Francisco Cárdenas y "La Decena Trágica": el asesinato de Francisco I. Madero



"Moriría, si fuera necesario, en cumplimiento del deber. Tenemos que triunfar, porque representamos el Bien".
Francisco I. Madero a José Vasconcelos


Tras más de treinta años en el poder, Porfirio Díaz vio cómo una ola de violencia, que se transformó en una revolución, se alzaba detrás del caudillo civil que se había levantado en armas en su contra. Francisco Ignacio Madero, terrateniente de Coahuila, demócrata convencido, médico homeópata y espiritista, guiaba a los ejércitos que, en unos meses, consiguieron la caída del viejo dictador, quien presentó su renuncia para no convertir al país en un matadero. Madero se alzó en armas el 20 de noviembre; dos días antes, en Puebla, Aquiles Serdán y su familia caían masacrados en su casa a manos de la policía porfirista por apoyar el Plan de San Luis, lanzado por Madero.



Porfirio Díaz


En mayo de 1911, a seis meses de la lucha, Díaz renunció. Don Porfirio partió rumbo a Veracruz con su familia, en el tren presidencial que escoltaba su amigo, el general Victoriano Huerta. Allí, despedido por el lloroso pueblo jarocho, abordó el barco alemán “Ypiranga”, que lo llevó al exilio del cual jamás regresó. Victoriano Huerta le juró a don Porfirio que vengaría esa afrenta en su contra.



Victoriano Huerta


Mientras tanto Madero, en vez de tomar el poder como el jefe de una revolución triunfante, comenzó la larga lista de errores que lo conducirían al martirio. Permitió que asumiera la presidencia Francisco León de la Barra, el “Presidente Blanco”, porfirista consumado.



Francisco León de la Barra


Con su bendición, Victoriano Huerta convirtió el estado de Morelos en su coto de caza particular: todos los días colgaba zapatistas en los árboles. Emiliano Zapata se distanció así para siempre de Madero, a quien responsabilizaba por no haberse sentado en la silla presidencial.



Huerta asolaba el estado de Morelos


Tras el interinato, las elecciones dieron el triunfo a Madero. Legitimado por las votaciones, entró en la Ciudad de México recibido por un terremoto que derribó casas e iglesias.



Madero con su gabinete


La presidencia de Madero duró solamente trece meses. El vicepresidente era José María Pino Suárez; su consejero, el diputado Gustavo A. Madero, su hermano, a quien le faltaba un ojo y ostentaba uno de cristal, por lo cual todos le daban el despectivo mote de “Ojo Parado”.



José María Pino Suárez



Gustavo A. Madero


Madero cometió después un segundo error: sostuvo a muchos porfiristas en puestos clave. Era el porfirismo sin don Porfirio. La Cámara de Diputados le era opuesta; la prensa se ensañaba con él y los Estados Unidos de América estaban descontentos.



Madero y Pino Suárez


No veían con buenos ojos la llegada del demócrata; su embajador en México, Henry Lane Wilson, no perdía oportunidad para llamar a Madero “un loco, un tonto”.



El embajador Henry Lane Wilson


Los periódicos se burlaban de él todos los días: de su estatura, de su calvicie, de su afán democratizador, de su familia, de su mano blanda. Madero no era un asesino, ni un tirano, ni un dictador. Durante toda su presidencia no hubo un solo asesinato político. Paró los fusilamientos expeditos y la Ley Fuga; a quienes se rebelaban contra él, les daba el derecho a ser juzgados, en vez de ejecutarlos de inmediato. La mano dura de don Porfirio se extrañaba en el México bronco que Madero había despertado con la Revolución y la prensa clamaba por sangre. Su hermano Gustavo decía sobre los periodistas: “Muerden la mano que les quitó el bozal”. Manuel Bonilla escribió: "Al presidente Madero lo acusaron los periódicos, y muchos tribunos también, de ser corto de estatura; de no tener el gesto adusto y duro el mirar; de ser joven; de querer a su esposa y respetarla; de amar y respetar a sus padres; de no ser general; de decir discursos; de comer sujetándose a la dieta vegetariana por estar enfermo del estómago; de tener hermanos; de ser optimista; de no tener miedo; de haber saludado a Emiliano Zapata; de no ser asesino; de haber subido en aeroplano; de bailar; y, naturalmente, de haber impuesto a Pino Suárez". Por su parte, el embajador de Cuba, Manuel Márquez Sterling, escuchó a su llegada a México: "Madero es un apóstol a quien la clase alta desprecia y de quien las clases bajas recelan. ¡Nos ha engañado a todos! No tiene un átomo de energía. No sabe poner al rojo el acero. Y le ha dado la manía de proclamarse un gran demócrata. ¡No fusila, señor! ¿Cree usted que un presidente que no fusila, que no castiga, que no se hace temer, que invoca siempre las leyes y los principios, puede presidir? El mundo todo es mentira, ¿cómo pretende Madero gobernarnos con la verdad? Si dentro del 'apóstol' hubiera un don Porfirio oculto y callado, México sería feliz".



Historieta sobre Madero (Click en la imagen para ampliar)


En contra de Madero se levantan en armas el general Bernardo Reyes y Félix Díaz, sobrino de don Porfirio e hijo de un hermano del dictador, quien había sido cruelmente torturado y linchado por los habitantes de Juchitán cuando era gobernador de Oaxaca. Madero comete otro error: encarcela a Reyes y a Félix Díaz en vez de fusilarlos por sedición. A uno lo recluye en la prisión militar de Santiago Tlatelolco (donde también está preso Francisco Villa) y al otro en el Palacio Negro de Lecumberri. El escritor José Juan Tablada publica una farsa llamada Madero Chantecler en la cual afirma:


¡Qué paladín vas a ser!

Te lo digo sin inquinas.
Gallo bravo quieres ser
y te faltan, Chantecler,
lo que ponen las gallinas.




Bernardo Reyes



Félix Díaz, sobrino de don Porfirio



La Prisión Militar de Santiago Tlatelolco


Para enero de 1913, la situación es explosiva. Madero no deja conforme a nadie. Una conspiración que reúne a mandos militares, terratenientes, empresarios y políticos, fragua un cuartelazo. Están involucrados los generales Victoriano Huerta, Manuel Mondragón, Félix Díaz, Bernardo Reyes y Aureliano Blanquet; el Mayor de Rurales, Francisco Cárdenas; el empresario Cecilio Ocón y su hijo; Ignacio de la Torre, poderoso terrateniente yerno de don Porfirio; un grupo de Diputados y otro de Senadores; el escritor José Juan Tablada; varios periodistas; y el embajador de Estados Unidos, Henry Lane Wilson. Comienza entonces la caída de Madero.



El escritor José Juan Tablada



Domingo 9 de febrero de 1913
Comandados por Manuel Mondragón y con la bendición de Victoriano Huerta, un escuadrón de la Escuela Nacional de Aspirantes sale de su cuartel en Tlalpan y se dirige al Palacio Nacional. Otro contingente sale del cuartel de Tacubaya y libera a Bernardo Reyes y a Félix Díaz.



Miembros de la Escuela de Aspirantes



Los rebeldes toman Palacio Nacional, pero el general Lauro Villar, fiel a Madero, consigue retomarlo. El presidente no está allí; se encuentra aún en la residencia oficial, en el Castillo de Chapultepec.



Lauro Villar


Comete entonces su tercer error: desobedeciendo los consejos de su escolta, decide ir a Palacio Nacional custodiado por los jóvenes cadetes del Colegio Militar.



La marcha de Madero hacia Palacio Nacional



Mientras Madero se dirige hacia allá, el general rebelde Bernardo Reyes, recién liberado, llega ante Palacio Nacional. No sabe que ha sido recuperado por los fuerzas del gobierno y, al tratar de entrar, es abatido a tiros. Su cadáver queda en el Zócalo.






Bernardo Reyes saliendo de la prisión



El cadáver de Bernardo Reyes


En el camino hacia la sede del gobierno mexicano, Madero queda en medio de un tiroteo, por lo cual se refugia en la Fotografía Daguerre, junto con Victoriano Huerta. Allí, asomados al balcón, se toma la célebre imagen de ambos.



Madero y Huerta en la Fotografía Daguerre


Avisados de la muerte de Bernardo Reyes, Manuel Mondragón y Félix Díaz toman La Ciudadela, una antigua fábrica que se ha convertido en el arsenal más grande de la Ciudad de México. Atrincherados allí con sus soldados, se dedican a enviar proyectiles hacia Palacio Nacional. El general Lauro Villar cae herido; Madero comete entonces otro error y nombra Jefe de la Plaza a Victoriano Huerta, dándole todo el poder militar. Luego parte rumbo a Cuernavaca, para buscar a su amigo, el general Felipe Ángeles, con quien regresa el martes a la Ciudad de México. Es apenas el primer día de lo que se conocerá desde entonces como “La Decena Trágica”.






Lunes 10 de febrero de 1913
Victoriano Huerta y los rebeldes pactan un acuerdo: Huerta no tomará la Ciudadela a sangre y fuego. A cambio, Huerta exige que lo reconozcan como Presidente de México cuando Madero caiga. Félix Díaz y Manuel Mondragón acceden. La entrevista se lleva a cabo en una casa de la Colonia Roma. Otra reunión entre Huerta y Díaz se celebra en la pastelería El Globo.




Martes 11 de febrero de 1913
Madero retorna de Cuernavaca acompañado de su amigo, el general Felipe Ángeles. Los combates en la Ciudad de México se recrudecen. El fuego cruzado entre la Ciudadela y Palacio Nacional dura ocho horas; los enfrentamientos se dan principalmente en el centro de la Ciudad de México. Miles de civiles quedan atrapados entre dos fuegos.




Felipe Ángeles


La Alameda Central queda tapizada de cadáveres; la sangre forma enormes charcos. Del lado de los rebeldes luchan muchos niños. Victoriano Huerta envía a cientos de integrantes del Cuerpo de Rurales a atacar la Ciudadela al descubierto; son masacrados por los rebeldes.


Se trata, por supuesto, de una estrategia para fingir lealtad. Los Rurales son la carne de cañón cuya sangre empapa literalmente las calles de la capital mexicana. Tan solo este día, hay más de quinientos muertos e innumerables heridos.



La Alameda, cubierta de cadáveres






Miércoles 12 de febrero de 1913
Cientos de cadáveres tapizan las calles del centro de la Ciudad de México. El bombardeo dura día y noche. Hay escasez de alimentos. El embajador Henry Lane Wilson le promete a Victoriano Huerta que los Estados Unidos reconocerán su gobierno si consigue derrocar a Madero.



Los combates en el centro de la Ciudad de México






Jueves 13 de febrero de 1913
Los felicistas (rebeldes leales a Félix Díaz) lanzan una bomba que destruye la puerta mariana del Palacio Nacional. Felipe Ángeles, para entonces el único leal a Madero, ataca en realidad a los rebeldes y causa entre ellos gran mortandad. Los combates en las calles continúan. Se encienden gigantescas hogueras donde se queman los cientos de cadáveres regados por la ciudad. La capital hiede a putrefacción y a carne quemada.



Las calles llenas de cadáveres incinerándose








Viernes 14 de febrero de 1913
El ex presidente Francisco León de la Barra le pide a Madero que se retire. “Todo terminará con su renuncia”, afirma, pero Madero se niega. El embajador estadounidense le informa falsamente a Madero que Estados Unidos ha enviado barcos de guerra rumbo a Veracruz. Madero le pide al presidente estadounidense William Taft que detenga los supuestos barcos. Al mismo tiempo, una comisión de Diputados visita a Madero y le pide también que renuncie. Madero se enfurece: “moriré en la defensa de mis derechos”, alega.



Mientras, a las afueras de la ciudad, llega el general Aureliano Blanquet, quien se dice leal a Madero, pero en realidad es fiel a Victoriano Huerta. La situación está totalmente fuera de control.



Aureliano Blanquet



Sábado 15 de febrero de 1913
Esta vez, son los Senadores quienes incitan a la gente a rebelarse contra el presidente. Taft responde a Madero que no hay tales barcos de guerra. Madero respira aliviado, pero la batalla por la capital continúa.









Domingo 16 de febrero de 1913
Entra en vigor un armisticio decretado por Madero. La gente sale de sus casas, desesperada, en busca de comida. Pero la tregua se rompe sin previo aviso y son muertos docenas de civiles inocentes.






Matanza de civiles durante la tregua





Madero es informado de que los rebeldes reciben comida y agua sin ningún problema; le reclama a Victoriano Huerta, pero este le dice que no se preocupe, que todo está bajo control. Madero comete otro error: le cree a Huerta. El general traidor le dice que deberían “enviar mujeres y alcohol” a los felicistas, para que no opongan resistencia cuando finalmente la Ciudadela sea recuperada. Abraza a Madero y le jura lealtad. La traición se consuma a cada instante. Huerta, alcohólico desde varios años atrás, se pasa la mayor parte del día borracho, soñando con el momento en que sea presidente.



Manuel Mondragón y Félix Díaz planeando un nuevo ataque



Niño soldado apoyando a los rebeldes



Lunes 17 de febrero de 1913
Las fuerzas leales a Madero que custodian el Palacio Nacional, son reemplazadas por los soldados de Aureliano Blanquet. Gustavo A. Madero sospecha la traición, intenta advertir a su hermano, pero este no lo escucha. Incluso, lo regaña por desconfiar de Huerta.




Victoriano Huerta antes del cuartelazo



La última foto de Francisco I. Madero



Martes 18 de febrero de 1913
Los acontecimientos se precipitan. Un grupo de Senadores visita a Madero y le exigen que renuncie para detener el baño de sangre, pero Madero no cede. Luego, Victoriano Huerta ordena a Aureliano Blanquet que capture al presidente. Un pelotón entra a su despacho en Palacio Nacional, pero es repelido por soldados leales. Madero sale rumbo al patio central de Palacio Nacional, donde Blanquet, pistola en mano, lo hace prisionero. Madero arenga a los soldados que, formados en el patio, presencian el hecho, pero estos no responden. Algunos tienen lágrimas en los ojos, pero ninguno se mueve para defenderlo. Madero abofetea a Blanquet y le dice: "Es usted un traidor", a lo que Blanquet responde: "Sí, soy un traidor".



El arresto de Madero en Palacio Nacional


El siguiente paso es citar a Gustavo, el hermano del presidente, en el restaurante Gambrinus. Allí está Victoriano Huerta, celebrando. Gustavo se sienta con él y otros generales; Victoriano Huerta le pide prestada su pistola, Gustavo se la da. Huerta se marcha y los otros militares caen sobre Gustavo. Lo arrestan y se lo llevan detenido junto con el intendente Adolfo Bassó. Es el inicio de su martirio.



El restaurante Gambrinus


Lo conducen a la Ciudadela, donde es recibido por los rebeldes. Los hombres de Manuel Mondragón se dedican a golpearlo y torturarlo durante todo el día. Gustavo, siendo un civil, experimenta en carne propia el salvajismo de la soldadesca. Borrachos, lo arrojan al patio de la Ciudadela. Se le acerca entonces un individuo llamado Cecilio Ocón, quien arenga a los militares para que lo humillen. Y un desertor del Batallón 29, apellidado Melgarejo, hunde la punta de su espada en el ojo bueno de Gustavo, dejándolo ciego. Los soldados se ríen al verlo trastabillar y gritar de dolor. Gustavo, en un último ataque de furia, con el rostro bañado en sangre, intenta atacar a sus agresores, pero estos lo golpean de nuevo y, entre carcajadas, lo patean en el rostro. Lo dejan en el piso, hasta que un capitán también borracho saca su pistola y le dispara. Después de él, veinte soldados descargan sus armas sobre el indefenso diputado.



El cadáver de Gustavo A. Madero


Luego van por el intendente Bassó. Lo llevan al paredón y cuando van a vendarle los ojos, deniega el trapo. "Deseo ver la Osa Mayor", afirma. El pelotón se forma. Bassó dice: "Tengo sesenta y dos años de edad. Que conste que muero a la manera de un hombre. ¡Hagan fuego!", grita, mientras se desabrocha de golpe la casaca.



Manuel Mondragón


En la embajada de Estados Unidos, se acuerda el llamado “Pacto de La Ciudadela” o "Pacto de la Embajada" entre Victoriano Huerta, Félix Díaz y el embajador Henry Lane Wilson.



Manuel Mondragón, Victoriano Huerta, Félix Díaz y Aureliano Blanquet



Miércoles 19 de febrero de 1913
Los periódicos de México saludan a Victoriano Huerta. En la intendencia del Palacio Nacional, siguen prisioneros Madero, José María Pino Suárez y el general Felipe Ángeles. Arrepentido por sus decisiones, Madero decide ceder: firma su renuncia a la una de la tarde; Pino Suárez renuncia también.



El funeral de Gustavo A. Madero


A las 14:00 horas, el embajador de Cuba, Manuel Márquez Sterling, ofrece asilarlo junto con su familia en Cuba. Felipe Ángeles contará tiempo después que Madero le dijo que, si salía de allí y retomaba el poder, no se rodearía de "medias tintas", sino de "hombres decididos". Que no cometería los mismos errores.



Madero recluido


La renuncia de Madero se lee poco después en la Cámara de Diputados. Como el vicepresidente Pino Suárez ha renunciado, la presidencia recae en Pedro Lascuráin. Tras la toma de protesta, nombra a Victoriano Huerta secretario de Gobernación: será su único acto de gobierno. Lascuráin presenta su renuncia cuarenta y cinco minutos después.



Pedro Lascuráin, presidente por 45 minutos


Una vez aceptada, la Cámara llama a Victoriano Huerta a rendir protesta como presidente de México. Huerta entra rodeado por sus soldados y toma posesión completamente borracho. Ha decidido, de acuerdo con el embajador Henry Lane Wilson, que Madero ni irá al exilio, ni a la cárcel, ni al manicomio, sino que será ejecutado.



Victoriano Huerta con su gabinete



Jueves 20 de febrero de 1913
El presidente estadounidense Taft le ordena a su embajador que salve la vida de Madero, pero este desobedece. En Coahuila, Venustiano Carranza, amigo de Madero, desconoce a Huerta como presidente e inicia la nueva etapa de la revolución.



Taft, presidente de Estados Unidos



Henry Lane Wilson



Viernes 21 de febrero de 1913
La madre de Madero lo visita en su reclusión y le informa de la tortura y asesinato de su hermano Gustavo. Madero se derrumba; esa noche llora silenciosamente en su catre. Es un hombre roto, un hombre bueno víctima de sus circunstancias, de su afán democratizador y sobre todo devorado por esa bestia insaciable llamada Poder. A las 23:00 horas de ese día, los militares van a buscarlo para conducirlo al cadalso.




Sábado 22 de febrero de 1913
Dos automóviles son rentados por Ignacio de la Torre, yerno de Porfirio Díaz; en estos autos, el mayor de rurales Francisco Cárdenas y un oficial apellidado Pimienta, trasladan a Madero y a Pino Suárez desde Palacio Nacional hasta las afueras del Palacio Negro de Lecumberri. Cárdenas siempre admiró a Porfirio Díaz, le debía sus insignias al ex vicepresidente Ramón Corral y prometió que algún día vengaría el derrocamiento de don Porfirio; además, fue el asesino de Santana Rodríguez Palafox "Santanón", un rebelde que operaba en la región del sotavento. Al llegar a Lecumberri, Cárdenas les ordena que se bajen y caminen. Luego saca su pistola, la pone en el cuello de Madero y le dispara; a Pino Suárez lo fusilan por la espalda contra el muro de la penitenciaría. Se acerca luego a darles el tiro de gracia. Después tirotean los autos para fingir un intento de fuga.



La ejecución afuera de Lecumberri



Francisco Cárdenas, asesino de Madero y Pino Suárez



Domingo 23 de febrero de 1913
Los cuerpos permanecen en Lecumberri todo el domingo; la madre y la viuda de Madero no logran recuperar su cadáver hasta el lunes. La gente se acerca al sitio donde Madero cayó y colocan veladoras y flores afuera de los muros de la prisión.






El sitio del crimen





Lunes 24 de febrero de 1913
Como no tienen dinero, la madre y la viuda tienen que vender el caballo de Madero para pagar su entierro en el Panteón Francés. Ante su tumba llora Francisco Villa. Tras el sepelio, la familia Madero sale al exilio. Termina así el experimento demócrata de Madero, el “Apóstol de la Democracia”.



Sara, la viuda de Madero



El funeral del presidente






¿Y qué ocurre después con el asesino de Madero? Francisco Cárdenas, que se hace llamar "General", declara que él no ha asesinado a Madero. Sostiene que estaba de servicio cerca de la iglesia de Santo Domingo, cuando a su tropa de caballería se le ordenó enviar un destacamento pequeño a Palacio Nacional. Cárdenas se reportó al general Mondragón. Cárdenas vio a Madero y Pino Suárez sentados en silencio en la parte trasera de un automóvil. Mondragón ordenó a Cárdenas escoltar el auto a la Penitenciaría.



Ropas ensangrentadas de Madero


Cuando la tropa se acercaba a Lecumberri, Cárdenas habría visto a Madero y Pino Suárez muertos. Afirma: "Al mirar a Madero y Pino Suárez más cerca me di cuenta de que esos párpados superiores habían sido pegados o engomados para mantener abiertos los ojos, y había pintura en las mejillas de ambos, y las barbas de Madero estaban casi desbaratándose en aceite. Vi que la parte posterior de la cabeza de Madero estaba en condiciones bastantes deplorables. Me asusté tanto que ordené a mis hombres y a mi chofer salir cuanto antes de la penitenciaría". Por supuesto, es una mentira. Tras el magnicidio, Mondragón ordena a Cárdenas esconderse en Michoacán, dándole varias monedas de oro. En Morelia, Cárdenas alardea de su hazaña, y muestra en cantinas y burdeles la bala que ha segado la vida de Madero.



Francisco Cárdenas tras el magnicidio


Cárdenas había nacido en Azuayo; cierta vez se presenta en el palacio de gobierno vestido de charro. El gobernador del estado, Miguel Silva, cuando es informado de la presencia del criminal se lanza contra él, gritándole: "¡Fuera de aquí, asesino!"



El magnicida sufre tres atentados contra su vida, y sus cómplices lo envían a Guatemala, donde el presidente de ese país, Manuel Estrada Cabrera, lo mantiene en una celda oscura. Permanece preso durante siete años. Desde México, el presidente Adolfo de la Huerta intenta extraditarlo para juzgarlo; al mismo tiempo, Félix Díaz da declaraciones a los medios en el puerto de Veracruz. Según algunos, Francisco Cárdenas sale libre cuando cae Estrada Cabrera. Según otros, se suicida antes de que lo fusilen. Al respecto, el mayor Louis A. O’Donell, militar norteamericano destacado en Guatemala, afirma que Cárdenas era "Muy valiente, aunque borracho. No tenía miedo. No creo, por lo tanto, en su suicidio. Fue asesinato, ya que él era un tipo que enfrentaba a un pelotón de fusilamiento con un cigarro en la boca, mientras sonreía irónicamente a sus ejecutores”. Mientras tanto Victoriano Huerta, ya como presidente, se enfrenta a la rebelión del Ejército Constitucionalista comandado por Venustiano Carranza y abre de esa forma la etapa más cruenta de la Revolución Mexicana, que costaría a México más de un millón de muertos y un atraso de décadas. Un corrido declara:


En las partes descampadas,

junto a la Penitenciaría,
separaron los dos autos
que a las víctimas traían.
Madero bajó primero,
luego el infame asesino
de nombre Francisco Cárdenas,
que era un rural muy indigno.






VIDEOGRAFÍA:

Video sobre la Decena Trágica (escenas reales)
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Los últimos días de Madero
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Funeral de Francisco I. Madero (escenas reales)
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Cortometrajes sobre la Decena Trágica
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La Decena Trágica en Difícil de creer
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”Corrido de Francisco I. Madero”
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BIBLIOGRAFÍA:






























FILMOGRAFÍA:




34 comentarios:

Itzia Paz dijo...

hola!
solo queria decirte que tu pagina de asesinos seriales me tiene super entretenida, todos los casos estan increiblemente bien documentados y me tienen muy sorprendida... ya les pase los datos de tu blog a otros amigos para que la visiten...
que tengas un buen fin de semana
itzia

Juan Leonardo Tenorio dijo...

Carlos,
No me la pierdo pero ni loco, para que la platiquemos en una reunión posterior, ojalá dentro de poco. Dame de nuevo tu fon por favor, o echame un grito ahora que puedas para vernos. Mis teléfonos son:
56879740
cel. 5512860230
Estamos pues Carlos, un abrazo
Leonardo

ofelia pérez-sepúlveda dijo...

Hola, ya lo leí ayer, qué onda con esa niña y qué onda con todo el alboroto, no me lo explico. Un saludo desde Monterrey. Ofelia

Daniela González Guzzi dijo...

MUCHISIMAS FELICIDADES!! UN BUEN AMIGO ME RECOMENDÓ TU BLOG Y HE DE DECIR QUE ES EXCELENTE, NO ME LO PERDERÉ POR NADA DE MUNDO EN LO SUBSIGUIENTE. YO TAMBIEN SOY AMANTE DE LA HISTORIA...
SALUDOS DESDE VERACRUZ!!!

Anonymous dijo...

HOLA MUY BUENA PAGINA. EN LA REGION DEL SOTAVENTO OPERABA SANTANA RODRIGUEZ PALAFOX (SANTANON)PARA UNOS BANDOLERO PARA OTROS GUERRILLERO MUY FAMOSO EN VERACRUZ. ESTE FUE ASESINADO POR EL CABO PRIMERO DE RURALES FRANCISCO CARDENAS EL MISMO QUE PORTANDO INSIGNIAS DE MAYOR DE LOS CUERPOS DE RURALES QUE LE OBSEQUIARA RAMON CORRAL, ASESINO A FRANCISCO INDALECIO MADERO, INDALECIO NO IGNACIO, TIENES UN ERROR.

16 de enero de 2008 14:58:00 CST

Anonymous dijo...

Siempre creí -sin tener una fuente precisa- que su nombre era Indalecio, pero Krauze en su Biografía del Poder dice que es Ignacio, y lo justifica diciendo que lo bautizaron con ese nombre en honor a San Ignacio de Loyola. No tengo idea cuál sea el nombre...

26 de febrero de 2008 12:32:00 CST

Escrito con Sangre dijo...

El nombre completo era Francisco Ignacio Madero. Lo bautizaron así en honor a San Francisco de Asís y a San Ignacio de Loyola. Con el tiempo, sus detractores cambiaron este segundo nombre afirmando que la "I" era de "Indalecio" y, burlonamente, de "Inocencio". Las pruebas documentales de su verdadero nombre se encuentran en dos lugares: primero, en el Archivo Parroquial del templo de Santa María de las Parras, Coahuila, sitio donde Madero nació el 30 de octubre de 1873. Ahí se hace constar que fue bautizado como "Francisco Ignacio". El segundo sitio es el Archivo del Estado de Coahuila, en el cual se conserva su acta de nacimiento, donde se corrobora que la "I" es de "Ignacio". Durante décadas, la gente y aún los historiadores dieron por hecho que la "I" era de "Indalecio", sin detenerse a corroborar esto. Agradezco tu comentario y espero esta información aclare tus dudas. No dejes de leernos.

iL Hell Dogma dijo...

Excelente post sobre Madero. felicidades

Destin dijo...

Tienes un excelente blog.
Felicidades,

florerfly dijo...

Hohoho, aqui te voy a meter un comentario textual (por que lo copié directo de la fuente) de mi maestro de Historia de la Economía Mexicana.
"Francisco Madero tuvo la culpa de que lo mataran. Díganme quien, en su sano juicio, llega a ocupar una mansión y deja a los mismos dobermans que cuidaban al dueño anterior. Eso era Victoriano Huerta, era el rotweiller de Porfirio. Porfirio lo puso en el ejercito por una cosa muy curiosa. Imagínense a Victoriano, que en aquella época era un indito, y se da cuenta de que, de indio, no la iba a armar. Entonces le escribe una carta a Don Porfirio, 'ayúdeme, recomiéndeme a la escuela militar', y a Porfirio le cayó simpático 'traiganme a ese indito...' Y que lo mete a la Militar. Y Victoriano, en agradecimiento, le fue muy fiel de ahi pal real. Entonces diganme si no fue muy pendejo de Francisco, poner al mismo perro de Porfirio a que lo cuidara a él... Pero por esa 'traición' Victoriano ha pasado a la historia como el gran Traidor a la patria ¡un villano! cuando hizo lo que creyó que le debía al que lo puso en el lugar donde estaba."
Extraido de las clases de Enrique Canudas, fabuloso maestro de Historia de la UAM
Chau!

14 de mayo de 2008 0:55:00 CDT

alberto dijo...

Un exelente trabajo, muy explicativo con las fotografias, que muestran detalles de las diferentes escenas

2 de octubre de 2008 11:10:00 CDT

Luis Gallardo dijo...

Haber mi estimado florenfly. Me parece que Enrique Canudas, el "fabuloso maestro de la UAM" es un grandisimo pendejo. Para empezar mira nada mas en que lugar trabaja. Don Francisco I Madero no llegó a matar a porfiristas a la presidencia. A Madero se le considera (y por lo que es un gran personaje de la historia mexicana)como el presidente que llegó a cambiar la forma en la cual se hacian las formas en el país. Él creía en el estado de derecho y en la conciliación con las diferentes fuerzas políticas. Y en cuanto a Victoriano Huerta si estoy de acuerdo, es un piche indio traidor. Pero no le puedes echar la culpa a Porfirio por la traición de Huerta. Victoriano es responsable de sus actos, no por lealtad a Díaz, sino por deseo de poder. Por eso creo que es correcto que haya pasado a la historia como el "traidor de la revolución" Saludos.

Anonymous dijo...

Muy buena tu pagina felicidades!!!

Escrito con Sangre dijo...

¡Actualización! Ya pueden checar en este post sobre "La Decena Trágica: el asesinato de Francisco I. Madero", la versión dramatizada de estos acontecimientos que apareció en la teleserie "El vuelo del águila". Es un video con casi dos horas de duración.

Wow dijo...

Este blog es increible!

Pam Valles dijo...

Llevo largo tiempo sin perderme una nueva historia, un nuevo acontecimiento, una nueva biografía que conlleve a un acto siniestro, malévolo, indeseable.

Me encanta este blog!
Grande!

Escrito con Sangre dijo...

Gracias, Pam.

Puedes convertirte en una grouppie sangrienta haciendo click en la columna de la derecha, para que no te pierdas las novedades. O enviarnos tu correo electrónico, para que te suscribamos al newsletter semanal con las novedades del blog.

Un saludo y no dejes de leernos.

Anonymous dijo...

Hoooola!
Muy bien por tu pàgina es muy ùtil para las investigaciones espero que para los demas tambien lo sea.


BYE

Mónica Gómez P. dijo...

Soy maestra de una secundaria y tu material me va a ser de mucha utilidad estan excelentes, buenas imágenes, excelente música, buena voz, concisos y precisos
si tienes algo mas copartelo este mes veremos Revolución
gracias
Mónica

Escrito con Sangre dijo...

Mónica:

Por el momento, los videos relacionados con el tema de la Revolución Mexicana o la historia de México que tenemos disponibles, así como toda la información referente al respecto, puedes hallarla en las siguientes entradas:

- Francisco Cárdenas y la "Decena Trágica": el asesinato de Francisco I. Madero

- Jesús Guajardo: el asesinato de Emiliano Zapata

- El Movimiento Estudiantil de 1968 y la masacre de Tlatelolco

Como podrás ver, aquí se incluye la historia de estos acontecimientos en particular de manera pormenorizada, presentada cronológicamente, con cientos de fotografías originales, videos, documentos e ilustraciones varias, así como bibliografía y filmografía. En la sección "Videografía" (hasta abajo de cada entrada) hay documentales con escenas reales, películas, así como teleseries (fragmentos de telenovelas históricas, como El vuelo del águila y Senda de gloria). Sugiero remitas a tus alumnos a estas páginas, o a la página principal de nuestro website, que es:

www.escritoconsangre.com.mx

En el futuro incluiremos más episodios de la historia de México. Espero este material sea útil. Un saludo y no dejes de leernos.

Anonymous dijo...

madero fue muy tibio x eso lo mataron
su gran error fue no disolver el ejercito federal ademas todo cambio para seguir igual
a carranza nadie lo vio en combate y lo hizo el jefe supremo del ejercito cargo que por sus actos debio de corresponder a pascual orozco que lastimosamente se volteo a madero pero ni hablar asi esta escrita la historia de nuestro amado pais

viva villa

carlijuos

Anonymous dijo...

hola...

Me parece preocupante que comentarios tan imprudentes y poco claros en investigación histórica, se publiquen en internet, con el cariz de tener veracidad o por el simple hecho de tener película, así como una escueta bibliografía... Deberían de empezar a buscar en Archivos Históricos, dedido a su naturaleza, es donde se encuentra mucha de la información que aquí se presenta y dejen de estar "refriteando" y machacando las mismas y retorcidas escenas...solo variando la interpretación de las mismas...
Y finalmente, en el conocimiento no hay pendejos (Luis Gallardo) lo que hay es gente comprometida con la investigación, por tanto, cualquier comentario esta sujeto a poder ser falseado.

DeathNote2009 dijo...

muy buen el blog amigo, sigue asi.
espero sigas publicando más articulos.

saludos

Anonymous dijo...

Francisco Cárdenas, asesino de Madero y Pino Suárez, nació en La Palma, un rancho cercano a SAHUAYO, no Azuayo o como sea que lo hayas escrito. Pecata minuta, pero pecata al fin y al cabo. Por lo demás estás bien informado chavo.

Conebrije Móndriguez dijo...

A ver, estimadA Luis Gallardo... (no soy niño, si me llamo Florerfly has de haber creido que soy alguna especie de floripondio ¿o qué?) Luis Canudas es un EXCELENTE historiador, sociólogo, y economista. Hay gente que termina una sola carrera... y mal, espero que no sea el caso tuyo.
La teoría que presenta mi maestro, es la misma que dice en el website, y los hechos que relatan la Historia, exactamente la misma. Que a Madero lo criticaban de blanducho en una época en que hasta a los niños baleaban. El error que Canudas le adjudica a Madero, es de haber dejado a TODOS los generales, políticos y demás lambiscones de la época porfirista. Lo que te picó es que le haya dicho pendejo a Madero ... no te creas, nada más le dijo menso. Y aunque no dudo que haya sido un santo y el baluarte de la democracia en este país, dime si tú pondrías como tu guardaespaldas al guardaespaldas del sujeto que acabas de despojar. ¿Cómo justificas eso? El asesino (porque en aquella y en todas las épocas, casi siempre, los generales llegan ahí por haber asesinado), Victoriano Huerta, fue mantenido en el mismo puesto en que Díaz (su padrino) lo dejó. Es como si en este momento Calderón a sabiendas, dejara a la mano derecha del Chapo a cargo de la PFP... Irónicamente, la sociedad que se le echó encima a Francisco, es la misma que le lloró mares. A propósito, tu pobreza de mente me hace pensar que has de estar estudiando en una de esas escuelas patito pero que cobran harta colegiatura, por la forma en que te refieres a la UAM (Y también al "indio" de Victoriano... creo que había otro "indio" pero parece que el mote no es usado en tu modo peyorativo, Don Beno Juarez creo. ¿ser indio es ser malo? ¡Has de ser ario!). Si estudiaras en la UNAM, en el ITAM o en la UAM sabrías que mi maestro da clases ahí. Tiene varios libros publicados y es doctor. Yo, como puma de la unam y uamera de corazón, no me atrevo a criticar a ninguna de nuestras instituciones públicas, pues has de saber, que de hecho, el programa de Filosofía (que ha hecho tan famosa a nuestra UNAM) es paradojicamente mejor en la UAM.
Echate abono, a ver si te cultivas, queridA Luis Gallardo.

P.D. Haber es el infinitivo, como en "haya" no como tú lo usas "vamos a ver"... mejor saluda a un diccionario ¿vale?

Conebrije Móndriguez dijo...

Por cierto, firmé en mi cuenta de Conebrije, pero no le hace, soy Florerfly...

GOLDSAINT 03 dijo...

excelente pagina, muy buena lo de la decena tragica.

Taller Ehecatl dijo...

wao, increible y muchas gracias por la informacion, en pocas palabras resumiste este echo, Paco Ignacio Taibo II igual en su libro temporada de Zopilotes, sin embargo tu trabajo es muy bueno.

LUIS dijo...

Caray que puedo decir de esto¡
Ni en los libros de la escuela esta tan bien documentado como aquì. Desconocia ciertos detalles sobre este hecho en nuestra historia de Mèxico, debo decir que es una lamentable pagina negra en la revoluciòn mexicana y no me queda mas que decir que senti un odio y repulsiòn hacia Victoriano Huerta y el asesino de Madero: Francisco Càrdenas.
No cabe duda que en la Revoluciòn abundaron muchos tipos como estos que solamente aprovechaban la ocasiòn para dar el golpe traidor para apoderarse de la silla presidencial. Que asco de personajes, y si en ese entonces EUA metia las narices en donde no debia con el imbècil embajador Henry Lane Wilson, que podemos esperar en estos tiempos donde todavìa EUA quiere entrometerse en los asuntos de Mèxico.

Gabriela Amezcua dijo...

Gracias por compartir esta información, está super completa. Esta página está super entretenida. Saludos!

jazmin dijo...

esta es la historia que mas me ha conmovido de las que hasta ahora he leido. solo recuerdo que me lo mencionaron en primaria pero no con lujo de detalle. que lastima que nuestro pais aun cuente con pendejos como estos, que jamas actuan solos, estoy segura que el gobierno actual apoyaria al victorANO y a todos los maricones que se mencionan.

jazmin dijo...

esta es la historia que mas me ha conmovido de las que hasta ahora he leido. solo recuerdo que me lo mencionaron en primaria pero no con lujo de detalle. que lastima que nuestro pais aun cuente con pendejos como estos, que jamas actuan solos, estoy segura que el gobierno actual apoyaria al victorANO y a todos los maricones que se mencionan.

Anónimo dijo...

Hola antes que nada excelente el reportaje, solo que tengo una duda en relación a una fotografia que aparece en la entrada, en la que se señala el cadaver de GUSTAVO A. Madero, tengo entendido el sufrió una muerte terrible a manos de cadetes y soldados de Huerta en la Ciudadela, y según un relato que leí, fue golpeado y apuñalado terriblemente entre otras csas, pero la foto que muestras como su cuerpo, se ve perfectamente vestido, sólo con el rostro cubierto....¿es esa una foto de Gustavo real o sólo de un cuerpo x ? graciass

Susanito Peñafiel dijo...

Lo referente a la Historia de México, en verdad que me han tenido muy entretenido, muy buen aporte en general y sirve de cultura general toda esta información, muchas gracias y sobre todo un gran trabajo.