Jesse James: "El Forajido"



“Por ganar notoriedad,
el pequeño y sucio cobarde
Robert Ford, disparó
creyendo hacerle un favor al mundo…”

“La balada de Jesse James”


En octubre de 1842, el reverendo Robert James emigró de Kentucky al condado de Clay, en Missouri, con su joven esposa, Zerelda. Su primer hijo, Alexander Franklin, conocido como Frank, nació el 10 de enero de 1843. Otro chico, Robert, murió de pequeño, y el tercer hijo, Jesse Wodson James, nació el 5 de septiembre de 1847.



Zerelda, madre de Frank y Jesse James


En 1849 tuvieron una hija, Susan, justo dos años antes de que muriera el padre. Zerelda James volvió a casarse al año .siguiente, pero su matrimonio no duró mucho y el 26 de septiembre de 1855 se casó de nuevo con un médico de Kentucky, Reuben Samuel, con el que tuvo cuatro niños: Sarah, John, Fanie y Archie.



Reuben Samuel


En 1861 estalló la guerra entre los Estados de la Unión y los Estados confederados del Sur, favorables a la esclavitud, y aunque Missouri pertenecía a la Unión, el corazón de la familia James estaba a favor de los sureños.



El joven Jesse James


Frank se alistó y se unió al ejército del Sur. Al poco tiempo fue capturado, pero según la costumbre de los primeros días de la guerra, lo pusieron en libertad después de prometer no volver a luchar.



Frank y Jesse James con su madre


Volvió a Missouri donde se convirtió en un proscrito, ya que el hogar de sus padres era blanco de las pesquisas de los yanquis. En los primeros meses de 1863, una patrulla de la Unión fue a la granja y torturó al doctor Samuel delante de Jesse, quien también recibió una cruel paliza.



La Guerra Civil


Este hecho, junto con el posterior encarcelamiento de su madre y hermana, hicieron que Jesse se sintiera obligado a defenderse, y para ello, a los quince años, abandonó su casa en busca de su hermano Frank y se reunió con William Clarke Quantrill, un joven que al mando de un grupo de proscritos luchaba bajo el nombre de “Guerrilleros de la Confederación” (“Confederate Partisan Rangers”).



William Clarke Quantrill


A pesar de un físico poco apto, Jesse poseía una fuerte voluntad alimentada por un odio abrumador contra los soldados de la Unión, y demostró rápidamente que era un intrépido luchador. Haciendo buen uso de sus rasgos delicados, ligeros y casi afeminados, se disfrazó de mujer para obtener información.



Frank y Jesse James


Los hermanos James siguieron a Quantrill durante dos años y participaron en la Batalla de Centralia el 27 de septiembre de 1864, durante la cual una columna de soldados desarmados fue masacrada en una emboscada. Jesse se encargó de matar al comandante Johnson, jefe de los unionistas.



Quantrill, el atracador (click en la imagen para ampliar)


Cuando terminó la Guerra Civil en abril de 1865, Jesse James tenía diecisiete años. Y a pesar de su juventud, el larguirucho y demacrado muchacho con ojos parpadeantes de color azul, ya era un veterano endurecido.



Jesse James con sus compañeros de armas


Al finalizar la contienda, las victoriosas fuerzas de la Unión proclamaron la amnistía para todos los que habían combatido en favor de la Confederación, con o sin uniforme, y que estaban dispuestos a entregarse. El joven Jesse, junto con otros cinco hombres, quiso rendirse. Pero éstos no se habían enterado aún de la amnistía y abrieron fuego contra el pequeño grupo. Jesse consiguió escapar, pese a una bala que le atravesó el pulmón derecho, donde ya había sido herido anteriormente. Sus compañeros supusieron que había muerto y su nombre nunca figuró en la lista de los que se rindieron. Esto significaba que, vivo pero herido, era un renegado y un proscrito ante los ojos de la Ley.



A pesar de su herida, Jesse llegó hasta Nebraska, donde vivía su madre con su tercer marido, el doctor Reuben Samuel. Convencido de que iba a morir, el muchacho suplicó a su madre que le llevara a su tierra natal, y ella consiguió embarcarlo hasta Missouri. Una vez allí, su prima Zerelda (que se llamaba así en honor a la madre de Jesse) lo atendió hasta su total recuperación. En 1866 se encontraba bien y pudo reunirse con su madre y su padrastro, que habían regresado a su granja cerca de Kearney, en el condado de Clay, Missouri.



Frank James


Desde 1865 a 1870, Missouri estuvo en manos de una facción extremista que suprimió todos los derechos de las personas que se habían aliado con el Sur. Los ex confederados no podían llevar armas ni siquiera para cazar. El ejército requisó los animales de las granjas, lo que obligó a muchos de ellos a no poder cumplir con el pago de las hipotecas, y las tierras fueron confiscadas y vendidas a los vencedores de la contienda a precios de saldo.



Las armas de Jesse James




Los antiguos guerrilleros de Quantrill se empezaron a unir para defenderse. Frank James se reunió con Cole Younger, otro veterano de veintidós años, del condado vecino de Jackson, y hablaron de formar un grupo para luchar contra los yanquis.



Cole Younger


Frank garantizó la participación de su hermano Jesse, una vez recuperado de su herida, y Cole reclutó al suyo, Jim, de dieciocho años. Más tarde, dos de los catorce hijos de la familia Younger, Bob y John, se unieron al grupo.



La familia Younger


Poco antes de las nueve de la mañana del viernes, 13 de febrero de 1866, varios jinetes armados se reunieron en la plaza principal de Liberty, centro del condado de Clay. Irrumpieron en el Commercial Bank cuando abría, y obligaron al cajero a entregarles 58,000.00 dólares, la mayoría de ellos en valores no negociables. Era el primer ataque diurno a un banco en toda la historia estadounidense. Salieron a galope de la ciudad y dispararon unas cuantas veces al aire para intimidar a sus perseguidores, pero una bala perdida mató a un muchacho que iba al colegio.






El asalto bancario perpetrado por los James


Unos días más tarde los padres del chico recibieron una nota de disculpa escrita por Frank y Jesse James, pese a que éste afirmaba que no había estado en Liberty en aquel momento, ya que permanecía en su casa recuperándose de la herida en el pulmón. Sin embargo, varios testigos oculares dijeron haber visto a un joven pálido y enfermo que cabalgaba con los ladrones. Aquel niño muerto era la primera víctima de aquellos forajidos.



La Banda de los James


Poco tiempo después, la banda volvió a atacar. El 30 de octubre, cuatro hombres con sombreros flexibles y grandes guardapolvos de lino (vestimenta que casi llegó a ser un uniforme para los proscritos de Missouri) robaron el banco Alexander Mitchell and Co. de Lexington, en Missouri, y se llevaron 2,000.00 dólares de la caja, así como un reloj de oro perteneciente al cajero. De nuevo, la descripción de los ladrones indicaba que Jesse James pertenecía al grupo. El tercer asalto tuvo por objeto un banco privado de Savanah, en el Estado de Missouri, en marzo de 1867. El dueño del banco se negó a abrir la caja fuerte o a entregar el dinero, y los ladrones, frustrados le dispararon a bocajarro, matándolo.



Los hermanos James


Los crímenes eran cada vez más sangrientos y audaces; en mayo del mismo año, la banda saqueó el banco Hughes and Mason Bank, en Richmond (Missouri), y se llevaron 4,000.00 dólares en oro; pero al escapar por la calle principal, se inició un tiroteo durante el cual murió el alcalde de la ciudad. Los bandidos también intentaron liberar a algunos ex guerrilleros de la cárcel local, y no dudaron en matar al guardia y a su hijo adolescente.



Durante el verano de 1867, Jesse James fue reconocido como el jefe del grupo por unos forasteros, aunque había siempre cierto grado de democracia en la banda. Poco a poco, para él, Missouri, se fue convirtiendo en un lugar demasiado peligroso y decidió marcharse con Frank a California a casa de su tío, Wodson James.



Al llegar la primavera, regresaron decididos a no volver a robar en su Estado natal. En su lugar, los hermanos James, junto con Jim y Cole Younger y otros cuatro individuos, se fueron a Kentucky. El 21 de marzo asaltaron el Southern Bank, en Russellville, y obtuvieron un botín de catorce mil dólares, después cabalgaron como si les persiguiera el diablo hacia la frontera de Missouri, donde había muchos sitios seguros para esconderse mientras se calmaban los ánimos.



Los Younger (click en la imagen para ampliar)


Por aquellos días todavía había muchos milicianos que vagabundeaban por el Estado en busca de bienestar, y Jesse y Frank se escondieron en Texas durante un año.



El rancho de los James



En 1869 regresaron a casa y volvieron a contactar con los antiguos miembros de la banda. El 7 de diciembre se dirigieron a El Gallatin, en Missouri, donde algunos pistoleros penetraron en el Davies County Bank mientras los demás montaban guardia afuera, con gritos y disparos al aire para intimidar a los vecinos y obligarles a quedarse en sus casas.



Se oyó un tiro en el interior del banco: uno de los asaltantes, un joven alto y delgado con ojos claros, acababa de matar al cajero que, sin embargo, no había ofrecido resistencia a los ladrones. Al intentar huir, el asesino cayó de su caballo y tuvo que montar detrás de otro bandido. El caballo pertenecía a Jesse James y el hombre que le ayudó a escapar fue identificado como Frank. Inmediatamente se ofreció una recompensa de 3,000.00 dólares por la captura de los hermanos James.



Las víctimas del asalto (click en la imagen para ampliar)


Jesse y Frank afirmaron su inocencia en el condado de Clay, donde se les creyó, pero un grupo de hombres llegó procedente de Gallatin para arrestarles en casa de su madre. Los hermanos surgieron de la cuadra, montados a caballo, saltaron una cerca y escaparon. El sheriff Tomlinson les persiguió, pero los fugitivos mataron al caballo que le llevaba y tuvo que volver a casa de los James para coger otro caballo y continuar la persecución.



Cuando Jesse se enteró, escribió furioso a Tomlinson amenazándole de muerte, pero los James se dieron cuenta de que el grupo de Gallatin les buscaría de nuevo, y cabalgaron de Texas a México. En Matamoros, intervinieron en una pelea ocurrida en un baile, durante la cual alguien sacó una navaja y Jesse desenfundó sus pistolas. A los pocos minutos había cinco mexicanos muertos en el suelo, mientras Jesse y Frank se alejaban de la ciudad para curarse las puñaladas recibidas. De vuelta a Texas, se dirigieron al norte para visitar a otro tío, George Hite, en su rancho de Kentucky, donde su hermana Susan se reunió con ellos.



Jesse sufría terriblemente por las heridas recientes y por las de la Guerra Civil, y sintió que sus fuerzas disminuían. No se encontraba con el estado de ánimo adecuado para recibir la noticia de que su hermana Susan se iba a casar con un ex guerrillero, enemigo mortal suyo. Incapaz de hacer frente a la depresión y al dolor, Jesse decidió suicidarse tomando una sobredosis de la morfina que le había recetado el médico. Se tragó dieciséis pastillas y luego les contó a Frank y a Susan lo que acababa de hacer. Sus hermanos sabían que para salvarle la vida debían mantenerle despierto, así que pasaron gran parte de la noche haciéndole caminar de un lado a otro. Frank tuvo la brillante idea de despertar el instinto de conservación en su hermano, y le hizo creer que un enemigo les atacaba, lo que lo mantuvo de pie. A primeras horas de la madrugada creyeron varias veces que lo habían perdido, pero finalmente se reanimó y su pulso volvió a latir con normalidad. A la hora del desayuno se sintió mejor y, algo avergonzado, se sentó a comer con buen apetito.



Jesse James con su rifle


En 1870, la Constitución de Missouri fue enmendada para restituir todos los derechos a los ciudadanos que habían apoyado la causa de la Confederación. La vida volvió a la normalidad de antes de la guerra para la mayoría de las personas, pero no hubo una amnistía para los proscritos como los hermanos James y Younger. Por ello, los integrantes de la banda se convirtieron en héroes populares y valientes rebeldes contra la opresión del Norte. Circulaban historias donde se les comparaba con Robin Hood, por redimir las hipotecas de las pobres viudas y de los granjeros.



Jesse James con un compañero de armas


El siguiente asalto del grupo tuvo lugar el 3 de junio de 1871; los forajidos fueron a Corydon, en Iowa, y limpiaron el Obocock Brothers Bank hasta dejarlo fuera de servicio. Poco tiempo después, los hermanos James y Younger viajaron a Columbia, y el 29 de abril tres de ellos penetraron en el Kentucky Deposit Bank, mientras que los otros dos armaban el jaleo de costumbre en la calle. En el interior del banco, dos atracadores vigilaban a los clientes mientras Jesse ordenaba al cajero que abriera la caja fuerte. En vez de obedecer, el hombre se lanzó sobre una escopeta guardada en un cajón, y James lo mató de un tiro en la cabeza antes de que alcanzara el arma. Los cinco atracadores se escaparon con 1,500.00 dólares.



Jesse empezó a cansarse de los asaltos a bancos y tuvo una idea. Se había enterado que ciertos trenes de las líneas de Chicago, Rack Island y Pacific procedentes de Cheyene y Wyoming con destino a Ohama, en Nebraska, transportaban oro de los ricos campos de California. El 21 de julio de 1873, siete miembros de la banda James esperaban que llegara el tren en un campo situado al oeste de la pequeña ciudad de Adair, en Missouri, donde previamente habían soltado un trozo de la vía y atado una cuerda. Mientras se aproximaba el tren, tiraron de la cuerda y la máquina volcó en medio de una lluvia de chispas. Un chorro de vapor hirviendo salió de una tubería, matando al conductor e hiriendo al fogonero. Los bandidos subieron al tren y se dieron cuenta que no habían parado el adecuado; el que llevaba el oro había salido antes. Se conformaron con pasear por los vagones y quitar dinero y objetos de valor a los pasajeros. No era la primera vez que se desvalijaba un tren, pero la crueldad y audacia del asalto impactó a la opinión pública. La banda James fue noticia importante y hay pruebas de que Jesse, siempre vanidoso, empezó a creerse los comentarios aparecidos en la prensa.



El 29 de diciembre de 1873, el periódico St. Louis Dispatch publicó una carta de Jesse James en la cual proclamaba su inocencia y se defendía de todas las acusaciones vertidas contra él desde la Guerra Civil. Había gran parte de verdad en ello, ya que cada asalto ocurrido en Missouri en aquella época se atribuía a los hermanos James. Luego, hizo un llamamiento admirable al gobernador del Estado: “Si nos garantiza un juicio justo a mí y a Frank, y nos protege del populacho iremos a Jefferson City o a cualquier otro lugar de Missouri, salvo Gallatin, para entregamos y ser juzgados”. Esta oferta no incluía los crímenes cometidos en otros Estados. No hay duda de que esta carta pretendía atraer el favor de la gente de Missouri y potenciar una imagen de Jesse como hombre honorable e incomprendido. Sin embargo, gran parte de la desesperación de una vida fugitiva aparecía entre líneas.



Jesse James en su foto más conocida


El 31 de enero de 1874 por la tarde, el grupo asaltó otro tren, pero esta vez con métodos más meditados y menos violentos. Tomaron una estación de pueblo alejada, Gads HilI, en Missouri, dispusieron señales de parada y esperaron tranquilamente la llegada del tren. Se apoderaron de 12,000.00 dólares que robaron a los pasajeros. La compañía de ferrocarriles decidió tomar medidas y llamó a Allan Pinkerton, cuya agencia de detectives de Chicago tenía fama nacional por su eficacia; una reputación que los hermanos James iban a poner duramente a prueba.



Allan Pinkerton


John Whicher, uno de los mejores detectives de Pinkerton, llegó al condado de Clay el 9 de marzo de 1874, disfrazado de trabajador agrícola. Una semana después apareció muerto de un tiro al borde de la carretera en los alrededores del condado de Jackson. Otros tres detectives estaban ya en Jackson, baluarte de los Younger, y se hacían pasar por compradores de ganado.



La Agencia Pinkerton


Pero Jim Younger y su hermano John, de veinte años, les reconocieron en seguida. Uno de los agentes consiguió ponerse a salvo, pero Jim liquidó a los otros dos, Louis Lull y E.B. Daniels; sin embargo, Lull pudo matar a John antes de ser derribado de su caballo.



Jim Younger


Al mes siguiente, el 24 de abril, Jesse James se tomó un descanso para contraer matrimonio con su prima Zerelda, que le había cuidado en 1865. A pesar de que era buscado por la ley, la boda tuvo lugar en público y fue muy concurrida.



Zerelda, prima y esposa de Jesse James


Pinkerton cambió de táctica: se dio cuenta de que los hermanos James tenían una base poderosa e invulnerable en el condado de Clay, y más particularmente en Kearney, y mandó a su hermano William a Kansas City para coordinar la campaña contra los proscritos. El 13 de diciembre de 1874 la banda consiguió su mayor botín. Emplearon la misma técnica que en Gads Hill, tomaron la aldea de Muncie en Kansas, pararon el expreso Kansas Pacific y se apoderaron de los sacos de polvo de oro que transportaba, por valor de 60,000.00 dólares.



A principios de 1875, William Pinkerton supo por uno de sus espías que los James estaban en casa de su madre. El 25 de enero por la noche, varios agentes de Pinkerton cogieron un tren especial en Kansas City para ir a detener a los forajidos. Justo después de la medianoche, dos de ellos se colocaron en la parte posterior de la casa con antorchas de trementina, pero uno de los sirvientes dio la voz de alarma. Lanzaron una bola de trementina por la ventana, que alumbró toda la habitación y provocó un incendio en el momento en que la familia, aterrada, intentaba salir al exterior. Minutos después la llamarada fue seguida de una bomba de quince kilos compuesta de pólvora introducida en una funda de hierro y envuelta en trapos empapados de petróleo. Creyendo que se trataba de otra bola de trementina, el padrastro le dio una patada y la lanzó cerca de la chimenea, donde estalló con gran estruendo. La metralla proyectada por la explosión hirió al doctor Samuel y a su esposa Zerelda, la madre de los hermanos James. A consecuencia del incidente, ella perdería el brazo derecho. La bomba también mató a Archie Samuel, hermanastro de Jesse, que sólo tenía nueve años.



Archie Samuel


Los relatos difieren sobre la presencia o no de Frank y Jesse en la casa; algunas autoridades sugirieron que otros miembros de la banda también estaban presentes en aquel momento. En caso de encontrarse allí, escaparon todos por una ventana del piso superior. Lo que sí es seguro es que hubo un tiroteo y uno de los agentes de Pinkerton recibió una herida mortal; los demás detectives se dieron cuenta de su error y desaparecieron rápidamente.



Los detectives de la Pinkerton


Los proscritos contaban con la simpatía del pueblo, que les apoyaba. Los políticos eran conscientes de esto y presentaron un proyecto de ley que concedía la amnistía a los James por sus actividades durante la Guerra Civil, pero fue anulado por pocos votos en la legislación del Estado.



Zerelda, madre de Jesse, ya con el brazo derecho amputado


En junio de 1875, Frank se fugó con su novia, Anie Ralston, y se instaló en Nashville, en el Estado de Tennessee. Jesse y Zerelda habían establecido allí su hogar, donde su primer niño, llamado Jesse Edward, nació el 31 de agosto de 1875. Durante el embarazo de su esposa, Jesse se mantuvo apartado de sus actividades delictivas y se negó a reunirse con su hermano, Cole Younger y otros dos hombres para ir a atracar un banco de Huntingdon, al oeste de Virginia.






La esposa y los hijos de Jesse James


Durante cierto tiempo, Jesse y Frank llevaron una vida tranquila en Nashville, pero volvieron al condado de Clay en mayo de 1876 para organizar el robo de un tren. Los Younger y otros miembros habituales de la banda, como Clel Miller, Bill Chadwell, Charlie Pitts y Hobbs Kerry, se unieron a ellos. El 7 de julio por la noche, la banda capturó al guarda del puente de Rocky Cut, cerca de Otterville (Missouri) y utilizaron su farol para detener el tren de medianoche. Missouri Pacific. En esta ocasión los bandidos asaltaron sólo el vagón postal y se escaparon con 16,000.00 dólares.



Una vez más se escondieron después del golpe, pero Bill Chadwell les llenó la cabeza con cuentos de robos fáciles en Minnesota, a cientos de kilómetros al Norte, donde se desconocían todavía los atracos a bancos. A finales del verano de 1876, ocho hombres cogieron el tren del Norte hacia St. Paul: se trataba de Jesse y Frank James, los Younger, Chadwell, Clel Miller y Charlie Pitts. Al llegar, adquirieron unos caballos y se hicieron pasar por compradores de ganado para poder examinar el terreno. Decidieron asaltar una sucursal del banco First National en la pequeña ciudad de Northfield, en el corazón de una próspera comunidad agrícola. El 7 de septiembre la banda penetró en la ciudad, dividida en pequeños grupos que pasaron desapercibidos en medio de la animación de mediodía. El plan era una variación de otro que había funcionado bien anteriormente; un pequeño grupo entraba en el banco mientras otro esperaba fuera a caballo para intimidar a los habitantes. Los demás asegurarían la huida por la carretera que pasaba encima de Canon River y que dividía en dos la plaza mayor del pueblo. Sin embargo, esta vez el plan salió mal; algunos miembros de la banda estaban bebidos y perdieron el control y el sentido de la medida. Los tres hombres situados en el exterior del banco disparaban de forma indiscriminada, y Cole Younger hirió a Nicholas Gustavson, un sueco que acababa de llegar a la pequeña ciudad, y que falleció unos días después.



Dentro del banco, las cosas tampoco iban según lo planeado. El jefe contable que hacía de cajero principal, advirtió a los ladrones que la cámara acorazada tenía apertura retardada. En realidad ni siquiera estaba cerrada, pero se lo creyeron y empezaron a coger billetes de poco valor de las cajas. Al oír disparos en el exterior, uno de los cajeros corrió hacia la puerta trasera y recibió un tiro en el hombro. En la calle perdieron rápidamente el control debido a la reacción de los ciudadanos de Northfield: Clel Miller recibió una ráfaga de perdigones en plena cara, el caballo de Pitt murió, Jim Younger fue herido en los dos hombros y un tiro le arrancó la mandíbula.



Su hermano Cole gritó a los que estaban en el banco: “¡Vámonos de prisa! ¡Nos están matando!”, y sintió en el muslo el disparo de un ciudadano furioso, cuya bala siguiente mató a Bill Chadwell. Un estudiante de medicina apuntó a Clel Miller, que, medio ciego, daba traspiés delante del banco, y lo mató de un tiro que le seccionó una arteria. Mientras los tres ladrones salían del establecimiento, Bob Younger recibió una bala en el brazo derecho. Al alcanzar la puerta, el último en salir se dio la vuelta y disparó un balazo en la cabeza del cajero principal. Este asesinato se atribuyó a Charlie Pitts y, después de su muerte, a Jesse James, pero Cole Younger confesó antes de morir que el culpable era Frank James.



Bob Younger


Los seis supervivientes de la banda consiguieron abandonar la ciudad aunque Frank fue herido también al huir, pero la tranquilidad no duró mucho: no tenían a Chadwell para guiarles y se perdieron. Además, se marcharon tan de prisa que no les dio tiempo a cortar, como de costumbre, los cables del telégrafo, y todo el Estado se movilizó en su busca.



Cartel ofreciendo recompensa por Jesse James


Después de vagar sin meta durante varios días, la banda se dividió en dos. El motivo principal fue la propuesta de Jesse de matar a Bob Younger, el cual había perdido mucha sangre y su debilidad retrasaba a los demás. Los otros hermanos, Younger y Pitts, se opusieron a la idea.



El 21 de septiembre, dos semanas después del atraco de Northfield, los Younger se encontraban todavía en Minnesota. Habían abandonado sus caballos y trataban de seguir el viaje andando. Alguien les reconoció cerca de la ciudad de Madelia, y un grupo de lugareños les rodeó. Hubo un breve pero violento tiroteo durante el cual Pitts murió y todos los hermanos fueron heridos; uno de ellos, Cole, fue alcanzado once veces.



A pesar de las heridas, los tres hermanos sobrevivieron para enfrentarse a los cargos de asesinato, pero se aprovecharon de una peculiaridad de la ley de Minnesota que prevé que nadie que se ha declarado culpable de homicidio puede ser colgado; la sentencia fue de cadena perpetua en el penal de Stillwater.



Los hermanos James robaron varios caballos para atravesar Iowa y volver despacio al Sur; haciéndose pasar por eventuales compradores de tierra, se consiguieron albergar en sencillas granjas. En la última parte del viaje, un periodista les ayudó a pasar clandestinamente la frontera del Estado y a robar un esquife para recorrer el río Missouri hasta Nebraska, a cambio de un reportaje en exclusiva. Evitaron las ciudades y se quedaron con la familia Hite en Kentucky; luego, bajaron hasta Texas y México y realizaron viajes esporádicos para visitar a sus familias. Estos permanentes desplazamientos continuaron durante mucho tiempo, pese a que Frank había montado un negocio de madera en Tennessee, y su mujer, que vivía con la de Jesse y los niños de ambos en Nashville, había dado a luz un hijo, llamado Robert. Los hermanos James eran sospechosos de muchos robos, en particular del atraco a un tren realizado en 1877 por otro proscrito, Sam Bass; pero, aparte de un hurto de ganado, no realizaron ninguna actividad criminal durante tres años. El 17 de julio de 1879, el segundo hijo de Jesse, Mary, nació en Nashville. Para entonces, los Pinkerton se habían retirado de la persecución y Jesse ya era una figura muy conocida, que inspiraba admiración por doquier.



El "Café Jesse James"


A Frank le encantaba la vida tranquila, pero a Jesse le irritaba; necesitaba acción y una meta en la vida. En el otoño de 1879, convenció a su hermano mayor y volvieron a las antiguas andanzas. El 7 de octubre, Jesse, que era el jefe indiscutible de la banda, reunió once hombres para asaltar un tren en Missouri. Tomaron la aldea de Glendale, pararon el tren y huyeron con 35,000.00 dólares del furgón postal, sin un solo disparo y sin molestar a los viajeros. Dividieron rápidamente el botín, Frank regresó a su casa de Tennessee, pero Jesse decidió quedarse en Missouri. Allí estrechó lazos de amistad con un irlandés fanfarrón y borracho llamado Bill “Whisky Head” Ryan, que había participado en el atraco de Glendale. Los dos hombres pararon una diligencia en Kentucky y desvalijaron a los pasajeros. Otro antiguo soldado, T.J. Hunt, fue encarcelado por este crimen, pero la conducta característica de los bandidos (uno de ellos haciendo circular una botella de alcohol y el otro tratando con cortesía afectada a las mujeres) apuntaba a James y Ryan; y poco tiempo después, Hunt fue indultado por encarcelamiento indebido.



Frank James no simpatizaba con Ryan pero, a pesar de ello, se reunió en 1881 con Jesse James y el irlandés en Alabama. Jesse necesitaba atención médica, ya que todavía se resentía de las heridas sufridas durante la Guerra Civil; sin embargo, los tres hombres se tomaron el tiempo necesario para atracar a un pagador del ejército americano que llevaba dinero destinado a un campamento próximo y escapar con 5,000.00 dólares. Bill Ryan gastó su parte del botín tan pronto como pudo, y después de un altercado en una taberna fue arrestado y enviado a juicio; recibió una sentencia de veinticinco años de cárcel por su participación en el asalto y robo al tren de Glendale. Sabiendo que Ryan los delataría, los hombres de James se pusieron en marcha de nuevo; Frank se fue a Baltimore y Jesse volvió a Missouri. Se volvieron a reunir el 15 de julio de 1881, y con la ayuda de otros proscritos, subieron a un tren en Rack Island Railroad; saquearon el vagón postal en marcha y obligaron al maquinista a dejarles bajar a poca distancia, donde les esperaban uno caballos. El botín ascendió a 600.00 dólares y hubo dos muertos. Uno de ellos era un viajero que se cruzó sin querer con los asaltantes, y el otro el conductor del tren, asesinado a sangre fría por Frank y Jesse James, ya que creían que era el mismo hombre que había conducido el tren que llevó a los agentes de Pinkerton a casa de los Samuel la noche en que estalló la bomba, aunque la compañía de ferrocarril lo negó. Este último crimen puso precio a las cabezas de los hermanos James en una cuantía desconocida hasta la fecha: 10,000.00 dólares.



La última fotografía de Jesse James en vida


La misma banda volvió pronto a actuar. El 6 de septiembre, un tren paró en el barranco Blue Cut, en Missouri, y media docena de hombres enmascarados lo abordó. Al encontrar sólo 2,500.00 dólares en la caja fuerte, se dedicaron a robar y atemorizar a los pasajeros hasta que consiguieron reunir otros 4,000.00 dólares más. Fue el último asalto de Jesse, en cuyo grupo se encontraban Robert “Bob” Ford y Charley Ford, dos hermanos considerados por algunas personas como parientes lejanos de los James. Robert Newton “Bob” Ford nació el 8 de diciembre de 1841, en Ray County, Missouri, hijo de James Thomas Ford y Mary Bruin; admiraba en todo a Jesse James desde que era un niño, envidiaba su arrojo, su celebridad y su valentía. En ese entonces, Jesse James era protagonista de canciones y revistas donde se narraban sus aventuras; Bob Ford coleccionaba desde pequeño estas publicaciones que hablaban de su ídolo. Se esforzaba en servirle, pero nunca recibió respeto del forajido, que siempre lo consideró un advenedizo e incluso a veces lo hacía blanco de sus burlas y bromas pesadas. Eso terminó por convertirse en sordo resentimiento, envidia y rencor.



Las revistas sobre Jesse James coleccionadas por Bob Ford






Siempre activo, Jesse trasladó su familia a St. Joseph (Missouri) en noviembre de 1881, y se instaló bajo el falso nombre de J.D. Howard. Estaba cada vez más aislado y desconfiaba de todo el mundo y, además, había reñido con el único hombre en quien confiaba, su hermano Frank, que descansaba en Tennessee. La recompensa por su captura era tan alta que estaba seguro que algún conocido intentaría atraparle para cobrarla. Ed Miller, hermano de Clel, debió hablar imprudentemente de su participación en el golpe de Blue Cut, y una noche, Jesse le tendió una emboscada y lo mató. Fue su última víctima conocida.



St. Joseph, Missouri


Jesse James y Dick Liddil empezaron a perseguir a Jim Cummings, otro bocazas de la banda, y un día, pocos minutos después de que éste abandonara su escondite en casa de los hermanos Ford, se presentaron James y Liddil, y torturaron a Albert, un primo de catorce años de los Ford, para obtener información. Pero el chico no habló y Cummings pudo escapar. Liddil fue probablemente perdonado por su participación en esta aventura, ya que se encontraba con los Ford el 4 de diciembre de 1881, cuando Wod Hite llegó huyendo de una acusación de asesinato en su Estado natal. Hite estaba furioso de encontrar a Liddil en la casa; pensaba que había robado una parte del botín del atraco de Blue Cut antes de dividirlo; además, sabía que era un conocido mujeriego y que había tenido una aventura con su madrastra. Entró en la habitación donde dormían Liddil y los hermanos Ford; los cuatro hombres empezaron a disparar, y cuando se disipó el humo, Dick Liddil estaba herido y Wod Hite, primo predilecto de Jesse James, estaba muerto. Lo enterraron sin ningún tipo de ceremonia en una zanja, en la tierra de los Ford.



Robert “Bob” Ford en una pintura


El nuevo gobernador de Missouri, T.T. Crittenden, había anunciado que la captura de la banda James era una prioridad. Era un político muy arriesgado hasta que su camino cruzó con el de Jesse James; se pronosticaba incluso que podría llegar a ser Presidente. Los estragos del proscrito llegaron a significar un problema político: los hombres adinerados del Este no querían invertir en el Estado mientras la banda anduviera por allí y los ferrocarriles estuvieran amenazados. Se pudo evaluar la dimensión del problema después de la muerte de Jesse James, cuando los ingresos de Missouri producidos por el ferrocarril alcanzaron más de 3,000,000.00 de dólares.



El Salario del Pecado (click en la imagen para ampliar)


Al enterarse la hermana de los Ford, Martha Bolton, habló con el nuevo gobernador e hizo un trato con él. Robert “Bob” y Charley Ford entregarían a Jesse James a cambio de un indulto y de los 10,000.00 dólares de recompensa. Los hermanos Ford tenían varios motivos para traicionar a Jesse: además de la evidente avidez de dinero, deseaban vengar la tortura infligida a su pequeño primo Albert, y temían la reacción del jefe de la banda en caso de enterarse de que estaban involucrados en el asesinato de un familiar suyo. Pero hacer prisionero a Jesse James era un plan peligroso. Más de una vez se había mostrado dispuesto a matar a cualquiera que amenazara su libertad. Tampoco era fácil liquidarle: no confiaba en nadie que no perteneciera a su familia más próxima, llevaba a todas partes cuatro pistolas en dos cinturones y dormía siempre con un arma en la mano.



El Gobernador Crittenden (click en la imagen para ampliar)


En febrero de 1882, Jesse reclutó a los hermanos Ford para asaltar un banco el 4 de abril. Era la primera vez que iba a actuar sin Frank. El 31 de marzo, Charley Ford se quedó en casa de James, en la esquina de las calles 13 y Lafayette, en la ciudad de St. Joseph, y pocos días después, el 2 de abril, Bob se reunió con él. A la mañana siguiente de la llegada de Bob, el 3 de abril, Jesse desayunó con los hermanos Ford. Los periódicos del día contaban que Dick Liddil se había entregado hacía tres semanas al gobernador de Kansas, y Bob Ford se puso nervioso al leer la noticia. Jesse también la leyó. Bob Ford estaba convencido de que Jesse sospechaba de él y que lo mataría esa misma noche mientras cabalgaban por el campo en dirección a Platte City, escenario del atraco que iban a cometer. Comentó que no se sentía bien y fue a sentarse a la habitación contigua.



Los hijos de Jesse James


Unos minutos más tarde, cerca de las 08:30 horas, Jesse y Charley se reunieron con él. Era una luminosa mañana de primavera y el cuarto estaba cálido; Jesse se quitó la chaqueta y dejó al descubierto las pistolas. Luego se desabrochó las cananas llenas de cartuchos y las dejó en un rincón, mientras comentaba que no quería que algún transeúnte pudiera ver por la ventana a un hombre armado hasta los dientes. Su actitud era de calma y tranquilidad; se notaba abstraído, como si algo lo distrajera. Jesse James cogió un plumero, lo pasó encima de un cuadro que representaba la muerte del general Stonewall Jackson durante la Guerra Civil, y de espaldas a Bob Ford, se subió a una silla para enderezar el lienzo. Posteriormente, muchos pensaron que este arrebato incongruente de fiebre doméstica era un truco de Jesse, que sospechaba que Robert “Bob” Ford quería traicionarlo, y deseaba observar todas sus reacciones en el cristal del cuadro.



El asesinato de Jesse James


En ese caso, Jesse se había equivocado del todo. Bob sacó un revólver calibre .44, soltó el percutor y, a una distancia de un metro y medio, le disparó en la cabeza. Proscrito durante más de treinta y cuatro años, Jesse James cayó al suelo mientras su mujer entraba en la habitación. "El arma se disparó por accidente”, dijo Bob Ford con poca convicción a Zerelda James, que mecía la cabeza de su marido. Ella lo miró y le respondió: “Sí, creo que se disparó… ¡pero a propósito!”



Bob Ford salió de la casa, aterrado. Luego abandonó todo fingimiento y corrió por la calle gritando: “¡He matado a Jesse James!”. Poco después tuvo que huir; había carteles donde se hablaba de él como de “el pequeño y sucio cobarde” y se ofrecía recompensa por su captura.






Cartel ofreciendo recompensa por Bob Ford


En una carta dirigida al gobernador, Bob Ford narró su versión de los hechos: "En la mañana del 3 de abril de Jesse y yo fuimos el centro, como de costumbre, antes del desayuno, por unos documentos. Llegamos a la casa alrededor de las ocho y se sentó en la primera habitación. Jesse estaba sentado de espaldas a mí, leyendo el periódico (…) En ese momento la Sra. James entró y dijo en el desayuno estaba listo (…) Yo sabía que no lo había engañado.



Versión teatral del asesinato de Jesse James


“Fue demasiado fuerte para eso. Él sabía en ese momento, así como lo hice yo, que estaba allí para traicionarlo. Pero él no iba a matarme en presencia de su esposa y sus hijos. Caminó a lo largo de la cama y deliberadamente desabrochó su cinturón, con cuatro revólveres en él, y lo lanzó sobre la cama. Era la primera vez en mi vida que lo había visto sin el cinturón, y yo sabía que lo había tirado para yo estuviera más tranquilo, eliminando cualquier sospecha que pudiera tener.



Versión cinematográfica del asesinato de Jesse James


“Jesse (señaló un cuadro y dijo): ‘No me gusta. Esa imagen está llena de polvo’. No había ninguna mancha de polvo que yo pudiera ver en la imagen, pero él puso una silla debajo de ella y luego se subió, y empezó a quitar el polvo del cuadro en la pared. Como él estaba allí, sin armas, de espaldas, un pensamiento vino a mí de repente: 'Ahora o nunca, es tu oportunidad’ (…) Sin mayor reflexión o un momento de retraso saqué mi revólver. Él escuchó cómo amartillé con mi pulgar y comenzó a girar cuando apreté el gatillo. La bala le dio justo detrás de la oreja y cayó como un tronco, muerto”.



Los objetos personales de Jesse James al morir


El cadáver de Jesse James fue exhibido en un ataúd abierto y se le tomaron fotografías. Mucha gente se retrató junto al cadáver. Otros no podían creer que aquello fuera cierto; Jesse era una leyenda viviente.



El cadáver de Jesse James




Después de una investigación, el cuerpo de Jesse James fue enviado a Kearney y enterrado debajo de un cafeto en el jardín de los James; su viuda, Zerelda, escribió en su lápida: “Aquí yace Jesse James, asesinado por un traidor y cobarde cuyo nombre no merece aparecer aquí”. Jesse fue cambiado de sepulcro en varias ocasiones, hasta crear una verdadera confusión de lápidas y enterramientos.



Las tumbas de Jesse James





Frank James se entregó al gobernador Crittenden el 5 de octubre de 1882. Al entregar su pistola, comentó que era el momento más feliz de su vida. Hubo una corriente de simpatía hacia él. En el juicio por el asalto al banco de Gallatin, su abogado invocó el espíritu de la Confederación y lo declararon inocente. Otros procesos contra él en Missouri y Alabama (por el robo al pagador del ejército) fracasaron.



La granja de los James convertida en atracción turística


Frank regresó a su granja y murió de un ataque al corazón el 18 de febrero de 1915. Bob Younger murió de tuberculosis en la cárcel en 1889. Cole y Jim Younger fueron puestos en libertad en 1901. En octubre del mismo año, Jim se suicidó por no poder adaptarse a la vida civil. Cole trabajó como vendedor de lápidas y volvió a Missouri en 1903. Junto con Frank James, montaron un espectáculo, Infierno en la frontera, y se fueron de gira. Cole Younger fue el último superviviente de la banda James; falleció el 21 de febrero de 1916.



Frank James poco antes de morir


Aunque algunos periódicos admiraron a Charley y Bob Ford por su supuesta hazaña, mucha gente los consideró unos asesinos cobardes y nunca cobraron la recompensa de 10,000.00 dólares. Decidieron capitalizar su crimen y montaron juntos una obra teatral, llamada Cómo maté a Jesse James, que tuvo mucho éxito en el Este, pero ninguno en el Oeste. Cada noche, Bob Ford revivía su crimen en los escenarios. En muchos lugares el público le gritaba “cobarde” y esto terminó por minar la salud de Charley Ford, quien contrajo tuberculosis y se suicidó con un disparo el 4 de mayo de 1884.



Charley Ford


En los siguientes años, Bob Ford se ganó la vida posando en museos y haciendo nuevas representaciones teatrales. Poco después se marcho a Colorado donde abrió un salón en Walsenberg; como los parroquianos hablaban de él y lo tildaban de cobarde, traidor y asesino, se marchó a Creede donde abrió otro salón.



La taberna de Bob Ford



Allí sufrió la humillación de que un hombre entrara a su taberna con una guitarra y, sin saber de quién se trataba, le cantó “The ballad of Jesse James”, donde se le tildaba, nuevamente, de “pequeño traidor y cobarde”.



Bob Ford posando con la pistola con la que mató a Jesse James


Finalmente, tuvo una taberna en Nuevo México. Se cambió el nombre a “Thomas Howard”. Comenzó a tener problemas con el dueño de otro bar, quien envió a un ex policía llamado Edward O'Kelley. Este entró a la taberna, diciendo “Hola, Bob”. Cuando Ford iba a darse la vuelta para ver quién era, O’Kelley le disparó un tiro de escopeta en la cabeza, por la espalda. Era el 8 de junio de 1892.



El asesinato de Robert "Bob" Ford


La condena de O'Kelley fue conmutada por su condición médica, y fue puesto en libertad el 3 de octubre de 1902. De inmediato se le conoció como “El hombre que mató al hombre que mató a Jesse James”. O'Kelley fue asesinado el 13 de enero de 1904, mientras trataba de dispararle a un policía.



Edward O’Kelley, asesino de Bob Ford: "El hombre que mató al hombre que mató a Jesse James"


Bob Ford tuvo así la misma muerte que le había dado a Jesse: por la espalda. Fue enterrado en el cementerio de Sunny Slope en Richmond, Missouri. En su lápida se grabaron unas palabras infamantes: “Bob Ford. El hombre que le disparó a Jesse James”.



La tumba de Bob Ford


Con los años, la figura de Jesse James alcanzó la estatura de un mito. Su leyenda de forajido inspiró novelas, historietas, canciones, películas y un sinfín de homenajes de toda clase. La de su asesino, Bob Ford, fue siempre vilipendiada.



Máscaras mortuorias de Jesse James y Bob Ford



Décadas después un anciano, que respondía al nombre de J. Frank Dalton, aseguró ser Jesse James, que no había muerto. Pero nadie le creyó.



J. Frank Dalton, el “Jesse James apócrifo”




VIDEOGRAFÍA:

“The ballad of Jesse James”
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“No regrets” (canción en honor a Jesse James)
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Escena de la película I shot Jesse James (en inglés)
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El asesinato de Jesse James a manos del cobarde Robert Ford (trailer)
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BIBLIOGRAFÍA:







FILMOGRAFÍA:



19 comentarios:

el mike dijo...

aaaaaaaaaaaaaaah excelente entrada, por cierto, te falto mencionar, pero no se donde tendria cupo a la banda Jackyll, su vocalista se hace llamar JEsse James Dupre
saludos

mernela dijo...

y esto????????.saludos desde el fin del mundo.

Daria dijo...

¡genial artículo!

por cierto, ayer Jesse James cumpliría 162 sino me equivoco =D

la película reciente con Brad Pitt s genial, pero sólo cubre el último asalto de James, pero aun así da a notar la brutalidad de sus actos.

saludos ^^

Caruma Mode dijo...

Me encato, este blog ojala continues escribiendo sobre mas historias, en lo personal la historia de Jasse James es una de mis favoritas.

Guito dijo...

Esta muy buena esta historia, esto demuestra que no te puedes confiar de nadie

Saludos

Anonymous dijo...

De acuerdo con mernela: ¿Y ESTO? yo pensaba que era un blog de asesinos en serie no un blog de historia... CHALE!!!!!!!!!!!!!

H3r'O! dijo...

Excelente entrada, genial. Jesse James es una leyenda de las historias de vaqueros y del viejo oeste, sus hazañas son conocidas y contadas por mucha gente, y claro, Escrito con Sangre no es la excepción. Con respecto a lo que dice Mernela y el Anónimo de "y eso qué?", la verdad no lo entiendo, este es un BLOG DE ASESINOS, sean o no sean en serie, y la historia es básica para poder narrar precisamente las historias de los asesinos, entonces, en mi humilde opinión, estos comentarios estan fuera de lugar. Saludos Sangrientos para toda la banda sangrienta.

el mike dijo...

anonimo y mernela, si checan el banner que esta hasta aaaaaaarriba de este blog, veran que dice: el blog de los asesinos, no de los asesinos seriales

sausur_roj dijo...

Buen perfil el de Jeese James, uno de esos asesinos que a uno le llega a caer bien, un criminal con todas las letras, una historia regada de crimenes, exelente como siempre.
Saludos a todos seguidores sangrientos.

Gracie dijo...

hola de nuevo! umm esta historia no me gusto mucho sinceramente me parece un poco complicada de leer tengo 2 dias que la leo por que por primera ves no me meto en la historia y me concentro leyendo, aunq se que debes colocar toda clase de asesinos, este apesar de ser una leyenda no se me parece es un simple atracador... de igual forma sigo esperando la proxima semana a ver qu historia nueva nos traeras

mernela dijo...

no sera mucho decir que mi comentario esta fuera de lugar?es solo eso,un comentario.soy una fiel seguidora y me encanta este blog,se que es de asesinos que no siempre tienen que ser "asesinos seriales",ahora tambien se que opinar distinto parece ser un pecado.disculpen chicos,debe ser la edad.saludos,como siempre,desde el fin del mundo.

Luis dijo...

hola que haces che te paso un caso q paso en argentina mas precisamente en mi tucuman querido. bueno espero que lo postees, bueno el caso este ahorita mismo esta en juicio, pero te dejo algo de info

http://www.lagaceta.com.ar/nota/343258/Policiales/Amin_estaba_bajo_influjo_voces_decian_hacer.html

Anonymous dijo...

Mernela: ni te preocupes. Cada vez que alguien opina "diferente" salen los comentarios como ataques de tortugas ninjas jajaja.ni los peles. Porque además: YO OPINO IGUAL A TÍ. Un saludo desde el otro lado del finn del mundo.....

Escrito con Sangre dijo...

Hola a todos.

El Mike: Qué bueno que la entrada te haya gustado y hayas vuelto a escribir comentarios. ¡Un saludo!

Mernela: Considero que Jesse James cumple con las características para aparecer en este blog. Se trata de un asesino, aunque su contexto fuera el del Viejo Oeste estadounidense. A su vez, su propio asesinato a manos de Robert Ford se convirtió en leyenda. Huelga decir que el mismo Robert Ford fue a su vez asesinado por Edward O'Kelley, y que O'Kelley fue luego asesinado por un policía... una cadena de asesinos asesinados, que en sí misma es muy interesante. No creo que tu comentario esté "fuera de lugar", aquí todos pueden opinar lo que deseen y los gustos son variados. Algunos prefieren asesinos seriales, otros piden casos sin resolver, unos más se inclinan por las leyendas del crimen; algunos desean fotos explícitas y otros protestan porque mostramos cadáveres. Tratamos de cubrir todos los espectros del homicidio y siempre habrá alguien a quien no le guste la biografía de la semana, como habrá otros a quienes les encante. También hay derecho de réplica y se vale disentir, siempre y cuando no se ofenda a nadie (los comentarios ofensivos son borrados). Un saludo y no dejes de leeernos y de opinar.

Caruma Mode: Habrá otro forajido del Oeste pronto por aquí, no te preocupes.

Daria: La película a la que te refieres, "El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford" es, para mi gusto, uno de los mejores westerns que se han filmado, junto con "Los imperdonables", "El bueno, el malo y el feo" y "Había una vez en el Oeste".

Guito: Gracias por tu opinión.

Anónimo 1: Este es un blog de historia del crimen; todos los casos son parte de la historia.

H3r'O!: Gracias por tu comentario, la historia de Jesse James no podía faltar en este blog. Forma parte de un proyecto para incursionar en las historias de asesinos cuyos nombres son muy conocidos, pero de los cuáles la mayoría desconocen sus historias. Y sí, como mencioné líneas arriba, Jesse James fue un asesino, aunque haya montado a caballo y asaltado trenes.

Sausur-Roj: Sí, desde que estaba vivo, Jesse James era visto como un héroe romántico, al margen de sus crímenes; algo similar a lo ocurrido después con John Dillinger o Bonnie & Clyde.

Graciela: Espero que otras historias sean más de tu agrado y que la del domingo siguiente te parezca más interesante. ¡Un saludo!

Luis: Qué gusto tener un lector de Tucumán, esa ciudad donde se llevó a cabo el experimento social que inició el programa de los desaparecidos. Tomamos nota de tu sugerencia.

Anónimo 2: No coincido con tu opinión de que aquí se ataque a quienes opinan "diferente", porque no hay una opinión oficial. Todos pueden comentar lo que deseen y de lo que se trata (creo) es de leer con agrado un blog sobre asesinos, no de pelearse con otros comentaristas. Aquí respetamos las opiniones de todos, les gusten o no nuestros post.

¡Saludos sangrientos!

Mondragón de Malatesta dijo...

Definitivamente increíble...
Te he leído esta semana, gracias a Pienso en Comics, y he quedado encantado, ya que podría ser un asesino en serie, y luego vender mi historia y sus derechos, dios mío de mi vida... Realmente increíble.

Vi también las partes mutiladas de las personas más bellas del mundo...
Vi la carne roja, y etcéteras de la vida que el hombre otorga...
Relamente fascinante tu Blog.

Saludos.

Adriana Garrido dijo...

...... que hay de nuevo escrito con sangre????????????????????..
Excelente no tiene fotos sangrientas que es lo que amo, no es muy cruel, no se trata de locos, mmmmmmmmmmm y vaya que supiste como introducirme a este post sin que me causara aburrimento CARAY VAYA QUE ERES MUY BUENO!!!!

Excelente historia, siempre habia visto la peli en la cartelera de los cines pero jamas me llamo la atención esta historia hasta ahora...GRACIAS POR LA RECOMENDACION DE LOS COMENTARISTAS POR LA PELICULA DE BRAD PITT.

saludos sangrientos!!!! porque ya no respondes mis comments?

Escrito con Sangre dijo...

Mondragón: Si te conviertes en asesino en serie, toma fotos y luego envíanos tu biografía para incluirla aquí.

Chule: Te recomiendo ver la peícula sobre Jesse James, es muy buena. Y lee la biografía de "Billy the Kid", en este mismo website.

¡Saludos sangrientos!

Ampersand dijo...

En efecto, siendo un salteador de caminos, ladrón de bancos, de contextura ectomorfa y frágil salud, pero a más de 132 (ciento treinta y dos ... y contando!!!) años de su asesinato, ser recordado y tomado en cuenta por ser si no el primero o último delincuente, sí el más carismático y conocido maleante del Viejo Oeste, junto a William Bonney, "Billy The Kid", ya es algo.

Adentrarse en el relato para dilucidar con mayor detenimiento las características de su entorno hace comprender con mayor claridad el por qué de su inclusión en este blog; ser el primero en algo, o el más destacado en lo que se hace, inclusive si se trata de auténticos exterminadores de humanos, como es de lo que se trata en aquéllos "huéspedes de honor" aquí incluídos, tiene su mérito, muy a pesar de quienes no encuentren atractivo enterarse de los sucesos en torno a personajes como Jesse James.

Buena reseña que en lo personal me agradó, y sí concuerdo con varias de las películas que te agradan en referencia al Viejo Oeste, un a sincera felicitación ... Saludos !!!

Anónimo dijo...

Toda una Leyenda!!!