James Ruppert: la masacre del Domingo de Pascua


“¡Oh, celebrad este domingo claro,
madrecitas en flor, vuestras entrañas nuevas!
Gozad esta sonrisa de vuestra ruda madre.
Ya sus hermosos nidos habitan las cigüeñas”.
Antonio Machado


James Urban Ruppert nació el 29 de marzo de 1934 en Estados Unidos. Su niñez siempre fue inestable. Su madre Charity siempre le dijo que hubiera preferido tener una hija y su padre Leonard tenía un temperamento violento, mostrando poco afecto por sus dos hijos.



Leonard Ruppert 


Leonard murió en 1947, cuando James y su hermano Leonard Jr. tenían 12 y 14 años respectivamente. Leonard Jr. se convirtió en la figura paterna de la familia y constantemente regañaba a James. A los 16 años, James estaba tan insatisfecho con la vida en su hogar que se escapó e intentó suicidarse ahorcándose con una sábana. No tuvo éxito y volvió a casa.



James Ruppert en su juventud

Ya siendo adulto, Ruppert era descrito como un hombre modesto y servicial, con una vida normal y tranquila. No tenía antecedentes policiales. Ruppert siempre tuvo envidia del trabajo exitoso y la feliz familia de su hermano mayor. Reprobó la universidad después de dos años, mientras que su hermano obtuvo una licenciatura en Ingeniería Eléctrica y destacó en el atletismo. Leonard Jr. también se casó con Alma, la ex novia de su hermano, con quien tuvo ocho hijos, y obtuvo un trabajo en General Electric, mientras que James estaba desempleado a los 41 años y se había trasladado de nuevo a vivir con su anciana madre de 65 años en Hamilton, Ohio.



Mapa de Hamilton

Charity estaba frustrada por la incapacidad de su hijo para mantener un trabajo y su manera de beber constantemente; ella lo amenazó con desalojarlo. James también les debía dinero a su madre y a su hermano, después de haber perdido lo poco que tenía en la caída de la bolsa de 1973. En febrero, James preguntó en varias tiendas acerca de silenciadores para sus armas, además de adquirir varias cajas de municiones. Su comportamiento en general se hizo más inusual, acercándose al punto de ruptura, luchando contra una profunda depresión. El 29 de marzo de 1975, en su cumpleaños número 41, varios testigos lo vieron practicando tiro al blanco y derribando latas vacías de cerveza con su Magnum .357, a lo largo de la orilla del Great Miami River en Hamilton. Esa misma noche, James salió como lo hacía casi todas las noches. En el 19th Hole Cocktail Lounge habló con Wanda Bishop, una empleada de 28 años de edad y madre de cinco hijos. La chica era su novia y declararía más tarde que James le dijo que estaba frustrado por las demandas de su madre y su desalojo inminente, y que necesitaba espacio y tiempo para resolver el problema. Él salió del bar a las 23:00 horas y más tarde regresó. Cuando Bishop le preguntó si se había resuelto el problema, él respondió: "No, todavía no". James se quedó en el bar hasta que este cerró a las 02:30 horas.







Wanda Bishop

El 30 de marzo de 1975, Domingo de Pascua, Leonard Jr. visitaba a su madre en su casa de la Minor Avenue. Él y su esposa Alma llevaron a sus ocho hijos, de edades comprendidas entre los 4 y los 17 años, para que saludaran a su abuela. James estaba en el segundo piso, durmiendo a causa de la resaca por la borrachera de la noche anterior.



La casa de los Ruppert

Los otros miembros de la familia jugaron a la cacería del huevo de Pascua en el patio delantero. Al entrar de nuevo en la casa, Charity Ruppert comenzó a preparar unos bocadillos en la cocina, mientras Leonard y Alma se sentaban a la mesa de la cocina. La mayoría de los niños estaban jugando en la sala de estar en este momento.


Alrededor de las 16:00 horas, James despertó. Se sentía fatal, pero había tomado una determinación fatal. Tomó su Magnum .357 Magnum, dos pistolas calibre .22 y un rifle, y descendió la escalera. Entró en la cocina. Su hermano, su cuñada y su madre lo vieron entrar. Sin más preámbulo, le disparó a su hermano Leonard, matándolo. Luego acribilló a Alma y finalmente abrió fuego contra su madre, quien había intentado detenerlo.



Leonard Jr., Alma y sus ocho hijos en una foto familiar

A continuación, James mató a su sobrino David, de 11 años, y a sus sobrinas Carol y Teresa, de 13 y 9 años, todo dentro de la cocina familiar. Al salir de la cocina, James entró en la sala de estar, donde le disparó a su sobrina Ann, de 12 años, y a sus cuatro sobrinos restantes: Leonard, Michael, Thomas y John, de 17, 16, 15 y 4 años respectivamente.



Esquema de la masacre (click en la imagen para ampliar)






Durante la matanza, James les disparó a sus víctimas un primer tiro en el cuerpo, para herirlos y someterlos, seguido de un balazo en la cabeza para acabar con ellos. Algunos sufrieron disparos por tercera ocasión y uno de ellos recibió un tiro en el corazón. Pese a la cantidad de víctimas, la masacre había terminado en cinco minutos.



La escena del crimen



Después de pasar tres horas deambulando dentro de la casa, James finalmente llamó a la policía para reportar el tiroteo. Esperó adentro, junto a la puerta principal, hasta que las autoridades llegaron.



El arresto

Los asesinatos conmocionaron a la ciudad de Hamilton y al país entero. Los que conocieron a James Ruppert no creían que él fuera capaz de tanta violencia, sobre todo por la magnitud de esta masacre en particular. Los vecinos consideraban a los Ruppert una hermosa familia, unida y llena de armonía.



Los titulares

James fue arrestado y acusado de once cargos de homicidio agravado. Se negó a responder a las preguntas formuladas por la policía y fue muy poco cooperativo. Ante George McNally, Jefe de Policía local, dejó en claro que se declararía loco durante el juicio.



George McNally

John Holcomb, Fiscal del Condado, visitó la escena del crimen y declaró que no había visto nunca tanta sangre como la que había en el primer piso. De hecho, la sangre goteaba a través de las tablas del suelo hacia el sótano; hasta el día de hoy permanecen las manchas en la madera.



John Holcomb

Un total de 35 tiros habían sido disparados por Ruppert y las cuatro armas fueron recuperadas en la escena del crimen.



Mapa del crimen

El primer juicio se celebró en Hamilton, Ohio. El panel de tres jueces encontró a Ruppert culpable de los once cargos de asesinato y lo condenó a cadena perpetua. La defensa alegó que se había viciado el juicio, la nulidad del mismo fue declarada y se decidió que un nuevo proceso se celebraría en Findlay, Ohio, a 125 kilómetros al norte, porque se creía que Ruppert no podría tener un juicio justo en la ciudad de Hamilton.



El primer juicio


El segundo juicio comenzó en junio de 1975 y la fiscalía reveló evidencia nueva, como la presencia de los testigos que habían visto a Ruppert participando en prácticas de tiro, preguntando acerca de silenciadores para su colección de armas y admitiendo que las expectativas de su madre eran un problema que tenía que resolver.



El segundo juicio

En la apelación, se le concedió un nuevo juicio en 1982. El abogado defensor, convencido de que su cliente estaba loco, financió personalmente la contratación de psiquiatras expertos y psicólogos de todo el país para que brindaran testimonio. El 23 de julio de 1982, un segundo panel de tres jueces encontró a James Ruppert culpable de asesinato en primer grado en el caso de su madre y de su hermano, pero esta vez lo encontró no culpable de los otros nueve cargos de homicidio por razones de demencia.



El tercer juicio



Recibió cadenas perpetuas por cada uno de los dos cargos restantes, para ser cumplidas consecutivamente en lugar de en forma simultánea. Debido a que la pena capital había sido suspendida en los Estados Unidos desde 1972 hasta 1976, y debido a que la masacre había ocurrido en 1975, James Ruppert no podía recibir la pena de muerte por sus crímenes.







La Corte

James Ruppert permanece encarcelado en la Institución Correccional Allen Oakwood en Lima, Ohio. En junio de 1995, se le concedió una visita ante la Junta de Libertad Condicional del estado. Tenía entonces 61 años. Pero su petición fue negada. Se le fijó una nueva fecha hasta abril de 2015.



La prisión de Allen

Las once víctimas fueron enterradas en el cementerio Jardines Memoriales de Arlington en Cincinnati, Ohio. Un año más tarde, la casa fue abierta al público y todos sus contenidos fueron subastados.



Ruppert en 2015


A continuación, se limpió y se reencarpetó, siendo vendida a una familia nueva en la zona, que no estaba al tanto de los asesinatos que habían tenido lugar allí. La nueva familia se fue de la casa debido a que aseguraban escuchar extrañas voces y otros sonidos. Otras familias llegaron y se mudaron, pero la casa siempre ha permanecido ocupada.




BIBLIOGRAFÍA: