, en donde llegó a ser comandante por nueve años. Trinidad y Justa vivieron cuatro o cinco años juntos. Un día, al regresar a su casa, ella se había ido. Dejó a Ángela, que entonces tenía unos dos años de edad, con unos tíos. Y a Juana, de dos o tres meses de edad, se la llevó consigo. “A mí no me tocó ni registrarla siquiera”, diría años después Trinidad. Ángela vivió con él y hoy reside en Tepiapulco, Hidalgo.



Juana Barraza Samperio


La madre de Justa vivía en Villa Margarita, Hidalgo, y era amante de un hombre casado, Refugio Samperio. Ese mismo hombre se convertiría en amante de su hijastra, Justa, y en padrastro de Juana Barraza Samperio. Su padrastro fue la figura buena que tuvo, del cual ella aprendió a ser una madre, no cariñosa, pero sí responsable. En todo ese tiempo y a pesar de vivir en la misma casa, Juana Barraza y su madre no se hablaban. Cuando contaba con doce años de edad, su madre la cambió por tres botellas de cerveza; fue violada y obligada a servirle sexualmente a un hombre, José Lugo, durante cuatro años; tuvo un aborto a los trece años y a los dieciséis quedó embarazada nuevamente. Poco después, su madre murió de cirrosis hepática a causa de su alcoholismo. Su padrastro, a quien Juana profesaba un gran cariño, falleció cuando ella tenía treinta años.



Juana nunca aprendió a leer ni a escribir. Tras separarse del hombre que fue su dueño desde niña, Barraza se fue a vivir a la Ciudad de México y tuvo dos parejas más, ambos alcohólicos; uno de ellos acostumbraba golpearla cada vez que estaba borracho. Otro trabajaba como chofer de transporte urbano, pero en realidad era un sicario que desapareció misteriosamente; los rumores decían que lo habían matado. A los veintitrés años se casó con Miguel Ángel Barrios García, con quien procreó una hija: Erika Erandi Barrios Barraza; se separó a los veintisiete años. De los treinta a los cuarenta y uno vivió con Félix Juárez Ramírez, con quien supuestamente tuvo a José Marvin y Emma Ivonne Juárez Barraza. Se separó de él, y de los cuarenta y dos a los cuarenta y ocho años, cuando fue detenida, vivió solamente con sus hijos. El hijo mayor de Juana, José Enrique Lugo Barraza, murió a causa de la agresión de una pandilla que lo asaltó: lo mataron a batazos en plena calle. Tenía veinticuatro años.



Juana Barraza se dedicó mucho tiempo a la lucha libre. Primero vendía palomitas de maíz durante los espectáculos; luego, bajo un antifaz con forma de mariposa y un disfraz de color rosa, adoptó el sobrenombre de “La Dama del Silencio” y se subió al cuadrilátero; adoptó ese nombre, según declaró, porque era “muy callada y aislada”. Trabajaba los fines de semana en arenas chicas y en eventos en pueblos y ciudades pequeñas, donde la llevaba un representante. Se definía como “ruda de corazón”. Luchó en Puebla, Tlaxcala, Toluca, Querétaro, Pachuca y la Ciudad de México. Ganaba entre $300.00 y $500.00 pesos por pelea. “Entrenaba dos veces por semana. Levantaba pesas, hacía abdominales. Llegaba a levantar hasta cien kilos, hacía cuatro series de diez cada una. También corría, bajaba y subía escaleras”, declaró.



Juana Barraza Samperio ataviada como “La Dama del Silencio”



Por ese tiempo se convirtió en adoradora de la Santa Muerte, una figura sincrética. Acostumbraba visitar el Mercado de los Brujos en la Ciudad de México, donde le leían las cartas y le vendían ungüentos para combatir sus constantes dolores de espalda. Una bolsita de malla con trozos de canela era su amuleto de la buena suerte; siempre lo cargaba. Lo mismo una herradura y una pequeña placa metálica con su nombre de luchadora. En su altar estaba también Jesús Malverde, el santo de los narcotraficantes. Según rumores, se robó a dos niños haciéndose pasar por enfermera, a los cuáles adoptó y registró como si fueran hijos suyos. Además de luchar, vendía gelatinas, calcetines y comida para mantenerlos. Un tiempo trabajó como afanadora y como obrera en una fábrica de chocolates; el oler constantemente el cacao hizo que siempre odiara los chocolates.



El altar de Juana Barraza Samperio


A los cuarenta y tres años, se retiró de la Lucha Libre, aunque se convirtió en promotora de otros luchadores, a quienes llevaba a los pueblos. Pero fracasó. La vida se fue complicando para ella. Las carencias y la falta de empleo causaron que un día comenzara a fantasear con obtener dinero de manera ilícita.



La arena donde entrenaba y luchaba


Juana inició su carrera delictiva entre 1995 y 1996. Robaba artículos pequeños en tiendas y autopartes. Después comenzó a asaltar transeúntes; utilizaba una pistola de juguete para amedrentar a sus víctimas. Más tarde se dedico al robo a casa habitación. Las primeras ocasiones en que Juana Barraza robó, vivía en el número 302 de la calle Guadalupe, colonia Alfredo del Mazo, en Valle de Chalco, Ciudad de México. Acababa de nacer José Marvin, el último de sus cuatro hijos. Estaba desesperada por poder mantener a su familia.



La casa de Juana Barraza Samperio


Durante ese tiempo, una mujer llamada Araceli Tapia Martínez, quien era la comadre de Juana Barraza, la ayudaba a lavar la ropa y a realizar la limpieza de la casa. Barraza la invitó a cometer atracos a domicilios de personas de edad avanzada. Idearon juntas una estratagema: vestidas como enfermeras, con batas, pantalones y blusas blancas, ambas buscaban domicilios de ancianos y los engañaban con el argumento de ayudarles a cobrar sus pensiones. Pero en lugar de apoyarlas, les robaban los objetos de valor que estaban a la vista.



Araceli Tapia Martínez


La comadre de Barraza dejó de acompañarla poco tiempo después. Ella sola siguió con los robos a ancianos. Un Comandante de la Policía, Moisés Flores Domínguez, se dio cuenta de aquello y comenzó a extorsionarla. La visitaba en su departamento y ella tenía que pagarle sumas variables a cambio de que él no la denunciara. Eso duró varios años. Juana Barraza estaba cada vez más desesperada.



La temporada de caza de ancianas en la Ciudad de México inició mucho antes de que Juana Barraza cometiera su primer asesinato. Aunque los asesinatos de ancianas comenzaron desde 1998, no fue sino hasta 2004, seis años después, cuando la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) comenzó en serio la búsqueda de los responsables. La primera anciana asesinada fue María Amparo González, quien fue estrangulada con un cable eléctrico en su departamento de la Unidad Modelo. Ese caso nunca se resolvió.



Los asesinatos de ancianas por año (click en la imagen para ampliar)


El nuevo ataque de la serie ocurrió en la Colonia Álamos, un domingo de 2002. Una anciana fue atacada en su domicilio por un hombre que acababa de salir del Reclusorio Oriente tras cumplir una condena por robo: Alejandro Ovando Salvatierra, de veintiséis años. Ovando llevaba un trapo en la mano, con el cual intentó taparle la boca. Ella se defendió. Como resultado, el hombre comenzó a golpearla. Ovando tomó unas tijeras y trató de clavárselas en el cuello, pero ella seguía defendiéndose. Él le arrancó la bata que llevaba puesta y luego la despojó de la ropa interior. Ella gritó que estaba enferma de SIDA, pero a él no le importó: la violó vaginal y analmente. Luego trató de estrangularla con su brassier y con unas medias. Robó una grabadora y $100.00 pesos. La mujer sobrevivió y pudo pedir auxilio, así como describir a su agresor. El 23 de julio, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) presentó ante los medios de comunicación a Alejandro Ovando Salvatierra como el supuesto asesino de ancianas a quien ya se conocía en los medios como “El Mataviejitas”.



Escudo de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF)


El segundo homicida fue Roberto Gustavo Gómez Sánchez, quien se hacía pasar por enfermero para entrar a las casas de las ancianas y les robaba dinero, joyas e inclusive chequeras y tarjetas de crédito o débito. Su novia, Alejandra Aquino Sánchez, se ocupaba de colocar la mercancía robada en el mercado negro. Muchas de las ancianas fueron maltratadas y algunas murieron. Su última víctima se salvó porque se encontraba enferma y su familia la trasladó a un hospital. Aún así, allanaron su casa y robaron sus cosas; los atraparon cuando trataron de cobrar un cheque después de que el robo había sido descubierto.



Cartel de búsqueda de la multihomicida


El 28 de septiembre de 2002, Guillermo Ibarra García Buenrostro llegó a cuidar a su madre enferma, Rafaela Buenrostro, de ochenta y cuatro años de edad. Por alguna razón, comenzaron a discutir. Guillermo Ibarra perdió la razón: tomó a su madre, la alzó en vilo y la dejó caer, de espaldas, sobre su rodilla: era una técnica conocida en la lucha libre como “La Quebradora”. Le partió la columna vertebral, le fracturó la pelvis y el fémur. La mujer murió cuatro días después. Pero su sobrina, una niña que se había quedado a dormir, presenció el crimen: los gritos de su abuela la despertaron y pudo decirle a la policía quién había sido el asesino. Huyó y fue capturado tres años después, en Guanajuato.



Guillermo Ibarra García


Poco después, en la calle de Jesús María, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, otra mujer fue atacada pese a sus setenta y nueve años de edad. Llamaron a su puerta muy temprano; ella supuso que se trataba del lechero y abrió sin preguntar quién era. Un hombre de cuarenta y dos años, José Cuauhtémoc Sánchez, la empujó y entró por la fuerza. Le exigió el dinero y las joyas, y la mujer comenzó a gritar. El ladrón intentó estrangularla. Luego le arrancó de las orejas los aretes de oro que portaba; la anciana gritó de dolor y los vecinos la escucharon. Llamaron a la policía. Los agentes llegaron y José Cuauhtémoc Sánchez trató de escapar por las azoteas. Lo persiguieron y capturaron: llevaba un cable de un metro, para estrangular a sus víctimas. No era el primer ataque; los periódicos ya hablaban de “El Mataviejitas”, un oscuro asesino serial que se ensañaba con las ancianas.



Primer retrato robot de Juana Barraza


El lunes 25 de noviembre de 2002, Juana Barraza Samperio cruzó la línea. Vestida como enfermera y haciéndose pasar por una trabajadora social, llegó a la casa de María de la Luz González Anaya, una mujer de sesenta y cuatro años de edad, quien vivía en la Calle G, Edificio 18, Departamento nº 44, en la Colonia Alianza Popular Revolucionaria de la Delegación Coyoacán. Tras convencerla para que la dejara entrar, la anciana empezó a quejarse de sus problemas. Luego, por un motivo nunca descubierto, maltrató verbalmente a Juana Barraza; ella se enfureció.



María de la Luz González Anaya


Todas las presiones, las frustraciones, los recuerdos, explotaron en aquel instante. Golpeó a la mujer con furia, aplicándole algunas de las llaves de lucha libre que conocía tan bien. Tras arrojarla sobre un sillón, la estranguló con sus propias manos. Dejó allí el cadáver y se dedicó a desvalijar el departamento. Luego se marchó. El cadáver fue hallado por Esteban Sánchez Reséndiz, yerno de la mujer.



La policía lo tomó como un asalto a casa habitación con uso de violencia. Atribuyeron el crimen a un hombre. Nadie lo sabía, pero el largo reinado de terror de Juana Barraza Samperio en la Ciudad de México había comenzado; había nacido el personaje principal, aunque no el único, a quien los medios de comunicación bautizarían tiempo después como “La Mataviejitas”.



El 2 de marzo de 2003, Juana Barraza dio su siguiente golpe. Entró a la casa ubicada en Barcelona nº 19, departamento 2, en la Colonia Juárez.



La recámara de la víctima


Allí vivía Guillermina León Oropeza, de ochenta y cuatro años de edad. Barraza la estranguló con sus manos y la dejó encima de un sillón de la sala. Luego revolvió la casa buscando joyas y dinero.



Guillermina León Oropeza



El viernes 25 de julio de 2003, “La Mataviejitas” asesinó a María Guadalupe Aguilar Cortina, de ochenta y seis años de edad, quien vivía en Torres Bodet nº 75, Colonia Santa María La Rivera. Con el pretexto de darle un masaje en las piernas, logró introducirse a su domicilio. La mató en la recámara, donde un enorme espejo reflejaba lo que ocurría en dos camas gemelas separadas por un buró. Luego revisó todo, haciendo un tiradero. Se llevó joyas y dinero. En una muestra de desprecio, arrojó sobre el cadáver de la anciana los papeles y ropas que iba sacando de un enorme ropero.



María Guadalupe Aguilar Cortina



El 9 de octubre de 2003, le tocó el turno a María Guadalupe de la Vega Morales, de ochenta y siete años de edad. Ella vivía en Calzada Becerra nº 109, Interior 102, Colonia 8 de Agosto, en la Delegación Benito Juárez.



María Guadalupe de la Vega Morales



A ella le sujetó los brazos a la espalda, con tanta fuerza que se los fracturó. Luego la amarró y la estranguló, dejando su cuerpo tirado en el piso. Barraza forzó una caja fuerte que la víctima poseía.



La caja fuerte de la víctima


El viernes 24 de octubre de 2003, a las 13:10 horas, Juana Barraza, con engaños, consiguió ingresar a la casa ubicada en Cerro del Crestón nº 25, Colonia Campestre Churubusco, en la Delegación Coyoacán. Allí vivía sola María del Carmen Muñoz Cote de Galván, de setenta y ocho años de edad.



María del Carmen Muñoz Cote de Galván



Barraza esperó hasta que la mujer se descuidó para atacarla por la espalda; la estranguló con un estetoscopio y la dejó tirada en el piso de la cocina. Luego forzó una caja fuerte que la muerta tenía, en la cual guardaba joyas, dinero y algunos documentos.



La caja fuerte de la víctima


La primera mujer identificada por la policía como “La Mataviejitas” fue Araceli Vázquez García, una regordeta mujer de cuarenta años. Abordaba a las ancianas en los parques o en las estaciones del Metro y se hacía pasar por trabajadora social del Programa para Adultos del Gobierno del Distrito Federal. Si las víctimas vivían solas, les ofrecía tarjetas para despensa o bonos económicos. Las visitaba en su domicilio, se informaba sobre su situación financiera y luego las sometía, obligándolas a entregarle las joyas y el dinero.



Araceli Vázquez García


Primero se limitaba a robarles, pero luego perdió el control. Comenzó a maltratarlas, a golpearlas y finalmente a asesinarlas. Sus víctimas vivían en las colonias Del Valle, La Condesa, Obrera y Juárez.



La sala de la víctima


El 28 de octubre de 2003 a las 15:45 horas, mató a Gloria Enedina Rizo Ramírez, de ochenta y un años, quien vivía en la Cerrada de Adolfo Prieto nº 14, en la Colonia del Valle.



Gloria Enedina Rizo Ramírez



La última víctima de Araceli Vázquez García fue María Margarita Aceves Quezada, de setenta y cinco años de edad. Fue estrangulada en su departamento de la Unidad Habitacional Cuitláhuac, en Azcapotzalco. El asesino había revuelto el lugar y se había llevado dinero y joyas. Araceli dejó una huella digital en un vaso; por esa huella lograron identificarla y capturarla. En su domicilio aún guardaba parte del botín de varios ataques previos. La arrestaron el 7 de marzo de 2004. Ella siempre negó que hubiera matado a alguien, aunque aceptó los robos. "Yo no maté, yo no maté, sí robé, no es justificación tampoco, es algo bien grave pero nunca maté a nadie, esa es mi realidad yo espero que Dios me ayude, que me ayude de verdad, porque sólo quiero una oportunidad de irme", declaró. Fue sentenciada a veintitrés años de prisión.



El martes 4 de noviembre de 2003, a las 21:30 horas, Juana Barraza Samperio atacó de nuevo. Fue en Extremadura nº 50, Interior 10, Colonia Insurgentes Mixcoac, en plena Delegación Benito Juárez. Con engaños se ganó la confianza de Lucrecia Elsa Calvo Marroquín de ochenta y cinco años de edad, haciéndose pasar por empleada de la Secretaría de Salubridad y Asistencia.



La recámara de la víctima


Una vez en su casa, la estranguló con un cordón; fue tan violento el ataque, que cortó profundamente la piel del cuello y el rostro de la mujer quedó totalmente violáceo. Luego la dejó tirada sobre la cama, mientras se dedicaba a vaciar los cajones. Anteriormente había robado en el departamento de Emma Régules Genesta, quien vivía en el mismo edificio.



Lucrecia Elsa Calvo Marroquín



Para el miércoles 19 de noviembre de 2003, hacia las 18:33 horas, “La Mataviejitas” asesinó a Natalia Torres Castro, de ochenta y cinco años de edad, en su domicilio ubicado en Privada Reforma nº 40, Colonia Villa Coyoacán. Al salir, algunos testigos vieron a Juana Barraza, vestida de enfermera, llevando una bolsa de plástico con lo robado a la mujer.



Natalia Torres Castro



El viernes 28 de noviembre de 2003 a las 10:10 horas, “La Mataviejitas” efectuó un nuevo ataque. Esta vez en la Cerrada Eugenia nº 36, en la Colonia Del Valle. Su víctima fue Alicia Cota Ducoin, de setenta y seis años de edad. Le ofreció “ayuda económica para adultos mayores”.






Alicia Cota Ducoin



El cadáver quedó tirado en el suelo, con los brazos aún en posición defensiva. Vestía una bata y un pijama. También fue estrangulada. Barraza otra vez revolvió todo en busca de objetos de valor. Luego dejó de matar por varias semanas.



La recámara de la víctima


Matilde Sánchez Gallegos, enfermera del ISSSTE, de cuarenta y seis años de edad, fue capturada el 9 de enero de 2004 en una sucursal bancaria, acusada de ser “La Mataviejitas”. Tuvieron que intervenir amigos, familiares y colegas para impedir que Matilde se convirtiera en una culpable fabricada por la policía. Bloquearon incluso la Calzada de Tlalpan. Era sospechosa de haber asesinado a María Margarita Quezada.



Matilde Sánchez Gallegos


Sus compañeros de trabajo aseguraron que Sánchez Gallegos se había sometido en noviembre de 2003 a una histerectomía, por lo que estuvo convaleciente más de un mes. La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) estaba dispuesta a elaborar un proyecto de recomendación para la PGJDF porque prácticamente fue exhibida como “La Mataviejitas”, con el propósito de que pidiera la reparación del daño y una disculpa pública. Pero, temerosa de la policía y sus métodos, Matilde no quiso seguir adelante con la denuncia.



Segundo retrato robot de Juana Barraza


Juana Barraza volvió a atacar hasta el 20 de febrero de 2004, a las 15:10 horas, en la calle Santa Veracruz nº 53, Interior H-101, Colonia Guerrero. Haciéndose pasar otra vez por enfermera, obtuvo acceso a la casa de Alicia González Castillo, de setenta y cinco años de edad. Ella era dueña de un perro, a quien dejó afuera del departamento para poder atender a la asesina sin problemas.



Alicia González Castillo



Ante la mirada impasible de las muñecas que la anciana coleccionaba, Barraza la golpeó y después la estranguló. La dejó sobre la cama destendida, robándose todo lo que encontró y que tuviera algún valor económico. Cuando la policía llegó, el perro entró deprisa, se subió a la cama y se quedó allí, cuidando el cadáver de su ama.



El miércoles 25 de febrero de 2004, un nuevo asesinato se llevó a cabo. Ahora fue en la casa de Andrea Tecante Carreto, de setenta y cuatro años, quien vivía en el Edificio 56, Departamento 101, en la Unidad Habitacional Linda Vista Vallejo.



La recámara de la víctima


También la atacó en la recámara, dejó el cadáver sobre la cama y luego forzó una cajita de metal que la anciana guardaba celosamente, donde había algunas joyas de escaso valor.



Ana María Tecante Carreto



El sábado 20 de marzo de 2004 a las 14:10 horas, logró granjearse la confianza de una mujer conocida por su reserva para con los extraños: Carmen Cardona Rodea, de setenta y seis años de edad, quien vivía en la calle Alejandría nº 61, Colonia Clavería.



La recámara de la víctima


A ella la golpeó y después la estranguló con un cordón, dejándola encima de un sillón, donde fue hallada más tarde por su nieto y por un sobrino.



Carmen Cardona Rodea



Menos de una semana después, el viernes 26 de marzo de 2004 a las 22:00 horas, Juana Barraza logró ingresar al domicilio de Socorro Enedina Martínez Pajares, de ochenta y dos años de edad, con domicilio en Dr. Atl nº 164, Departamento 402, Colonia Santa María la Rivera. Tras hablar un rato con ella, la golpeó en el rostro y después la estranguló con un cordón, dejando el cadáver tirado en el piso de la recámara.



Socorro Enedina Martínez Pajares



Para el 24 de mayo de 2004, “La Mataviejitas” asesinó a Guadalupe González Sánchez, de setenta y cuatro años de edad, con domicilio en Diamante nº 136, Colonia Estrella. Se hizo pasar por enfermera y la golpeó con saña, arrojándola luego sobre un sillón, utilizando una técnica de lucha libre. Luego la estranguló con dos cordones de plástico, de color amarillo y rojo, los cuáles dejó amarrados alrededor del cuello del cadáver. Sólo encontró un poco de dinero.



Guadalupe González Sánchez




Un mes después, el 25 de junio de 2004, le tocó el turno a Esthela Cantoral Trejo, de ochenta y cinco años de edad, quien vivía en Paz Montes de Oca nº 19, Edificio F, Departamento 303, Colonia General Anaya. Era una mujer sociable, que acostumbraba salir a platicar con sus amigas. La anciana recibió a su asesina en la sala, le invitó un café y conversó amigablemente con ella. Cuando Juana Barraza le ofreció darle un masaje en sus piernas doloridas, ella aceptó sin dudarlo.



La casa y el comedor



Barraza aprovechó un descuido para colocarse detrás de la mujer y estrangularla con un estetoscopio, hasta que los oídos de la víctima comenzaron a sangrar. La dejó sobre un sillón y arrojó sobre el cadáver un tapete de forma circular. Luego registró la casa y se robó lo que había. Encima de la mesa del comedor, Barraza dejó el bolso de su víctima, ya sin dinero.



Esthela Cantoral Trejo



El 1 de julio de 2004, Barraza asesinó a Delfina González Castillo, de noventa y dos años, quien tenía su domicilio en Avenida Jalisco nº 280, Colonia Tacubaya. Barraza le dio una golpiza, luego la estranguló y la dejó tirada en el piso de su recámara. La anciana acostumbraba pelear mucho con su hijo, Ricardo Morales González, un conocido adicto a la marihuana y a la cocaína. Fue él quien encontró el cadáver de su madre. La policía lo consideró sospechoso al principio de la investigación.




Delfina González Castillo




Apenas dos días después, el 3 de julio de 2004 a las 17:30 horas, Barraza volvió a atacar: estranguló a María Virginia Xelhuatzi Tizapán, de ochenta y cuatro años de edad, cuyo domicilio se ubicaba en Playa Copacabana nº 44, Col. Reforma Iztlacíhuatl. Allí sí consiguió un buen botín. Tras matar a la mujer, la dejó sentada en una silla del comedor, vencida por su propio peso y con la espalda arqueada. Como un guiño burlón, en otra silla colocó sentada a una muñeca negra que perteneció a su víctima.



María Virginia Xelhuatzi Tizapán


Pasaron dieciséis días. El lunes 19 de julio de 2004, “La Mataviejitas” llegó hasta la casa ubicada en Salama nº 546, Colonia Valle del Tepeyac. Allí vivía María de los Ángeles Cortés Reynoso, de ochenta y cuatro años de edad. Recibió a Barraza creyendo que se trataba de una trabajadora social. Ya en la sala, Juana atacó a la anciana, le golpeó el cuerpo y el rostro y después la estranguló con un cinturón. Por la violencia del ataque, una prótesis dental quedó sobre el tapete, junto al sillón donde Barraza dejó el cadáver. La efigie de una Virgen que estaba sobre la mesa de centro fue testigo de todo; varias veladoras seguían encendidas cuando la policía encontró el cuerpo.



María de los Ángeles Cortés Reynoso




Pasó más de un mes y medio entre un ataque y otro. Pero el lunes 31 de agosto de 2004, a las 12:50 horas, Barraza entró a la casa ubicada en Retorno 107, Oriente 160, nº 8, de la Unidad Modelo, en la Delegación Iztapalapa. Allí, conversó un rato con Margarita Martell Vázquez, de setenta y dos años de edad, quien la invitó a comer, invitación que Barraza declinó. “La Mataviejitas” le habló acerca de los supuestos apoyos económicos del gobierno que podía tramitar para ella.



La casa de la víctima


Cuando la anciana se descuidó, Juana Barraza Samperio la estranguló con un cordón; la dejó sobre la silla, con su plato de comida frente a ella. Luego revolvió la recámara buscando joyas y dinero.



Margarita Martell Vázquez



Jorge Mario Tablas Silva era un comerciante ambulante que vendía chocolates o juguetes importados en la calle, de casa en casa, de negocio en negocio. Según la policía, mató a María Eugenia Guzmán Noguez, de setenta y cinco años de edad, y a Luz Estela Viveros Padilla, de setenta años. Ellas fueron estranguladas en circunstancias similares a otras doce víctimas. El 12 de septiembre de 2004, Jorge Mario Tablas Silva, de cincuenta y cuatro años, fue detenido en el Hotel Fabiola de la Colonia Obrera; se disfrazaba de enfermera, utilizaba una peluca rubia y así asaltaba a las ancianas. Si no, vestido de hombre, ofrecía préstamos del gobierno. Era “El Enfermero”, como lo conocieron los medios. La Policía Judicial lo buscaba desde 1998 por un primer homicidio. No tenía domicilio fijo. Usaba guantes de látex en sus crímenes. En su cuarto de hotel hallaron una lista con los nombres y direcciones de sus siguientes víctimas. También había un cuaderno; en la portada, escrita con grandes letras, se leía la frase: “Dios me dio la autoridad para exterminar”.



El miércoles 29 de septiembre de 2004, a las 21:15 horas, Juana Barraza llegó al domicilio ubicado en Gral. Manuel Loera nº 31, Interior 1, Colonia Daniel Garza, en la Delegación Miguel Hidalgo, para verse con Simona Bedolla Ayala, de setenta y nueve años, quien accedió a recibirla en su casa por la noche. Era una mujer conflictiva, que estaba en constante pugna con sus hermanos y sobrinos a causa de una herencia.



Simona Bedolla Ayala


Juana Barraza apeló nuevamente a la historia de los apoyos económicos gubernamentales para ancianos, y luego golpeó a la mujer en el rostro. Como ella se resistió, le dio una golpiza, rompiéndole la nariz. Trató de asfixiarla con una almohada y finalmente la estranguló. Dejó el cadáver sobre la cama y, en un extraño gesto, le alzó las piernas y se las depositó sobre un taburete.




Pasó más de un mes. El domingo 24 de octubre de 2004, a las 20:40 horas, Juana Barraza abordó en la calle a María Dolores Martínez Benavides, de setenta años, ofreciéndose a ayudarla con unas bolsas. La acompañó hasta su casa, ubicada en Avenida Manuel González nº 436, Edificio 10, Entrada 6, Departamento 104, Colonia Tlatelolco, en la Delegación Cuauhtémoc. La anciana la invitó a pasar y agradecida, le ofreció un vaso de agua.






María Dolores Martínez Benavides


Cuando Juana Barraza estuvo segura de que no había nadie más en el lugar, la golpeó y después la estranguló con su estetoscopio. Lo hizo con tanta fuerza que le rompió el cuello. La dejó sentada en un sillón, como una muñeca deshilachada. Luego saqueó el lugar, aunque cometió un error: dejó una huella digital en la puerta de la recámara del departamento.



La recámara y la puerta



Atacar por la noche le había gustado. El martes 9 de noviembre de 2004 a las 21:15 horas, Juana Barraza ultimó a Margarita Arredondo Rodríguez, de ochenta y tres años de edad, en su domicilio de la calle Manuel Carpio nº 141, Colonia Santa María la Rivera, en la Delegación Cuauhtémoc. Ya habían quedado de verse desde esa tarde. La anciana se asomó a la ventana de la elegante casa y le arrojó las llaves a Juana Barraza Samperio, quien vestía pantalón blanco y una blusa amarilla.



La casa de la víctima


Barraza conversó con ella, le ofreció ayuda económica como parte de un programa del gobierno, y después la golpeó. Le rompió la nariz y la boca a golpes antes de estrangularla. Dejó el cadáver sentado en un sillón de la sala, con las puntas de los pies metidas bajo un tapete. Robó joyas y dinero y se marchó, dejando la puerta entreabierta. Al otro día, la nieta de la víctima encontró el cadáver y avisó a la policía.



Margarita Arredondo Rodríguez



El 17 de noviembre de 2004 a las 02:30 horas, María Imelda Estrada Pérez, de setenta y seis años de edad, llegó a la puerta de su domicilio, ubicado en La imperial nº 54, Colonia Industrial. Aunque era ya de madrugada, iba llegando de una fiesta. Alguien tocó en ese momento. Con sólo una blusa y la ropa interior puesta, además de un collar y aretes que no se había quitado aún, fue a abrir la puerta.



La recámara de la víctima


Juana Barraza entró de un empujón, la tiró al piso y le dio una golpiza hasta dejarla inconsciente; después la puso sobre la cama y la estranguló. Tapó el cadáver con una colcha y se dedicó a robar las joyas y el dinero que encontró; sin embargo, no le quitó a la mujer ni el collar, ni los aretes.



María Imelda Estrada Pérez



Como el año anterior, Juana Barraza dejó de matar para celebrar las fiestas decembrinas con sus hijos. Fue hasta el martes 11 de enero de 2005, a las 22:45 horas, en Cumbres de Maltrata nº 258-C, Colonia Narvarte, que volvió a atacar.



El arma homicida


Su víctima fue Julia Vera Duplan, de sesenta años de edad, a quien estranguló utilizando una pantimedia de color blanco. Robó dinero y joyas y se fue.



Julia Vera Duplán



El 10 de febrero de 2005, fue encontrado el cuerpo sin vida de María Elena Mendoza Vallares, de cincuenta y nueve años. Le fue atribuido a Juana Barraza.



Tercer retrato robot de Juana Barraza


Pasaron dos meses. El miércoles 13 de abril de 2005 a las 19:00 horas, Juana Barraza volvió a las andadas. Ahora atacó en la Avenida 519 nº 9, Colonia Primera Sección, en San Juan de Aragón. La casa estaba habitada por María Elisa Pérez Moreno, de setenta y seis años de edad.



La casa y la recámara de la víctima



En la sala recibió a su asesina, conversaron y luego Barraza la estranguló con una media. La mujer se defendió y “La Mataviejitas” la lastimó para poder dominarla. Dejó el cuerpo sobre un sillón, cerca de donde se encontraba la foto de casamiento de la muerta. Luego robó lo que pudo y se marchó. Pero Barraza dejó una huella digital sobre una silla del comedor, y además fue vista por Javier García Calderón, quien dio su descripción a la policía.



María Elisa Pérez Moreno



El 14 de abril de 2005, ocurre el primero de los dos únicos asesinatos de ancianos, en un despacho de la Zona Rosa: Arturo Patiño Barranco, de setenta y cuatro años, es hallado muerto, estrangulado. Cinco días después, el 19 de abril de 2005, Carolina Robledo, de setenta y nueve años, murió apuñalada.



Busto de la sospechosa basado en las descripciones de testigos



Un día después, el miércoles 20 de abril de 2005 a las 11:00 horas, sobre la Avenida México nº 145, Colonia Hipódromo Condesa, Juana Barraza Samperio “La Mataviejitas” acompañó a otra víctima que había conocido en la calle; se trataba de Ana María Velázquez Díaz, de sesenta y dos años de edad, a quien conoció en un restaurante del centro comercial Wal Mart.



La casa de la víctima


Conversaron en la mesa del comedor; la mujer se quejó de la escasez de dinero y Juana le ofreció apoyos económicos. Cuando ella le estaba mostrando algunos documentos, Barraza la atrapó en la silla, estrangulándola por detrás con un cable eléctrico. Dejó el cadáver allí sentado y se dedicó a robar. Luego se fue. Fernando Hernández Jiménez, un inquilino con quien la víctima tenía problemas, fue quien encontró el cadáver y se convirtió en un primer sospechoso.



Ana María Velázquez Díaz




El 15 de mayo de 2005 apareció el cadáver de Delfina Quiroz de la Rosa, de setenta y seis años de edad, quien fue encontrada con un brassier en el cuello y una bolsa de plástico en la cabeza.



Cuarto retrato robot de Juana Barraza


El viernes 17 de junio de 2005, “La Mataviejitas” cometió un nuevo asesinato, esta vez en Coahuila nº 198-B, en la Colonia Roma. Celia Villaliz Morales, de setenta y ocho años, quien habitaba una enorme casa rosada, conoció a Juana Barraza en la calle.



La casa en la Colonia Roma


Ella le ofreció tramitarle una tarjeta de descuento, por lo que la anciana la invitó a su domicilio para mostrarle su documentación. Una vez dentro, Barraza la atacó. Le golpeó el rostro de manera salvaje y después la estranguló con un cordón eléctrico. Dejó el cadáver sobre la cama y le tapó las piernas con un cobertor. Después robó el dinero que encontró y se llevó además un documento con el nombre de la mujer. Cuando la policía halló el cuerpo, la cabeza de la víctima estaba totalmente negra a causa de los golpes y el estrangulamiento.



Celia Villaliz Morales




En junio de 2005, Juana Barraza visitó un domicilio de la colonia Jardín Balbuena. Cuando estaba a punto de asesinar a otra mujer, apareció uno de los hijos de la víctima con una pierna enyesada. Le pidieron a Barraza que mirara la radiografía del muchacho y ella no pudo negarse. Al tomar la radiografía, dejó una de sus huellas digitales. Luego se marchó. Días después, el miércoles 29 de junio de 2005 a las 13:40 horas, en Retorno 35 de Genaro García nº 33, Colonia Jardín Balbuena, “La Mataviejitas” encontró una nueva víctima.



María Guadalupe Núñez Almanza



Esta vez se trataba de María Guadalupe Núñez Almanza, de setenta y ocho años de edad. La anciana había cubierto el suelo de su vivienda con sábanas y jergas, ya que sufría dolores en los pies. Disfrazada de enfermera, Juana Barraza se ofreció a darle unos masajes, lo que la mujer aceptó. Se colocó en un sillón de la sala, también cubierto con trapos, momento que Barraza aprovechó para estrangularla con su estetoscopio. La dejó allí encima, con sus pantuflas cerca de los pies y los puños apretados a causa de la desesperación.




Por esos días, Juana Barraza había encontrado a un cómplice y amante ocasional: el taxista José Francisco Torres Herrera alias “El Frijol”. Él se encargaba de llevar a Barraza a los domicilios de las ancianas, esperarla mientras cometía los crímenes y después llevársela. Repartían posteriormente el botín entre los dos.



Retrato robot de José Francisco Torres Herrera “El Frijol”


El 5 de julio de 2005, aparecieron dos nuevos cadáveres: el de una mujer de sesenta y cuatro años identificada como Julia Vargas, y el de un hombre de ochenta y cuatro años cuyo nombre era Mario Cruz Flores. Fueron encontrados en avanzado estado de descomposición, lo cual impidió averiguar el motivo de su muerte.



José Francisco Torres Herrera “El Frijol”


Quince días después, el miércoles 20 de julio de 2005, en la calle Farol, Edificio 5, Entrada D, Departamento 307 de la Unidad Habitacional Narciso Mendoza, Juana Barraza golpeó y estranguló a Emma Armenta Aguayo, de ochenta años de edad.



La casa y la recámara de la víctima



Para ello utilizó el cordón de una bata de baño. Tiró el cuerpo a un lado de la cama, con las piernas torcidas, y revolvió la recámara buscando dinero y joyas. Dejó nuevamente sus huellas dactilares, esta vez en un frasco de loción y en un envase de plástico.



Emma Armenta Aguayo



El 9 de agosto de 2005 a las 22:05, Emma Reyes Peña, de setenta y dos años de edad, quien vivía en Caporal, Andador 11, Casa nº 155, Departamento 2, Unidad Habitacional Narciso Mendoza, se encontró con Juana Barraza.



La casa y la recámara de la víctima



La asesina consiguió introducirse a su domicilio ofreciéndole tarjetas de descuento “otorgadas por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador”. Luego la estranguló y dejó el cadáver tirado en el suelo, boca arriba, a los pies de la cama. Revisó todas las cajas que la mujer guardaba y se llevó unas cuántas cosas.



Emma Reyes Peña



El 11 de agosto de 2005, Carmen Sánchez Serrano, de setenta y seis años de edad, fue encontrada muerta por una contusión en la cabeza. El 14 de agosto de 2005, la Procuraduría capitalina encontró el cuerpo de Dolores Silva, de noventa y un años de edad, cuya casa fue incendiada para borrar cualquier evidencia. El lunes 15 de agosto de 2005 a las 17:25 horas, Juana Barraza le contó la vieja historia de la ayuda económica a Dolores Concepción Silva Calva, de noventa y un años de edad, quien vivía en Radio nº 7, Colonia Valle Gómez, Delegación Cuauhtémoc.



La recámara de la víctima


La anciana la invitó a pasar a su casa y Barraza se puso nerviosa; la atacó enseguida en la escalera de entrada, estrangulándola con una mascada blanca con lunares rojos. Revisó rápidamente la recámara y se marchó enseguida.



Dolores Concepción Silva Calva



El miércoles 28 de septiembre de 2005. El azar hizo que llegara a la casa ubicada en la calle Carlos Pereyra nº 43, Colonia Viaducto Piedad, Delegación Iztacalco. Era propiedad de María del Carmen Camila González Miguel, de ochenta y dos años de edad.



La casa y la recámara de la víctima



Juana Barraza Samperio entró, haciéndose pasar por trabajadora social. Pero la mujer que allí vivía no mostró demasiado interés en lo que Barraza estaba ofreciendo; era una mujer de clase alta, su casa era amplia y no tenía dificultades económicas. La ambición hizo presa de Barraza. Con lujo de violencia, atacó a la anciana, la estrelló en el piso y después la estranguló. Se dedicó luego a buscar por todos lados, llevándose joyas y dinero en efectivo.



María del Carmen Camila González Miguel



Pero la mujer era la madre de Luis Rafael Moreno González, uno de los criminalistas más respetados de México. Moreno González había sido Director General de Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal en dos ocasiones. También tuvo el mismo cargo en la Procuraduría General de Justicia (PGJ) y en la Procuraduría General de la República (PGR). Había escrito varios libros y era Miembro Fundador, Ex presidente y Presidente Honorario Vitalicio de la Academia Mexicana de Criminalística; de la Academia Mexicana de Ciencias Penales; de la Academia Americana de Ciencias Forenses; de la Asociación Americana de Examinadores de Armas de Fuego; de la Asociación Panamericana de Ciencias Forenses; y se desempeñaba como Director Adjunto del Instituto Nacional de Ciencias Penales.



El criminalista Luis Rafael Moreno González


Como si fuera una burla, el mismo 28 de septiembre a las 17:00 horas, Juana Barraza atacó nuevamente. Esta vez en el Edificio Hidalgo, Entrada C, Departamento 412, de la Unidad Nonoalco Tlatelolco. Guadalupe Oliver Contreras tenía ochenta y cinco años y muchos problemas económicos; por eso se interesó tanto en la oferta de ayuda que “La Mataviejitas” le hizo tras abordarla en la calle. Barraza vestía una blusa color rosa y muchos las vieron juntas al dirigirse a la casa de la anciana; algunos pensaron que se trataba de un travesti, debido a los rasgos masculinoides y endurecidos de Juana. Una vez allí, le dio una golpiza y la estranguló con una media, dejando el cadáver sobre la cama. Luego robó el dinero que halló y se fue.



Guadalupe Oliver Conteras



El asesinato de María del Carmen Camila González Miguel movilizó, ahora sí, a la policía. Comenzaron más detenciones, interrogatorios, búsquedas. Detener a la asesina serial era la prioridad. Aunque inicialmente el Gobierno del Distrito Federal trató de ocultar que se trataba de crímenes seriales, tuvieron que reconocer que existía un criminal que estaba superándolos y al cuál eran incapaces de atrapar, a pesar de existir testigos, huellas dactilares, descripciones, retratos robot y un reguero de cadáveres. Como en casi todas las ocasiones, la policía demostraba su ineptitud. No se ponían de acuerdo si buscaban a un hombre disfrazado, a una mujer, a un travesti, a una banda organizada o a un solitario homicida. Por si esto no fuera suficiente, cometieron innumerables abusos en su cacería del asesino serial. La Procuraduría detuvo y fichó a cincuenta travestis que se dedicaban al sexoservicio en la Ciudad de México, porque suponían que el homicida era homosexual, en virtud de que las descripciones de testigos hacían suponer que era un hombre disfrazado de mujer. Alrededor de treinta travestis y transgéneros hicieron un plantón frente a la CDHDF para protestar por ese abuso de los policías, quienes además les robaron dinero, alhajas y celulares. La Procuraduría también puso de carnada a ancianas en jardines y otros lugares públicos para atraer a “La Mataviejitas”. El procurador Bernardo Bátiz lo negó, pero una anciana llamada María de la Luz declaró que los agentes le pagaban de $100.00 a $200.00 pesos por arriesgar su vida. Por otra parte, Alberto Vargas Ríos y Miguel Angel Maya Guerrero asesinaron el 16 de mayo de 2005 a Delfina Quiroz de la Rosa, de setenta y cinco años de edad, en su departamento de Iztapalapa. La policía los capturó dos días después. El 18 de octubre de 2005 a las 14:40 horas, en la calle Ingenieros nº 44, Interior 2, de la Colonia Escandón, Barraza golpeó salvajemente a María de los Ángeles Repper Hernández, de noventa y dos años de edad.



La casa de la víctima


La lucha terminó en la recámara, donde la anciana murió estrangulada con una bufanda de color azul oscuro. Su cadáver quedó recargado en una cómoda, con una pierna rota y doblada en una grotesca posición debajo de su cuerpo. Su casa fue saqueada. Al salir, la asesina dejó la puerta abierta.






María de los Ángeles Repper Hernández



La policía le cargó el crimen a Oliver Guzmán López, acusado de ser cómplice en los asesinatos. Aunque mostró pasajes de avión que demostraban que él estaba en Philadelphia en el momento de los asesinatos, lo retuvieron y golpearon para que confesara su participación. Una anciana de ochenta y siete años, sostuvo que él se quería meter a su casa, pero ella misma lo sacó porque sabía karate y lo correteó. Oliver Guzmán dio permiso a la policía para que catearan su casa, ubicada en Iztapalapa, sin permiso del juez. Se llevaron varias pertenencias personales, como fotos. Detuvieron a su hermano dos días, le tomaron sus huellas y después lo soltaron. Mucho tiempo después, con la detención de Juana Barraza, se levantó el arraigo de Oliver Guzmán porque no tenía nada que ver con ella. Pero nadie le pidió una disculpa. “Nada más me dijeron que yo seguía en investigación y se fueron”.



Oliver Guzmán López


Todo terminó el 25 de enero de 2006. Barraza se descuidó; el final llegó en la casa ubicada en José J. Jasso nº 21, Colonia Moctezuma, 1ª Sección, en la Del. Venustiano Carranza. Allí habitaba Ana María de los Reyes Alfaro, de ochenta y cuatro años, quien se convertiría en la última víctima de “La Mataviejitas”. La psicóloga Feggy Ostrosky-Solís narra en su libro Mentes criminales la última jornada de Juana Barraza Samperio:



La recámara de la víctima


“Juana escuchó en las noticias radiofónicas la descripción que se hacía del ‘Mataviejitas’, nombre que los periodistas habían dado al asesino que tenía de cabeza a las corporaciones policíacas y que, en unos cuantos meses, había acabado con la vida de al menos diez ancianas en distintos sectores de la Ciudad de México. Los pocos indicios existentes señalaban la posibilidad de que el asesino fuera un hombre joven, presumiblemente disfrazado de mujer o de enfermero, que astutamente lograba convencer a las ancianas para que lo dejaran entrar en sus casas. Una vez en el interior, las estrangulaba utilizando un cable o una mascada. Más o menos a la misma hora en la que Juana por fin salió de su casa, en Iztapalapa, al oriente de la ciudad, Ana María, una viuda de 84 años, preparaba el desayuno a su joven inquilino en una colonia vecina. El ingreso que Joel López le proporcionaba desde hace algunos meses ayudaba a la solitaria anciana a complementar su exigua pensión. Después de tomar el café, cada uno se dirigió a sus labores del día. Joel a cumplir con su trabajo de mesero en un restaurante cercano y Ana María a realizar las compras en el mercado. Alrededor de las 11:00 de la mañana, Juana merodeaba por la calle José Jasso. Fue entonces cuando vio a la viuda que regresaba del mandado, ligeramente encorvada por el peso de las bolsas y caminando con un paso difícil. Juana se acercó a ella y le ofreció su ayuda con simpatía. La anciana aceptó. Una vez en el interior del departamento, Juana le comentó que se dedicaba a hacer servicios de lavado y planchado de ropa a destajo. La anciana ofreció pagar $22.00 pesos por la docena de prendas, a lo que Juana replicó que era muy poco dinero. Como respuesta sólo escuchó que Ana María refunfuñaba: ‘Así son siempre las gatas, quieren ganar demasiado’.



Ana María de los Reyes Alfaro


“Las palabras de la anciana accionaron de inmediato la ira de Juana (…) un furioso mecanismo que no podía ser detenido con nada, salvo con el sufrimiento de aquellos que merecían ser castigados, aquellos que habían cometido la osadía de humillarla y hacerla sentir que no valía nada. Con un movimiento rápido se hizo de un estetoscopio que había sobre la mesa, y con la misma destreza se colocó por detrás de la anciana. Ana María apenas tuvo una mínima posibilidad de reaccionar, pero sus fuerzas nada podían hacer contra la corpulencia de Juana, quien la dominó rápidamente, y utilizando el cordón de caucho, rodeó el cuello de su víctima y con firmeza la fue privando del aire. Todavía excitada y jadeante, Juana paseó la mirada por el hogar de la anciana, buscando quizá algo de valor, pero sobre todo haciendo tiempo para intentar dotar de aire a esa incomprensible bestia interna que solía despertar de vez en cuando. Sin siquiera voltear a ver a su víctima, se dirigió a la puerta y emprendió la huída. Pero, para su mala fortuna, en el preciso momento en que salía del edificio, regresaba Joel. El casual encuentro con el inquilino fue inevitable. Juana ladeó la mirada y siguió de frente. Un poco sorprendido por la situación, pero todavía sin sospechar la magnitud de la tragedia, Joel entró a la casa. Ahí fue donde encontró a su casera tendida sobre el piso, con la cabeza reposada sobre un pequeño charco de sangre que le salía de uno de los oídos.



“Su reacción fue inmediata. Corrió hacia el exterior y casi dio alcance a la asesina, que se encaminaba con calma a la estación del metro. Joel comenzó a gritar desesperado. Dos uniformados que patrullaban la zona atendieron con rapidez el llamado y lograron sin mayor dificultad la captura de la homicida. Los transeúntes no tardaron en formar un tumulto en el cual corrió como fuego el rumor de que finalmente habían detenido a ‘La Mataviejitas’.



El arresto de “La Mataviejitas”





“Juana miraba aturdida la situación desde la ventanilla de la patrulla. En el momento de su detención vestía un pantalón negro y una sudadera roja, en la que se disimulaban las salpicaduras de sangre que habían caído sobre ella unos minutos antes”.



Su cómplice, el taxista José Francisco Torres Herrera “El Frijol”, había huido al darse cuenta de la situación. Sería detenido días después. En el transcurso de las actividades criminales de “La Mataviejitas”, las autoridades policiacas fueron duramente criticadas por los medios de comunicación puesto que, todavía a finales de 2005, asumían un sensacionalismo mediático respecto a un asesino en serie. Así mismo, se criticó el hecho de que el asesino era buscado, tal vez inútilmente, entre las prostitutas y travestis de la Ciudad de México.



Juana Barraza Samperio es presentada ante los medios de comunicación





Durante la cacería de la asesina, Bernardo Bátiz, entonces Procurador de Justicia de la Ciudad de México, había indicado que el asesino era “brillantemente listo, que cometía sus crímenes después de un corto período durante el cual se ganaba la confianza de sus víctimas”.



El Procurador Bernardo Batiz


La búsqueda de la asesina fue complicada debido al cúmulo de evidencias contradictorias. En un punto de la investigación, la policía conjeturó que eran dos o más asesinos los que podrían estar implicados. También se puso singular atención en la extraña coincidencia de que por lo menos tres de las víctimas del asesino poseían una copia de una pintura del siglo XVIII, Niño con chaleco, del artista francés Jean-Baptiste Greuze.



La pintura de Jean-Baptiste Greuze


Antes de la captura de Juana Barraza Samperio, las autoridades mexicanas divulgaban declaraciones de testigos que señalaban que el asesino usaba ropa de mujer para acceder a los apartamentos de las víctimas. En uno de los casos, uno de los testigos observó a una “mujer grande con una blusa roja” salir del hogar de una de las mujeres asesinadas.



Al catear su casa, ubicada en la calle de Abetos, Colonia Izcalli, municipio de Ayiotla, en el Estado de México, las autoridades encontraron diversos recortes de periódicos sobre sus ataques. Aunque no sabía leer ni escribir, guardaba las notas que los medios publicaban sobre sus asesinatos. Allí mismo tenía objetos que pertenecían a las víctimas, sus “trofeos”. Luego declararía que pasaba horas en una habitación cerrada de su domicilio, contemplando y acariciando aquellos recuerdos.



El cateo





En su casa también había un altar a la Santa Muerte, con una serpiente y una manzana como ofrendas. A un costado había otras dos imágenes: un cuadro de Jesús Malverde, el santo de los narcotraficantes, y una figura similar a Buda. A los pies de esta última algunas piedras de cuarzo y caracoles y enfrente una especie de barril pequeño con la leyenda “Para la abundancia”.



Objetos de las víctimas





En la pared de tabique rojo colgaba un cuadro: la fotografía de Juana Barraza Samperio con su disfraz de luchadora, con su atuendo de “La Dama del Silencio”, orgullosa, con un cinturón de campeona y enfundada en su traje rosa y sus botas blancas. También había algunas fotos de sus hijos.



La fotografía de los tiempos de gloria


Entre su ropa estaba una bata blanca del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y un par de zapatos blancos, así como un estetoscopio: el disfraz que en ocasiones usaba “La Mataviejitas” para acercarse a sus víctimas. El cateo duró tres horas.



La bata blanca



Tras la caída de Barraza, su comadre Araceli Tapia fue también arrestada; se le consignó al penal de Santa Martha Acatitla por el delito de robo.



Juana Barraza, detenida


Juana Barraza confesó que odiaba a las mujeres de la tercera edad: “Al verlas sentía mucho coraje y más cuando demostraban superioridad o creían que por su dinero me podían humillar”.



La reconstrucción de hechos


Se ha estimado que el número total de sus víctimas es de cuarenta y ocho. El 31 de marzo de 2008, el Juez 67 de lo penal, con sede en Santa Martha Acatiltla, dictó sentencia en su contra, al condenarla a 759 años y 17 días de prisión por diecisiete homicidios y doce robos cometidos en agravio de ancianas.



En el año 2056, Barraza podrá solicitar libertad bajo fianza, aunque en ese momento, si aún vive, rondará los cien años de edad.



Las huellas dactilares de Juana Barraza Samperio


Ya en prisión, Juana Barraza Samperio se integró a la vida carcelaria sin problemas. Se dejó crecer el cabello y tomó un look más femenino.



El funeral de su última víctima


Estuvo durante siete días bajo estudios psiquiátricos a cargo del equipo de colaboradores de Feggy Ostrosky-Solís, directora del Laboratorio de Neuropsicología y Psicofisiología de la Facultad de Psicología de la UNAM, en los que mostró poca variación sensorial respecto a imágenes agradables, desagradables y neutrales que le mostraron.



Las pruebas neurológicas a Juana Barraza



Durante las sesiones mostró una leve sonrisa, la misma que tenía después de su captura, cuando mostró a policías judiciales la manera en que asesinaba a sus víctimas.





Juana Barraza se hizo amiga de las otras reclusas. Una de sus amigas era Sara Aldrete “La Narcosatánica”, quien comenzó a alfabetizarla. Juana Barraza aprendió a leer y a escribir gracias a ella. También se dedicó a hacer manualidades, sobre todo rafia.



Lista de víctimas atribuidas oficialmente a Juana Barraza Samperio (click en la imagen para ampliar)


Por otro lado, Barraza también ayudó al control del mercado negro de medicinas, controlado por Sara Aldrete. Entre las dos, le vendían medicamentos a las demás reclusas y, según algunas fuentes periodísticas, se reunían a cenar en pequeños festejos que eran dignos de una fotografía: sentadas a una misma mesa, Sara Aldrete “La Narcosatánica”; Juana Barraza Samperio, “La Mataviejitas”; Sandra Ávila Beltrán, “La Reina del Pacífico”; Cantalicia Garza Azuara, “La Reina del Golfo”; y María Esther Resano González, “Doña Bomba”.



“La Mataviejitas” en prisión



Todas ellas eran amigas y controlaban la cárcel de Santa Martha Acatitla, disfrutaban de privilegios y, según rumores, conversaban animadamente sobre sus pasados delictivos al calor del tequila y la buena comida que, gracias a sus influencias, introducían en la prisión.



Cuadro sinóptico sobre Juana Barraza Samperio (click en la imagen para ampliar)


Su figura inspiró películas, videohomes, canciones, chistes y la inclusión de un personaje similar en la serie de televisión Capadocia. Pero sobre todo, cambió para siempre la perspectiva existente en México acerca de los asesinos en serie.




VIDEOGRAFÍA:

Juana Barraza Samperio en La Historia detrás del Mito
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Juana Barraza Samperio en Instinto asesino
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Juana Barraza Samperio y José Luis Calva Zepeda en Pasión por la sangre
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Entrevista con el criminólogo Carlos Manuel Cruz Meza (íntegra)
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El arresto de Juana Barraza Samperio
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Cateo en casa de Juana Barraza Samperio
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La sentencia de Juana Barraza Samperio
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Reportaje sobre el libro México y sus asesinos seriales, de Ricardo Ham
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“La Mataviejitas” y “La Tesorito” (sketch)
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“La Mataviejitas” - Amandititita
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HEMEROGRAFÍA:

Expediente de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) sobre el caso de Juana Barraza Samperio (completo) (204 páginas) (doble click sobre la imagen para ampliar y ver todas)



Recortes de prensa sobre el caso (41 páginas) (doble click sobre la imagen para ampliar y ver todas)



Libro México y sus asesinos seriales de Ricardo Ham (completo) (60 páginas) (doble click sobre la imagen para ampliar y ver todo)




BIBLIOGRAFÍA:













FILMOGRAFÍA:







DISCOGRAFÍA:

58 comentarios:

rafa dijo...

Woow q buena entrada me gusta cuando hay asesinos mexicano ...(Ok eso sono mal jaja) muy bien documentado saludos escrito y gracias por tomar en cuenta lo de dillinger y saludos tambien a mac (ya no te devolvi el saludo el fin pasado)

halford dijo...

Felicitaciones, bien documentado, escalofriante ver cuantos asesinos pueden estar funcionando al mismo tiempo, lo que si es triste es ver como se dan las cosas en méxico, en fin, en ningun lugar como aqui este grupo etario es un grupo vulnerable, felicitaciones por el trabajo, espero me contestes si tienes en preparacion el caso del "original nightstalker" y espero no tarde mucho el zodiaco.
saludos...

Anonymous dijo...

Me sorprende mucho este artículo, pero no tanto por la criminal sino por lo brutos, bestias y corruptos que puede llegar a ser la policía en México. Definitivamente no quiero que de viejo me mate una marimacha. Mucho menos que un policía me extorsione, catee mi casa para robarme o me golpee para confesar un crimen que no cometí, así que mejor me voy del país para ya no volver. Con razoón a los ojos del mundo seguimos siendo t4ercermundistas si estas viejas tras las rejas viven mejor que sueltas, definitivamente me largo.

John Galt dijo...

Muy buena la aportación de este domingo!!!! Hace rato leí en los comentarios el caso de la exorcista de almanza, busqué en internet un poco y realmente está escalofriante, deberías de escribir algo al respecto. Oye, como comentario sobre tu columna quería decirte que creo que la foto que dice ser de Bernardo Bátiz no es la correcta, ojala puedas cotejarla, saludos!!!

Santiago Night dijo...

Realmente impecable la documentación y el caso informado. Felicitaciones por el trabajo, no me pierdo uno.

abrazo

celeste dijo...

horrible historia ya estoy harta de las viejas mexicanas sus historias taradas infantiles sin chispa cuando van a traer la historia de madame popova o la de kate bender?

Anonymous dijo...

BUEN DOCUMENTO ES CIERTO ESPERO QUE REVISES LA ENTRADA YA QUE LA FOTO QUE LE ADJUDICAS AL MAESTRO BATIZ NO CORRESPONDE EN FIN ERROR DE DEDO Y OYE DEBERÍAS PONER EL VIDE3O DE LAS NOTICIAS DE LA CAÍDA DE LOS 2 POLIS QUE LA AGARRARON DICEN QUE AL FINAL SIEMPRE LA SANTA Y MALVERDE SI TE PROTEGEN YA QUE EL COMANDANTE MNEDA LO MATARON Y AL COMANDANTE QUE LA PUSO A DISPOSICIÓN YA VES LE FALLO EL NEWS DIVINE Y HABER SI TE ENVIO LA FOTO DE HUGO MONEDA CON ELLA Y ESPERO QUE MERINO ME DE SU FOTO DE JUANA CON EL EN LA ARENA SAN JUAN.

Escrito con Sangre dijo...

Hola a todos.

La fotografía de Bernardo Batiz ha sido coregida.

¡Saludos sangrientos!

Frida Mazzotti Pabello dijo...

Excelente documento. De premio.

mac-10 dijo...

te iva a mencionar lo de la foto de Bernardo Batiz pero ya esta.
lo demas espectacular nada mas que agregar a los comentarios mas que otra felicitacion a vos.

¿tenes la idea de poner historias como el asesinato de jkf o colosio?
(asesinatos a presidentes)

es una idea por que el otro dia vi un documental y me parecio muy interesante para tu blog.
(igual,como que no entra bien en el blog) pero es algo para que consideres.
por favor,contesta si se te paso por la cabeza o lo consideraste y no te parecio que entre en el contexto del blog.

saludos escrito.
y todos los gruppies

mac-10

"fin del mundo"

mac-10 dijo...

rafa:no se si me saludas a mi pero te mando un saludo igual.

(es que me acuerdo de esa foto pero no de ese nombre)

¡chau!

mac-10

"fin del mundo"

rafa dijo...

ahh si mac era a ti el saludo (extensivo a todos los seguidores del blog) y si cambie el nombre, saludos y gracias por los comentarios en mi blog
pd escrito tienes contemplado a bonny y clide? el otro dia lei su historia y es muy buena

mac-10 dijo...

calculo que irian en forrajidos como dillinger.un final de pelicula para los dos(y para el auto).
saludos rafa,tu blog ya esta en favoritos como el de escrito.
despues decime cada cuanto lo actualizas(contesta en tu blog asi no molestamos)donde hablamos de heath ledjer.
asi puedo visitarlo cuando este "fresh".

saludos rafa
saludos escrito
¡saludos sangrientos!

mac-10

"fin del mundo"

bububabe@live.com.mx dijo...

hola aqui pasando
me he ekdado clavada en tu blog casi no comento pero esta semana esperaba ansiosaa! HAHA DE hecho prendi el pc con esa intencion
bueno, excelente articulo
jahja hay ke mataviejitas
alguna vez vi un homevideo de esta mujer
en fin
patetika
:) saludoss a ti y a todos
excelente blog
agregame al msn, va?

YuuKo dijo...

Wow!, es la primera vez que escribo desde que conozco este Blog que me tiene en lectura cada fin de semana [anoche no porque hubo apagón de luz]. Muchas gracias por ser tan buenos investigadores y traer cada fin de semana un ejemplo mas de otro tipo de comportamiento humano que lamentablemente es destructivo, por eso adopto el lema: Mientras más conozco al ser humano, mas quiero a mi perr@.

Cat. dijo...

No puedo creer que existan peronas tan locas como esta mujer @.@

Me enoja mucho que a las autoridades nunca les importo lo que pasaba con las abuelitas.

El blog esta genial :D

Camilo dijo...

y despues dicen que las mujeres no son malas....esta luchadora mato mas personas que muchos de los asesinos seriales mas famosos!!!!

jajaa es broma!, no cabe duda que se juntaron varias cosas en esta ola de crimenes, primero la coartada de la asesina era perfecta, ofrecer servicios de salud y dinero del gobierno son cosas que para los ancianos son vitales, segundo me parece extraño que con tantos homicidios y los rumores que empiezan a circular, la prensa sensacionalista, las ancianas no hubieran comenzado a sospechar y a desconfiar de extraños (quiza por que pensaban que el asesino era un hombre) y tercero la ineptitud de la policia, algo que es evidente en varios de los casos de asesinos mexicanos que se documentan en este blog

Nacho dijo...

La entrada está muy bien documentada, se nota que trabajaste mucho en ella, pero creo que le hizo falta redacción y le sobraron datos. Qué me importa saber la dirección de cada una de las víctimas? me gustan más los posts donde el relato está más sazonado y te luces con la narración. Además creo que eran demasiadas fotos de las víctimas, para ilustrar bastaba con unas cuantas. Creo que deberías definir el enfoque que le das al blog, si es documental, o literario, o psicológico, o qué. Pero bueno, a fin de cuentas es tuyo, y tú decides, jaja. De cualquier forma está a todo dar y no dejo de leerte cada semana. Saludos!

Adriana Garrido dijo...

Buenisimo tu reportaje!! Sin duda este caso me da demasiada pena... ya que efectivamente sólo en mi adorado México la policia sólo sirve para nada! Al igual que los políticos. JAJAJAJA lo lamento mucho por la señora pero solo hasta que fue justo la madre de "alguien importante" se dedicaron a actuar y asi es como muchos tendran que pagar las consecuencias de la clase de rateros que traen al mundo. Y coincido con un comentario anterior SOLO FUERA DE MEXICO SE ESTARA MEJOR O HAGAMOS UNA REVOLUCIÓN!!!

saludos escrito con sagre!! ojala y en unos meses encuentre algo acerca de AMLO jajaja que lo mataron o algo asi jijiji! al igual que tooodos los politicuchos de quinta.

chule

Sólo yo... dijo...

Una de las víctimas, no diré cual, fue la mamá de una amiga mía... y honestamente no me gustó nada ver su foto así, en esas circunstancias. Ver cadáveres ajenos es enajenante... ver a alguien que viste vivo, sonreir, conversar contigo, saludarte, rompe esa alienación... es otra cosa. Cuando la muerte acaricia la propia mejilla es hasta entonces que uno se puede poner en los zapatos de los demás.

Anonymous dijo...

Coincido con "Sólo yo", al respecto de las fotos. Pienso que hubiera sido más adecuado tapar ciertas partes de las víctimas, piensen que a nadie le gustaría ver a un familiar en la lista de asesinados de la forma que fueron expuestas en algunas fotos.

Guorkinprogres dijo...

Coincido con los dos comentarios anteriores. Suena algo hipócrita decirlo, pero una cosa es ver imágenes no muy claras, incluso antiguas de crímenes que parecen lejanos en tiempo y espacio, y otra es ver un montón de cadáveres, con el rostro totalmente claro, y que como ya sucedió aquí, pueden resultar de alguien conocido, me parece amarillista, aunque conociendo el blog desde hace mucho, sé que no es esa la intención. creo que debió cuidarse más esa parte.

El Vigilante dijo...

no estoy de acuerdo,creo que si no les gusta ver estas imagenes,pues no lean el blog,nadie protesto cuando hubo fotos asi de robert berdela o del canibal japones,pero ahora si por que son mexicanos,porque seguro ustedes son mexicanos y ora si les importa ver cadaveres mexicanos,yo estoy a favor de que estas fotos se dejen,si no les gusta,vayanse a otra pagina,este blog es sobre crimenes,y el crimen es asi.

Frida Mazzotti Pabello dijo...

CHULE: Me caes muy bien. Coincido contigo en cuanto a toodos los politicuchos de quinta que tenemos en nuestro país......jajajaja buena broma la de amlo jajjajjajjajajaj me reí mucho.
Por otra parte, coincido con El Vigilante: si no les guta ver fotos de cadáveres suscríbanse a otro blog. ESTE, se trata precisamente de eso: TODO acerca del asesinato, inherente al ser humano (remember al querido Caín)

Escrito con Sangre dijo...

PARTE DOS: Dice otro lector: “Ver cadáveres ajenos es enajenante... ver a alguien que viste vivo, sonreír, conversar contigo, saludarte, rompe esa alienación... es otra cosa. Cuando la muerte acaricia la propia mejilla es hasta entonces que uno se puede poner en los zapatos de los demás”. Pensemos en que todas las víctimas que han desfilado por estas páginas tenían alguien que las amaba y sufrió por ellas: padres, hermanos, parejas, hijos, amigos. En el otro extremo, también los victimarios tuvieron (o tienen) personas que los amaron. Pero el meollo del asunto es… ¿se deben mostrar las imágenes explícitas de las víctimas? Yo pienso que sí, y es algo que se seguirá haciendo en este website. Ese punto no está en debate. ¿Por qué? Los motivos son muy claros. La violencia real no es hermosa. No hay en ella un factor que la redima. Uno puede ver sus consecuencias y sus efectos en tratamientos psiquiátricos, calcular gastos de investigaciones, medir el costo social… ¡contar cadáveres! Pero aún eso son datos fríos. Cuando no vemos cara a cara a la violencia, no nos sentimos igual de afectados. La muerte, sobre todo la muerte violenta, es como se ve en las fotografías: directa, sucia, sangrienta, brutal. La idea de convertir la muerte en una cuestión aséptica proviene de una profunda hipocresía. Cuando los noticieros televisivos (sobre todo la CNN) iniciaron a finales del siglo XX su política de no mostrar cadáveres en su programación, deshumanizaron la muerte. Las guerras se convirtieron en una sucesión de imágenes de ciudades lejanas, enfocadas con la granulosa visión nocturna, mostrando una especie de lluvia de luces en el cielo. Los bombardeos parecían un viejo juego de video. Ya no se transmitían imágenes de personas destrozadas; solamente de edificios en ruinas. La guerra en la televisión estadounidense (y después en la mayoría de las televisoras del mundo) se convirtió en eso: un espectáculo de luces en el cielo y casas destrozadas, sazonado con docenas de opiniones de supuestos expertos e interminables conferencias de prensa. Pero ningún cuerpo. Cuando mucho, un poco de sangre salpicada en un automóvil, o una figura púdicamente cubierta con sábanas o metida en una bolsa sobre una camilla. Mostrar un cadáver se consideraba amarillista y de mal gusto. Pero era precisamente ese cadáver destrozado y oculto lo que simbolizaba mejor que nada la guerra y el crimen; era su resultado y su consecuencia más brutal. Internet cambió eso. Por eso aquí mostramos todo. Porque esas víctimas son lo que representa, sin concesiones, la violencia ciega, la tortura, la muerte. Esos cuerpos destrozados son su obra; no temamos mirarlos, mejor tomemos conciencia. Si al observarlos nos afecta, recordemos que esas personas tenían nombre, apellido, dirección, ocupaciones, familia, una vida; aún aquellas que vivieron, sufrieron y murieron hace mucho o en lugares para nosotros “lejanos”. Censurar en nombre del buen gusto es hacerlo en nombre de la hipocresía y de un falso sentido del decoro. Quien cometió la mayor falta de respeto fue quien torturó y mató a otra persona; quien sigue faltándole al respeto es aquel que pide que se censure su imagen para que no moleste a las buenas conciencias. Entonces la muerte y la violencia podrán seguir pareciendo limpias, irreales, ajenas. Algo que no nos sucede a nosotros. Algo que le ocurre siempre a los demás.

Escrito con Sangre dijo...

PARTE UNO: Los comentarios por la inclusión de fotografías de las víctimas de Juana Barraza Samperio me desconciertan. De pronto, resulta que a los lectores de este website, que durante más de dos años han visto toda clase de imágenes, se les hacen excesivas. No recuerdo protesta alguna cuando aparecieron las imágenes de las prostitutas asesinadas por Jack el Destripador, ni cuando editamos las fotografías de Elizabeth Short “La Dalia Negra”, hecha trozos por su asesino. Ni cuando se incluyó una fotografía del cadáver putrefacto del bebé Lindbergh tras ser hallado en el bosque. Ni una voz clamó contra las fotos de los muertos en Auschwitz o de los niños con los que Josef Mengele experimentaba. Nadie se quejó de ver a la holandesa Renee Hartevelt destazada y guardada en un frigorífico por el caníbal Issei Sagawa, ni cuando se publicaron las fotos de los restos de las víctimas de Jeffrey Dahmer. Tampoco con los chicos torturados y fotografiados por Robert Berdella, ni por las perturbadoras imágenes del interior de la casa de Ed Gein, decorada con cabezas cortadas, cuerpos abiertos en canal y muebles recubiertos de piel humana. Mucha gente inclusive se quejaba porque estas imágenes no eran lo suficientemente sanguinarias. Y muchos lectores pidieron (sus comentarios aún están allí publicados) que se incluyera la fotografía del cadáver destazado de la inglesa Cara Marie Burke, muerta a manos del brasileño Mohamed D'Ali Carvalho dos Santos. Vamos, que ni siquiera hubo un solo lector de México (o de otra parte del mundo) que se quejara ante el espectáculo de las chicas desenterradas del jardín de Goyo Cárdenas, de los estudiantes muertos en Tlatelolco, o de los trozos regados sobre la plancha de autopsia de las víctimas de José Luis Calva Zepeda, “El Caníbal de la Guerrero”. Lo que se olvida en todos esos casos es un aspecto que hoy, de pronto, adquiere importancia: la dimensión humana de las víctimas. Dice un lector: “una cosa es ver imágenes no muy claras, incluso antiguas de crímenes que parecen lejanos en tiempo y espacio, y otra es ver un montón de cadáveres, con el rostro totalmente claro, y que como ya sucedió aquí, pueden resultar de alguien conocido”. Esto es… ¿la muerte (en este caso, la muerte violenta) solamente importa si es cercana en tiempo y espacio? ¿Está bien que seamos indiferentes o inclusive reaccionemos divertidos ante fotos de crímenes “lejanos en tiempo y espacio”, solamente porque no nos tocan? Difiero de esa opinión. Un asesinato lo es en cualquier época o lugar donde ocurra. Y el propósito de este website es, precisamente, mostrar eso: que la violencia gratuita, nos guste o no, es un rasgo humano. Víctimas y victimarios son seres humanos. Ambos son parte del círculo interminable de la violencia. Y alguien que fue víctima sufrió en cualquier sitio o época, por lejana que pueda parecernos. Pensar que un crimen no nos debe afectar porque ocurrió hace mucho o en un sitio recóndito es restarle importancia a la problemática central: un crimen es un crimen, donde y cuando sea que se produzca. Y esa época antigua fue la época contemporánea de esas víctimas; y ese sitio que nosotros pensamos alejado, es el lugar más cercano para aquellos que murieron allí. Para esas víctimas, somos nosotros quienes estamos alejados en tiempo y/o espacio.

mac-10 dijo...

completamente de acuerdo en todo
(en especial en no mostrar los cadaveres y las batallas)eso minimiza lo que ocurrio y hace
creer a la gente que solo hubo un bombardeo y se destruyeron tales
edificios,pero no muestran toda la "dimencion humana" en el asunto.
solo las familias juntando sus pertenencias y no juntando sus familiares.

te mando saludos y te pregunto
¿leiste y consideraste lo que te escribi anteriormente?

saludos escrito...

y...
saludos Chule...
saludos Frida Mazzotti Pabello...
saludos rafa
(de acuerdo con uds)

¡chau!

mac-10

"fin del mundo"

Escrito con Sangre dijo...

mac-10: Por supuesto que los magnicidas no faltarán en este blog. Pensamos comenzar a incluirlos con más asiduidad en 2010 y 2011, aunque ya puedes leer las biografías de Francisco Cárdenas (asesino de Madero) y Jesús Guajardo (asesino de Zapata). Y claro que entran bien en el blog, son asesinos.

Rafa: Bonnie y Clyde aparecerán por aquí, no te preocupes. También John Dillinger y dos mafiosos de primera: Al Capone y Lucky Luciano. Y muchos otros personajes clásicos. Así como ya incluimos a los dos grandes forajidos del Oeste: Jesse James y Billy the Kid.

BubuBabe: Puedes agregarnos al Facebook. Búscanos como "Escrito con Sangre" y verás a nuestro muñequito.

VaNeWiiS: Gracias por tus comentarios y no dejes de leernos.

Adriana Garrido dijo...

saludos a todossssssssssssss!!!! escrito con sangra, frida y mac...

Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento
y muera el que no piense como yo.

Voltaire

buen fin a todos!!!!!! ahh y los que piensen que es por ser mexicanos que " tarados" eso no tiene nada que ver ahi te encargamos chavo!!! y a los que nos les gustan las fotos busquen otro blog y dejen que nosotros disfrutemos este sangriento escrit.

Anonymous dijo...

Para solo yo ..... Sabias que este blog se caracteriza por el contenido que muestra no?, sabias que al leer ese escrito seguramente encontrarias fotografias de las victimas no?, sabias por que y bajo que circunstancias murio la mamá de tu amiga no? ..... no vengas con hipocresias, si sabias lo que encontrarias, no digas que censuren lo que impulsado por el morbo viste ...

Marrascapache dijo...

Que buen blog!!
Felicidades!!
Cada semana estoy al tanto a ver qué pinche loco se aparece, jajajaja
Saludos!!

Paty Cuevas dijo...

Hola a todos... soy fan y lectora asidua de este blog... mi esposo a veces me regaña porque le cuento emocionada de los asesinatos jajaja y me dice que no me clave tanto, pero como dicen, es una pagina informativa y el que entra aqui sabe lo que va a encontrar...

Confieso aun asi, que tambien me sobresalte al ver las fotos de las victimas... porque, era la foto en la escena del crimen y foto en la morgue... con demasiados detalles... pero como bien dice Escrito, en otros post habiamos estado pidiendo informacion asi, con mas fotos y con todo todo lo que se pudiera anexar...

Asi que por ese lado esta entrada, cumplio en ese aspecto... y por mi parte agradezco el resultado...

Coincido con lo que dice el Anonimo dos lugares arriba de mi... si ese chavo que se puso Solo Yo ya sabia como murio la mamá de su amiga, pues obvio que iba a encontrar algo de ella... es mas hasta pienso que si no hubieras puesto foto de ella, el reclamo seria que no pusiste dicha foto... ya vez que no siempre tienes a todos contentos.

Felicidades por el aniversario del blog... y bueno ya que hablan del tiempo y espacio cercano a nosotros, me gustaria ver que tanta informacion tienes de Diego Santoy "El Asesino de Cumbres" que mato a dos hermanitos... yo soy de Monterrey, asi que ahorita es lo mas cercano a mi en tiempo y espacio... jeje...

Saludos Sangrientos... a todos los que pasan por aqui, y en especial al autor...

Paty Cuevas

sausur_roj dijo...

Genial escrito, asi debe ser para todo aquel que se atreva a irrumpir con la info por curioso o por interes, despues de todo esta mujer no tenia inclinaciones por mutilar los cuerpos o abrirlos, sino este creo que hubiera sido el mas sangriento ja!.
Exelente material, escaseo un poco el detalle narrativo, pero no es ninguna queja, otro capitulo a esta gran obra.
Esta semana surgieron dos casos interesantes en su pais vecino, (creo que ya sabras al respecto).
Bueno saludos a todos especialmente a escrito.

omiziso dijo...

hola! excelente, me gustó mucho más que algunos otros, aunque el del payaso asesino merece las palmas

pasando a otro tema, me podrías decir si tienes algún asesino colombiano? estoy haciendo mi tesis y me sería muy util encontrar información.
Gracias y esperamos siga así este blog

Escrito con Sangre dijo...

Paty Cuevas: Gracias por leernos. Invita a tu esposo a que también nos visite. Sobre tu petición, Diego Santoy aparecerá muy pronto en estas páginas.

Sausur_Roj: Gracias, celebro que esta "gran obra", como tú la llamas, te siga atrayendo. Sobre los casos que mencionas, ten por seguro que los veremos aquí. ¡No dejes de leernos!

Omiziso: Gracias por tus comentarios. Sobre asesinos colombianos, ya publicamos las historias de Pablo Escobar Gaviria "El Patrón" y Campo Elías Delgado. Puedes buscarlas en las listas del lado derecho del blog.

¡Saludos sangrientos!

Chamaca dijo...

Qué interesante ver los distintos puntos de vista acerca de las imágenes. Escrito, aplaudo tus respuestas, tu argumentación me hizo reflexionar y estoy de acuerdo contigo.
Tu blog ya no sólo es interesante, sino que además me parece que está creciendo en importancia documental, social y cultural. Felicidades!
También creo, que como todo trabajo, es perfectible. Hay algunos detalles de edición, redacción y enfoque, que de mejorarlos, podrían hacer de éste, un espacio de calidad profesional, además de hacerlo más accesible a los lectores. Te lo digo porque me dedico precisamente al trabajo editorial; me doy cuenta de tu pasión por lo que haces, sería fantástico que tomaras en cuenta esos detalles. Saludos!!

*Forensic Jen* dijo...

Felicidades por el blog... estoy encantada con el lo leo hace unos meses y ya es una adicción!!!

En cuanto a las fotos, me parece perfecto que no este en discusión, ya que es un punto clave para este blog, además de que nos muestra la cruda realidad de los actos delictivos, que muchas personas ignoran por una u otra razon

Agradezco que además de deleitarnos con toda la información te tomes el tiempo para explicarle a las personas que no entienden la importancia que tiene cada pedazo de la misma ...SALUDOS desde Puerto Rico ...

Anonymous dijo...

La denominada "chamaca dijo" es UNA PERSONA presuntuosa y cito sus palabras: "Hay algunos detalles de edición, redacción y enfoque, que de mejorarlos, podrían hacer de éste, un espacio de calidad profesional, además de hacerlo más accesible a los lectores"... JA JA JA.......ahora resulta que vas a venir a "mejorar" la calidad del blog........y continúa: "Te lo digo porque me dedico precisamente al trabajo editorial"......."chamaca dijo": si necesitas chamba búscatela en otra parte.....Y te recuerdo que este blog según tú y cito: "hacerlo más accesible a los lectores" es como decir que los lectores del blog son idiotas......POR FAVOR!!!!!! Este es, precisamente, un blog PROFESIONAL Y AL MISMO TIEMPO ACCESIBLE A LOS LECTORES, CON GRAN CALIDAD EN REDACCIÓN, EDICIÓN Y ENFOQUE, que sí, quizás podrán mejorarse, pero no de tu parte. Salen sobrando, a mi parecer, estos pretenciosos comentarios tuyos. No por nada el blog tiene más de 400 seguidores del blog y más de mil fans en facebook......,y casi millón y medio de visitas........sin tu ayuditaaaaaaaaaas...

Chamaca dijo...

"Anónimo", en ningún momento quise ser presuntuosa, como tú lo mencionas. Y me da perfectamente igual lo que pienses. No he criticado en ningún momento el contenido del blog, que me parece fantástico. El fuerte de Escrito, es precisamente, la documentación y la pasión que pone en su trabajo; es por eso que a tantísima gente nos gusta y entramos a este espacio cada semana. Dije "perfectible", y lo sostengo: todo trabajo puede ser siempre mejor, y al tener tanto material, hay cosas que se escapan, como es natural. Más aún, siendo una sola persona la que realiza este enorme trabajo. Y fue tan sólo una observación, ya tengo trabajo, gracias. Escrito: a mí me encanta el blog! jeje Saludos requete ensangrentados!

Nora dijo...

Es muy fuerte que la policia solo se empezara a mover cuando mataron a una mujer de "clase alta". Si no hubiera puesto el ojo en una oligarca, seguro que todavía la Barraza seguiría campando a sus anchas por la populosa ciudad de méxico.

SOLNEGRO dijo...

Muy buena información; se da un detalle de la victimaria y las victimas. Tambien te iba a informar que Discovery Channel realizó un documental de este tema llamado: "Instinto Asesino: La Mataviejitas". Aclarando primero que es versión policiaca en torno al asunto y que indirectamente muestra que hubo fallas, más seriedad e información ante la captura de "La Mataviejitas".
Por ejemplo, no se tenia un perfil fisico preciso de Juana Barraza, ante ello una de las investigadoras decide crear individualmente un busto a base de plastilina escolar comprada en una papeleria...sin duda muy alejado de la tecnología de series como C.S.I.

Anonymous dijo...

Hola, me gusta mucho el blog por lo completo de todos sus artículos, sinembargo debo decir que algunas fotos me parecen irrespetuosas, si una de esas señoras fuese nuestra madre no querriamos que las vieran así, por lo que respetando la idea de documentar de la forma mas fiel cada caso, se podrian al menos tapar ciertas áreas...
Te felicito por la labor que realizas y seguiré al pendiente de las nuevas publicaciones.
Saludos a todos.

Anonymous dijo...

WOW es la primera vez que escribo desde que empezé a leer estás historias, me parece interesante ver cuanta gente loca que hay en este mundo y desgraciadamente también en nuestro México, y algo que me deja sorprendida es ver la corrupción, la incompetencia de las autoridades con respecto al caso, que lástima que tuvieron que matar a alguien "importante" para que se movilizaran.
Por otra parte aunque a mi no me gusta ver ese tipo de fotografias, de hecho las paso rápido para no verlas, no veo nada de malo en darlas a conocer, ya que esto es lo que verdaderamente muestra la crueldad del ser humano, para que vean a lo que estamos llegando, mejor el perrito de una de las señoras fue a cuidarla y protegerla pero bueno.
Saludos a todos lo que siguen el blog y también a "escrito# excelente trabajo.

Charlotte dijo...

Muy buena página, yo ya se la recomendé a varios de mis amigos y les encantó. Todos los artículos bastante completos y la narración me parece de lo más correcta, lo haces de manera imparcial, sin ánimo de amarillismo.

Por otro lado, me parecen algunos comentarios de tus lectores, sobre todo en ésta entrada, me parecen fuera de lugar y un poco hipócritas, puesto que si censuras algo en ésta entrada, tendrías que censurar en todas donde alguien "se sienta ofendido", porque alguno de los muertos, es su conocido. Es lo admirable de tu página, que usas todo el material disponible, sin censurar nada.

Asimismo, creo que al contrario de lo que muchos piensan, que publiques el material disponible (fotos, articulos, etc.), hace que a uno se le mueva la humanidad y hace en mi caso, refiriéndome a la Mataviejitas, sentir empatía ¿porque? todos en México supimos de la Mataviejitas, pero como los medios censuran todo y lo toman a la ligera, haciendo más escándalo que contenido, era algo que a muchos que no estuvimos cerca de los hechos, nos diera igual que hubiera una asesina en serie en el DF. Al leer tu artículo, veo que era muy triste la manera en que éstas ancianitas eran asesinadas y con todo eso publicado, al fin siento que el caso de la mataviejitas si era un caso serio, era una asesina sin remordimientos que andaba suelta matando a pobres mujeres solas. En conclusión, si me hizo sentir compasión por las ancianas. No sólo en este caso me han removido fibras sensibles, sino varios publicados en ésta página, y te felicito por eso. A mi es díficil que algo me impresione, y aquí hay muchas cosas que me impresionan y hacen que me enoje y me pregunte, ¿como es posible que exista gente tan enferma, capaz de semejantes actos?. En fin.

Además quiero comentarte, que en tus fuentes o medios para consultar, hace poco Discovery Channel saco una serie que se llama "Instinto Asesino" y sirve bastante para ilustrar éstos tristes casos. Hace poco de hecho sacaron el caso de la mataviejitas, el del narcosatánico y un par de asesinos de Brasil. Buena serie, seria bueno que le dieras una checadita.

Ésto es todo lo que tengo que decir. Felicidades y Saludos.

Escrito con Sangre dijo...

Charlotte: Agradezco tus comentarios y coincido plenamente con lo que mencionas. En esta página no hay censura y además buscamos poner la información a disposición de la gente. Así que las imágenes explícitas seguirán apareciendo en todos los casos.

Un saludo y no dejes de leernos.

Anonymous dijo...

Muy buena investigación, felicidades. No obstante existe un error, en la información de la dirección donde fue detenida la asesina se señala que fue en la del. iztapalapa, cuando en realidad fue aprendida en la Venustiano Carranza, el resto de la dirección está bien. Puedes checar el dato en las mismas referencias que ponen como en el video de la noticia en el canal 52. Es un detalle mínimo pero esencial, pues esa casa es punto de referencia obligado en mi colonia.
Por lo demás, qué buen trabajo.
Pd. Hay varias leyendas y reportes reales de asesinos que trabajaron en los alrededores de ciudad universitaria y hasta en el interior de las facultades durante los 70s y 80s, ojala puedan trabajar algo al respecto.

Laura Alfaro dijo...

Bueno el blog, Escrito, pero solo le vi una pifia. Hablas de una señora llamada andrea tecante, y luego en la foto dice que es la habitación de Ana María Tecante. En fin cual de los dos nombres es?

A mi lo que me asombra es que paso casi lo que pasó acá con Garavito, encarcelarla es lo mejor que le ha podido pasar, porque ahora si tiene todo lo que no pudo tener trabajando y es de las que manda en la cárcel. Eso me parece muy desmoralizante.
Lo único que le reconozco, es que al menos en la carcel empezó a educarse. Aunque quien sabe si eso le sirva de algo para entender la magnitud de lo que hizo.

Dali dijo...

Muy interesante esta entrada. Desafortunadamente la ultima victima , era tia de mi Mama . Y nos enteramos por el radio . Fue una tragedia , y me da mucha pena que esta mujer este tras las rejas disfrutando de lo lindo . Gracias por los articulos tan buenos y con tanta informacion .

Anonymous dijo...

Escrito:
dices que aqui no hay censura
pero me voy a informar mas sobre todo lo que estas haciendo. en primera porque al parecer no conoces las palabras: derecho de autor. las fotos no son tuyas e incurres en delito al exponerlas en la web, dices que nadie se quejo sobre fotos explictas de otros casos pero sabes que pasa? que sus familiares no lo saben si no ya te hubieras metido en graves lios...ooo perdon correccion ... con este caso mexicano.... ya te meetiste en prolemas. porque yo me encargare de que exista una forma de frenar tu morboso blog, al menos en cuanto a las fotos del caso mataviejitas. veremos si no las quitas . ya sabras de mi y de la policia.

Anonymous dijo...

Escrito_
se me olvido decir:
al principio de tu escrito en mataviejitas no es "Epasoyucan" como tu lo escribes, sino Epazoyucan con Z. y otra cosa no es "Tepiapulco" sino TEPEAPULCO.
no se que nacionalidad tengas pero si eres mexicano eres pesimo en redaccion gramatica y ortografia.
Y seguramente borraras mis mensajes, seras cobarde, porque no los dejas asi y que todos los que entran a esta pagina lean que incurres en delito y no eres perfecto al redactar.
caso contrario(si los borras) no importa porque de todas formas dare parte a las autoridades e iniciare una investigacion para frenar tu amarillismo en cuanto a las fotos exclusivamente caso mataviejitas.

Charlotte dijo...

Para el de arriba, (anónimo) ¿Acaso eres de los derechos humanos o algo así? ¿Eres abogado o que? Eres muy moralista (pero extremo)y si no te gusta el blog simplemente no entres. si eres taaaan sabihondo y tan apegado a las leyes (sinceramente no lo parece, parece que eres de esos que hablan sólo por hablar y que se sienten indignados con cualquier cosa)sabrás que existe la libertad de expresión. Además, ¿cómo sabes que el autor del blog no consiguió las fotos por medios lícitos?, probablemente la fuente directa fue quin tomo las fotos, no tienes manera de probar lo contrario. Muchas veces las fotos salen del control incluso de las autoridades y éstas no tienen manera de frenar ésto; todo ésto aunado en que lo que se publica en internet no está regulado por las leyes mexicana (jajá) e imagínate que el autor del blog no sea mexicano ¿que podrás hacer? Debe haber libertad de información y de expresión y no porque te persignes, se dejará de hacer. De cualquier forma, tu haz tus "averiguaciones" inútiles y pierde tu tiempo, todo lo que hagas será inútil. Ocupa tu tiempo en algo provechoso, como dije al principio, si no te gusta el blog, no entres, también para eso tienes libertad, y deja de hacer amenazas vanas y vacías, pues en el fondo ambos sabemos que no llegarás a ningún lugar.

Yo si soy Abogada, yo si sé lo que te digo, y con todo respeto: mucha suerte con tus estúpidos propósitos.


Vive y deja vivir. Hay cosas peores por las que preocuparse.

Saludos.

Anónimo dijo...

PINCHE VIEJA LOCA SE HUBIERA DADO MIL GOLPES EN LA PARED antes de hacerles daño a unas señoras q ni culpa tenian de su infancia ojala y se pudra por siempre q por supuesto ya ni viva va a estar cuando sea su dia de libertad y los hijos bn gracias

Salem dijo...

terrible,como pudo matar tanto y la policia no descubrir nada aún ni con huellas de la asesina.Pobres ancianas,creo que no le importaban a casi nadie,todos tenemos madre,imaginemos que les pasa a la nuestra...la deberian haber frito en la silla electrica o el antiguo garrote vial hija de ...
Yo no creo que tuviera ninguna emfermedad mental,simplemente es mala,y encima en la carcel vive como una reina.
En España un asesino terrible de ancianas,a las que ademas violaba,fue asesinado en la carcel por otros presos,despues de q este saliera en la tele contando como violaba y torturaba a las viejitas riendose...hay q recordar que los presos tambien tienen madre..
muy buen articulo felicidades a unque la historia me a cabreado mucho.

Bunn dijo...

Impactante,,, vieja loca, como fue capaz de matar a tanta gente, si odiaba tantao a las ancianas, porque no se puso a pensar en que tal vez su mama pudo haber muerto de la misma manera!!

Pero lo que me mas me indigna son las autoridades de Mèxico, estamos de la fregada, no puede ser posible que todo se haya movido, hasta que mataron a la mama de un influyente, no se vale.

En cuanto a lo de las fotos,, por favor es ridiculo que se sientan ofendidos, cuando al ingresar a la pagina se le advierte a uno del contenido que va a ver dentro de ella, si no queremos ver esas fotos, simplemente no entramos y punto, pero se hacen como los que estan dandose golpes de pecho y peque y peque!
por favor, seamos maduros!

aunque un poco tardesito leyendo esto, pero tengo poco que me encontre esta pagina y me gusto!!
Saludos!

sarl1189 dijo...

Hola soy nueva pero me encanto, muy completo y grafico.. espero pronto ver mas y mejores asesinos.
Buen trabajo!!!!!

Anónimo dijo...

cuando mato a la madre del criminalista, escribiste que habia cometido un error fatal, cual fue ese error? ella fue capturada por una coincidencia y error suyo, el criminalista no hizo nada

Alejandra GONZALEZ NAMBO dijo...

Hola, sabes con tu blog me anime aun más a realizar mi tesis sobre la mataviejitas, gracias por compartir este tipo de información.
Muchas felicidades por tu blog tan completo y por el empeño del mismo.
Suerte con futuros proyectos...

Coco dijo...

¡¡¡Muy buen caso!!! Pero tengo entendido que después descubrieron que la asesina era mujer porque dejaba toallas sanitarias manchadas, ¿no? ¿¿¿Tienes alguna información al respecto, Escrito???