Kenneth Erskine: “El Estrangulador de Stockwell”


“No recuerdo haber matado a nadie, pero pude haberlo hecho sin saberlo. No estoy seguro de si lo hice”.
Declaraciones de Erskine durante el juicio


Kenneth Erskine nació en julio de 1963 en Hammersmith (Inglaterra). Su madre era británica y su padre de Antigua. Tuvo tres hermanos. Sus padres lo abandonaron durante su infancia y asistió a varias escuelas especiales. Se divorciaron cuando él tenía doce años, por lo cual se quedó sin hogar. La vida terminó por llevarlo a Londres, donde se estableció. Erskine no tenía automóvil, ni permiso de conducir. Esto siempre lo marcó y lo hizo sentirse acomplejado. Su carrera delictiva se inició con una serie de robos y fue capaz de abrir diez cuentas bancarias distintas con el producto de sus crímenes.






Kenneth Erskine

Pero el crimen violento lo atraía más. En 1986, decidió dar un paso más en su carrera delictiva. Su primera víctima fue Nancy Eileen Emms, una mujer de 78 años que vivía en Wandsworth. El 9 de abril de 1986, Erskine entró a su domicilio. Asustada, la anciana intentó escapar, pero el asesino la derribó de un golpe. Luego la violó en el suelo, antes de estrangularla con las manos. Al marcharse, se llevó su televisor. Asombrosamente, su muerte se atribuyó a causas naturales, y fue declarada como tal por un médico en el certificado de defunción. Sólo se estableció que había sido asesinada cuando su sirvienta se dio cuenta de que el televisor no estaba.



Nancy Eileen Emms

Su segunda víctima fue Janet Cockett, de 67 años, quien murió el 9 de junio de 1986, después de ser estrangulada en su piso en la urbanización de Wandsworth, de la que fue presidente de la Asociación de Inquilinos. Su muerte fue inicialmente atribuida a causas naturales. Ella no fue asaltada sexualmente. Su camisón había sido arrancado y cuidadosamente doblado. La autopsia reveló que había sido asesinada. Una impresión de la palma de Erskine fue encontrada en una ventana en el departamento de Cockett y otra en una maceta.



Janet Cockett

El 28 de junio de 1986, reclamó dos víctimas más en una casa residencial en Stockwell. Los muertos fueron un jubilado polaco y un veterano de la Segunda Guerra Mundial: Valentine Gleim, de 84 años, y Zbigniew Strabawa, de 94.



Valentine Gleim

Ambos hombres fueron violados y estrangulados. Erskine irrumpió luego en la residencia de otro hombre, pero abandonó este robo cuando un ruido extraño le molestó lo suficiente como para hacerlo huir.




Zbigniew Strabawa

En las primeras horas del 29 de junio, el anciano de 73 años de edad, Frederick Prentice, fue despertado por el sonido de alguien que entraba en su dormitorio. Encendió la luz y le dijo al intruso que se marchase. Pero este lo atacó. Lo estaba estrangulando cuando liberó una mano y apretó la alarma que había al lado de su cama. Su agresor salió corriendo. Fue el único sobreviviente.



Frederick Prentice

La quinta víctima de Erskine fue William Carmen, de 84 años de edad, habitante de Islington. Se robó el dinero de la jubilación del anciano antes de golpearlo salvajemente, violarlo y estrangularlo, en un ataque ocurrido el 8 de julio de 1986.



William Carmen

Consiguió su sexta víctima el 21 de julio de 1986, cuando llevó a cabo un fatal ataque sobre otro anciano de 74 años de edad, William Downes, en una casa de Stockwell. También robó su dinero, lo violó y lo estranguló. Días antes, el hijo de Downes le había recomendado que cerrase bien las puertas y ventanas, pero el hombre no le hizo caso. La policía encontró una huella de la palma del asesino en la puerta del jardín y en la pared.



William Downes

Su última víctima fue Florence Tisdall, de 83 años de edad, una viuda que vivía sola en un complejo de retiro en Fulham. Estaba parcialmente sorda y ciega, y podía moverse sólo con la ayuda de una andadera. Había vivido en el mismo bloque de departamentos durante más de sesenta años. Dejó una ventana abierta en su recámara y por allí entró el asesino. También fue golpeada, violada y estrangulada. El cuidador la encontró muerta la mañana del 23 de julio de 1986.





Florence Tisdall

Su modus operandi era siempre igual. Tras violarlas, se arrodillaba en el pecho de las víctimas, y luego ponía su mano izquierda sobre la boca mientras utilizaba la mano derecha para sujetar la garganta y estrangular a los ancianos. Vagabundo sin hogar y abusador, Erskine tenía entre 22 y 23 años de edad cuando cometió sus delitos. Sus condenas previas por robo implicaban que sus huellas digitales y fotografías estaban en los registros policiales.



El forense Iain West

Para entonces, la policía ya había identificado a Erskine como el autor de los asesinatos. Fue arrestado el 28 de julio de 1986, en una oficina de la seguridad social, donde buscaba obtener un seguro de desempleo. Fue identificado por Fred Prentice, un aciano de 74 años quien afirmó que Erskine trató de estrangularlo en su cama, un mes antes de que la policía lo capturase.



El juicio

Una evaluación psiquiátrica reveló que Erskine padecía esquizofrenia y trastorno de personalidad antisocial, más o menos desde marzo de 1980. La policía siempre sospechó que Erskine había cometido otros cuatro asesinatos. Estos incluyen las muertes de John Jordan (57 años de edad, muerto el 4 de febrero de 1986 en Brixton), Charles Quarell (73 años de edad, asesinado el 6 de mayo de 1986 en Southwark), Wilfred Parkes (81 años de edad, muerto en Stockwell el 2 de junio de 1986) y Trevor Thomas (75 años de edad, asesinado en Lambeth el 21 de julio de 1986). Sin embargo, nunca fue acusado de ninguno de estos crímenes.


Durante el juicio llegó a dormirse y a roncar, e inclusive a masturbarse en plena sala. Cuando le preguntaron cómo se declaraba, respondió: “No recuerdo haber matado a nadie, pero pude haberlo hecho sin saberlo. No estoy seguro de si lo hice”. Fue hallado culpable de siete asesinatos y condenado a siete cadenas perpetuas, con un mínimo recomendado de 40 años.


En febrero de 1996, Eskrine evitó que otro interno, Paul Wilson, estrangulase a Peter Sutcliffe “El Destripador de Yorkshire”, alertando a los guardias. En julio de 2009, a raíz de un recurso de apelación, las condenas por asesinato de Erskine se redujeron a homicidio por motivos de responsabilidad disminuida. Pero ese mismo año, fue internado en el ala de máxima seguridad del Hospital Broadmoor para enfermos mentales.



BIBLIOGRAFÍA: